Hello, Everyone (?) Después de años luz, traigo el segundo capítulo -bastante corto, por cierto-. Más que nada para agregar unos personajes, y soltar algunos conflictos, aparte de ya darle un poco de misterio con los pensamientos de Scorpius (?) Supongo que los capítulos van a seguir siendo cortos como estos (tal vez dos páginas más porque esto es cortísimo para mi gusto), pero trataré con todo mi ser de ser más constante, aunque una ola de exámenes viene en Noviembre. En fin, gracias por los reviews :)

(Albus PDV)
Ahí estaba nuevamente ella desayunando en el Gran Salón. Marine, la amiga de Rose. No sabía bien qué podía gustarme de ella, quiero decir, estaba algo loca – loca por Scorpius. No la culpo, él era bastante popular entre las chicas y, aunque no me gusten los hombres, debía reconocer que tenía ese encanto que hacía rendir a cualquier chica a sus pies. No, no le tenía envidia ni mucho menos exceptuando el hecho de que Marine, mi Marine, estaba detrás de él y había caído en la red imaginaria que tenía Scor con todo el alumnado femenino desde cuarto año para arriba.

–¡Piensa rápido! –exclamó alguien y cuando quise reaccionar un balón me dio en la cabeza.

¿A quién se le ocurriría salir a la mañana con la temperatura bajo cero un sábado? Nada más ni nada menos que a Malfoy y a mí. Hogsmeade no era tan divertido cuando navidad se encontraba a menos de tres semanas de distancia. Todos los alumnos corrían de un lado a otro tratando de encontrar los obsequios adecuados para sus familiares o quien fuere a recibir los regalos, por lo que preferían dar un viaje hacia el Callejón Diagon, la larga calle repleta de tiendas de lo que sea que estés buscando.

–¡Auch! –me quejé tomándome con una mano la cabeza e inclinándome en busca del balón para lanzárselo devuelta pero con mejor puntería: en la boca del estómago.

–¡Al…bus! –dijo Scorpius con lo poco de aire que le quedaba y se tomó la barriga de una manera un tanto melodramática.

–Marica –mascullé entre toses fingidas y comencé a caminar con parsimonia, resguardando mis manos en los bolsillos de mi pantalón, y silbando alguna canción que se me vino a la cabeza.

–¿Marica? –inquirió Scor, golpeado en su orgullo y se levantó del suelo para luego correr y tumbarme en la nieve–. ¿A quién le decías marica? –preguntó intentando hacerme tragar nieve.

–¡A ti! –contesté tratando de zafarme de él, girando en el suelo. Sentí un escalofrío que me recorrió desde la nuca hasta el talón de los pies cuando Malfoy metió debajo de mi camisa una bola de nieve–. Estás muerto, Malfoy.

–¡Suelta a mi primo, abusador homosexual! –chilló una voz femenina y reconocible hasta en el más mínimo sonido: Rose, mi prima. Se acercó hasta nosotros y de un tirón me quitó de encima a Scor, que bufó al momento que mi prima soltó la primera sílaba; después de todo, no era la primera vez que la oía gritar enfadada.

–¡¿Homosexual?! –soltó aún más golpeado en su orgullo Malfoy. Odiaba que lo trataran como si fuera "del otro bando". Debía de tener algún trama de niño o algo así, tampoco era tan grave

Eran geniales sus peleas, a veces debía intermediar antes de que comenzaran a lanzarse hechizos. Supongo que en parte gracias a mí siguen vivos hoy por hoy. Si hubiera sido por ellos, ya se hubieran asesinado. Tío Ron le ha dicho muchas veces a Rose que debía hacerle la vida imposible al hijo de Draco Malfoy y eso –de tantas veces de oírlo– influyó tanto en Rosie que se lo tomó demasiado en serio y en cada momento que se cruza con Scorpius hace todo lo que esté a su alcance para hacerlo caer o pasar el ridículo. Ahora que recuerdo, alguien le hizo pasar el ridículo a Malfoy hace unas semanas, y todavía no se sabe quién fue. Claro que Rose está primera en la lista de sospechosos, pero sigo insistiendo en que ella no lo hizo.

