Bueno como siempre aclarar que los personajes no son míos y en este momento mi amiga me está dando miedo :D

Bueno son las 3 y tanto de la noche y aun no consigo dormir… y Poli está sufriendo las consecuencias xD….

Bueno más que eso y dar agradecimiento por los comentarios…mmmm solo me queda decir

¡A leer!


Capitulo 4: ¿Quién eres tú?

Alice POV

Corrí como si se me fuera el alma entre la gente, dejando a Bella atrás y olvidada, creo escucharla llamarme, pero era más importante mi objetivo.

Lo vi caminar despreocupadamente entre la gran multitud de adolescentes con las hormonas a full, era la belleza en persona, con su caminar despreocupado y su rubio cabello me dejo sin habla por un instante, sabía que era él, sí el hombre indicado para mí. Lo seguí sin perder de vista a esa piel pálida tan parecida a la mía, cuando me di cuenta estaba en la conexión con la piscina y el también se encontraba ahí.

Quise acercarme a él y hablarle, pero mis pequeños pies no me respondían, nunca en mi preciada vida había pasado esto,¡ yo nerviosa!, por favor eso es imposible, pero claro de ahí sale el gran dicho : "nunca digas nunca". Suspire largamente esperando que él me escuchara, pero la estridente música no ayudo con el proceso.

Estaba aferrada al marco de la puerta, de verdad esto dejaría marcas, todo mi cuerpo temblaba involuntariamente con solo pensar en acercarme a él y hablarle. Inspire profundamente y solté mi agarre del marco, luego vote todo el aire contenido, estaba decidido, le hablaría. Espera… ¡qué le diría!, no pudo llegar y acercarme, tocarle el hombro, y decirle "hola soy Alice Brandon, y seré el amor de tu vida", de seguro se asustaría y no me hablaría más. Mala idea.

No encontraba la solución a mi problema existencial, pero sí estaba segura de que el sería mi novio antes de terminar el primer semestre. Estaba tan metida en mi malévolo plan que no me di cuenta de que mi príncipe azul me estaba mirando, sí a mí, no es que me considere alguien fea ni menos agraciada, pero mi cara de desquiciada malévola que tenía en ese momento lo tendría que haber asustado.

Camino hacia mí y me sonrió, tontamente se la devolví, aunque parecía más una mueca que una sonrisa, escuche de fondo la canción que tanto amaba. Esto me dio fuerzas para acercarme más a él y darle mi más sincera sonrisa. Me tendió la mano, no necesitábamos palabras para expresar lo que queríamos, automáticamente cogí su mano y comenzamos a bailar, era un momento realmente mágico y los nervios que tenía se esfumaron al primer contacto de mi mano con la de mi príncipe, me sentía segura en sus brazos. Me deje llevar por él durante toda la canción, no quite mi mirada de sus ojos en ningún momento, y él correspondía a este gesto, le saque la bella mascara que cubría su perfecto rostro y el hiso lo mismo con la mía, la cual combinaba a la perfección con la de él, dejamos de bailar, ya que la canción había terminado, volvió a sonreírme y sentí que volaba, no sé cuánto tiempo continué observándolo, pero no me cansaría nunca, el era totalmente perfecto.

Desvió mi mirada y se poso detrás de mí, gire mi cuerpo para observar lo que le llamaba tanto la atención, era un joven que lo llamaba insistentemente, me miro, acerco su rostro a mi mejilla y me dio un beso de despedida, no alcance a reaccionar cuando ya se había marchado.

Era una idiota, pero fue el momento más maravilloso de toda mi vida y no lo cambiaría ni por mi más preciado bolso Prada, bueno puede que sí, esta vez le hablaría y eso es lo que hare cuando lo vuelva a ver.

Entre sin apuros al GYM, no sabía dónde estaban las demás, pero estaba segura que estarían más contentas que yo, la soledad no es mi amiga, mañana tendré que improvisar una escapada al mall, si el hombre de mis sueños se encontraba en mi colegio, no podía desentonar, Marie Alice Brandon Cullen siempre es el centro de atención.

Divise a Ángela sentada en una mesa del rincón cómoda y literalmente echada en el sillón, desde mi ubicación podía ver que el hermoso vestido que había mandado a hacer estaba todo mojado y con restos de espuma, toda la tristeza y depresión que sentía en ese momento se transformo en una ira, de la cual Ángela seria la receptora. Camine lo más enojada posible, no choque con nadie, mis agraciados pasos no lo permitirían, solo Bella había heredado la patosería del grupo.

