N/A: De nuevo volviendo. Creo que ahora si me tardé un poquito más de lo acostumbrado pero tengo una excelente razón: Me enfermé la semana anterior. Me dio un ataque de nervios que me paralizó la espalda y el cuello, gracias a ello estuve cinco días en cama sin moverme, y aún ahora, tengo tiempo limitado para permanecer sentada, pero lo prometido es deuda. Perdonen la tardanza.
Ahora bien, como dijo jesulink: Hablemos de mis vacaciones XD
Me iré de vaga un ratito, así que esta será la última continuación del año. Intentaré hacerla muy larga. Así que… culpen a las vacaciones de inverno y… Ah! Si. También a mi juego de Naruto Shippuden. Estoy enajenada 9.9
¡¡MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIWS!!
Alexia-chan (XDD "ojitos brillosos no jutsu" XD que genial. Nee¿Le prestas tu jutsu especial a Hinata para este capítulo? o.o Onegai!) taia himura-chan… Shi-chan! (Nee! . Te extraño en el msn ;.; ojalá coincidamos prontito. Saludos a tu gatou!) Kamikazeh-chan (Tu nick queda un poco siniestro con chan pero sigue sonando lindo o.o si te molesta dime, nee? Domou!) magda black-chan (mi jashinita favorita XD espero no desilusionarte con mi continuación. Domou!) Yura Tao-chan (domou! owo) naoko uchida-chan (tierno… XD no pensé que Itachi y tierno pudieran coexistir en una misma oración. Domou!!) omtatelo-chan (hai! Wakarimashita! o.o Domou!! . ) hikari-chan (D.o.m.o.u!!) Noriko-leo-chan (Aditagou!) Llangkurray-chan (gracias por esperar, nee. n.n) helenhr-chan (Domou Adigatou!!)
Jaa nee. Nos vemos en enero.
V: Statu quo
Se escuchaban los sonidos de la noche a lo lejos.
Grillos pasando.
El viento rompía las nubes.
Itachi sonrió.
La miró…
O… por lo menos lo que podía llegar a vislumbrar.
Pero lo esencial no era cuestión de ver o no ver. La tenía en brazos y percibía lo que sentía: Temor; sin embargo, también el deseo de tenerlo más cerca.
Se aproximó unos centímetros más. Hinata sintió tibio. La respiración de él junto a su nariz, le hacía cosquillas. También sintió su piel sobre la suya, los labios de Itachi surcaron tímidamente la frente de ella. Y después de tomar un poco de confianza, buscó su lugar cómodamente para compartir una noche helada.
Y aunque él estaba cera, ella sentía frío.
Se sentía humillada.
Aun que Itachi estuviese de esa forma con ella y fuese un logro significativo, para Hinata sólo era una herida. No decía nada y, como las reglas de comportamiento del Uchiha los estipulaban, si la rechazaba lo haría educadamente.
Entonces…
Se recordó no confundir la amabilidad con el cariño. Itachi sólo era cortes. Nada más.
—Pero…
Hinata quería mirarle a los ojos, pero debido a la posición, era algo inalcanzable.
—Eres sólo una niña, Hina-chan. —explicó, abrazándola casi en ademán de protección.
Fue una reacción indeseada. Hinata sintió una picazón en la nariz y lloró sin querer.
Una niña.
Sólo una niña.
Se aferró a Itachi.
Pero él se negó a aceptar un poco más de ella junto a él.
No estaba del todo mal. No era un acto de repulsión hacía la presencia de Hinata. Compartieron una mirada en la obscuridad. Un roce efímero de pupilas. La acercó de nuevo a él.
—Hina-chan. —dijo, casi inaudiblemente.—Tienes unos ojos muy bonitos.
Nunca le habían dicho algo así.
Fuera de cualquier jutsu que pudiera realizar, Hinata siempre envidió los ojos de las demás chicas, con distinción de iris. Sin ser una plasta violeta, sin expresión… o por lo menos es lo que ella siempre observaba al mirarse en el espejo.
Raros. Extraño. Distintos. Blancos. Pero nunca bonitos.
Se dejo abrazar.
¿Quién lo decía? El propietario del Sharingan. Que al igual que ella, sus ojos normalmente eran una plasta negra. Pero los ojos de Itachi distaban mucho de ser eso. Eran profundamente encantadores.
—No sabes cuánto los quiero.—Confesó finalmente Itachi, preparándose para dormir.
.-.-.
La noche anterior quedó como un mal sueño. Y amanecer y descubrir que aún estaban el uno contra el otro, fue más como la resaca.