–¡Homosexual será tu padre! –rebatió Scorpius tomando a mi prima de las manos y tirándola encima de él. Comenzaron a rodar por el suelo, Rose tomando el cabello de mi amigo, mientras él la empujaba para quitársela de encima.

Luego de minutos de estar luchando en el sueño bañado de nieve, Rose de algún modo consiguió dejar a Scorpius boca abajo, mientras lo tomaba de las manos sentada a horcajadas sobre su espalda.

–Suéltame, esto no es divertido –musitó Scor tratando de mirar a mi prima por su hombro, con intentos fallidos, claro.

–Vamos, Scor, sí que es divertido –contestó con voz dulzona, cargada de sarcasmo. Era malvada, en verdad lo era.

–Sería divertido si yo estuviera al revés y ambos desnudos, ¿no crees? –preguntó con picardía el Slytherin y Rose le dio un puñetazo en la espalda–. ¡Agh, maldita…!

No dijo nada más y con un movimiento brusco Scorpius se encontraba arriba de mi prima sosteniéndole las muñecas a ambos lados de la cabeza de la pelirroja.

–Me sueltas o te escupo –amenazó Rose entornando los ojos. Era hora de que intervenga.

–De acuerdo, creo que el juego terminó –dije y a los segundos me sentí idiota, ¿el juego terminó? Necesitaba un nuevo discurso.

–Vamos, hazlo, Weasley –me ignoró olímpicamente Scorpius y rodé los ojos mirando a mi prima, esperando que no hiciera algo tan asqueroso como escupir a otra persona.

Y lo hizo.

–Tú lo pediste, Malfoy –sonrió maliciosamente intentando soltarse del rubio.

Scorpius sacudió la cabeza como un perro empapado tratando de secarse. Varios mechones cayeron por su rostro, quitando el perfecto peinado que llevaba siempre.

Lo que pasó luego no me lo podía creer ni yo, y creo que Rose tampoco. Scorpius se acercó al rostro de mi prima para limpiarse con ella. Desde el lugar donde estaba viendo esa extraña escena podía observar la cara de asco de Rose al sentir la nariz babeada de Scorpius rozar su mejilla y su cuello. De acuerdo, creo que ya se estaba pasando.

Estaba por quitarlo de encima de mi prima cuando un grito ahogado me interrumpió. Levanté la vista y… oh, no.

–¡Eres una mala amiga! No lo puedo creer, ¿enfrente de todos? –gritó del otro lado Marine, en el cual parecía que Scorpius besaba a Rose.

Sentí una opresión en el pecho al verla celosa de él. Seguramente ni siquiera había advertido mi presencia pues no quitaba los ojos de Rose ni de Scorpius que todavía se encontraban en el suelo, pero mi amigo se había sentado como resorte al lado de Rose al oír la cantarina voz –al menos para mí– de Marine. Rose lo imitó, parándose al instante yendo a buscar a su amiga que corría hacia el interior del colegio.

(Fin Albus PDV)

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Rose corrió en busca de la castaña, tropezando con algunos alumnos en el camino y recibiendo algunos insultos por parte de estos. Parecía ser que la salida a Hogsmeade había sido suspendida por el tiempo; se decía que una fuerte nevada estaba viniendo en camino y las rutas se cerrarían para prevenir accidentes al igual que el lago no se podía cruzar por lo que se habían cancelado todas las salidas al pueblo mágico hasta próximo aviso.

Entre la muchedumbre de alumnos angustiados –y otros enfadados– que volvían de lo que iba a ser su paseo del día, perdió de vista a Marine, pero se encontró con Chloris que charlaba animadamente con otros chicos, entre los que también estaba Terry; ambos eran sus mejores amigos junto a Marine.

Chloris era una muchacha de contextura física delgada, con cabello lacio hasta la mitad de la espalda de color chocolate y unos ojos verdes con una mezcla de café. Su piel era tan blanca como la nieve, le tiene una especie de terror al sol porque cree que al recibir un rayo de la gran estrella contraerá cáncer de piel. Era una de las más cuerdas en su grupo –aunque tiene sus locuras como todas las personas– y la que termina consolando a Marine en sus momentos de depresión, aparte de ser una de las mejores alumnas en sexto año.

