N/A: ¿Cómo tan? Espero y muy bien…. En especial si no tienen exámenes ò.o. En fin, perdonen la tardanza (según yo no fue tanto o.o) pero eh estado muy ocupadita con los malvados exámenes. Además, últimamente hay una idea muy loquita pululando por mi cabecita. No sé si escribirla. Veremos o.o
En cuestión a la 'controvertida' situación de "kun" Mi explicar:
Ñem… no me agradó la idea de que Itachi llamara a Hinata a secas… Itachi es muy malvado pero sigue fielmente el protocolo de etiqueta japonés, y si apenas tiene contacto explicito con ella, no la llamarían sin algún sufijo. Claro, Itachi debería decir "Hyuuga-san" pero basándonos en la serie, él no llamaba a Naruto "Uzumaki-kun/san" ni hace alguna apelación al nombre. Se quedó: "Naruto-kun, eh venido a secuestrarte" (Itachi es genial XD) Además, siguiendo con los Itachismos, por ejemplo: "Asuma-san, Kurenai-san; si no se apartan los mataré." Y a Kisame le llama simplemente Kisame porque es Kisame; es decir, es su compañero, y hay un poco de confianza de por medio, pero Kisame le llama "Itachi-san" porque ahí ya entra la superioridad (Como Sasori con Deidara "Sasori-no-danna" y más tarde Tobi con su "Deidara-senpai") no es cuestión de rangos, sino de antigüedad en la Organización. Aunque en el caso de Kisame, no sé si es por eso o respeto a la fuerza del Uchiha.
...¿A que iba todo esto?
Ah, sip.
¿Imaginan a Itachi refiriéndose a Hinata con "san"? Es una niña menor que él, así que queda completamente descartado. ¿Y qué tal "chan"? Jo, claro. Personalmente, solo eh escuchado "chan" en labios de Ishikawa-san una vez y fue con Ukitake diciendo "Shiro-chan" (Que por cierto suena adorable) ¿"sama"? Itachi no usa ni sama para referirse a Dios, ¿lo haría con Hinata? Nope. Y si se refiere a ella como "sensei" esto definitivamente no tendría sentido (sería muy rebuscado) ni en un Universo Alterno, caeríamos en una paradoja X3
¿Por qué "kun" si mi sensei me dijo que no? Por un lado, era uno de lo que quedaba y era apropiado, y por otro, me gustó como sonaba. Me convencí cuando recordé que Souma Shigrue llamaba "Tooru-kun" a Honda Tooru de Fruit Basket… Tal vez porque Tooru es nombre de niño pero en fin o.o
Por eso es y será "Hinata-kun"
Termino del Breviario Cultural.
¡¡¡MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS!!!
taia himura-chan (Empezaré a ver los capítulos, y espero que pronto publiques tu historia, muchas gracias:D) Minixa-chan (intentaré alargarlo tanto como pueda o.o lo prometo, muchas gracias!) magda black-chan (XDDD muchas gracias. Bastante sufrió el pobrecito imaginándose su destino cruel que le tenía preparado ;P) naoko uchida-chan (Nee, nee Arigatou! owo) Envy-Hikari-chan (o.o intentaré no hacerlo sufrir… mucho X3)
Creo que al principio no hice mi disclaimer o.o
Disclaimer: Mi celular se llamaba Itachi [Que por cierto, murió hace ya años] y creo que es lo máximo que me pertenecerá con ese nombre. Excepto si me compro un hurón y le pongo Itachi. Fuera de eso Uchiha Itachi y su pasado no me pertenecen ni Hyuuga Hinata. Tampoco me pertenece la situación que llevó a la ideación de esta historia (todo lo que ha pasado en el manga y anime) pertenece a Masashi Kishimoto-san o.o el niño que imaginó Itachi picándole las costillas con una vara y los sufrimientos que les aguardan, son enteramente míos! ;P
Continuemos ;D
III: Por tu cuenta
Itachi se dio la vuelta y soportó la imperiosa necesidad de reír, si desbocaba sus emociones y reía, aunque fuese burlonamente, perdería credibilidad y, peor aún: el estilo. Aquello no sería muy Itachi de su parte.
Dando la espalda a Hinata, Itachi libró una guerra interna por el autocontrol. Tal vez le costaba tanto trabajo por las anteriores situaciones vividas. Soltaba soniditos raros, intentando ahogar la risa. Hinata solo le miraba por detrás, observando cómo su espalda se rendía a movimientos ligeros.
Al final, Itachi se concedió un gesto. Parecía un peluche redescubriendo la sonrisa. Alzando las comisuras de los labios, definitivamente no llegaba a la ternura, más bien a un gesto sugerente, insinuante… un tanto tentador para el sexo opuesto.
Aclaró su garganta, adjudicando todo a un ataque de tos.
Se dio la vuelta y miró a Hinata, quien conservaba las manos en los labios, un sonrojo divertido en las mejillas.
Itachi palideció (De por sí de fantasma errante no pasaba por la pérdida de sangre) luego, por fin, le miró vengativo.
—No.—pronunció secamente.
Hinata iba a protestar, pero… ¿porqué? No tenía derecho a cobrar el haberle salvado la vida, no era un argumento lucrativo a su causa.
—¿P-Por qué no?
—No soy niñera. Ni de ti ni de nadie.—explicó sin emoción.
