La historia de Candy Candy no me pertenece, este fic solo persigue fines de entretenimiento, ningun lucro en particular
Unas amistades para toda la Eternidad
Ha pasado una semana desde el día de la Fiesta, Candy y Annie no han sabido nada de sus guapos Caballeros, Annie se encontraba afligida ya que le había encantado Archie, y no podía verlo, pensaba que tal vez Archie era el que no quería saber nada de ella…
-Annie pero que cosas dices, de seguro no han venido por que han de estar muy ocupados con su Tía, no te preocupes ya vendrán.
-Pero Candy, que tal si no le caí bien a Archie.
-Annie deja de decir eso, les caíste demasiado bien a esos 2, pero bueno Annie, creo que voy a la cocina a ver si puedo ayudar en algo-dijo Candy a punto de salir de la recamara donde se encontraban platicando.
-Candy pero que dices, ese no es lugar para una de nosotras
-Annie pero si no pasa nada, -dijo Candy colocando sus manos atrás de su cabeza- es que estoy muy aburrida y decesito distraerme-termino de decir y salio de la habitación dejando a su hermana con la palabra en la boca, al bajar las escaleras, iba tarareando una canción.
Al llegar a la cocina, se encontró con Petter el cocinero, así que ella bien alegre dijo.
-Buenos días a todos, en que les puedo ayudar.
-Pero niña que haces aquí, este no es lugar, para una niña como tu, además La señora nos va a regañar si se entera que estuviste aquí.
-Pero porque debería de enojarse, si no están haciendo nada malo, además quiero hacer algo de provecho,-al decir esto ella se puso un mandil que encontró, -ándenle se lavar platos, barrer, y mas o menos cocinar.
-Jajajaja, pero que niña- exclamo Petter- bueno parece que tienes muchas ganas, que tal si me ayudas a hacer el pan.
-Me parece perfecto!!
Así que Candy, ayudo a Petter a hacer el pan, al terminar estaba muy feliz Candy por que había aprendido a hacerlo, y por lo mismo creyó que era el mejor momento para platicarles a la Srta. Pony y a la Hermana María, ya que tenia mucho que contarles.
Agarro una hoja y tinta, y se dispuso a escribir en el Jardín, mientras también aprovechaba para pasar tiempo con Clint.
-Oh Clint, extraño mucho a la Srta. Pony y a la Hermana María, de seguro les hará bien saber que ya estas mas grande, también debo de contarles que fui a Una gran fiesta y baile mi primer Vals…-pero en eso Clint empezó a hacer gestos llamando la atención de Candy.-¿Qué ocurre Clint?, OH! ¿Quieres que te siga?- al decir esto Clint empezó a correr en dirección a donde se encontraba el jardinero de la familia Andley, pero entonces vio al chico que le parecía mas guapo, a su Príncipe…
-Hola Candy!
-A…a…Anthony, pero… ¿que haces aquí? Elisa y Neal salieron--pregunto nerviosa, mientras también escondía el sonrojo que pe provocaba ver a ese chico.
-Por eso vine, -contesto sonriendo- no me llevo muy bien con esos dos, y tu Candy por que no saliste con esos dos?
- Es que al igual que mi hermana no nos llevamos muy bien con ellos, además de que quise hacer algo de provecho.- contesto la pecosa con una gran sonrisa
-Señorito Anthony, estos son los únicos que hay- dijo el Jardinero mientras terminaba de apilar unos costales de abono.
-Déjame ayudarte Anthony,-agrego Candy y se dispuso a tomar unos costales y cargarlos.
-No lo hagas Candy, te puedes lastimar, yo lo hago-dijo el Rubio, pero Candy solo le contesto
-No te preocupes, yo soy muy fuerte también- dijo y empezó a caminar cargando con dificultad los costales,
-Camina despacio Candy- dijo mientras se dispuso a cargar los restantes y caminar en dirección al portón de la residencia.
-Crees poder Candy?, tenemos que llevarlas hasta el Portal,- pero en eso Candy se empezó a tambalear.
-Uhmm, me parece que no puedo llevarlas a ninguna parte, -pero al terminar de decir esto, tropezó la rubia y se calló con los costales en las manos- Ahhhhhhh!!!
-Candy!!-grito Anthony mientras corría en dirección en donde se encontraba la pecosa, y la ayudaba a levantarse.
-Lo siento- se disculpo.
-¿Estas bien Candy?, No debiste ayudar, yo haré el resto- dijo el rubio mientras se encaminaba dejando a la Pecosa…
-Ohhh, "será que se habrá enojado conmigo por quererlo ayudar", pensó Candy, así que tristemente se dirigió a su recamara, y se encontró con Annie.
-Que ocurre Candy?-pregunto la peli-negra, pues vio triste a Candy.
-Es que, vino Anthony, y lo quise ayudar a cargar unos sacos de abono, pero creo que se molesto por ello.
-Hay Candy!, cuando entenderás que a los chicos no les gustan las mujeres que hacen trabajos, por que para eso tienen sirvientes, para la próxima ya no intentes ayudarlo.
-Pero Annie, es que… no puedo dejar de ayudar, bien dice la Hermana María que una no debe de estar esperanzada a que alguien haga el trabajo de uno.
-Pero Candy, entiende que esa ya no es vida para nosotras, nosotras somos unas Britter, entiende Candy!- dijo la Morena dando por terminada la platica, pero de repente oyeron que un auto muy ruidoso entraba en la residencia.
-Mira Annie, es Stear y Archie vamos a verlos, -así que bajaron corriendo hasta la puerta de la mansión recibiéndolos con alegría.
-Hola Candy, Hola Annie!-dijo Stear bajando de su auto.
-Hola Gatita, ¿Cómo estas?, -dijo Archie dándole un beso en la mano a la pecosa, - ahh Annie, hola- le dijo indiferente, provocando que Annie se encelara, pues ella quería ser el centro de atención de Archie.
-Ando un poco molesta por que no me habían venido a visitar desde el día de la fiesta- contesto Candy cruzándose de brazos y haciendo un mohín de disgusto.
-Lo sentimos mucho Candy, pero es que la Tía Abuela nos ha tenido muy ocupados, -contesto Stear.
-Por cierto Candy, ¿viste hace rato a Anthony?, por que regreso a la Casa muy raro.
-hay no, de seguro sigue molesto por que lo ayude….
-¿Qué Candy?
-Nada nada Stear- contesto Annie, mientras distraía a los jóvenes, Archie y Stear, permanecieron en la mansión solo un rato, pues necesitaban regresar a su casa para terminar unos pendientes, ya mas tarde, Candy decidió dar una vuelta por el establo, pues estaba triste por Anthony….