- ¡Ángela Alexandra Weber, como se te ocurre estar con esa facha en este lugar!- le grite por sobre la música, sentí que algunas personas me observaban pero no le tome mayor importancia – y que le has hecho a tu vestido… ¡oh no! Y tu peinado… por el Dios de las tarjetas de crédito, como has dejado todo el trabajo de Rose y yo.

-hola Alice… eeeehh… como explicarte, espuma, lugar, yo, ¿entiendes?- pregunto mi amiga con toda la calma del mundo, cosa que me irrito mas – ya sabes que me descontrolo con esto de la espuma, es como tú y las compras, es algo que no puede ser controlado.

Y tenía razón, no podía luchar contra eso, la depresión regreso y por ende mis fuerzas me dejaron abandonadas, me ubique en el cómodo sillón y relaje mi cabeza en el húmedo hombro de mi amiga.

- ¿has visto a las demás? – pregunte solo para sacar un tema de conversación.

-Ness esta con el grandulón con el que se encontró, no han parado de bailar y mmmm… - dejo una pausa mirando a la multitud de mascaras y antifaces – Rosalie estaba con Emmett por el bar, al parecer estaba cansada y tu sabes cómo es Rose.

- ¿y Bella?, la deje olvidada, nos separamos hace un buen rato – lo más seguro es que Bella me estaría odiando en este momento.

- cuando llegue estaba bailando con alguien, llevaba mascara por lo que no lo identifique - levante una ceja por lo antes mencionado por Angie, al parecer Bella no lo estaba pasando tan mal, me reí- ¿Qué es tan gracioso?

-nada, solo que la pequeña e inocente Isabella se nos está convirtiendo en toda una mujer…

POV Bella

-Soy Isabella Swan, a tu disposición- le dije al joven que estaba parado frente a mí, le saqué la máscara lo más lento posible, disfrutando el momento tan maravillosos que estaba presenciando.

-¿Cuál es tu nombre, mi querido príncipe?- Volví a hablarle sonrojada levemente, él solo me guiaba al compás de una música muy pasada de moda y bailábamos de una forma muy a la antigua. Nuestros rostros se acercabas hasta el punto de oler el cálido aliento que era expulsado por esos perfectos labios que solo él tenía.

-Mi nombre mi querida princesa- dijo lentamente rozando nuestras bocas- es… - su aliento se mezcla perfectamente con el mío- ¡¡¡Isabella Marie Swan!!!

Levante una ceja extrañada por ello, no podía ser que el nombre de mi helénico hombre sea igual que el mío, debe ser un error, ¡o no! Se aleja pero sigue gritando mi nombre o el suyo, ya no lo sé.

-Bella… ¡Bella despierta!- salió un grito de sus labios, pero su voz ya no era sexy, era chillona y estridente.

Sentí que alguien saltaba sobre mí y ahora solo tenía frío, mi sueño era una pesadilla.

-¡¡¡Ahhh!!!- grité despertando, escuchando un golpe en el suelo.

-Dios bella porque tan salvaje con tu pequeña amiga- era Alice, ella la culpable de todos mis males me despertaba de la peor manera de mi hermoso sueño.

-Bueno "princesa" es mejor que te levantes y te arregles para tu "príncipe helénico"- comentó mi amiga con el más puro tono de burla, logrando un sonrojo en mis mejillas. Odiaba hablar en sueños, esa era mi perdición.

-Qué vergüenza Alice, ¿Qué más me escuchaste decir?- odiaba la cara que me ponía mi amiga, se estaba riendo de mí en mi propio rostro, solo porque tenía sueños un poco raros.

-Nada más Bella y ya levántate solo faltas tú, y estás atrasada, tu ropa está en el baño, apresúrate-mi amiga salió dando saltos propios de un duende, dejándome sola en mi habitación, miré el reloj de mi cómoda, solo quedaban diez minutos para la primera entrada a clases, como pude entre al baño, estaba confundida, no recordaba cómo había llegado a mi cuarto o que paso con la fiesta.

No tuve mucho tiempo para analizarlo, llegaríamos tarde a clases solo por mi culpa y el segundo día.

Por lo visto, Alice estaba demasiado cansada, porque no nos eligió la ropa más elaborada, solo una polera, pantalones y las fieles converse. Me estaba esforzando por recordar la noche pasada, solo sé que conocí al niño más maravilloso de toda la tierra.