Además, si Akatsuki se enteraba sería la burla. Itachi había criticado abiertamente la relación de Zetsu y Tobi, antes de que el último se uniera a Akatsuki. Debía ser su niñera, no había más explicación para una relación entre un hombre y una niña, según el criterio del Uchiha.
—Y-yo no te seré un estorbo.—aseguró sin titubear, notaba que su forma tan insegura de hablar le estaba irritando al Uchiha.—Si… si no puedo seguirte el paso, déjame atrás y continua.
Itachi le miró desde las plantas de los pies hasta la mirada asustadiza.
—¿De cuánto tiempo estamos hablando, Hinata-kun?
Ella juntó sus manos e intentó ocultarlas sobre su pecho, dejando adivinar finos deditos debajo de las mangas. Titubeó nerviosa y se sonrojó.
—Este… no sé cuáles sean tus planes.—contestó con un hilillo de voz.
—Sé que no quieres quedar exiliada de Konoha por el resto de tu vida.
Además, Itachi debía regresar a Akatsuki lo antes posible.
—¿A dónde vas?
Itachi arqueó una ceja y se volvió a sentir idiota.
…¿A dónde iba? ¿Qué iba a hacer?
Primero que nada, debía componer su postura y volver a ser el mismo. En segunda, se sentía desprotegido; no era solo la poca cobertura de ropa que le quedaba. Le faltaba su capa. La que lo mantenía calientito, le cubría la mitad de la cara y enfatizaba su sentido de pertenencia a determinado grupo social. Además era tan cómoda y útil… podía guardar ahí lo que se le diera la gana y la privacidad quedaba más que asegurada. Podía hacer origami y dios sabrá qué otras cosas y ni Kisame se daba cuenta. Era el cincuenta por ciento de su actitud enigmática.
Pero un Itachi mojado, agonizante, pisoteado, estornudando, dormido o sin capita… seguía siendo Itachi.
En cuanto a la ropa… asaltar a alguien con su misma talla sería patéticamente malvado. Y usar algo que alguien más ya había usado le resultaba repugnante. Itachi gruñó solo de pensarlo. Robarle si quiera la chamarra a Hinata-kun quedaba totalmente descartado. Ni siquiera quería pronunciarlo mentalmente.
¿A dónde iba y qué iba a hacer?
A este punto, para Uchiha Itachi ya no eran preguntas.
—Escucha atentamente, Hinata-kun. Necesito ir urgentemente a Kumogakure no Sato, puedes acompañarme hasta ahí, después cada quien tomará su camino.
Hinata asintió sonriendo involuntariamente.
—Pero si te metes en problemas de camino, yo no pienso ayudarte. Te lo reitero. Me acompañarás, pero yo no soy niñera de nadie, mucho menos de ti.
Hinata hizo una reverencia hacia un Itachi que ya le daba la espalda.
—¡Muchas Gracias!
.-.-.
Comenzaron la caminata inmediatamente. Hacía frío y había amenaza de lluvia. Seguramente buscarían algún refugio para pasar la noche.
No fue así.
Cuando las nubes taparon el cielo y la primera lágrima cayó en su nariz, seguida de miles, Itachi ni siquiera se inmutó. Seguía caminando, arrastrando tierra, crujiendo ramitas hasta entonces secas y haciendo un sonido parecido a un gorgoteo, con sus sandalias.
Hinata le seguía a un metro detrás. Había gastado una cantidad descomunal de chakra, uniendo tejidos e intentando componer lo que quedaba del cuerpo del Uchiha. Y aunque habría sido todo un éxito la operación improvisada, no tenía idea de cómo es que Itachi podía mantenerse en pie. Ella tenía sueño, hambre y la vista estaba por perderse en la oscuridad.
No intentaba engañarse a sí misma, ¿Qué mejor que compartir su sentir con ella, quien no le criticaba y sabía mejor que su lado consiente lo que sentía? Y si no era ahí, entonces ¿Dónde y con quién? Quería estar con él el tiempo que se le concediera; no le gustaba por lo que el poseía, sino por lo que a ella le faltaba y lo que era muy en el fondo, íntimamente, ahogando su voz interior: un egocentrismo proporcional a su genialidad. No debía ser de otra manera.
El clima, casi invernal, le calaba hasta las puntas del cabello. El cansancio le cortaba la respiración y sabía que si pensaba en ello, acabaría destruyendo lo que quedaba de su existencia.
Evaluó su situación. Claramente, si sus oídos no la engañaban, él había considerado el término "compañera" apropiado. Tenía limitaciones, pero tenía ventajas.
Suspiró.
No, ninguna clase de ventaja. Tenía tanta presencia como una nube sobrevolando la cabeza del Uchiha. No tenía voz, solo una presencia sombría. Algunas veces cómoda, cuando el sol abusaba del poder que ejercía sobre la tierra… pero otras tantas indeseable.
Tropezó y su carita sonrojada se enterró en el lado. Se apoyó sobre sus brazos, pero sintió una punzada en el hombro y sus manos se resbalaron y se pego de lleno en la barbilla, raspándose y mordiéndose la lengua.
Antes de bajar los parpados pesadamente, vio a Itachi continuar, cada vez más distante.
No pudo seguir su paso… había fracasado. Y se quedaría atrás.
—Chikusho…
Continuará, lo prometo. :P
Notas:
Kumogakure no Sato: Villa oculta de la nube.
Sou! Sugerencias, amenazas, preguntas… reviews?