-Hola Candy!- se escucho que alguien le gritaba afuera del establo.
-Anthony!!-contesto alegre Candy.
-Siento mucho lo de esta mañana Candy.
-¿Por qué?
-Por que estuve mal, en hacerte acarrear cosas pesadas, sin pensar que te podrías lastimar, así que por favor toma esta rosa que plante yo- dijo Anthony mientras le entregaba con amor una rosa roja,- pero Te prometo una Rosa mas Hermosa en tu Cumpleaños.
-Gracias, pero mi verdadero cumpleaños es…- dijo Candy mientras tomaba la rosa.
-Entonces esa será nuestra próxima cita
-Anthony.
-y Será la próxima vez que nos veamos de acuerdo Candy?.
-de Acuerdo Anthony-
-Bueno, ya me tengo que ir, por que me espera la Tía para ir al pueblo, nos vemos Candy!- dijo y salio corriendo del establo dejando a Candy en las nubes por el detalle de la rosa.
Han pasado días después de que Anthony le regalo la rosa a Candy, pero esa mañana Candy al despertar encontró unas rosas que se encontraban al pie de la puerta de su habitación, y tenían una tarjeta a su nombre.
-Uhmm huelen delicioso, Gracias Anthony por las rosas- dijo y las fue a poner en agua en su habitación, mientras que en La mansión Andley Anthony se encontraba muy molesto por que alguien había cortado de una manera vil, las rosas de su jardín.
-Pero Anthony, de seguro tu las cortaste pero ya no te acuerdas- dijo Stear para calmar un poco el enojo de Anthony.
-Yo nunca cortaría de esa forma una rosa, pero me las pagara el desgraciado que haya cometido esto- pero en eso Elisa se apareció junto a ellos.
-Anthony, venia a reclamarte el por que le regalaste rosas a Candy, y a mi nunca me has regalado una sola…
-¿Cómo dices Elisa?-pregunto Archie.
-Así como estoy diciendo, Candy en su habitación tiene un jarrón lleno de las rosas de este jardín.
-Pero Candy, no es capaz de hacer algo como esto…-dijo Anthony sin poder comprender eso.
-Calma Anthony, de seguro paso por aquí y le pareció muy lindas tus rosas, y no pudo contenerse a cortarlas, hablare con ella- dijo Stear y se encamino a su auto para ir a hablar con ella.
Al llegar a la mansión, le dijo a Candy que la invitaba a dar un paseo, ya en el auto, le pregunto lo de las rosas, pero Candy se defendió y dijo q ella en ningún momento las había cortado de ese jardín, pero para demostrarlo iba a encontrar al culpable, Así que después de dar el paseo con Stear, se encamino Candy al estudio donde se encontraba Neal.
-Enséñame tus manos Neal!-ordeno Candy.
-Quien te crees Candy, déjame en paz.
-Te dije que me las enseñaras!-grito, pero mejor corrió y tomo las manos de Neal a la fuerza dándose cuenta de unos raspones que tenia en sus manos productos de espinas de rosa, pero cuando iba revisando, la Sra. Leegan iba entrando a la habitación.
-Mami, Mami, Candy me estaba lastimando- corrió Neal a resguardarse como un bebe a las faldas de su madre.
-Pero Candy, que ocurre?-pregunto Sarah
-Ocurre que Neal corto unas rosas y me esta echando la culpa a mi, de hacerlo, solo revise las manos de su hijo para que se de cuenta.
Así que Sarah, ordeno a Neal que le enseñara sus manos, y para defenderse de los rasguños Neal, puso de pretexto que su gata lo había lastimado, pero entonces Candy, prefirió mejor ir a contárselo a Anthony, pero al llegar a la Mansión, Stear, se disculpo, y le dijo, que Anthony no podía verla, haciendo que Candy se sintiera culpable…
-De seguro cree que yo las tome, que soy una ladrona como me dijo Neal- decía Candy mientras se encaminaba hacia el río, y sin pensarlo Candy se subió a una lanchita que se encontraba, pero como estaba tan cansada de llorar, se quedo dormida.
En otro lado…
-¿Cómo dices Stear?-pregunto Anthony preocupado.
-Así como lo oyes, Candy vino a buscarte, pero como tu me dijiste que no la ibas a recibir, fui y se lo dije, pero como la ví rara, después la fui a buscar a casa de los Leegan pero no se encontraba ahí, y Annie me dijo que no la ha visto.
-Vamos a buscarla Stear-dijo Anthony pero cuando se disponían a salir de la habitación entro Archie.
-Anthony ya encontré al culpable de cortar tus rosas, fue Neal- terminando de decir esto bajaron los 3 chicos a encontrarse con Neal.
-Habla!-grito Anthony, agarrando de las solapas a Neal.
-Yo no hice nada.-se defendía Neal.
-Entonces como explicas esos rasguños en tus manos!-espero Archie.
-La gata me los hizo, estábamos jugando.
-Haber vamos a probar este detector de mentiras que yo mismo construí- dijo sacando una caja con un gran foco en la parte superior.
-Toca!-grito Archie, pero como se rehusaba Neal, Anthony le tomo la mano a la fuerza, y al momento que la tocaba y decía que el no era culpable el foco se encendió.
-Anthony esta mintiendo- dio su veredicto Stear.
-Anda habla!-grito encolerizado Anthony.-Dime la verdad
-Si.. Fui yo quien lo hizo anoche - decía Neal.-
-Y echaste la culpa a Candy…-agrego Anthony- sin vergüenza!-grito y lo tumbo de un puñetazo, -Stear Archie vamos a buscarla, tenemos que encontrarla antes de que anochezca.
Mientras en el Río, Candy ya se había despertado, pero se dio cuenta de que al bote lo arrastraba la corriente, y la llevaba directo a la cascada, así que se lleno de terror, porque no tenia con que agarrarse ya que había perdido el remo.
Stear, Archie y Anthony, se encontraban buscándola en el bosque, gritaban su nombre pero al no tener respuesta a Archie se le ocurrió que la buscaran cerca del río, y como una nube había cubierto por completo la luna todo se oscureció, entonces a Stear se le ocurrió alumbrar con su detector.
