Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a retroninjachick, yo solo la traduzco.


Canción del capitulo: Into the ocean de Blue October.


CONGRATULATIONS

Capitulo cuatroInto the ocean

(En el océano)

Bella's POV

"¡Oh, venga, Bella! Al menos déjame ayudar a comprar el vestido de novia," suplicó Alice. Sus pequeños ojos azules me suplicaban y estuve a punto de caer, pero me mordí la lengua.

"Alice, no. He venido aquí a relajarme, cuando vuelva, puedes ayudar con las cosas de la boda," prometí. No quería negarselo, pero al mismo tiempo no quería caer. Ella suspiró pero asintió igualmente.

"Bien," aceptó un poco a regañadientes. Yo sonreí disculpándome.

"Alice, por favor, solo deja que se relaje un poco." La voz de Edward sonó detrás de mí. Me di la vuelta para mirarle. Estaba sorprendida de que él estuviera aquí. Me estaba sonriendo y yo le di una mirada agradecida, a la que él solo asintió. Alice bufó finalmente antes de dejar la habitación dejé salir el aire aliviada.

Alice me había estado molestando con ello toda la semana y de verdad estaba empezando a ponerme de los nervios. Ella no paraba de hablar de la boda. Yo no quería preocuparme por la boda hasta que el pequeño Derek estuviera fuera. Todavía no había pensado en un nombre. Sabía que se me acababa el tiempo y que en cualquier momento tendría que ocurrirseme uno, pero simplemente no parecían encajar.

Todos los nombres en los que había pensado no me valían. Suspiré frustradamente, pasando mi mano por mi estómago. Escuché una tos baja, recordándome que Edward todavía estaba en la habitación. Le miré.

"Así que, um, vas a casarte, ¿huh?" preguntó torpemente, sentándose en el borde de la cama, a mi lado. Asentí. No había hablado mucho con Edward. Nuestra pequeña tregua estaba bien, pero no parecía terminar de funcionar. Había algo perdido.

"Sí, pero no quiero preocuparme por eso ahora; hay muchas otras cosas por las que preocuparse," dije.

Era cierto, tenía que preocuparme por mi bebé y el nombre, Derek y Edward.

Edward.

Cuando Edward me habló el otro día, estuvo bien, excepto porque casi meto la pata. No sabía que esas tres palabras me harían tanto daño y me traerían tantos recuerdos. No quería que él viera el dolor o cualquier cosa que yo haya sentido antes. No era algo que él debería ver y ese momento, ese recuerdo, ha estado en mi cabeza estos tres últimos días. No quería que él se sintiera mal por no que pasó. Yo estoy bien ahora y soy feliz con Derek, así que no debería haber ninguna razón para que él sintiera cualquier tipo de culpa.

"Bueno, ¿por qué más tienes que preocuparte?" preguntó Edward sacándome de mis pensamientos. Le miré. No había manera de que le hablara de mi preocupación por él.

"Bueno, no sé que nombre ponerle al bebé," dije, encogiéndome de hombros. No era una mentira, simplemente no era toda la verdad. Edward rió.

"¿Qué tienes en mente?" preguntó. Yo bajé la vista al suelo, frunciendo mis labios.

"Me gusta Tristan," admití. Era cierto. El nombre había aparecido en mi cabeza un par de veces, pero realmente no sentía que el nombre era para él. Edward se inclinó hacia atrás y pensó en ello.

"Es un nombre bonito," acordó. Sonreí. Era un nombre bonito. "Bueno, ¿qué otro nombre te gusta?" preguntó mirando hacia delante. Pensé por un momento.

Había muchos nombres que podían gustarme fácilmente, pero no había pensado en ello.

"No lo sé," dije en voz baja. "Me gusta Anthony," dije sin querer. Me gustaba ese nombre. Era muy bueno para un niño, y tenía algo. Edward se tensó y yo me volví para mirarle inquisitivamente. Él me estaba mirando directamente y de repente rompió en risas. Yo le miré en shock. ¿Tenía algo en la cara? ¿Qué era tan divertido? "¿Qué?" demandé. Edward bajó su risa.

"Mi segundo nombre es Anthony. ¿No te acuerdas, Bella?" preguntó todavía riendo, un poco nervioso. De repente me sonrojé. ¡Oh, mierda, es cierto! Su segundo nombre es Anthony. Cuando él paró de reír y yo dejé de sonrojarme, él finalmente suspiró. "¿Tanto tiempo ha pasado? ¿De verdad olvidaste mi segundo nombre?" dijo bromeando, pero pude ver la seriedad en sus ojos. Sacudí la cabeza.

"Por supuesto que no. Solo se me escapó el nombre, sin recordar la coincidencia." Me encogí de hombros. No quería que se sintiera herido. Edward sonrió ligeramente, un signo de que él estaba bien con ello, y luego se dio la vuelta de nuevo para mirar a la pared.

Odiaba el silencio entre nosotros. Era cómodo, claro, pero no era algo que quisiera. No quería que el silencio continuara así. Se suponía que éramos mejores amigos; se suponía que nos llevábamos bien. Creo que lo que más me molestaba era que había extrañado su voz mucho estos últimos años, así que ahora que él no está hablando, me molesta por decir lo menos.