Itachi debía aceptar que hacía mucho que no dormía tan bien. Lo que no acaba cayéndole en gracia, era el gastadero innecesario de dinero. Ryu gastados únicamente para dormir debajo de un árbol… ahora entendía un poco los corajes de Kakuzu cuando Hidan, Deidara, Tobi y él organizaban su guerra de pasta de dientes. Era una diversión absurdamente cara.
Se levantaron (Hinata, más en sí, no se atrevía a dirigirle la vista a su acompañante.) y reanudaron el paso de a Kumogakure.
Fue… por decirlo de una manera civilizada, una marcha lenta, con un silencio denso; eterno y pesado. Nadie decía nada.
Para Itachi no estaba bien. Le gustaba el silencio y la quietud cuando eran conciliadores. Ahora era incómodo, al punto de preferir morir. Sabía la solución, pero aplicarla era el arte de la sociabilidad… a él no se le daba eso.
Llegar y decir: "Eh hecho cosas peores (claro, peores se traducía como penosas)."… Distaba mucho de ser un plan.
—Hinata-kun.
—¿Q-q-qué sucede?
—Faltan dos días para llegar a Kumogakure y tenemos dos meses.—recordó
"¡¿Qué demonios estás haciendo-diciendo?!" preguntó su Itachi interior.
"No lo sé. Dímelo tú."
"¿Yo? Tú abriste la boca."
"¿Quieres marchar así durante dos días más? No me gusta tú-mí lado masoquista."
"Tú y tus patologías."
"El masoquismo es una patología."
"…suena más como la Ciencia que Estudia al Pato."
Aquello turbó un poco el juicio de Itachi y pensó: "Un pato no alcanza a tener patología… suena más como tener una actitud pato."
"Jo, Extrañas la granja ¿verdad?"
"Nunca tuve una granja."
"¿Seguro? Recuerda primer grado, una aventura con…"
—Este…
"¿Va a decir algo?"
"… ¿Podrías explicarme eso de la "actitud pato"?"
"¡Calla!" Pensado esto, Itachi volvió a estar en la misma sintonía.
—¿Hinata-kun?
—Itachi-san…
Ahora bien, si Hinata había entendido, tenían tiempo de sobra.
Fue entonces cuando se plantó frente al Uchiha y detuvieron el paso.
—Itachi-san… me preguntaba si…
Bravo. Hinata había descubierto el noble gesto de Itachi. Y ahora se sentía tan confianzuda como para pedirle algo.
No estaba tan mal.
Pero aún tenían ciertos parámetros protocolarios que seguir en su relación Itachi-Hinata.
—Yo podría planear el día de hoy.
—¿Planear…?
Entonces ¿Ella pensaba que él planeaba todo lo que hacían? Aunque no fuese así, que ella lo pensara le hacía sentir omnipotente.
—S-sí, planear.
Ah… como le fascinaba esa niña. Qué pena que llegando al destino tuvieran que separarse.
¿Cómo negárselo?
—No.
Qué fácil.
—Por favor, Itachi-san.
Genial. Ahora le aplicaba el "Ojitos brilloso no jutsu" Eso era vil. Eso era jugar sucio. Qué bueno que ya casi no podía ver.
…
No. Él no cedería ante esos ojitos retóricos. Era un miembro entrenado de Akatsuki… si Deidara pudo combatir a dos jounin y dos chuunin con sólo un kunai en la boca, entonces él podía resistir la tentación.
¿Había pensado tentación? Rayos.
— ¿Itachi-san?
Él no sedaría.
—…Esta bien.
…
Bueno, incluso Deidara recurrió a medidas desesperadas.
—¡Gracias!
—¿Qué tienes pensado hacer?
._._.
Se desviaron hacía Kawa no Kuni. Detrás de una montaña desbaratada, caía una cascada tronando rocas.
Hinata se acercó y observó su reflejo en el agua; sus mechones de cabello azul obscuro se desbordaban atravesando su nuca. Hacía calor.
—¿Aquí te parece apropiado, Hinata-kun?
Ella miró a su alrededor y verificó que nadie más estuviera. Un rojo subido de tono se apoderó de sus mejillas.
—Apúrate.—ordenó el Uchiha mientras buscaba donde sentarse. A tientas, consiguió un cómodo lugar. Lo bastante cerca del agua estancada para poder distraerse con el sonido y el chapoteo que podría provocar su compañera.
—S-sí.
Hinata comenzó por quitarse su protector y luego su chamarra. Debajo llevaba una playera con mangas cortas, por lo que aún no se sentía desprotegida.
Llevó sus manos a su cintura y deslizó lentamente la prenda hasta descubrir su espalda. Fue entonces cuando volteó y se dio cuenta de que Itachi estaba ahí y la estaba mirando.
—I-Itachi-san…
—Dime.—dijo, tranquilamente.
—N-No veas.
—No pienso hacerlo.
