Y aquí voy con el 3er capitulo, comienzo con la historia y ya basta de prólogos (mientras escribo esto estoy en un macintosh pero en versión de PC, es complicado usarlo, pero bueno... la vida del estudiante
Pido perdón por no actualizar tan rápido, solo tengo los dos prólogos cuando encontré este fic inconcluso y estoy inventando lo que puede venir..
Simbologías : Pensando
CAPITULO 1: Una noche como cualquier otra
Ryouga Hibiki miraba hacia la noche lluviosa mientras en el bar las cosas estaban calmadas, faltaba al menos una hora para abrir oficialmente y ya habían acabado de ordenar las mesas y revisar el pedido del día.
Si, sería una noche como cualquiera, pero la verdad, nunca la noche es la misma que la anterior.
Especialmente desde que el chico había ingresado y tocado el piano hacia 10 años, quien iba a pensar que ya se cumpliría una nueva fecha desde que había aparecido por vez primera, irónicamente también en una noche de lluvia como la de ahora.
¿Estas bien? Te vez cansado hijo.
Nah, estoy bien padre, gracias-.
El Señor Hibiki atendía en ese entonces el bar, Ryouga tenia 10 años y era el mesero, su padre se encargaba de la barra. También era una noche tranquila hasta que entró su madre, mojada y alterada cargando un bulto que parecía un niño.
Lo encontré en la calle, estaba caminando como ido cuando le salude, de repente se desmayó, tiene fiebre y antes de perder el conocimiento mencionó un nombre, Ranko.-
Si, todo había partido con su sorpresiva llegada en brazos de su madre. Su padre no tuvo problemas en aceptar al chico por que le parecía bien una ayuda extra al bar, pero cuando finalmente se dio cuenta de quien era, se asustó.
El Gran Ranma Saotome, el mejor pianista del mundo estaba ahí, en su bar en medio de una noche lluviosa y a una semana de haber desaparecido.
Entendía ese miedo, podían culparlo si se daban cuenta que había llegado ahí, pero su madre lo tranquilizó, si el pequeño estaba ahí por algo era. Había leído sobre el incidente en la noche de presentación y si se escapó por algo fue.
Y ahí estaba el nombre, Ranko.
En 10 años, y, a pesar de haber creado un vinculo muy fuerte de amistad entre ambos, Ranma nunca le quiso comentar sobre quien era Ranko, a veces lo escuchaba en mitad de la noche llorando mientras dormía o gritando ese nombre. Aún 10 años después seguía igual, el trauma debía de haber sido grande. ¿Quién seria Ranko¿Y porque tanto miedo en relatar?
Ryouga suspiró, faltaba poco para abrir el bar, a veces se preguntaba que hacia ahí, en un pueblo en medio de la nada, quería recorrer el mundo, dejarse llevar por el viento sin ir con rumbo fijo.
En todos estos años no había sido fácil esconder la identidad de Ranma, lo integraron a la familia como uno de ellos sin ningún problema, pero lo difícil fue siempre la identidad, dejar que se dejara el cabello largo también había sido fácil. El padre de Ryouga le tuvo que enseñar a tocar otro instrumento para que nadie lo reconociera, la guitarra ahora era parte de su "hermano".
Y por extraño que sonara su nombre, Ranma habia pasado a llamarse Yota Hibiki, hermano mayor de Ryouga. A este ultimo no le molestaba tener un hermano, se llevaban muy bien, pero le preocupaba que tarde o temprano la verdad saliera. ¿Qué pasaría con ellos por haber escondido por 10 años a uno de los personajes más celebres del Japón?
Por fin dieron las 10 de la noche, ya la gente llegaría, y todo sería como siempre, sus dudas se disiparían y sería una noche como cualquiera, en un pueblo en medio de la nada.
Yota ( Ranma ) llegó al bar con su guitarra.
- Hey Ryouga, por fin terminé el tema para la guitarra que te mencioné hace unas noches-.
- Y ya tiene nombre?-. le preguntó el chico ya sin los malos pensamientos de hace un rato, solo sonriendo.
- Sip, se llama "La balada del Bolero-. La sonrisa de su "hermano" era tan inocente, habia perdido todo sufrimiento con el paso de los años. Eso le alegraba.-
- Que Sheik se revuelva en su tumba.-
- Nah, no es la misma del juego, el nombre es parecido, pero esto suena más a un Flamenco.-
Ambos rieron, la lluvia comenzó a tornarse más fuerte y los clientes comenzaban a llegar mojados, Ranma les pidió sus abrigos y paraguas para colgarlos, Ryouga comenzó a servir lo que ellos pedían. Al rato el Bar del Cerdo Negro, como así se llamaba, se llenaba de vida, la lluvia animaba a las personas y francamente todos estaban más cerca del fuego que de costumbre., hacia frío, si. Pero esta noche parecía ser diferente, estaban todos los del pueblo animados, o Ryouga era el deprimido.
Los más viejos contaban sus aventuras a los más jóvenes, y era ahí donde Ryouga más participaba por su deseo de recorrer el mundo. Muchos extranjeros también llegaban de sus viajes para pasar la noche en la posada cercana, pero al ser temprano pasaban un rato al Bar y ahí se entretenían con los cuentos.
- Discúlpeme- Ryouga se distrajo de lo que estaba haciendo para ver a una hermosa joven de cabellos azulados, llevaba un abrigo negro y guantes, no era del pueblo, era Japonesa pero no era de la zona según el recordaba.
- Oh si, perdón, no me di cuenta de su presencia ¿la puedo ayudar en algo?.-
- Me han recomendado este bar cuando llegué al pueblo debido a su ambiente, así que como estoy de paso quisiera tomar una gaseosa de ser posible.-
Ryouga se la sirvió y llevó a la mesa, a pesar de que la chica era realmente hermosa para sus ojos, algo en ella hacia que desconfiara, no porque sea de la capital, pero habia algo, no sabia que.
Las luces se apagaron y todos fijaron su vista al pequeño escenario donde se habían prendido. Un joven de 20 años hacia su aparición con una camisa blanca y pantalones negros, tenia un pañuelo rojo sobre su cuello que lo cubría, el cabello tomado y algo engominado.
Ryouga se rió para sus adentros, cuando Ranma tocaba algo en especial, se intentaba disfrazar de todo lo que interpretara.
Me alegra que halláis venido esta noche, hace poco he terminado de componer esta canción en mi guitarra y mi primer publico a quien se la tocaría sería a vosotros. Espero que os guste, se llama "La balada del Bolero".-
Aplausos generales, salvo la chica de cabello azul que sacaba algo de su cartera, no era nada, era su teléfono móvil, Ryouga no podía dejar de mirarla, si no era por su belleza, era por desconfianza.
La música comenzó invadiendo el pequeño lugar, era una melodía potente y hermosa, tocada con pasión y furia, parecía un pequeño concierto de Flamenco moderno tocado por un solo hombre.
Hasta la recién llegada habia quedado pasmada ante tal potencia. Ryouga estaba embobado, nunca habia visto a su amigo tocar de esa manera. Una llamada de uno de los clientes lo distrajo y no se dio cuenta que la chica sacaba unas fotos de su teléfono móvil, esperaba que la música terminara para marcharse.
Cuando Ryouga volvió a voltearse no la vio más y un profundo temor la invadió esperando que solo fuese su imaginación.
Tal vez, no fuese una noche como cualquier otra a partir de ese momento.
Continuara.
Sobre Sheik
¿Alguien jugo el juego Leyenda de Zelda: Ocarina del Tiempo? Recuerdan supongo el "Bolero de Fuego"
