2º El Último mes

Durante el último mes que estuve en Forks sin saber por ese entonces que sería el último, la familia se mantuvo unida en todo momento, por miedo a que regresasen a atacarnos nuevamente, todos nuestros aliados se habían marchado y solo quedábamos, mis tíos, mis abuelos, mis padres y yo, aunque claro, los Quileutes siempre pasaban por nuestra casa y se pasaban las noches en alerta por los bosques, vigilando por cualquier posible peligro, pero lo cierto es que no regresaron por lo menos no en ese mes. Jacob estaba obsesionado con protegerme a toda costa puesto que se había imprimado de mí, cosa que a papá y a mamá no les gustó nada. Por las noches se pasaba vigilando hasta bien tarde, apenas dormía y por el día se la pasaba en mi casa jugando conmigo, cuidándome. Mis padres no se opusieron a ello, la única fue Rosalie, quien no hacía más que llamar chucho a mi Jake y aprovechaba la mínima oportunidad para discutir con él, los demás hasta habían aprendido a quererlo como uno más de la familia, tanto que Emmett y Jasper se divertían mucho gastándole bromas pesadas.

Papá y mamá se sentían seguros sabiendo que Jacob me cuidaba, ellos sabían cuánto me quería, tanto o más que ellos.
Aunque no sé yo si a Billy, el padre de Jake le caíamos tan bien, ya que su hijo se pasaba la mayor parte del tiempo deambulando, del taller, de su casa y centrado únicamente en mi y en mi familia, muchas veces venían los de la manada a buscarlo para llevárselo a rastras, ya que si era por Jake no pasaba por su casa, salvo para lo imprescindible, el pobre apenas tenía vida, ya que aprovechaba todo el tiempo para dedicármelo, la verdad es que me encantaba estar con Jake, para mí era como un hermano mayor.
Mis padres vivían en alerta constantemente, no se sentían seguros en Forks, los recuerdos de todo lo que nos había pasado, el solo pensar que podían perderme, les volvía locos, por lo que ellos y el resto de la familia, para seguir viviendo un poco más tranquilos, decidieron poner rumbo a otro lugar y dejar Forks.
Aunque apenas tenía unos meses, recuerdo perfectamente el día en que nos fuimos de Forks, hicimos una pequeña reunión de despedida, con mi abuelo Charlie, la gente de la Push y cómo no, Jake, cuando les dijimos que teníamos que irnos todos se pusieron tristes por nuestra partida sobre todo el abuelo Charlie, que no entendía muy bien lo que pasaba pero nos dijo:

-Por lo menos prometedme que me llamareis y que si podéis venir a verme, lo haréis, no sabes lo duro que es sentir que os pierdo-

A lo que mamá le respondió:

-Papá, sabes que esto es muy difícil tanto para mí como para ti, aunque estemos lejos siempre estaremos juntos y por supuesto que te llamaremos e intentaremos venir a verte, dentro de un tiempo.

Cuando llegó la tarde, se fueron yendo uno por uno, lo que desconocían es que nuestra partida era muy pronto, demasiado pronto…Entonces Jake me cogió en brazos y les dijo a mis padres que cuando nos iríamos, que él se volvería loco, que nos echaría muchísimo de menos y que si pudiera se vendría con nosotros, a lo que papá le contestó:

-Jacob, sé cuanto aprecias a Renesmee y a mi familia, pero entiende que debemos irnos por su propio bien, por su seguridad, aquí no hacemos más que pensar que los Vulturis llegarán de un momento a otro, sé que es una estupidez, que aunque nos vayamos ese miedo nos perseguirá, pero por ahora es lo mejor, además Nessie crece deprisa y no es bueno tentar la suerte, por eso nos marcharemos con el clan de Tanya, esta misma noche, en cuánto lleguemos te llamaremos, no te preocupes.

-Está bien Edward, pero prométeme que si llega a pasar algo malo y me necesitan, me llamarán para que pueda ayudarlos, sabes cuánto deseo que Nessie esté bien, por eso entiendo su decisión, por favor cuídense"

-Dalo por hecho Jacob, te lo prometo, tú también cuídate y descansa que llevas un mes sin descansar como Dios manda y casi sin comer, debes preocuparte más por ti.

Jake me dio un beso en la frente y me dijo: -Mi pequeña Nessie no sabes cuánto te echaré de menos pórtate bien y ya sabes cuida de tu familia"- me besó la frente, me abrazó cariñosamente y se marchó-.

Esa fue la última vez que vi a Jake, a mis amigos y al abuelo Charlie. Tengo sus caras de tristeza por nuestra partida grabadas en mi mente, como si hubiera sido ayer y ya habían pasado 7 años de esa despedida.

-Bella cariño ve con Nessie al coche ya todos están esperándonos, no vaya ser que desesperen ante nuestra tardanza.

- Edward, sabía que este día llegaría y con más razón tras lo ocurrido, pero no te imaginas cuánto me duele tener que dejar el que considero nuestro hogar, sobre todo a mi padre sé que me necesita- se abrazaron-

-Bella sabíamos que no sería fácil, que tendríamos que dejar muchas cosas atrás, pero sabes que lo que importa es estar unidos y proteger a nuestra princesa en todo momento, si le pasara algo a ti o a nuestra hija no me lo perdonaría"-se besaron tiernamente-

Yo puse mis manos sobre los dos y les mostré, como papá me cantaba una nana, mientras me dejaba dormir entre los brazos de mamá, y los dos me dieron un tierno beso.
-Viene Rosalie- dijo papá y al segundo mi tía se presentó diciendo:

-¿Es que no veis la hora que es? Nos espera un largo viaje, si no os dais prisa llegaremos tardísimo y sería una grosería por nuestra parte.

-Está bien Rose, Bella y yo estábamos despidiéndonos de todo esto, compréndelo.

-Está bien Ed, no hace falta que me des explicaciones pero Carlisle tenía listo el avión para las 7 de la tarde y llegar a las 10 de la noche a casa de Tanya, si seguimos demorándonos llegaremos tardísimo y sabes que Esme y Carlisle no están por la labor de llegar en plena madrugada.

-Rose dile que ya vamos en 5 minutos, comprobaré que la casa este perfectamente cerrada y que no se nos haya quedado nada indispensable-Rose asintió y se esfumó.