Capitulo 3:: Tiempo

Entramos por la puerta de su casa en silencio, contemple el interior con una gran sonrisa, era mas hermosa que la mia… Tenia un amplio salón con una cruz de madera que hacia que todo lo demás quedara eclipsado, me acerque a la cruz y la roce con la yema de mis dedos, la mire mas fijamente como si me hubiera hechizado.

- ¿Te gusta?- pregunto la voz de un hombre a mis espaldas.

- Perdón!- me sonroje mirando al suelo.

- Padre esta es Esme Anne Platt… Es amiga mía- dijo remarcando las ultimas palabras.

- ¿Amiga?

- Si, señor soy su mejor amiga!- dije cogiendole la mano a Carlisle.

Por lo que se ve su padre era el pastor de una Isglesia Angelicana por eso le llamaban angelito a Carlisle y eso era lo que era, mi angel… Así empezó nuestra amistad…

DIEZ AÑOS DESPUES

- Carlisle dame mi libreta!- Grite persiguiéndolo por los pasillos de su casa.

- Dime que es lo que has escrito y te la daré!- me contesto en un tono muy infantil.

- Si no me la das diré tu apodo!

- Y yo el tuyo!

Nos quedamos mirando fijamente, sus ojos seguían siendo los de aquel niño vergonzoso que me tiro accidentalmente un refresco encima, pero su cuerpo era el de un adolescente… Un adolescente alto, guapo, rubio y con un cuerpo que era de infarto. Cuando entramos en el instituto todo fue diferente por que Carlisle ya no era un niño, todas las chicas estaban coladas por él aun que no les hacia gran caso, acabamos siendo los mas populares del colegio, hablo en plural porque Carlisle no me dejo de lado en ningún momento y acabe siendo de las populares, aun que era la rarita de las populares y por eso yo no tenia filas de chicos pidiéndome salir…

- Dámela, angelito mio…- susurre.

- No quiero caramelito!- grito a todo pulmón.

- Ya me cansaste Carlisle Cullen dame mi libreta!

Me lancé encima suyo, con enfado dado que odiaba que me llamara "caramelito" dado que mi pelo tenia ese color que tanto odiaba, se limito a estirar el brazo para que no la alcanzara. Me acerque mas a él abrazándolo por la cintura, note como se ponía tenso y bajaba lentamente los brazos para devolverme el abrazo, le cogí la cara con una mano y acerque mi cara a la suya… Su cara demostraba confusión y yo me limitaba a acercarme mas a él cuando estuve suficientemente cerca de él y comprobé que estaba paralizado le arranque la libreta de las manos y le bese la mejilla mientras salía corriendo de la casa antes de que me intentara robar de nuevo la libreta.

Subí a mi habitación que había decorado con cantantes que me gustaban y con diversos dibujos que hicimos Carlisle y yo de pequeños, cuando entre subí la persiana para ver a Carlisle recolzado en su ventana mirándome y sonriendo…

- Has hecho trampa… Sabes que soy un hombre me rindo ante los encantos de una mujer bonita…- Me sonroje ante el comentario de bonita.

- ¿Tu eres un hombre?

- Por supuesto o a caso no me has visto tengo pelo pubico!

- Por favor Carlisle no me lo quiero imaginar!- le reñí sacudiendo la cabeza ante esa imagen.

Observe el árbol que se veía desde mi ventana, Carlisle y yo habíamos construido una casita, nos gustaba estar en el sitio en que nos conocimos. Donde vi por primera vez a mi ángel, Carlisle siguió la dirección de mis ojos y sonrió complacido, luego cerro la ventana y en dos minutos lo tuve andando hacia nuestro árbol. Rápidamente baje las escaleras y me despedí de mi madre diciéndole que llegaría mas tarde, subí por las escaleras del árbol y me senté al lado de Carlisle.

- Carlisle ¿te acuerdas que hoy es el dia en que celebramos diez años como amigos? Lo tenemos de celebrar!- pregunte en un tono seductor que siempre le causaba tensión.

- No puedo… tengo una cita con una chica… y es importante…- dijo él en susurros.

- Pero… siempre lo celebramos juntos…¿no?

