¡Hola! Aquí les traigo el penúltimo capitulo; espero que les guste.

¡Gracias a Ichiru95 y a SillyKnight12 por sus reviews!

'Buenos Presagios' y todo lo relacionado a ello es propiedad de Terry Pratchett y Neil Gaiman.


Capitulo 18

Reconstrucción.

-Así que… ¿Tadfield, eh?

-Es donde crecí- replicó Adán, una sonrisa débil en su aun maltratado rostro. Sigue pareciendo un jovencito, pero sus ojos reflejan sabiduría de una vida infinita. Pobre chico; nunca podrá ser un adolescente normal- y es donde están mis amigos.

-¿Viven?- preguntó el ángel y se horrorizó al notar que había un dejo de resentimiento en su voz. Eso esta mal, terriblemente mal. Últimamente se preguntaba si no estaría a punto de Caer. Si sus Jefes no estarían esperando que las cosas se calmaran un poco para hacerlo Caer. Sorprendentemente, el pensamiento no le era tan perturbador.

-Si; me he asegurado de ponerlos a cubierto cuando esto inició. También a mis padres y a cuantos vecinos pude ayudar. Yo…

Se le quiebra la voz. Es un buen chico, de verdad. Quizás sea el Anticristo, Destructor de Reyes, Ángel del Pozo sin Fondo, Gran Bestia a la que llaman Dragón, Príncipe de Este Mundo, Padre de las Mentiras, Vástago de Satán y Señor de las Tinieblas, pero en ultimadas cuentas es un buen chico.

Azirafel no puede odiarlo. Aunque tampoco puede 'perdonarlo'.

-Tranquilo- murmuró, poniéndole un brazo alrededor de los hombros, tratando de evitar que Adán se derrumbara- ahora todo debería estar bien.

Una mirada de esperanza. Azirafel sonríe, aunque sus ojos están vacios y tristes. Aun más vacios y tristes que cuando recién llego al Infierno o cuando sufrió torturas a manos de Hastur o cuando rescato a sus compañeros de las mazmorras… -¿Vendrías conmigo?- pregunta el muchacho, aun esperanzado- Necesitaremos ayuda en la reconstrucción. Y es parte de tu trabajo, ¿sabes? Como ángel y eso…

Lo pensó por un minuto, antes de aceptar. Era una buena idea; no podía volver a Londres pero Tadfield sonaba bien. Una temporada, al menos. Y, con algo de suerte, lograría superar su duelo. Aunque, francamente, no lo creía. –Le informaré a mis Superiores. Y supongo que partiré contigo mañana.

Una nueva sonrisa y esta vez la de Azirafel es casi sincera. 'Casi' es la palabra clave, pues sabe que no volverá a sonreír de verdad; al menos no hasta que vuelva a ver a Crowley. Pero Crowley ya no está y entonces…

Mejor no pensar en ello. Mejor no pensar en nada, de hecho.


Ahora… bien, como dije, este es el penúltimo capitulo. La verdad me gusta mucho y consideré seriamente terminarlo aquí. El siguiente en realidad me parece que quedo un poco improvisado y quizás hasta algo cliché. Así que, por favor, siéntanse libres de no leerlo y dejar el fic aquí.

Si optan por esa opción; ¡mil gracias por leer! De lo contrario…

Bueno, sobre advertencia no hay engaño. ¡Nos 'vemos' pronto!