Cáp. 5 Volviendo al pasado
Iba tan rápido que cruzó la calle sin mirar y un auto no alcanzó a frenar y la tiró al suelo, el conductor salió velozmente del auto, y preocupado preguntaba si Sora se encontraba bien, la pelirroja abrió los ojos y se asustó al ver que el conductor era nada mas y nada menos que Yamato, Yamato Ishida, ambos se quedaron perplejos, pues no se esperaban encontrarse en esas circunstancias, Matt miró a Sora y se ofreció para llevarla a la Universidad, ya que la chica tenía unos raspones en la pierna que dejaban salir algunas gotas de sangre, y después de haberla atropellado, merecía por lo menos un aventón a la Universidad, pero Sora rechazó la oferta de Matt, lo que hizo que el rubio se enfadara, como era posible, cualquier chica estaría deseosa de estar en el lugar de Sora y ser la acompañante de Matt, pero a la pelirroja parecía no interesarle ni en lo mas mínimo…
Sora se puso de pie, se froto la pierna lastimada, limpiándose de esa manera la sangre que salía de sus heridas y sin siquiera mirar al rubio siguió su camino, Matt estaba totalmente congelado, la pelirroja ya lo había rechazado más de una vez…
Ambos siguieron sus caminos por rutas distintas, Matt, al llegar a la Universidad no encontraba estacionamiento lo que lo hizo demorar un tiempo, mientras tanto Sora después de unos minutos entro a la Universidad, se quitó los patines, se puso su par de tenis y corrió al salón en el cuál tenía clases…
Yamato y Sora de nuevo se toparon fuera del aula, pero se desilusionaron al notar que la puerta estaba cerrada, ya se había pasado el tiempo extra para la llegada de los alumnos, ya no podrían entrar a clases por algún motivo sus miradas se cruzaron y por alguna extraña razón sus corazones se aceleraron haciendo que un tono carmín invadiera las mejillas de los chicos…
Acto seguido Matt se fue a otro sitio, por lo cual Sora también se fue a otro lugar…
Matt entro a un pequeño cuartito algo empolvado, oscuro y muy desordenado, encendió la luz dejando ver algunas partituras de guitarra y una armónica en una pequeña mesa, el rubio se sentó en un pequeño sillón viejo y roto en el cuál se puso a tocar una guitarra… todos esos instrumentos pertenecían a una banda llamada los Teenage Wolfes , en la cuál Matt era el vocalista y bajista, hacia ya un tiempo en que Matt no tocaba en la banda a causa de que había tenido problemas con unos integrantes de la misma, mientras el rubio con ojos de cielo tocaba una nota en su guitarra recordaba aquellos viejos tiempos en los que la banda aún vivía…
Sora entro al gimnasio en el cuál había unas chicas de clase novata practicando algunas técnicas en la viga, maromas, vueltas etc. La pelirroja se dirigió a unas gradas que se encontraban frente a la cancha y sin mirar a las novatas abrió su libro de los dioses griegos y comenzó a leerlo…
Ya habían pasado 40 minutos desde su entrada, las novatas se dirigieron a las duchas, pues ya había terminado su entrenamiento, los gritos de algunas chicas lograron distraer a Sora, la pelirroja observó la barra, la viga, el caballo, todas esas cosas que extrañaba tanto, ya que en Japón solía practicar gimnasia, al notar que ya no había nadie en el gimnasio se acercó a los aparatos, los miro todos detalladamente e instantáneamente bellos recuerdos rondaban su mente, los torneos, los aplausos, su madre, sus amigos, todo eso a lo que extrañaba tanto, ese pasado que deseaba siguiera en el, pero ya no podía, estaba lejos, lejos de lo que amaba, aquellos recuerdos hicieron que algunas lágrimas salieran de sus ojos…
Sora lo pensó y lo pensó, pero finalmente se decidió, cerró perfectamente las puertas del gimnasio para que nadie tuviera acceso a él, al fin y al cabo era horario de estudio, todos estaban en sus salones, volteó a todos los rincones para asegurase de que no hubiera nadie, en efecto no había nadie, al menos ella lo creía, desabrochó sus jeans y se los quitó al igual que el chaquetín que llevaba sobre su blusa, para finalmente quedarse en pantaletas y claro, la blusa, todo esto para poder subir a la viga y hacer gimnasia en ella, cosa que con jeans, por su tipo se tela y textura, resultaría difícil o incluso podría lastimarse…
Subió a la viga y comenzó con su rutina sin darse cuenta de que alguien la observaba, si, alguien la observaba desde un pequeño cuarto, se trataba de Matt Ishida quien estaba en el interior del cuarto de los instrumentos que antiguamente era el cuarto de los balones y por lo tanto tenía exceso total al gimnasio
El rubio observaba detalladamente los movimientos de Sora, estaba totalmente concentrado en su cuerpo, aprendiéndose cada parte de el, el rubio sentía que su corazón iba a explotar latía mil veces por segundo, sus pupilas se dilataron, sintió que sus piernas tambaleaban pero no sabía a que se debía tanto
- por que me siento tan nervioso al verla, que pasa conmigo, por que siento como si me interesara esa chica, por que…, pensaba Matt mientras bellas notas salían de su guitarra
Así pasaron 20 minutos, Sora bajo de la viga algo cansada y empapada de sudor a causa de que el gimnasio no tenía ventilación por que ella lo había cerrado, La pelirroja fue a las regaderas y tomó una ducha, mientras Matt miraba el reloj, al darse cuenta de que faltaba poco para la siguiente clase el rubio salió de aquella pequeña habitación dirigiéndose así al salón correspondiente.
Minutos después Sora salió de la ducha, se vistió y siguió el mismo camino que Matt había tomado…
