Cáp. 7: Tan sólo un instante
Sora
estaba sentada en una banca cercana a un hermoso árbol, miraba
hacia la luna lo que la hacia recordar los hermosos ojos de Yamato,
esos ojos que parecían tan imposibles; en ese momento, la
pelirroja sintió una enorme escalofrío, volteó
la mirada y vio al rubio, el cual estaba observándola.
Matt
se acercó y se sentó junto a ella, ambos estaban
nerviosos, estaban muy cerca el uno del otro, los dos decidieron
enfrentar la situación al mismo tiempo, lo que causo que sus
miradas se cruzaran y sus labios se encontraran, estaban a escasos
centímetros, sus corazones latían muy fuerte, ya no
pudieron resistir más, la pasión los estaba matando, se
acercaron y se besaron con una enorme pasión, como si jamás
lo pudieran volver a hacer, estaban aferrados el uno al otro, se
acariciaban el cuello, el cabello y los labios, se besaban con tanta
fuerza y a la vez con una enorme dulzura, ambos sabían que su
relación era casi imposible, no querían separase,
sabían que al hacerlo, era definitivo, ambos estaban
comprometidos con otras personas…
Pasaron algunos segundos, Sora al besar a Matt, recordó a Joe, quien actualmente era su novio, y aunque ella no lo amara, no era justo lo que estaba haciéndole, así que se separó bruscamente de Matt…
Este, esto no puede ser, fue un error, decía la pelirroja
Que, pero…
No, mejor lárgate con tu noviecita, por que yo...
Tu…
Yo… yo no te necesito…
Pero…
Nada, mejor me voy
Sora se alejó corriendo del lugar, Matt se quedó solo en aquél hermoso jardín, volteó a ver a luna y…
Yo…, que rayos pasa conmigo, porque hice eso, pero me…, no, son puras estupideces, yo no puedo fijarme en ella, aunque…, dijo Matt en voz baja, ya que se encontraba solo en aquel lugar…
Mientras tanto, Sora regresó al salón; Joe la estaba esperando, y al percatarse de su llegada la recibió con un beso…
porque tardaste tanto
lo siento, es que me duele un poco la cabeza, puedes llevarme a casa
Pero Sora, estas segura de querer irte a casa
Sora
se sentía insegura de su decisión, volteo la cabeza
para revisar el lugar y vio a Matt quien al ver el rostro de Sora,
tomó a Hilary de la cintura, la acerco a él y la beso
profundamente…
Sora sintió un inmenso dolor, el cual
ocasionó que algunas lágrimas salieran de sus bellos
ojos…
Si, si Joe, quiero irme de aquí
esta bien Sora, pero no quieres buscar a los otros, recuerda que llegamos juntos
sabes que, mejor tu quédate, yo me voy sola
no, Sora, es peligroso, esperame y ahorita voy por los otros
No, Joe, mejor pídeme un taxi, necesito estar sola
esta bien, pero me dejas muy preocupado
por favor, diviértete mucho
Ven, vamos a pedir tu taxi Sora
Gracias Joe
Oye Sora, por lo menos me dirás que es lo que te tiene así
Como, así, nada
Sora, te conozco desde que somos niños y yo se que algo o alguien te tiene así
Un inmenso silencio se apodero de Sora, esas últimas palabras de Joe la habían hecho recordar ese bello instante en el que la pelirroja fundió sus labios en los de Yamato…
Sora, dime que te tiene así
Joe, es que bueno, todo esto de tu llegada me hizo pensar las cosas y bueno yo, yo quiero estar contigo
Sora, eso era todo, oh mi Sora te amo tanto
Joe abrazó fuertemente a la chica la cual apretó los labios para no dejar salir los sonidos a causa de su llanto, estaba triste, destrozada, le había mentido a Joe, ella no lo amaba, y además de todo las cosas con Yamato se habían puesto mal
bueno, ya llegó mi taxi, adiós Joe
adiós amor, te recojo mañana de tu trabajo
Sora subió al taxi y al paso de un tiempo estaba recostada en su cama leyendo su libro de los dioses griegos, aunque el tema del libro era muy de su agrado, la pelirroja no podía evitar tener la mente en otra cosa, si, esa cosa era Yamato, que acaso él la quería, o sólo quería jugar con ella, cuál sería la verdad, ella tenía que saberla, sin embargo no podía preguntárselo al rubio, era imposible…
Mientras tanto en el baile, quedaban sólo algunas parejas, entre ellas la de Matt y Hilary, quienes estaban sentados en una mesa, Hilary estaba furiosa por que Matt lo único que hacía era pensar y pensar en todo lo que había pasado, la rubia decidió acercarse a Matt para arreglar las cosas pero el chico solo se digno a tomar las llaves de su convertible e irse del salón…
Hilary estaba roja de rabia, el chico con ojos de cielo la había plantado, la había dejado ahí sola, así que tuvo que pedirle a un amigo que la llevara a casa.
Yamato subió a su auto, lo encendió y arrancó en dirección a su departamento, iba a una velocidad sorprendente lo que ocasionó que en unos pocos minutos estuviera abriendo su departamento, entro en él, encendió la luz, tomó una guitarra electro-acústica, se sentó en un cómodo sillón y comenzó a tocar una melodía que le había compuesto a Hilary, cuando la conoció y se enamoró de ella, eso había sido ya hace dos años, con el tiempo los sentimientos del rubio hacia la chica se habían borrado ya que Hilary no era lo que Matt pensaba…
Mientras avanzaba aquella hermosa melodía algunos recuerdos rondaron por la cabeza de Matt…
:FLASHBACK:
Este, esto no puede ser, fue un error…
Que, pero…
No, mejor lárgate con tu noviecita, por que yo...
Tu…
Yo… yo no te necesito…
Pero…
Nada, mejor me voy…
:FIN DE FLASHBACK:
El rubio estaba confundido, no sabía lo que aquél corazón tímido sentía por Sora, por que no podía sacársela de la cabeza, por que ella, una chica ordinaria, porque precisamente ella lo tenía así, y así paso toda la noche, ella pensando en él, él pensando en ella, pero ninguno de los dos era tan valiente como para sobrellevar el asunto…
Tan sólo un instante cambio todo, y tan sólo otro, otro instante podría arreglar todo…
