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-¡Konan, eso duele!-

-Ahora un antibiótico...-

-¡Konan! ¡Ay~~~~!-

-Itachi-san, Itachi-san...- se escuchaba la voz del Loli-shota del lugar- Itachi-sa~~~~~n-

Aunque el aludido lo ignoraba.

-Itachi-san~~~~-

Otra vez, lo ignoraba mientras esperaba sentado a que Konan saliera.

-¡Maldición, si no quieres que te clave un tenedor en el trasero y te haga tragar tus propios sesos, hazme caso!-

-¿Qué quieres Madara?-

-Itachi-san, no me llames así -dijo volviendo a recobrar su versión infantil- ne, ne, ¿cuándo crees que Senpai pueda volver a jugar con Tobi?

-Guardo silencio y tomo aire- Ni lo sé, ni me interesa- contestó secante, había quedado sentado en la cocina con la esperanza de ver a Deidara, pero Madara lo siguió-

-Pero~~~, si Senpai no se mejora pronto, no podrás volver a comer su dulce de mora -dijo riendo divertido- Verdad, creo que te gusta mucho el dulce de mora.

¡Ese bastardo con complejo de paleta! ¿Lo había visto?

-No sé de qué hablas, Madara... digo, Tobi- fué interrumpido por un grito-

-¡Ahhhhhhh! ¡Konan, ya basta! ¡Duele, duele, duele~~~! -gritaba el rubio lo suficientemente fuerte como para que se escuchara en la cocina donde estaban los Uchihas- ¡Konan!

Tobi hecho a reír mientras se paraba. Directo a la habitación, interrumpiendo el ritual vudú que Konan hacia con el rubio (debido a tantas inyecciones)

-Konan-chan... Necesito que salgas -Konan sintió que esta vez era Madara quien hablaba, dejando a un adolorido Deidara-

-Me... siento violado. ¡Maldita Konan! -lloriqueaba- Tobi, qué rayos haces aquí, Hum.

-¡SENPAI~~~~!-

-¡No!-

-¡¡¡SENPAI!! -gritaba ahora Tobi amenazando con tirarse a abrazarle-

-¡No te acerques, Hum! -dijo pegándose a la cabecera de la cama- ¡Konan, sálvame! -Muy tarde, Tobi ya lo tenía apretujado entre sus brazos, como un peluche-

¡Ese hijo de... fábrica de dulces! ¡¿Cómo podía ponerle una mano encima a Deidara?! ¡A SU Deidara!

Tobi empezó a reír de forma escandalosa cuando sintió que alguien quería matarle con la mirada, o ya lo había hecho encerrándolo en una ilusión muy pequeña, donde experimento la mutilación de partes muy sensibles. Claro, salió de ella rápida, para apapuchar a su Senpai.

-Tobi... si no quieres que te haga volar en pedazos, suéltame- En realidad lo haría, claro, si no tuviera ahora 40° de temperatura y automaticamente se hubiera apoyado en el brazo de Tobi-

-Senpai ¡está muy caliente! -dijo-

-Ohh... Cállate, Tobi -No era su almohada preferida, pero Tobi era un poco más "fresco y esponjoso" que la cama satánica de Hidan.

¡Lo tenía todo planeado! -murmuraba un furioso Itachi mientras caminaba por el pasillo de la Bati-cueva... la guarida de los Akatsukis- Quieres guerra, guerra tendrás -justo en ese momento, choco con una pared al doblar- ... Pero será después de que me venden la nariz... -termino con la mano en la nariz, sangrando y avergonzado- ¡Pero de que gano yo, gano!

Mientras, en alguna peluquería, Konan se secaba en pelo.