Por el otro lado estaba Terry, un muchacho… normal. Si le llamas normal a ser callado y sólo decir menos de veinte palabras un día entero, sí, es normal (aunque sólo era callado con desconocidos). Siempre lleva su cabello un tanto despeinado, y es de un castaño claro, a diferencia de sus ojos que son más celestes que los de Marine, si eso es posible. Es bueno para el quidditch, pero prefiere leer antes de que montar una escoba y golpear una bludger. Aún así, forma parte del equipo de Gryffindor, y esa es una de las razones por las que Rose, Marine y Chloris siempre recurren al campo de quidditch para ver a su equipo y a su amigo.

–¿Qué ocurrió? –preguntó preocupada Chloris con voz suave, seguida por Terry que también se acercó hasta la pelirroja serio como siempre.

–Marine cree que me he besado con Malfoy, ¿entiendes? ¡Mal-foy! –contestó Rose como si fuera lo más irracional que jamás hubiera escuchado.

Terry intercambió una mirada con Chloris, sin inmutar su gesto serio y ella asintió una vez, comenzando a caminar rápidamente en dirección hacia la sala común de Gryffindor.

–Estará bien –aseguró el castaño a Rose con una leve sonrisa.

–Eso espero –susurró mirando apenada recorriendo con la vista el camino que hacía unos segundos había caminado Chloris.

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–Que alguien me explique qué rayos fue eso –dijo Scorpius viendo a la pelirroja correr detrás de su amiga, la cual ni siquiera sabía su nombre.

–No sé, dime tú que estabas besando el cuello de mi prima –aventuró Albus mirándolo alzando una ceja de forma inquisidora.

–¡¿Que qué?! –estalló al momento que se levantaba del suelo–. ¡Yo no he besado a esa cavernícola!

–No, claro… –murmuró sarcástico y lo miró incrédulo, ganando una mirada de muy pocos amigos departe de Scorpius.

–Sólo me he limpiado con su asqueroso rostro lo que me escupió, ese líquido de su cavidad bucal, en otras palabras, veneno –explicó limpiándose los restos de nieve de su capa negra, y luego pasó una mano por su platinado cabello y sonrió con suficiencia.

–Querrás decir saliva –corrigió Albus negando con la cabeza. A veces Scorpius podía llegar a decir idioteces.

–No, veneno; es una… arpía. ¿Has visto cómo me escupió? Tenía que limpiarme con algo, y nada mejor que su rostro, aunque fuera horrible, quiero decir, rocé su cuello y… –se interrumpió al momento que estaba por decir algo que, al parecer, no era algo que quisiera compartir con el mundo, o al menos no con su amigo.

–¿Y, qué? –insistió Albus tratando de buscar la mirada de su amigo pero no recibió respuesta. Scorpius se estaba encaminando con grandes zancadas hacia el castillo, llevándose consigo mismo lo que sería su… secreto.

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Contesto reviews porque estoy aburrida (?). No, en realidad, es genial contestar reviews, y es una lástima que no pueda hacerlo con cada una aparte porque todas no están registradas u_ú

SMagicRose: Gracias por tu review, fue el primero *_* (no sé qué tiene que ver, pero bueno). Ah, humillar a Scorpius es genial, tan sólo imaginarlo me hace feliz (?).

jjaacckkyy!!: ¿Me parece a mí o tu comentario se cortó? xD Como sea, gracias por tu review :D Y sí, pobre Scor, aunque no sienta lástima por él -risa de fondo malvada(?)-

Diluz: Me alegro que sea divertida, ese es el fin, ¿no? No me gusta el drama. Es tan... dramático xD Gracias por reviewarme (??)

: No sé quién habrá sido el de la broma, supongo que después nos enteraremos (qué obviedad xD). Gracias por tu review :)

Susyh: A mi también me gusta la pareja, y no los imagino de otra forma que un mutuo odio de parte de las dos familias, una especie de Romeo y Julieta aunque ellos dos se "odien". Gracias por tu review *_*

Ya. Pff, tantos reviews me estresa contestar (???).

Así que, si quieres saber el secreto de Scorpius al igual que enterarte del artífice de la broma, click en el botoncito verde que me hace ilu *_* (?) -la autora está loca-