-Mentí, sobre esto, no es un detector de mentiras, sino una lámpara estilo Stear.-
-No hay tiempo para eso Stear, apúrate hay que encontrar a Candy- así que se apuraron hacia donde se encontraba el río, para buscarla ahí-
-Ayúdenme por favor!!-gritaba Candy, pues cada vez mas se acercaba el bote hacia la catarata- Socorro, Socorro!!!-
Gritaba y gritaba pero no obtenía respuesta, mientras que los chicos ya se habían dado cuenta que faltaba el bote que se encontraba atado a la orilla del río, así que con mucha mas razón se preocuparon que la corriente la haya arrastrado hasta la catarata, así que no perdieron mas el tiempo y se apuraron a salvarla, pero era demasiado tarde ya que había caído el bote en la catarata, en eso un joven de barba, la encontró y le dio los primeros Auxilios, pero Candy ya se encontraba desmayada así que lo único que hizo fue cubrirla y recostarla al calor de una fogata,.
-Es Candy, -exclamo con un hilo de voz-
-Q…Q..u..e…que es lo que me paso- pregunto la pecosa mientras se incorporaba-
-Te encuentras bien?-pregunto el joven, pero en eso Candy al verlo con una gran barba, y unas gafas, lo confundió con un oso, dando tremendo grito, desmayándose nuevamente.
-Ohh no te desmayes otra vez, -exclamo el joven rubio, - con lo que me costo salvarte, o acaso, es que soy tan horrible?-pregunto mientras se quitaba sus gafas, mostrando unos ojos de color azul cielo, idénticos a los de Anthony.
Mientras Archie, Stear y Anthony, corrieron por sus caballos, ya al montarlos se dirigieron a toda velocidad a donde se acababa la catarata para buscar a la pecosa.
-mmm... Sabe deliciosa esta sopa- decía Candy mientras comía un plato de sopa preparada por el chico Rubio.
-Si no hubiera estado pescando en el río, ahorita mismo te encontrarías en el cielo.-dijo guiñándole un ojo a la pecosa.
-Gracias, pero que bueno que se quito las gafas, se le ve mucho mejor, sin ellas, Señor..
-jajaja gracias, pero no te desmayes de nuevo si?, pero no me llames Señor, que no soy tan viejo.
-Lo siento…
-Me llamo Albert pequeña…- pero en eso se escucharon los gritos de Anthony que la llamaban.
-Ohh, es la voz de Anthony…-dijo y se puso de pie para escuchar mejor- Anthony me busca…
-Candy!!!-gritaba Anthony- ¿Dónde estas?!!!
-Anthony, aquí estoy!!-grito como respuesta la pecosa.
-Al parecer tus amigos te están buscando.-comento Albert mientras se situaba atrás de la pecosa.
-Anthony!!!, aquí estoy!!-seguía gritando con mas fuerza Candy, haciendo que también Stear y Archie se dieran cuenta, y corrieran a donde se encontraba Anthony.
-Candy cuando tengas problemas y quieras verme, solo pon una nota adentro de una botella y lánzala a río abajo, - comento mientras se despedía Albert de la pecosa.- siempre me llegara…
-Gracias Albert.
-Adiós!-asentó la cabeza Albert, despidiéndose de ella…
-Candy donde estas!!-se escuchaba la voz.
-Aquí estoy Anthony!!-contesto y se echo a correr a donde provenía la voz que la buscaba, encontrándose con el chico rubio.
-Candy!-exclamo Anthony bajándose de su caballo blanco.
-¿Candy como fue que llegaste hasta aquí?-pregunto el rubio.
-Tome un bote, me arrastro la corriente, pero ya estoy bien- contesto tratando de mostrar una sonrisa.
-Platz!!- sonó una cachetada que le propino Anthony a Candy-Tonta!!
-Anthony…-pronuncio Candy mientras se sobaba su mejilla.
-Tonta, no te das cuenta como nos preocupaste a todos!- decía Anthony, con el rostro preocupado…
-Discúlpame, es que no me quisiste ver, y me puse triste, y entonces….
-Pero no era por que yo había pensado que cortaste mis rosas- La interrumpió
-Y entonces ¿Por qué?-pregunto la pecosa.
-Candy no había decidido verte hasta que no brotara mi nueva estirpe de rosas.
-Una nueva estirpe?
-Candy, te lo prometí el otro día. ¿Recuerdas?- dijo mostrando una de sus sonrisas más lindas.-
-ahhh-exclamo sonriendo también Candy recordando, la promesa. "tu cumpleaños será la próxima vez que nos veamos",
-Quería regalarte las nuevas rosas en tu cumpleaños, pero como no florecían, no podía volver a verte,
-Era por eso que no querías verme…-agrego Candy entendiendo todo.
-Hay alguien contigo?-pregunto Anthony.
-Si, es quien me rescato, su nombre es Albert- así que se volteo la pecosa para llamarlo, pero el lugar se encontraba vacío,- se ha ido- exclamo, pero fueron interrumpidos por los cascos, de los caballos de Stear y Archie.
-Anthony!!-grito Stear.
-Candy!- exclamo Archie cuando llegaron y vio a la pecosa al lado de Anthony- Estas bien?- pregunto
-Bueno hay que volver- dijo Anthony montando su caballo,-ven conmigo Candy, yo te llevare.-comento y ayudo a subir a la pecosa al frente suyo.
-Esperen Anthony!!-gritaron los Hermanos Cornwell pues Anthony los estaba dejando atrás..-Candy!!, Anthony Esperen!!-gritaban despavoridos.
Así que los 4 se dirigieron al Jardín de Las rosas, y se dieron cuenta que una pequeña rosa acababa de florecer, era de color blanca.
-Florecieron…-exclamo Anthony,-las rosas Florecieron…
-Que hermosas son…-comento Candy maravillada, por las pequeñas rosas blancas.-¿Cómo se llaman?-pregunto.
-Dulce Candy-comento viéndola fijamente a los ojos.-te regalo estas rosas Candy, Hoy es tu nuevo cumpleaños,- comento- que seas muy feliz…
-Gracias Anthony…-contesto Candy, y momentos después Anthony, le dijo que la llevaría a la Casa de los Leegan.
Durante el Camino, Candy estaba feliz, y se sentía tan bien con el calor de Anthony a su costado, así que no quiso estropear el momento, y se mantuvo callada, al llegar a la mansión, Sarah, y Annie se encontraban en la entrada de la mansión, esperando a Candy.
-Pero niña donde has estado-exclamo Sarah.
-Lo siento Tía, pero ella se quedo dormida en el bote que estaba en el río, y pues la corriente se la llevo, pero gracias a un Joven se encuentra a salvo- dijo Anthony excusando a Candy.