Con esos pensamientos y las caras de sueño de mis amigas, salimos de nuestro departamento a un nuevo día de clases.

POV Edward

-Jasper, ¡despierta a Emmett!, ya es tarde- grité. Se nos estaba haciendo más tarde y no quería llegar retrasado a clases, ayer no habíamos asistido, nunca íbamos el primer día de clases, un pequeño privilegio que tomábamos.

-No creo que pueda levantarse, es un caso perdido- respondió Jasper entrando a la cocina donde yo me encontraba.

-La tal Rosalie lo dejo agotado-

La verdad es que mi querido amigo Emmett, el más grande del grupo, el más inmaduro y gracioso amigo que alguien pueda tener, estaba al parecer loco por una chica que conoció hace solo dos días y escucharlo ha sido el mayor suplicio de toda mi corta vida.

-Por lo que me logró contar, bailó con ella hasta que sus amigas se la llevaron- comento mientras tragaba su tostada

-Ahh- fue mi gran respuesta.

-¿Y tú Edward? ¿Cómo estuvo tu baile?- pregunto interesado… creo

-La verdad muy parecido a todos los anteriores- "sin contar con la hermosa chica con la que bailaste" ok bueno quizás no tan normal.

-Cuando me llamaron, Tanya parecía enfadada, ¿Por qué?- me reí al recordar la cara de mi compañera de baile, Tanya Denali, una de mis admiradoras y participante del equipo de porristas del colegio, no se encontraba a gusto después de abandonarla toda la noche, otra vez el recuerdo de esa chica de cabellos café llego a mi mente.

-Solo digamos que mi atención no se centró en ella- dije perdiéndome en los recuerdos

-Ah ya veo, con razón no habló, para nuestra suerte, lo que restaba de la noche- se rio y termino de tomarse su café matutino

-¿Y el tuyo? Si mal no recuero estabas muy bien bailando con una chica bajita, y eso que tú no eres muy del estilo de bailar eh- y se ruborizo… eso es difícil de lograr en un hombre y más en Jasper.

-La verdad no sé quien es ella, no alcancé a hablarle, pero tengo la sensación de conocerla de toda la vida.- y si mi amigo me estaba hablando de mismo sentimiento que yo estaba teniendo con aquella desconocida.

Jasper, mi fiel mejor amigo me estaba contando su vida amorosa con una seriedad que llegó a estremecerme, si que le dio fuerte esa chica, "como si tu enigmática compañera de baile no te dejara en el mismo estado" esa era mi conciencia ejerciendo el papel de recordatorio.

Aunque lo evitara no podía dejar de pensar en ella, en sus delicados brazos y sus hermosos ojos que me hipnotizaron.

Ella era especial, lo supe cuando choqué con ella, luego de separarme de Tanya y su grupo de amigas.

Llevaba una máscara que le quedaba a la perfección, al igual que su vestido azul, el cual dejaba al descubierto unas esbeltas piernas muy bellas que me hicieron tragar saliva. No pude evitar invitarla a bailar, era perfecta y el aroma de sus cabellos era muy fresco y natural, como ella. Al principio mi intención era bailar solo una canción, pero mi cuerpo no me permitió eso, obligándome a no separarme de ella por tiempo indefinido. Para no saber bailar, como ella me lo había mencionado, lo hacía muy bien y de la manera más elegante posible, era muy frágil, no se comparaba en nada a ninguna otra chica que haya conocido.

Lamentablemente Tanya llegó, con su estridente voz, llamándome como su novio, el cual no soy, y abrazándome descaradamente, no tuve tiempo de decirle algo a mi compañera, ella se había marchado sin decir una palabra, dejando una sensación de vacío en mi interior, no alcancé a preguntarle su nombre, pero dudo no reconocer esos ojos color chocolate que tanto me encantaron.

-¡Hey amigo regresa!- al final Emmett logró despertarse y ya comenzaba a molestarme.

-¿Dónde estabas hombre? Ya se nos hace tarde y tú ahí en la luna- Jasper se reía de mí, mientras me jalaba fuera del departamento.

-Solo me perdí en mis recuerdos… solo eso.

-Mmm… Ok, Edward eres raro- respondieron mis amigos con la más pura cara de duda.

