¡Hola a todos! Bueno, primero que nada, quería disculparme por tanto tiempo sin actualizar, es que estuve sin internet, y como que no hay muhcos cybers cerca de mi casa, a parte lentos, y para colmo que yo todo lo pienso bastante antes de escribirlo y mil problemas y mañas más XD. Segundo que Horo seguirá siendo torturado de varias maneras y por último a lo mejor responda reviews... si es que necesitan respuesta jejeje...
Declamier: Shaman king no me pertenece, bla, bla, bla, yo esto lo hago de loca que soy y para que me digan lo bien que escribo XD
Ahora sí, el fic... Oh por Kami! ya es el capi 3! (recién cae en la cuenta)
Capitulo 3: Consecuencias
- No, me niego rotundamente -Horo gastaba su energía inútilmente.
- Oh, vamos -insistía Hao, sacando un libro de su mochila- Acaso no quieres que suceda algo como esto... -y lo abre por la mitad. El libro en cuestión, no era tal, sino un manga yaoi muy explicito... ¡y de Horo y Len!
- De... de dónde sacaste eso -tartamudeo el peli-azul.
Por toda respuesta el Asakura mayor, cerró el manga y le mostró el lomo donde rezaba "Editado por el club yaoi de..."- Son su mayor fuente de inspiración... ¡no lo toques!, debo devolverlo -regaña a Horo que estiraba la mano casi babeando.
-P-pe... -
- Nada de peros -llegó Anna- ¿Qué se supone que esperan? Estas chicas no tienen todo el tiempo del mundo ò.ó
- Pero no veo el objetivo de que me peguen tanto -hace un último esfuerzo el ainu.
Anna comienza a explicar.
- Esto es como con los perros -(N/A: o lobo en este caso ºwº)- Si hacen algo bien se les da una golosina y si hacen algo mal se les reprende -
- Pero a mí no me dan golosinas, sólo golpes T-T -
- Tu golosina será Len -declaró con firmeza la rubia.
- Len es muy agrio para ser golosina...
GOLPE
Sigue el entrenamiento
.
Hacía ya un par de semanas que Len ignoraba a Horo, aunque no del todo, y no había pasado por alto las numerosas venditas que que llevaba en las manos y el rostro, tampoco dejo de reparar en que el chichón que tenía en la coronilla parecía crecer cada vez más en un proceso completamente inverso al que normalmente siguen los chicones, dandole cierto aire de huevesillo
- Yoh -se acercó Len más adelante- ¿Qué le sucede a Horohoro?
El aludido esbosó un sonrisita de sabeloto y dijo:
- ¿Acaso te preocupa? -
- No -apenas si se le escucho.
- Jijiji... no te moleste en fingir n.n -
- Sólo responde a lo que te he preguntado, Yoh -como odiaba que fuera tan perseptivo, y ser tan obvio.
-Es que... no te lo puedo decir -sonrisa- deberías preguntarselo tú -
- Déjame en paz...
RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING
- Jijiji, nos vemos-y dicho esto dobló a la derecha y bajó por una escalera -
Len, por su partesiguió derecho y sin darse cuenta, entró en un baño.
- ¿Horo?
El susodicho se sobresaltó y tal fue su sorpresa al darse cuenta de que el chino le había hablado, que se le quedó mirando incrédulo y sin poder articular palabra.
- Horo -repitió- ¿como te haces todas esas heridas?
Aquella pregunta hizo sonreir a Horo. ¡Sin duda se preocupaba por él!, sin pensarlo dos veces se abalanzó sobre Len, lo arrinconó contra la pared y lo besó de manera casi desesperada.
- ¡Arg!... Déjame -trataba de resistirse, aunque no toda su voluntad estaba puesta en ello. Si bien seguía enojado, empezaba a dudar si perdonarlo o seguir con "La Ley del hielo", y si tenía que ser sincero con sigo mmismo, aquello empezaba a gustarle.
Por su parte, Horo quería volver realidad las escenas que había visto en ese manga, poniendose demasiado atrevido...
- Quién te has creíado ¡pervertido! -
Este grito fue seguido por el estruendo que produjo Horo al se lanzado por el mandarín hacía la pared del otro extremo del baño.
El ainu acababa de arruinar la oportunindad de una reconciliación casi segura.
Bueno, para decepsión de todos (y en especial de la autora), hasta acá llega el capi, la verdad es que no sé como mierrrr... coles va a seguir esta historia, la verdad es un misterio, tal vez de la nada no tenga final feliz jojojojojo, o quizá sí... o no, vamos a ver uahahahahahahah
Espero haya gustado, me vuelvo a disculpar y hasta la próxima.
Meggi Usui