-Ohh Dios mío, pero ¿estas bien?-pregunto Sarah, pero por el tono que había usado provoco que una personita que se encontraba adentro de la casa hiciera una rabieta, obviamente era Elisa.
-Si, señora Leegan no se preocupe- contesto Candy.
-Bueno, ya me tengo que retirar, Tía, Annie, Candy que pasen buenas noches-dijo Anthony y se encamino a su caballo.
-igualmente Anthony, salúdame a la Tía de mi parte.-contesto Sarah, adentrándose a la casa con Annie y Candy.-bueno será mejor que se vallan a dormir, por que mañana será un día muy pesado para ustedes, ya que tienen clase con la institutriz-comento y las niñas obedecieron.
Ya en su habitación…
-Candy, estaba muy preocupada por ti, por favor no me vuelvas a espantar así-dijo Annie a punto de llorar, mientras abrazaba a Candy.
-Lo siento mucho Annie, pero pues no me paso nada, además conocí, a un Joven muy bueno, se llama Albert, espero volver a verlo otro día.
-Hay Candy…
-Bueno Annie, será mejor que te vallas a descansar,- se despidieron Annie partió a su recamara, dejando sola a Candy con sus pensamientos…
-Srta. Pony, Hermana María, soy muy feliz, tengo a Annie a mi lado, y a mis tres Paladines, Ojala un día puedan conocerlos, son muy buenos….
Candy se coloco el camisón que le había regalado la Srta. Pony, y como le habían enseñado, hizo sus respectivos rezos y se dispuso a soñar…
Esa noche su sueño fue extraño para ella, veía a una Mujer muy hermosa, pero estaba demasiado débil, la mujer tenia el cabello rizado, rubio, tenia también unos hermosos ojos color verde, pero tenia en sus brazos a un bebe, Candy cuando se quiso acercar a la cama donde se encontraba la Señora, esta desapareció, dejando solo al bebe, cuando Candy iba a cargar al bebe, todo se volvió negro y despertó.
-Que sueño tan extraño…-pronuncio.
-Toc, Toc. Candy?- era Dorothy quien tocaba la puerta de la habitación de Candy.
-Si Dorothy, entra.
-Buenos Días Candy, venia a llamarte por que el desayuno está listo- dijo mientras sacaba del gran armario un vestido color rosa pastel.
-Gracias por avisarme Dorothy, avisa que ya voy, en 5 minutos me arreglo y bajo.- así que la mucama se despidió y bajo, al comedor.
Candy termino de arreglarse y fue a ver a la habitación de Annie para ver si ella también estaba lista.
-Ya estas lista Annie-pregunto, y Annie salio de la habitación ya arreglada, Bajaron las hermanas y se dirigieron a donde todos ya las esperaban, desayunaron con los señores Leegan, y sus hijos.
-Candy, Annie, Su madre mando un telegrama diciendo que ya vienen en camino.
-Que fantástico!- exclamo Candy, seguida por Annie que también estaba Feliz por el regreso de sus padres.
Elisa por su parte también estaba feliz, ya que por fin se iba a deshacer de esas mocosas, en especial de Candy, pero seguía molesta, por que todos le ponían mas atención a la Rubia pecosa que a ella.
Al terminar de desayunar, llego el cochero de los Andley, diciendo que Candy y Annie estaban invitadas por la Abuela Elroy para tomar el te con ella y sus nietos, Mas feliz no podían estar las niñas, así que sin pensarlo se dirigieron al auto dejando a Elisa con sus rabietas…
-Me las pagara Candy, Me las pagara!!, muy pronto todos la van a odiar….debo encontrar algún secreto, algo para hacérselos saber a todos, y que la odien….-exclamo Elisa, realmente emberrinchada y enojada…
En la Mansion Andley…
-Candy, Annie que bueno que vinieron- dijo Stear mientras les habría la puerta del auto.
-Gracias, -contesto Annie pues Archie la ayudaba a salir del auto.
-Pero a que se debe la invitacion?-pregunto Candy
-Hasta a nosotros nos tomo por sorpresa, la tía- contesto Anthony, quien por su parte ayudo a salir a la pecosa del auto.
-Señoritos, Señoritas. La señora Elroy los espera en el Jardín.-contesto el mayordomo.
Así que se dirigieron todos al jardín y encontraron a la Señora Elroy quien los esperaba con unas tasas de te.
-Linduras, que bueno que vinieron.- dijo Elroy mientras las saludaba, con beso en la mejilla.
-Gracias por la invitacion Sra. Elroy-contesto cortésmente Annie.
-No fue nada, sino es que mis nietos no han parado de hablar sobre ustedes y pues me pareció perfecto invitarlas para saber mas de ustedes pequeñas.
-Muchas gracias- dijo Candy- Pero no sabríamos como que le puede interesar de nosotras.
-Pues lo que quieran pequeñas, bueno,¿sus padres ahorita donde se encuentran?.
-Se fueron a un viaje de negocios a Londres, pero Ya la Sra. Sarah recibió una llamada de nuestra Madre, diciéndole que ya venían en Camino.
-Ohh, me parece maravilloso. Por favor díganle que quisiera conocerla, al igual que a su Padre.
-No se preocupe, nosotros se lo haremos saber.
-Pero también prométanme que vendrán a visitarnos mas seguido a esta que es su casa-comento Elroy que sino mis niños se pondrán tristes de no verlas, al comentar esto los 3 chicos se sonrojaron de sobremanera.
-Bueno Candy quieres dar un paseo por el Jardín.-comento Anthony mientras se paraba de su asiento.
-Me parece perfecto.-comento.
-Annie quieres ver algunos de mis inventos-agrego Stear, para no desairar a Annie,- Archie va a venir también con nosotros- dijo guiñándole un ojo, haciendo que se sonrojara Annie.
-No se preocupen por mi, yo voy a seguir con mi costura, así que diviértanse, ve con ellos Archie-comento por ultimo Elroy
Candy y Anthony siguieron Caminando por el Jardín.
-Que hermosas son las rosas- exclamo Candy y tomo asiento junto a Anthony en una banca donde se podían apreciar perfecto las rosas hermosas.
-Este Jardín fue hecho por mi madre- exclamo Anthony-
-Por eso amas las rosas
-Mi madre las quería mucho, Candy,
-Te hace falta mucho tu mama verdad?-pregunto Candy mientras también se incorporaba del asiento y se paraba al lado de Anthony.
-Puedo decir que si, ya que mi Padre, por motivos de trabajo casi no vive conmigo, pero a pesar de eso, tengo a mi Tía, ella nos cuida mucho a Stear, Archie y a mi.