Itachi no estaba prestando atención en si Hinata se bañaba con ropa o sin ella. De momento, Hinata podría ahogarse e Itachi no se daría cuenta.
Él estaba muy entretenido en su deprimente descubrimiento: lo que antes eran manchones con determinado contorno y color, ahora se perdían en sólo algo negro, apenas con matices azules; colores primarios, degradados por escalas grises. De nuevo desesperante.
Aquello también repercudió en su sien, las sentía a estallar. Cada suspiro le daba una punzada cada vez más fuerte y duradera que la anterior.
Todo esto, sólo provocaba que Itachi se pusiera de malas. Y un Itachi de mal humor es algo bastante peligroso.
Para su mala suerte, ese día, Hinata tenía ganas de saber un poco más del Uchiha.
—Itachi-san…--comenzó Hinata, escondiéndose hasta el cuello en el agua.—Alguna vez…
Itachi siguió la voz de ella e intentó aparentar que todo estaba bien.
—¿Qué pasa?
—Yo… me preguntaba si…
Tsk.
Ese "Me preguntaba si" estaba acaparando demasiado poder en sus decisiones. Tendría que premeditar cuando su inocente acompañante tenía la actitud de "Me preguntaba si" y preparar una barrera infranqueable para no caer en sus… ¿encantos?
—Puedo…--Hinata se sumergió hasta la nariz, tragó un poco de agua y miró fijamente a Itachi, quien fingía corresponderle el gesto.
—Si piensas hacer una pregunta, hazla de una vez.
Se sentía bien consigo mismo. Aquello sonó como una orden. Hacía mucho que no se sentía autoritario.
—¿A-Alguna vez te has… enamorado?
Enamorado.
Habían pasado años desde la última vez que escuchó esa palabra. Tanto, que ya había perdido el significado para él.
Pero, recordando la definición ¿El poder contaba?
Hinata tenía el corazón en la garganta, latiendo fuertemente para abrirse paso y escabullirse entre sus labios. Deseaba que la tragar el agua, que algo la matar para dejar de sentir tanta vergüenza.
Pero su contraparte curiosa, aún tenía el timón de la situación. Y lo único a lo que se limitaba era a asechar, esperando una respuesta. Tal vez de ese "Sí" ese "No" de desprendería la explicación del por qué se había unido a una organización donde predominaba los hombres… para permanecer inmune a los encantos del sexo opuesto tendría que…
—Si.—soltó secamente, atinando a encontrarse con los ojos de Hinata. Ella sintió el mundo desvanecerse. Y aunque esa mirada muda, gritaba una emoción singularmente extraordinaria, fuera de cualquier canon sentimental.
._._.
Tomó un kunai y comenzó a arrancar a tajos su cabello. Quería dejarlo como antes.
Aunque el cabello largo la hacía ver mayor (y le ayudaba a sobreponerse al trauma provocado por ser "sólo una niña") era estorboso, pesado y encerraba el calor en su nuca. Entraba el verano. No le servía.
También su flequillo comenzaba a estorbarle para ver. Así que fue presa de esos cortes irregulares. Al final, su pelo terminó como antaño, y su flequito degrafilado.
No tenía espejo para ver los resultados. No le importaba. Se sentía cómoda.
Aunque…
¿Qué pensaría Itachi? ¿Le diría algo? Eso de gustarle se había convertido en su obsesión.
Se echó bajo un árbol para terminar de secarse. Las hojas dejaban pasar la justa cantidad de luz y calor para hacer su trabajo sin lastimar su piel. Por primera vez en mucho tiempo comenzaba a pensar en sí misma. Ya fuese el mínimo detalle de su pelo, o el pensamiento trascendente de: "¿Estaré haciendo bien?" Se dio cuenta que la pregunta quedaba fuera de lugar. Simplemente lo hacía, sin importarle nada más.
Se vistió distraídamente, asomándose por debajo de las ramas para ver el cielo despejado de medio día. El viento recorrió el pasto hacía las montañas y planicies. Pocas veces se veía algo así.
Se encontró con Itachi al inicio del camino, para marchar el último tramo hacía Kumogakure.
Y, con intenciones no tan ocultas, se paró frente a él, insinuando cerrarle el paso.
—Es hora de irnos, Hinata-kun.—dicho esto, Itachi se dio cuenta de que algo estaba delante de él. Para él, que ya no distinguía colores o formas, era una mancha grisácea que podía pasar como una pared. El sexto sentido del Uchiha le indicaba que era casi imposible que una pared estuviera precisamente ahí.
Mecánicamente se recorrió un paso a la izquierda y tanteando el piso con sus pies comenzó su marcha lenta, pero segura.
