Capitulo 8:: La ayuda perfecta…
Ande por la oscuridad hasta llegar a la casa, entre en silencio intentando no despertar a nadie aun que sabia de sobras que aun estaban en pie. Salí al balcón de atrás pasando por el pasillo norte de la casa, en el balcón estaban mis padres y el Sr. Cullen jugando a las cartas.
- ¿Todo bien por aquí?- pregunte sonriente.
- Pero si a vuelto la sirenita!- dijo mi padre.- Carlisle nos a dicho que te habías ido a nadar por el lago mas rato, por cierto están en el salón mirando la televisión ¿Por qué no vas con los jóvenes y dejas a los viejecitos en paz?
- Vosotros no sois viejos!!
Les oí reír mientras abandonaba el balcón y llegue al salón donde quizás no debería haber ido… Estaban los dos dormidos, y aun que pareciese mentira mi corazón se partió, se partió como la vez en que Carlisle había dicho que le parecía mas importante una cita que nuestra amistad, la vez en que lo encontré en el árbol con Jiny, como cuando dijo que yo era rara pero sobretodo cuando dejo que me fuera sin despedirse… Estaban abrazados en el sofá, como la feliz pareja que eran, se iban a casar y yo pasaría a ser la otra, no yo ya era la otra! ¿Por qué seguía allí? Ellos habían decidido quedarse allí durante mas tiempo pero yo les podía decir que me quería volver a Londres, podía volver con mis amigos! Volver a ser la misma Esme y dejar de matar a mi corazón a base de disgustos amorosos… Carlisle ya había elegido y esa elección había sido Jiny MC Alister.
Pero necesitaba una segunda opinión ¿pero a quien llamar?
En esos instantes solo pensé en alguien…
- Robin- susurre por el teléfono.
- Esme… son las 2 de la madrugada… ¿Qué quieres?
Me puse a llorar por el teléfono y él alterado intento tranquilizarme para que le explicara que me pasaba, Robin había sido mi amigo/psicólogo que siempre me ayudaba con mis problemas, lo de psicólogo es una expresión. Le explique lo que había pasado en el lago, lo que pasaba ahora y el lo único que izo fue echarse a reír.
- Mañana por la mañana estoy en la puerta de esa casa… No me perdería eso por nada del mundo.
Dicho eso me colgó, dejándome desconsolada y además confusa, ¿De verdad iba a venir? Eso lo iba a descubrir esa mañana, pues tenia una especie de sensación de que si Robin estaba conmigo todo saldría bien, el era mi consejero y la verdad es que fue con el primer chico con quien me acosté, aun que fuera porque los dos teníamos 18 años y queríamos perder la virginidad de una buena vez y ¿que mejor que hacerlo con un amigo de confianza? Poco a poco fui cerrando los ojos pidiendo que Robin apareciese mañana en la puerta de esa dichosa casa…
Sentí unas manos alrededor de mi cintura y me moví incomoda mientras esas manos iban subiendo hacia mis pechos, allí ya di un salto y caí de la cama, mire a mi alrededor para ver que pasaba y solo pude ver la silueta de un chico. Lo observe detenidamente antes de saltar a su cuello y abrazarlo encima de la cama, Robin, mi precioso amigo Robin! Observe su pelo castaño y sus ojos azules, su sonrisa blanca como la nieve y su perfecto cuerpo… Ese era mi Robin. Nos quedamos abrazados durante mucho rato, explicándole mis sentimientos y lo que odiaba ser la "otra", él me animo diciéndome que para Carlisle yo ni siquiera había llegado a ser la otra. Después de los ánimos seguimos abrazados, el despertador marcaba las doce del mediodía cuando la puerta de la habitación se abrió. Mi madre pego un salto y se le cayo la bandeja con el desayuno al suelo haciendo un ruido realmente desagradable para alguien quien había pasado una mala noche, pronto llegaron mi padre y los demás y nos quedaron viendo a mi y a Robin.
- Buenos días- dije divertida.
- Lo ves ese es el chico que te decía Jon!- Le dijo el Sr. Cullen a mi padre- El que llego esta mañana.
Robin se alejo de mi un poco y se puso en pie mientras me ofrecía una mano para que lo siguiera.
- Soy Robin, Robin Hood!- Mi padre le rió la gracia ya que era un fan del arquero medieval- No en serio, me llamo Robin Standfor, soy un amigo de Esme y vivo en Londres, trabajo en una revista de moda escribiendo artículos sobre ropa, ah! Y no soy GAY!- aclaro dado que siempre se lo decían por su trabajo.
Todos le saludaron aun que Carlisle se le veía un tanto confuso, pero sin separarse de su prometida que diría que estaba coqueteando con Robin. Aun que él no le había quitado el ojo de encima, incluso mi amigo se había enamorado de Jiny… Eso era estupido.
Me fui a pasear yo sola por el bosque dado que Robin no paraba de coquetear con Jiny ¿Y así es como me iba ayudar?
- Estupido, estupido y estupido hombre que no piensa mas que en sexo! Es que no me puede ayudar sin mas!- grite a pleno pulmón.
- Yo si quieres te ayudo- dijo una voz varonil detrás de mi.
Espero que os haya gustado, no tenia muy buena inspiración pero supongo que tampoco esta mal, Esme necesitaba un poco de ayuda y Robin aun que no lo parezca la ayudara, a su manera porque ya se sabe como son los hombres pero se la va a dar. Por cierto tenéis ganas de saber quien se ofrece voluntario a ayudar a Esme, supongo que ya os lo imagináis pero bueno… Jeje
Ginny espero que te haya gustado, gracias por todos lo reviews que me has dado desde que empecé ha escribir esta historia. Besos!
Si alguien me quiere dar su opinión o saber algo de mis historias pues me puede agregar al MSN es:
Ester_trives_hotm… etc.
Besos