-Pero eso no cambia el cariño de una madre a un hijo-agrego Candy.
-Tu extrañas mucho a tu madre Candy?.-pregunto el rubio.
-Si… como no tienes idea-contesto sinceramente Candy.
-Pero no te preocupes Candy, ya que dices que tu madre vendrá pronto junto con tu padre no?.
-Es que ella no es mi madre-contesto sin pensar, lo que había respondido, cuando se dio cuenta del error, Candy se cubrió su boca, pero era demasiado tarde, así que se decidió a contarle a Anthony…
-Como?...
-Ella es muy linda conmigo, pero no es mi verdadera Madre, la mía me abandono, en el hogar de Pony donde me críe con 2 señoras que son como mis madres, La Srta. Pony y la Hermana María.
-Ohh Candy, no sabía eso…
-Pero no les vallas a decir a nadie, por el bien de Annie, ya que si Alguien se entera, como Elisa, las cosas pueden salir mal.
-No te preocupes Candy, de mi boca no saldrá nada, además quiero agradecerte tu confianza.-contesto, regalándole una gran sonrisa a la pecosa.-quieres dar un paseo a caballo?-pregunto a Candy.
-Si…-respondió, así que subieron al caballo y dieron una gran caminata abrazados los 2, solo disfrutaban el momento, Anthony aprovechaba para oler el cabello de Candy, quien tenia olor a rosas, le encantaba ese aroma, así que le pregunto…
-¿Quieres Galopar Candy?.- pregunto y Candy lo miro a los ojos y asintió con la cabeza…-Yeeeah- le ordeno a su caballo y empezaron a correr junto con el viento…- sujétate fuerte…
-La soledad de la ausencia de nuestras madres, no nos vencerá, nosotros nos haremos compañía siempre, Candy…-dijo Anthony mientras galopaban
-Si Anthony, nunca nos separaremos…
-Sujétate bien fuerte Candy- pronuncio al oído de Candy,
-Estoy bien, y me sujeto bien Fuerte Anthony-le respondió…
-"Anthony oyes mi corazón…-pensaba Candy- late tan rápido….El viento Canta en mis oídos, puedo oír tu voz en la canción del viento…"
-"Candy…me gustas… ¡me gustas Candy!!-Pensaba Anthony, lleno de gozo por ese sentimiento nuevo en su corazón.
La cabalgata termino muy rápido para descontento de esos chicos rubios, pero Candy no podía dejar de estar feliz, ya que también un sentimiento nuevo se empezaba a albergar en su corazón…
Los días pasaron, y Por ordenes de la Tía Abuela Elroy, las niñas Britter tenían que ir a la Mansión Andley para que tomaran con ella clases de modales, Elisa también tenia que ir, pero obviamente el centro de atención para la tía eran Candy y Annie, Elisa para dejarlas en mal, hacia todo lo que estuviera en sus manos, para humillarlas delante de la tía, pero todo le salía contraproducente, y la Tía era la que se enojaba con Elisa, por su comportamiento.
La tía le había tomado tanto cariño a las criaturas, que hacia que estuvieran desde temprano hasta muy noche en su casa, para goce de Stear, Anthony y Archie, quienes no perdían la oportunidad para estar con ellas.
Annie también hacia todo lo posible por pasar tiempo con Archie, aunque el casi no la pelaba, en clases de bordado, bordo en un pañuelo las iniciales de Archie, le quedo perfecto y se lo regalo con amor, y en el caso de Candy, ella hizo un desbarajuste con el pañuelo donde según estaban bordadas las iniciales de Anthony, cuando se los regalaron, Archie estaba sonrojado, pues no esperaba ese detalle de Annie, aunque aparentaba como que no le importaba, también haciendo caso omiso a las burlas de su Hermano y por su parte Anthony estaba feliz y divertido, ya que en lugar de que dijeran sus iniciales en el pañuelo, habían puros garabatos, pero aun así le encantaba…
-Jajajajaja, Archie ya tiene novia –se burlaba Stear cuando estaba solo con Archie
-Cállate tonto!, al menos yo si recibí uno no como otros, que ni siquiera uno hecho por la tía abuela recibió.
-mmm, esta bien esta bien, ya no te molesto- comento Stear, pues habia perdido esa batalla con su Hermano.
En la Mansión Leegan…
-Annie viste la reacción de Anthony!!- comento Candy feliz, al recordar cuando le regalo el pañuelo a Anthony.
-Si Candy, aunque hubiera querido que también Archie hubiera estado feliz con el regalo que le hice-contesto triste la peli-negra
-Annie no te preocupes, pero oye creo que olvidamos algo…-al decir esto puso sus manos debajo de su barbilla, mientras trataba de recordar…
-No lo creo Candy-contesto Annie
-Ach!!-Candy se dio un golpe en la cabeza con su mano- que tontas olvidamos regalarle algo al Pobre de Stear…
-Ahh si es cierto, pero que le haremos-pregunto Annie, sonrojada por su olvido..
-Ah de estar muy triste, pero ya se, hay que hacerle ahora 2 pañuelos uno tu se lo vas a hacer y el otro yo sale?...
-Sale…-contesto la morena y se encamino a su recamara…
-Como le haré su pañuelo…-se pregunto Candy, así que paso toda la noche intentando bordar con todo su cariño ese pañuelo para el chico de anteojos que tanto se preocupaba por ella…
A la Mañana siguiente, como ya era costumbre el coche de los Andley pasó a recogerlas, al llegar, buscaron a Stear pero no lo encontraron…
-Seguramente a de estar triste-exclamo Annie…
-Bueno hay que ir con la tía, pero mientras voy a dar una vuelta a ver si lo encuentro por ahí.- dijo Candy y se encamino por el gran Jardín, hasta donde se encontró con un gran Kiosco, y vio una figura muy familiar.
-Stear, que haces aquí-pregunto Candy, espantando por completo a Stear.
-Candy-exclamo el castaño mientras se sobaba su trasero por el golpe de la caída que se propino.
-Lo siento Stear no fue mi intención asustarte, pero que hacías aquí?
-Es que este kiosco lo construyo el padre de mi madre, como regalo para ella,-dijo mientras tomaba asiento en una banca- y pues el cartero trajo una carta de mi madre, así que vine porque me gusta leerla aquí.
-Que lindo Stear- comento Candy mientras que también tomaba asiento junto de el.- mira te traje esto…-dijo mientras le daba una cajita, con un lazo de color vino.
-¿Para mi?- se pregunto Stear, pues le parecía poco común.