Mientras, en el mundo interno-alterno de Hinata; en el cual ella pensaba que Itachi estaba en sus cinco sentidos, una cadena de sentimientos se desataba: una rara quimera entre tristeza y enojo.
Pero luego lo justificó: Por más ninja que fuera, seguía siendo un hombre y aquello no lo exentaba de esa mal formación genética que provocaba el desinterés por el cambio en la apariencia femenina del cuello para arriba.
—Llegaremos sin escalas, así que iremos a comer algo primero.
Siguiendo la excusa de "Soy un criminal de rango S" Itachi mandó a Hinata por dango y té.
Se sentó en lo que parecía ser para él una roca, cerca de un árbol. Se recargó cuidadosamente en el tronco, atento a que nadie lo viera… de cualquier manera, si alguien estaba ahí, no lo vería. Y si no lo percibía con algunos de sus cuatro sentido, entonces para el Uchiha no existía.
Y aunque sabía que todo lo que traía por consecuencia la palabra bosque lo rodeaba, tenía el presentimiento de estar sentado en el vacío. Inclusive la piedra en la que tenía la certeza de estar, le parecía un hueco materializado en un universo paralelo.
Abrió los ojos más de lo habitual. Tal vez ese era el problema. Pero lo pensó dos veces y mejor decidió mantenerlo cerrados mientras Hinata no estaba. Si parpadeaba de más, pondría en evidencia su incapacidad para ver. No se sentía tan inútil si los mantenía cerrado en una actitud prepotente, indicando que, más bien, el no quería ver.
Se olvidó un poco de su vista y comenzó a conocer su entorno, guiándose por su nariz: olía excesivamente a tierra mojada. Seguramente hacía unos días había llovido. También olía a…. a… ¿aire?
Itachi sacudió la cabeza.
No. El aire no podía oler a aire o sino no sería aire. Más bien percibió a profundidad la presencia de aire.
Hinata le extendió dango, observando como el Uchiha parecía estar persiguiendo un fantasma. Hinata arqueó una ceja y se atrevió a ponerle personalmente el dango y una botella en las manos. El estaba encerrado en otra dimensión.
—Te traje una sorpresa, espero que te guste.
—…….
—Bien, vamos a comer.
¿Y qué tal el oído? Para él todo sonaba exactamente igual, no había diferencia para él entre el paso del viento y una persona.
Se llevó su dango a la boca y metió de lleno la primera bolita verde.
Mmmm… ¿Y el tacto? Era estúpido. El único contacto peligroso con cualquier forma de vida o cosa era el acercamiento. Así que quedaba completamente descartada.
Se llevó la botella a los labios y tomó ávidamente. Con agonizaba de sed. No había tomado nada, a excepción de sangre, en dos días.
Se dio cuenta que, a diferencia de las personas en común, si él no veía entonces no olía, no sentía, no oía. ¿Era eso vida….?
Se sintió mareado. Un raro sabor en la boca, muy distinto al té verde.
Miró hacía la botella y luego decidió tomar en cuenta la presencia de Hinata.
—H-Hinata-kun… ¿Qué era exactamente lo que estaba en la botella?—preguntó, arrastrando las palabras sin querer.
—N-No pensé que te lo tomarías tan rápido… Creí que te gustaría un poco de sake.
Ah…
Sake.
El blancuzco liquidito alcohólico que parecía lecho o agua. No estaba seguro en si el que se había tragado sin respirar había sido blanco o transparente pero…
—Hinata… Sé que no tenías la obligación de saberlo pero… yo nunca en mi vida había tomado sake.—explicó lo más en sí que pudo.
—N-no puede ser…—dijo, llevándose las manos a la boca.
Sólo una vez. Antes de que su hermanito menor pudiera siquiera decir "nii-san" le había pedido un traguito a su papá. El sabor no le había traumado del todo, pero por algo no se había vuelto a acercar a él.
—Perdón…
Si pensaba que con eso solucionaría todo, estaba por mal camino hacía el equivocado.
Maldita vocecita que tenía.
Pero, extrañamente, se sentía de muy buen humor.
Así que en el próximo capítulo les presentaré a un Itachi un poco…"demasiado feliz" valga la contrariedad.
También el próximo capítulo será el penúltimo, así que yap vamos en la recta final. Dejen muchos reviews para que pueda agradecérselos.
Por cierto. No sé si soy la única que se ha dado cuenta o si ya todos lo saben pero lo pondré de todas formas. Hinata, simplificado a Hina-chan suena muy lindo. XD Explico. Hina es muñeca en japonés, y agregándole el chan quería como muñequita. E Itachi aquí lo dice con toda la intención.
Dudas, amenazas, comentarios, koko ni nee?
Jaa nee!
P.D.¿Ya vieron cuando Deidara intentó ahorcar a Tobi con las piernas? XD