De igual manera llegué tarde a mi clase, para mi mala suerte no comparto salón con Jasper ni Emmett. Toqué la puerta esperando que el señor Varner estuviera de buena esta mañana, no me gustaba para nada la clase de matemáticas, pero eso no quiere decir que no sea el mejor de la clase.

-Señor Cullen… un placer tenerlo nuevamente en mi clase- la puerta se abrió con un señor Varner bastante molesto.

-Perdón por esto señor Varner, se me hizo tarde.

-Está bien señor Cullen, pero que no se repita- me respondió dándome paso al salón.

-Nunca más, lo prometo- entré al salón y ahí estaban todos los mismos alumnos de los años anteriores, nada cambiaba en este colegio, toda una vida acá y ya era insoportable la monotonía de mi vida.

Las clases de matemáticas se me hacían realmente lentas, no me costaba demasiado, pasar la mitad del verano estudiando solo por aburrimiento traía una ventaja realmente buena, pero de todas formas no me llamaban la atención.

No podía parar de pensar en esos ojos chocolates que tanto me gustaron la noche anterior, como nos movíamos en una sincronía por la pista de baile, lamentablemente Tanya llegó para arruinarme el momento… Me vi obligado a volver a la realidad con el toque de timbre. Emmett y Jasper ya me esperaban en la puerta, ellos también odiaban el hecho de no tenerme con ellos compartiendo clases. Bueno realmente dudo eso pero no hace daño soñar.

-Hey Eddie, recuerda que mañana son las elecciones para el equipo de fútbol- me atacó Emmett, tomándome el hombro.

-Deja de decirme Eddie, Emmett- le pegué en el hombro soltándome de su agarre.

-Auch-se quejó- Dios que pegas fuerte.

-Para que aprendas- le respondí con suficiencia mientras él se sobaba.

-Si lo que digas… ¡Igual sabes que el gran oso Cullen es invencible!- gritó mi amigo haciendo lucir sus músculos.

En eso él tenía razón, Emmett es el jugador de fútbol más grande del equipo, normalmente la gente tendía a huir de él pero por dentro era un niño de sólo 8 años.

-Bueno podemos avanzar, quiero llegar rápido a la cafetería mira que no alcancé a tomar desayuno.- Emmett solo pensaba en dos cosas: comida y chicas y en ese orden

-Eso fue tu culpa hermano, te recuerdo que casi le vuelas un ojo a Jasper- le respondí a Emmett, recordando la cara de asustado de mi callado amigo.

-Hey Jasper, ¿por qué tan callado hombre?- preguntó mi hermano. Paré y me giré para ver el porqué de su silencio, pero Jasper no nos observaba, es más, se había quedado quieto unos pasos atrás de donde nosotros nos encontrábamos.

Miré a la dirección de sus ojos, estaba observando a una joven pequeña, que más parecía duende que humana. Tenía el cabello corto y negro, muy desordenado y de baja estatura, algo en ella me parecía conocido, no podía encontrar a quien pero realmente me atormentaba.

Ella se detuvo casi al frente de nosotros, venía acompañada de otras niñas, todas de su misma edad, debían ser sus amigas. Observé a cada una de ellas, una por una, pero me detuve en la que estaba más cercana a la chica de cabellos negros, era realmente hermosa, tenía un cuerpo que debía causar alguna envidia en las de su mismo género. Su rostro era realmente hermoso, sus labios me llamaban, tentándome a juntarlos con los míos, aunque no la conociera. Dejé ese pensamiento para seguir observándola; su nariz era perfecta, ni muy grande ni muy pequeña, pero algo me llamó la atención, sus ojos, chocolate profundo ¡era ella! La chica de anoche, estoy seguro, es ella con la que bailé, no había duda, esos ojos eran inconfundibles.

Mi cuerpo comenzó a moverse por su propia cuenta, paso a paso me acercaba a ella, la dueña de esos maravillosos ojos, esos ojos chocolate de los cuales no me cansaría de ver, era realmente un ángel. Sentí unos pequeños brazos alrededor de mi cuello y un peso sobre mi cuerpo, pensé que era ella y que me había reconocido, pero su cuerpo era diferente, su aroma era inconfundible. Bajé mi mirada y pude observar que la muchacha de cabellos negros ahora se encontraba colgando literalmente de mi cuello.

-¡Edward! Dios mío te encontré- gritó ella sonriéndome.

-¿Eh? Disculpa pero ¿te conozco?- le dije separándome un poco de ella.