-Si, ábrelo anda-lo animo Candy, así que obedeció el castaño y encontró un pañuelo en la caja…
-Gracias Candy, tiene mis iniciales por lo que veo…-exclamo irónicamente ya que veía puros garabatos.- y que bonita caja le bordaste- exclamo sonriendo.
-No es una Caja Stear.-lo reto haciendo un mohín la pecosa.- es un auto.
-jajá jajá, lo siento mucho Candy,- exclamo Stear,
-Bueno tengo que ir a mis clases con la Tía abuela-dijo mientras se incorporaba- además de que te espera otro regalo de parte de Annie.
-Wow, gracias…-exclamo realmente feliz por que ya no se sentía olvidado, al llegar Annie le entrego otra cajita con un paluelo, donde en ese si tenían las iniciales bordadas de Stear, estaba tan bien hechesito que dejo a la Tía abuela admirada.
-Stear, donde están tu hermano y tu primo?-pregunto Elroy.
-Anthony, salio en busca de abono para sus rosas, y Archie mmm de seguro a de estar en su recamara leyendo las cartas que nos llego de nuestros padres.
-ohh ya veo..
Siguieron con las clases, y para sorpresa de la tía, Elisa no se había presentado, pues estaba disgustada por el reto del día Anterior, Archie momentos después bajo y se empezó a divertir con Annie y Candy, Anthony llego ya muy tarde, y solo se dispuso a platicar y a bromear en grupo.
Pasaron mas días, y La Tía abuela, en una de esas que miraba con tanto cariño la foto de su sobrina, se dio cuenta de algo, un gran parecido que guardaba con Candy…
-Pauna, Pauna querida, cuanta falta, nos haces, mas a tu hijo, que se esmera para tener cuidado tu jardín,….-decía para si misma, pero entonces se recrimino por pensar que Candy tuviera algo mas que ver que solo un parentesco con la madre de Anthony, ya que ella era hija de los Nobles Britter…
El día de la llegada de Jean y Ben Britter llego, las niñas los esperaban con cariño en la entrada de la mansión Leegan…
-Madre!!, Padre!! Que bueno que llegaron- dijo Annie mientras corría a abrazar a sus padres.
-Los extrañamos mucho- dijo Candy.
-Nosotros también las extrañamos mucho pequeñas-dijo Ben mientras abrazaba con amor a Candy, mientras que Jean abrazaba con amor, a Annie…
-Bienvenidos- exclamo Sarah…
-Gracias por cuidar de mis niñas Sarah- dijo Jean, mientras saludaba a la Sra. Leegan…
-Se la han pasado de maravilla, además de que se ganaron a Elroy Andley.
-Ohh la Patriarca de los Andley?-exclamo sorprendido Ben.
-Exactamente, ellas ahora toman clases de modales con ella- agrego.
-Que sorprendente- exclamo Jean.
-Bueno, creo que es momento de que nos vallamos a nuestra casa, -Dijo Ben.
-No, no, no, han de estar muy cansados, quédense solo un rato mas, a tomar el te con nosotros, aunque creo que las niñas deben de irse a despedir de la Tía abuela.
-No padre, deja que sigamos con nuestras clases con ella por favor, ella es muy respetable y nos esta educando de muy buena manera-dijo Annie mientras intentaba convencer a su padre, aunque en si, no quería despegarse de Archie, ese era el único motivo.
-Si padre, además le prometimos a la Tía abuela, que cuando llegaran los íbamos a llevar a que la conocieran-dijo Candy.
-Ohh, creo que es una gran idea, que hagamos una visita a la Tía todos juntos, ya que mi Marido y yo, tenemos una semana que no la vemos.-dijo Sarah.
-Bueno si no es inoportuno.-agrego Jean. –esta bien, pónganse listas, al decir esto el coche de los Andley hizo sonar la bocina, y como era costumbre Annie y Candy subieron a el, seguidas por sus padres, ya que la Familia Leegan iban a ir en su respectivo auto.
-¿Cómo se la han pasado?-pregunto Ben durante el trayecto.
-Magnifico, conocimos a 3 grandes chicos-comento feliz Annie.
-Además de que la tía es muy buena con nosotras-agrego Candy
-No pueden esperar a conocer a Archie- exclamo Annie, mientras se tapaba la boca y se ponía roja como tomate, al verse descubierta.
-Oh, linda, ya veo el porque de tu insistencia-comento Jean, alegre por Annie.
-Espero que ese chico sea muy bueno-comento Ben.-porque si no….
-Candy también tiene a su chico.-agrego para defenderse Annie, dejando roja también a Candy.
-Eso es cierto Candy?-pregunto Ben, dejando salir sus celos de padre.
-es..es..este si papá, Anthony es muy bueno.
-Ohh pequeñas creo que ya están empezando a crecer- agrego Jean dando por terminada la platica.
Cuando llegaron a la mansión, el Mayordomo aviso a la tía, de la visita de los padres de Annie y de Candy, así que Elroy se presento de volada para conocer a los padres de las criaturas a quienes les había tomado mucho cariño.
Mientras tanto en el Jardín se encontraba Anthony podando sus rosales, cuando de repente llego Archie y Stear.
-Hola Anthony!-grito Stear…
-Hola Anthony- se le unió Archie.
-Hola chicos!-respondió el rubio.
-Siempre cuidando las flores Anthony-comento Archie, cuando llego hasta donde se encontraba el Rubio- Que hermosa es!-exclamo cuando tocaba con cuidado una rosa blanca- Como se llama esta Rosa Anthony?-pregunto
-Es nueva-contesto Anthony.
-Puedo tomar una para Candy, hiimm- aspiro el dulce aroma de la Flor.
-No permitiré que la acapares- respondió Stear, pues no se quería quedar atrás en darle detalles a Candy…
-Ya se la di a Candy- contesto Anthony con orgullo.
-Ohh ya se la diste- comento Archie pero entonces se dio cuenta..-Que!!, Que ya se la diste!!-grito al unísono con Stear.
-¿Cuando Anthony¿-pregunto Stear.
-Se llaman Dulce Candy-
-ehh Dulce Candy!!-exclamo sorprendido Stear…
-El nombre Surgió de Candy…-comento Anthony
-No es justo, ¡Que Astuto!- exclamo Archie…
-La acaparaste- agrego Stear, así que para hacerle pagar a Anthony, Stear y Archie lo agarraron a Cosquillas.
-Suéltenme!!-decía entre risas el Rubio.