- Lo siento, ¿vale? Pero me parece una tontería! ¿Por qué lo tenemos de celebrar? Esa cita es mas importante!

Dicho eso bajo por las escaleras dejándome como una estatua ¿esa chica era mas importante que yo? Esto nunca había pasado, Carlisle siempre me había dicho que yo era la chica mas importante de su vida, era su mejor amiga siempre había estado con él! Fui su primera amiga no me podía hacer esto…Le parecía una tontería celebrar diez años de amistad…

Entre en mi casa con los ojos llorosos, no sabia que era lo que mas me había enfadado, si que hubiera dicho que una chica era mas importante que su mejor amiga o que no era importante estar diez años juntos… Mi madre me vio y se acerco a mi acariciando mi cabello, me aparte de ella y la mire tristemente como si ella no pudiese entender mi dolor. subí las escaleras corriendo y entre en la habitación golpeando la puerta, vi por la ventana a Carlisle poniéndose una camisa nueva que compramos juntos, me acerque rápidamente a la ventana y cuando Carlisle puso los ojos en mi cerré la persiana dejándolo allí plantado, supongo. No pude hacer nada mas esa noche solo intentar dormir pero al ver que no pegaba ojo volví a la cabaña del árbol, oí una risita y me inmoviliza debajo de ese árbol.

- Carlisle!- dijo una voz femenina- no seas impaciente..- susurro en un tono seductor.

- Shh… calla que me entretienes- luego se oyó un gemido por parte de ella seguido por uno de Carlisle.

volví a mi cuarto comprobando que lo del árbol había sido un error, jamás debería haber ido a ese árbol, jamás debería haber confiado en que Carlisle apreciara mas una amistad que una chica con quien pasar la noche. Corrí al cuarto de mis padres al pensar un poco en que hacer, abrí la puerta haciendo mucho ruido y se levantaron al instante.

- Quiero que taléis ese árbol! Y quiero que talarlo mañana a primera hora de la mañana!- grite furiosa.

- ¿Esme cielo no podías decírnoslo mañana?- pregunto mi padre.

- No! ¿Lo haremos?

- OK! -dijo madre con voz pastosa.

A la mañana siguiente estaba mi padre ya preparado para talar ese maldito árbol, vi como Carlisle curioso por le ruido de la maquina se asomaba por su ventana delantera y también vi su cara de confusión ante tal visión, yo me dedique a mirar como el árbol caía al suelo junto a una lagrima que derramaron mis ojos. Con el árbol ya caído me retire a mi habitación abriendo todas las ventanas para que entrara un poco el sol que hoy había salido en Columbus.

- ¿Por qué coño has hecho eso?- oí el grito de Carlisle desde su ventana.

- Es mi árbol y hago lo que me da la gana!- le conteste furiosa dado que él era el causante de tal asesinato.

- Es nuestro arbol… era nuestro árbol.

- No era nada nuestro! Solo representaba diez años de amistad… pero a ti que te importa ¿no? -pregunte ya casi derramando lagrimas.

Vi como una lagrima salía de sus ojos y como se deslizaba por su mejilla ruborizada, siempre se sonrojaba cuando se enfadaba o lloraba, vi como sus ojos se volvían de un color mas oscuro y ponía una mano en su pecho como si le hubiera apuñalado. Algo se rompió dentro de mi, fue como si al verle llorar hubiera echo el pecado mas grande de toda la historia, baje la persiana y corrí hacia la puerta de su casa. Me abrió su padre con cara de preocupación.

- Esme ¿Qué pasa?¿Por qué Carlisle esta llorando?

Ignore su pregunta y corrí escaleras arriba hasta llegar a su habitación, golpee la puerta para que me abriera pero no obtuve respuesta, cuando lo volví hacer la puerta cedió y pude verlo enfrente de mi con sus mejillas rojas junto sus ojos. Me arroje a sus brazos llorando mientras él se limitaba abrazarme, cerro la puerta con nuestro peso y después ando hacia la cama sin separarse de mi, nos tumbamos en su cama llorando los dos. Nos quedamos así toda la mañana dado que en verano no teníamos nada mas que hacer, sentía su corazón latir tranquilo mientras él mió iba a un ritmo frenético. ¿Qué me pasaba?