-Pues claro, ¿como olvidas a tu pequeña prima favorita?- me dijo la desconocida.

Espera dijo ¿prima? Un clic en mi cabeza me hizo reaccionar.

-¡Alice!- grité abrazándola- no puedo creer que estés acá.

-La misma que viste y calza- me respondió ella.

-Que cambiada estás prima- y era verdad, la última vez que la vi fue hace mucho tiempo.

-¿Que esperabas Eddie? Son 2 años sin vernos- pero si la veía detenidamente seguía siendo la misa prima bajita que tanto adoraba

-Aunque en estatura sigues igual- OK no debí decir eso. Recibí un manotazo de la duende que tengo como prima, y si que tenía fuerza.

-Y tu bocota no cambia ¿eh?- me respondió riendo- bueno y ¿no me presentas?

-Oh es verdad- me di vuelta para presentar a mi amigo, pero escuché un grito proveniente de mi prima.

-¡Oso Cullen!... ¡Primo!- gritó ella. Realmente no cambiaba- ¿Cómo es que creces cada vez más? Esto si que es realmente injusto- reclamó Alice.

-Ya quieta pequeña- el fuerte brazo de mi hermano detuvo por completo los saltos de ella.

-Bueno prima él es Jasper- le indiqué al ya mencionado- mi mejor amigo, casi hermano.

-Un gusto desconocido- dijo ella tendiéndole la mano.

-El placer es mío señorita- Jasper le tomó la mano y la dirigió a su boca. ¿Jasper caballeroso? Eso es raro.

-Uhm... Alice- oí un carraspeo proveniente de mi espalda, di la vuelta y encontré nuevamente esos ojos chocolate, que miraban a mi prima con cara de "que miedo".

-¡Alice!- gritaron el resto de las amigas de mi pequeña prima.

-Perdón niñas- dijo ella saliendo de su burbuja personal- bueno ellos son mis primos Edward, Emmett y el desconocido Jasper.

Nos señaló a cada uno de nosotros, luego comenzó por sus amigas.

-Ella es Ángela Weber- dijo señalando a una joven con lentes, ropa media hippienta y alta, nada fuera de lo común.- Rosalie Hale- ella era una modelo de alta costura, rubia, alta, buen cuerpo y bello rostro, pero no me llamó la atención.

La aludida se acercó a mi hermano y le besó la mejilla.

-Hola Emmett ¿Cómo despertaste?- preguntó ella.

-Bien, pero mejor con verte preciosa- ¿ok? Ese fue Emmett, mi torpe hermano, el que no sabe cómo tratar a una mujer- y ¿disfrutaste la noche?

-La mejor de mi vida osito- respondió la rubia sonriéndole seductoramente.

-Esperen Emmett, Rosalie ¡oh! Tú eras el de ayer- gritó Alice, sin poder creer algo que no entendía.

-Emmett como no te reconocí anoche, debió ser por la máscara, eso es imposible, yo no oh Dios…

Y mi prima se perdió entre sus tormentos internos.

-Bueno yo soy Renesmee Masen- se presentó otra de las amigas de Alice. Ella tenía los ojos café parecidos a los de mi compañera de baile de anoche, pero no poseían esa intensidad, esa expresión de ella, no se igualaban; tenía unos rizos marcados y el pelo cobrizo parecido al mío, no era fea, pero un poco cachetoncita- Y ella es Isabella Swan- señaló a la última que quedaba.

Ése era su nombre, el más hermoso nombre que hubiera conocido, esa chica realmente era perfecta, bella como ella.


Bueno es un capitulo muy corto… pero esta escrito para explicar cual es la reacción de Edward al conocer a Bella, y bueno ver mas o menos como es el y su mundo :D

Bueno verán en esta historia casi todos los personajes van a tener POV ya que así es mas fácil entender que pasa por sus cabezas y así ustedes los comprenden mas a fondo

Que mas puedo decir… amo sus comentarios, me encantaría que fueran mas pero tampoco puedo pedir mucho si me demoro tanto en subir capitulo… me perdonan por los retrasos es que de verdad cuesta pasar y cambiar mis escritura, pero ya los empezare a poner mas seguidos.

Bueno dejen comentarios y ahí veremos como reacciona Bella cuando vea que es Edward… ya que al parecer aun no lo reconoce.

Muchos besos y apreten el botón verde… si verde duende como Alice

Las quiere y adora

Viivi