-Eres un Tramposo!!-decía Archie
-Confiesa- decía Stear mientras mas le hacia cosquillas
-yaa déjenme!!-decía pero no paraban de hacerle cosquillas- jajaja cierto, jajaja cierto lo reconozco, jajaja, soy un tramposo.
-jajajajajaj- se empezaron a reír los tres..
-Eso te pasa por acapararla-comentaba Stear
-Ya.. ya.. ya paren por el amor de Dios… -decía Anthony, hasta que sus ruegos fueron escuchados, porque llego el mayordomo y les aviso que las señoritas Britter ya se encontraban en la casa, y que estaban acompañadas por sus padres.
Así que los jóvenes no dudaron ni un segundo mas en correr para entrar y conocer a los padres de sus dos amigas, al llegar todos se presentaron caballerosamente, dejando sin habla a Jean Britter, quien quedo asombrada por lo guapos que eran, además de que se notaba que querían mucho a sus hijas, en especial a Candy.
-Es un honor conocer a los padres de Candy y de Annie- comento Stear.-
-El gusto también es nuestro por conocer a los chicos que son muy importantes para nuestras hijas- agrego Ben.
Después llego la Familia Leegan, tomaron el té juntos, y Annie para armonizar, toco el piano, pues había estado practicando mucho, en sus clases en casa de los Leegan. La tarde paso, y Elroy conoció mas a fondo a los Britter, pero el final del día termino, así que los Britter prometieron que iban a dejar que Sus niñas siguieran con sus clases de modales bajo la tutela de Elroy, para alegría de Archie, Stear y Anthony, que tampoco querían separarse de ellas.
Anthony se dio cuenta de que Candy le había tomado mucho cariño a los Britter, pero no el suficiente como el de Annie, pero no hizo comentario alguno.
Los días pasaron, y la mudanza se hizo, de la casa de los Leegan a la de los Britter, pero un día una carta llego, y Neal se dio cuenta que era para Candy…
-Hermanita!, Hermanita!, mira que llego!-grito con voz chillona Neal.
-Espero que sea algo bueno Neal, y no sea una tontería tuya..
-Cálmate hermanita, mira llego una carta para Candy, viene de un lugar que se llama, "Hogar de Pony".
-A ver tonto- espeto Elisa mientras le arrebataba la carta a Neal, y habría la Carta.
Querida Candy:
No sabes el gusto que nos da a la Srta. Pony y a mi, el saber que te encuentras bien y feliz.
También nos da mucho gusto el saber que tienes a tus tres caballeros, que te protegen a ti y a nuestra querida Annie, que dios los tenga en su santa gloria, por quererlas y cuidarlas.
Además de que nos da gusto que estés tomando en serio tus clases para convertirte en una Dama de sociedad, gracias a la Sra. Elroy, no sabes como La señorita Pony se pone de alegre al imaginarte a ti, con todo lo que te mereces, toda una Dama de Honor, también quería contarte, que John ya no moja la cama, y espera con ansías que un día vengas a visitarlo, al igual que a todos los niños.
Quería contarte que Marie, ya fue adoptada por una familia de panaderos del pueblo, que ellos no podían tener hijos así que la adoptaron con amor, casi al igual que a ti y a Annie…
Te queremos, todos los niños del hogar, la Srta. Pony y yo..
atte.: Sor. María.
-¿Qué ocurre Hermanita?-pregunto Neal al ver la sonrisa de satisfacción que se empezaba a dibujar en el rostro de Elisa, pero al no obtener respuesta, el tomo la hoja y empezó a leer.
-Hermanita, no lo puedo creer!!, quien diría que las mocosas son adoptadas.
-Esto es todo lo que había estado esperando, es la noticia Perfecta, no, no, tengo que ir a contárselo inmediatamente a la Tía Abuela, para que se de cuenta que sus protegidas no son mas ni menos que unas recogidas, jajajajaja- dijo Elisa mientras salía corriendo de su habitación.
-Espera Elisa, no me dejes!-grito Neal siguiéndola.
Así que tomaron el auto y le ordenaron al chofer que los llevara a la Mansión Andley.
-Ya me imagino la cara de descontento de Anthony-dijo Neal- a ver si se olvida de ella al ver que no es mas que una simple huérfana, jajajajaja.
-Cállate Tonto, no lo estés repitiendo mucho, acuérdate que es nuestro secreto, hay que esperar a que lleguemos con la tía para hablar.
Mientras tanto en la Mansión Britter, Candy se encontraba escribiendo una carta, que era dirigida a Albert, donde le contaba todo lo que hacia, eso ya se le había vuelto una costumbre, el mantenerse así en comunicación con su amigo, así que al terminar, lanzo la botella en el río, hacia el sur.
-Albert…-suspiro- ya tiene mucho que no te veo, espero estés bien…
-¿Pensando en otro chico Candy?- pregunto Anthony quien se encontraba a espaldas de la pecosa.
-Hay me espantaste Anthony, no solo estaba enviándole una carta a mi Amigo Albert, pues siempre le cuento todo lo que hago.
-Bueno, ya estas lista para ir a tus clases-pregunto el rubio.
-Si, solo estaba esperando a que se terminara de arreglar Annie para irnos,
-Que te parece si yo soy el que te llevo a la mansión, traje a mi caballo.-dijo Anthony, y Candy acepto, así que se excusaron con Jean, y Annie, quien esta ultima todavía no se terminaba de arreglar pues quería estar linda para llamar la atención de Archie.
Candy y Anthony decidieron mejor dar un paseo antes de ir a la mansión, pero Cuando iban Caminando cerca del río, una serpiente salió, espantando al caballo de Anthony, Haciendo que los dos salieran corriendo atrás de el, Candy, se percato que había una cuerda, así que la tomo, y mientras iba corriendo para alcanzar al caballo, lanzo la cuerda, logrando atrapar el cuello del Blanco animal.
Así que como ya se habían demorado mucho, Anthony subió a su caballo, y en la parte de atrás subió a Candy, ya que iban galopando en dirección a la mansión, Anthony comento…
-Sabes que eres muy buena manejando el lazo Candy?-
-No quería que tu lo supieras-contesto Candy cuando se aferraba mas al cuerpo de Anthony.
-¿Por qué?-pregunto Anthony mientras giraba su cabeza para que sus ojos encontraran a los de Candy.
-Es que podrías pensar que soy una revoltosa-contesto, regalándole una sincera sonrisa.
-Me gustas Candy…
-¿En serio?
