Cuando desperté aun seguía en el sofá, Serena se había ido muy temprano y yo no me había percatado de ello. Vi la hora y me di cuenta de que ya era muy tarde para asistir a la primera clase, así que me bañe y arregle tranquilamente. Una parte de mi se encontraba tranquila, pero otra aun me dolía, aun no sabía que debía hacer, la noche anterior había tenido un momento de debilidad, pero no sabía si podría cumplir con mi palabra, yo tenía que olvidar a Serena de una u otra manera.
Mientras buscaba algo de comer en el refrigerador escuche la voz de Zafiro tras de mi.
-Veo que ya te arreglaste con Serena.
-No en realidad.
-No lo entiendo.
-Es solo que…ella vino y no pude hacerle nada.
-¿Qué harás ahora?
Lo mire, lucía preocupado.
-No tengo la menor idea, creo que…yo…le daré una oportunidad.
-¿A que te refieres?
-A que tal vez sea el momento de aceptar su relación, hacerme a la idea y dejar esa idea de querer olvidarla.
-De una manera u otra te harás daño.
-¿Qué sugieres?
-Que no quiero que estés así, hermano, si decidas aceptarlo, sufres, si no, igual sufres, debes hacer algo, no sabes cuanto odio verte triste, deprimido, sufriendo, ya no deseo verte así.
-Créeme que yo tampoco quiero estar así, pero no hay mucho que pueda hacer, por un lado tengo a la persona que es mi mejor amiga, y por otro a la persona que amo, ¿Qué debo hacer en ese caso?, no puedo elegir ninguna de las dos.
-Solo quiero que sepas que…estoy contigo, ¿de acuerdo?
Asentí con la cabeza y vi como salía del departamento.
Ya solo sopese las palabras de Zafiro, y tenía mucha razón, ¿de que serviría que lo aceptara todo si aun así saldría perdiendo?, termine de comer y salí a la facultad.
Al salir de clases decidí sentarme a leer un rato en el jardín cercano a la biblioteca, necesitaba un momento de paz y tranquilidad.
-¿Diamante?-dijo Esmeralda sentándose junto a mí.
-Que tal.
Hubo un prolongado silencio incomodo, no me gusto esa idea.
-Esmeralda, ¿Por qué aun quieres buscarme?
-Por que me gustas, Diamante, y la verdad no me importa que tú ames a Serena Tsukino, seguiré aquí, no importa lo que deba hacer.
-No me gusta que pienses así.
-No importa, por cierto, ahí viene tu amada con su enamorado.
Efectivamente Serena y Darien caminaban cerca de donde nos encontrábamos y me puse tenso de inmediato.
Trate de fingir que me la estaba pasando muy bien con Esmeralda, por lo que la tome de los hombros y la atraje hacía mi, por lo visto a Esmeralda le encantaba seguirme la corriente, pero eso a mi me convenía.
-Diamante…
-Que tal, Serena, Darien.
Los ignore todo lo posible, pero Serena parecía insistir.
-Diamante… ¿quisieras que por la tarde nos reuniéramos a tomar café?
-Oh, claro… ¿Esmeralda puede venir también?
-Por supuesto.-dijo no muy convencida.
Continuaron caminando y entonces quite mi brazo de los hombros de Esmeralda.
-No entiendo tu forma de pensar, ¿para que me invitaste esta tarde?, ¿Por qué no simplemente enfrentas todo esto?
-No puedo.
-Tendrás que pasar por mi, Diamante Blackmoon.-dijo Esmeralda incorporándose.
Vi como se alejaba, y mientras la veía alejarse una idea cruzo por mi cabeza.
Debía poner tierra de por medio.
Estuve todo el día pensando en esa idea, la única manera de alejarme de todo eso, de poder olvidarla, de no ocasionar problemas, sería alejándome, irme a algún otro lado.
Maneje hasta casa de Esmeralda, después nos reunimos con Darien y Serena en el café, trate de verme contento, poniendo toda mi atención en Esmeralda.
Mientras charlábamos sobre cualquier cosa trataba de parecer contento y trataba de estar muy cercano a Esmeralda, mientras algunas veces miraba a Serena y la encontraba observándonos detenidamente, lo que me pareció extraño.
-Discúlpenme, debo ir por mi teléfono al carro, debo llamar a Zafiro.-dije levantándome.
Salí del café y me dirigí hacía el carro, busque mi teléfono celular y cuando lo encontré note que Serena me había seguido.
-¿Qué sucede, Serena?
-Pensé que ya habíamos arreglado las cosas.
-Y así fue.
-Entonces… ¿Por qué aun sigues con Esmeralda?
-No comprendo muy bien tu punto.
-Se que solo salías con Esmeralda para…hacerme enojar, por que sabes que no me agrada.
-Serena, salgo con ella por que…
-No digas que te gusta, por que no lo creeré.
-¿Cómo sabes que no?, ella me gusta.
-¿No te puede gustar cualquier otra chica?
-De verdad, ¿con cualquier otra chica sería diferente?
-Yo no sé…
-A mi no me importa que andes con Darien.
-Mientes.
-¿Qué te hace pensar eso?
-Desde que ando con el has cambiado mucho conmigo, te has distanciado.
-¿Por qué habría de molestarme?, es decir, tu y yo solo somos mejores amigos, Serena, no debe importarme con quien salgas.
-Entonces… ¿no te importa?
Negué con la cabeza mientras veía como el brillo de los ojos de Serena se apagaban.
-Solo no salgas con Esmeralda.
-¿Por qué no habría de hacerlo?
-Por que…no me agrada…no me gusta, es molesta…
-Me da la impresión de que estas celosa, Serena.
-¡No!, simplemente… ¡olvídalo!, ¿sabes una cosa?, yo quiero a Darien, por eso estoy con el, así que no debe importarme.
Serena se había puesto roja, quizá del enojo, lo que no entendí muy bien, pero me dio la espalda y entro de nuevo al café, no tuve tiempo de estudiar la conversación que habíamos tenido por que debía entrar también.
Pero definitivamente debía irme de allí, y cuanto más rápido mejor, debía separarme de lo que mas quería sobre la tierra, y ni así lo que sentía por ella cambiaría, pero debía intentar al menos distraerme y sacarla de mi cabeza.
Por la mañana compraría los boletos de avión.
Hola a todas (: quiero decirles que le dare fin a este fic pronto...y es por que algunas ya se dieron cuenta de que ya empecé a escribir otra que la verdad me gustó mas la idea de esa que de esta, y tengo ya toda la idea de la otra historia y prefiero darle seguimiento, por lo que tratare de darle un buen fin a esta, lean la nueva que se llama "Separados Por El Tiempo", les doy las gracias por seguirme, espero que la otra también les guste y la lean.