-Si, -contesto el rubio y giro su cabeza para seguir galopando…
-"Tu también me gustas"-pensó Candy. Al llegar a la Mansión, Anthony ayudo con cariño a bajar a Candy, ya cuando estuvieron los dos abajo, le dijo…
-Cuando acabes tus clases, saldremos a cabalgar juntos…
-Prometido Anthony…-contesto, y atravesaron el portal de las rosas…
Mientras en la Mansión Andley…
-¿Qué les trae por aquí?-Pregunto Elroy a sus sobrinos Elisa y Neal quienes estaban entrando en el salón.
-Tía, queríamos hablar con usted de un tema importante.
-Que es, si se puede saber-pregunto Elroy.
-Tía, es algo sobre sus protegidas, -sonrío de mala gana Neal- Annie y Candy Britter.
-Oh, ¿les paso algo?-pregunto preocupada
-No tía, sino queríamos contarle, que Candy y Annie, no son hijas de los nobles Britter, sino son unas huérfanas, unas "Damas de Establo"- comento, feliz por el nuevo mote que había inventado para ellas.
A Elroy, se le desfiguro la cara de espanto, no podía ser cierto… así que de tanta impresión, sufrió un desmayo…
-Tía!!, Tía!!-gritaron al unísono, Neal y Elisa, pero en ese momento fueron secundados por Archie, Stear y Annie, que acababan de llegar…
-Que le hicieron a la Tía!!-grito Stear preocupado, mientras se arrodillaba para levantar a la Tía Elroy.
Neal corrió a avisarle a los sirvientes sobre el desmayo de Elroy, pero en ese momento iban llegando Anthony y Candy, esta al ver a la Tía tirada, corrió para socorrerla, pero cuando la iba a tocar…
-No toques a mi Tía!-le grito Elisa- no quiero que la ensucies con tus manos sucias- espetó.
-Pero de que hablas Elisa!-le grito Anthony molesto por la falta de respeto hacia Candy…
-Pues que su queridita Candy, no es mas que una simple Huérfana, una recogida por los Britter, Una Dama de Establo, jajajaja, que nunca va a poder llegar a ser una dama como yo…
-Platz!-le dio una bofetada Anthony- No le vuelvas a llamas así Elisa, y sí! Ella no va a poder ser alguien como tu, por que obviamente no se va a rebajar a ser tan poca cosa como tu,
Al contestar esto, dejo sorprendidos a todos, en especial a Candy, quien se encontraba estupefacta por como la había defendido Anthony, también se encontraban Archie, Stear, sorprendidos por saber el pasado de Candy, y sin pensarlo Annie salio corriendo de la habitación, pues su mas grande miedo, "el que se enteraran todos, sobre de donde provenía", se había descubierto, y Sin pensarlo, Archie la siguió, de una forma protectora, pues aunque se había dado cuenta el interés que ella le tenia, el solo la veía como una amiga, una a la que tenia que proteger, por que era muy frágil, sabia que en ese momento Annie lo necesitaba, cuando llego con ella no tuvo mas remedio que abrazarla, y consolarla…
-Ya Annie deja de llorar…
-Pero, es.. que… es que me vas a dejar de hablar por saber que yo no tengo papás…-seguía llorando
-Annie no seas tonta, Stear, y yo también, no tenemos padres, ya que los nuestros nunca están cuando los necesitamos, además de que se preocupan muy poco por nosotros,-dijo mientras le levantaba el rostro a Annie- así que no hay diferencia entre nosotros, aparte, por que a pesar de que tu de pequeña no tuviste a tus padres, ahora tienes a 2 grandes personas, deja de llorar…
-Archie…-Annie solo lo abrazo fuertemente, aprovechando que Archie por primera vez se había preocupado por ella…
Ya en la habitación de Elroy, se encontraba el doctor revisándola.
-Doctor, que tiene?-pregunto Anthony.
-No tiene nada, solo se desmayo de la impresión, pero dentro de unos momentos ya recobrara, la conciencia, no se preocupe…con su permiso me retiro-dijo el Doctor y partió.
-Elisa y Neal todavía siguen aquí?-pregunto Anthony, a Stear.
-Si Anthony, ya les dije que se fueran, pero dicen que quieren permanecer hasta que la Tía despierte,
-Déjalos Anthony, no te enojes con ellos-dijo Candy excusando a los Leegan.- ahorita hay que prestar Atención a la Tía.
Ya era de noche, y Elroy no despertaba, así que Stear paso a dejar a su casa a Annie y a Candy, también a los Leegan no les quedo otro remedio que volver a su casa ya que al otro día, iban a regresar.
-Anthony, tu sabias lo de Candy verdad?-pregunto Archie a Anthony
-Si, Candy me lo confío hace días, pero le prometí que iba a guardar el secreto, aunque todavía no se como se dieron cuenta los Leegan.
-Por lo que alcance a escuchar, fue por una carta, hay mañana le sacaremos la información a Neal, Stear y yo- pero en eso Elroy despertó.
-Tía, Tía, se encuentra bien-pregunto Anthony.
-Si, creo que bien, pero ¿Qué fue lo que me paso?-
-Te desmayaste tía- contesto Archie, así que Elroy entendió que no había sido un sueño sino una realidad así que lo único que pronuncio fue que trajeran a George, así que Archie corrió a buscarlo, dejando solos a Anthony ya Elroy.
-Tía, ¿vas a cambiar con Candy y a Annie, en torno a lo que te acabas de enterar?-
-De que hablas Anthony, el hecho con que sean huérfanas no cambia que sean las mismas niñas que e estado educando, y a quienes les tome mucho cariño.
-Ahh tía, no sabes lo feliz que me hace saber eso- respondió Anthony.-pero…¿para que quieres hablar con George?
-Anthony, no te puedo contar ahora, solo te pido paciencia- contesto y en ese momento se adentro George a la recamara.
-Me buscaba Sra. Elroy-dijo George
-Si, Anthony por favor, déjanos solos…-cuando el rubio salio de la habitación, Elroy hablo.- Te voy a pedir que por favor investigues el paradero de los padres de Candy Britter-
-Pero como para que quiere saberlo Sra.-pregunto un poco confundido.
-Es que tengo la certeza de que puede ser…también una Andley….
Bueno aqui les dejo el capitulo 6, a comparacion con mis anteriores capitulos si esta largo, jeje, el proximo capitulo lo voy a subir el fin de semana ya que tambien quiero que sea igual de largo que este.
Muchos cambios pasaran en la historia, Espero les llegue a gustar mi revoltijo jeje.
Bueno me despido...
les mando muchos besos y cariños.
atte.: Ayslem W. Andley
Unas amistades para toda la Eternidad