Dejé salir otro suspiro frustrado y de nuevo dejé que mi mano rozara mi crecida barriga. Eso siempre me relajaba, y lo que necesitaba ahora mismo era relajarme. No tenía razón para estar enfadada, y lo sabía, pero desde que llegué aquí, algo faltaba. Se ha perdido... no sé el que. Tal vez es solo el echo de que estoy de vuelta. Tras un par de minutos, vi por el rabillo del ojo como Edward estudiaba mi estómago. Tenía esa mirada de loco en los ojos, lo que significaba que estaba muy metido en sus pensamientos. No es que él estuviera haciendo un agujero en mi barriga como la última vez, no, esta vez parecía dudoso. Finalmente extendió su mano hacia mí, pero paró poco antes de tocarme.

"¿Puedo?" preguntó finalmente, estirando su mano hacia mi estómago una vez más. Yo asentí, ansiosa. Por alguna razón, quería que él la tocara. Quería que él me tocara y me aceptara.

Sentí como sus fríos dedos tocaban mi barriga sobre la camisa. Era un toque ligero, y pude decir que él estaba dudando. Intentando darle confianza, levanté mi camisa, mostrando mi barriga desnuda, y luego agarré su mano, ignorando la descarga de electricidad que vino con ello, y la puse completamente sobre mi estómago.

El toque en sí mismo mandó escalofríos a mi columna. Se sintió bien, como si su mano estuviera hecha para estar ahí. Era la pieza perdida del puzzle. Era nuestro momento, era nuestra nueva experiencia con la que uníamos lazos, y yo me alegraba de que un toque significara tanto mientras una pequeña sonrisa aparecía en sus labios, y sus ojos se encontraban con los míos. Yo le sonreí débilmente también. Él inclinó su cabeza, justo como todos lo habían hecho, y puso su oreja en mi barriga. Yo sonreí ampliamente mientras sentía su sonrisa extenderse por su cara. Dejé a mis dedos descansar en su pelo, su suave pelo de color de un penique.

"Creo que el nombre Anthony es perfecto," susurró mientras levantaba la vista a mí. Yo asentí de acuerdo.

Perfecto

- . - . - . - . -

"Simplemente no lo entiendo. ¿Por qué vosotras chicas tenéis que llevarnos a nosotros al centro comercial?" se quejó Emmett por quinta vez. Derek detrás de mí río mientras rozaba el dorso de mi mano con su dedo pulgar.

"Emmett, solo cállate. Eres el único que se está quejando," siseó Rose. Torció el gesto y luego pasó sus dedos por sus mechones rubios.

"Rose, soy el único que tiene pelotas para quejarse. Jasper es demasiado inteligente para saber que no debe meterse con Alice, Edward está de mal humor ahora mismo, por lo tanto no habla, y Derek... bueno, ¿qué pasa con Derek?" preguntó Emmett mirando a Derek. Él se encogió de hombros.

"Bella nunca necesita sacarme, así que para mí no es para tanto," explicó Derek con calma. Emmett gimió.

"Mierda, tienes la novia perfecta, y la vida. Sexy, embarazada de un futuro jugador de fútbol, agradable, no-adicta-a-las-compras y encima de todo ella no pelea o te deja sin sexo. Te envidio," dijo Emmett con una mirada furiosa juguetona, lo que se ganó un golpe de parte de Rose. Todos empezaron a reír, excepto Edward, que solo murmuró algo bajo su aliento y mantuvo una cara inexpresiva.

Él estaba de mal humor. Desde que Alice anunció la salida de compras, Edward había estado... diferente. Eso me hizo preguntarme si él era bipolar antes, porque esta mañana estaba perfectamente bien. Dejé salir un suspiro mientras Alice pasaba felizmente por las tiendas con Jasper pegado a sus talones.

"Chicos hay una buena librería por aquí, quiero ir a verla," anuncié, cuando los chicos empezaban a entrar en una tienda de deportes. Pude ver los ojos de Derek brillar mientras miraba con Emmett y Jasper todo el equipo de deporte. Rose y Alice ya estaban en Victoria's Secret con Alex.

"¿Quieres que vaya contigo?" preguntó Derek. Yo reí. Sabía que en realidad él no quería perderse la tienda de deportes.

"Yo iré con ella." Edward se prestó voluntario detrás de mí. Me di la vuelta para mirarle y le encontré sonriéndome. Era la primera sonrisa que había visto en una hora. La última vez que él sonrió en la última hora fue cuando Alex le besó, pero incluso entonces, fue una sonrisa pequeña.

"Vale." Derek se encogió de hombros, pero no antes de ir hasta mí. Reí contra sus labios, cuando me dio un beso, como si nos estuviéramos diciendo adiós o algo. Igualmente, le devolví el beso. Edward se quedó incómodamente detrás de nosotros, hasta que Derek me dejó ir y entró en la tienda. Yo le miré detrás de él. Realmente era un gran chico. Suspiré antes de darme la vuelta para mirar a Edward.

"¿De verdad irás conmigo a la librería?" pregunté. Él se encogió de hombros.

"No veo porqué no."

Sonreí mientras nos dirigíamos hacia la librería. El camino estuvo lleno de silencio, pero no silencio como el de antes. Este era cómodo y solo... silencio.

Finalmente llegamos a la librería y Edward abrió la puerta para mí, mientras yo entraba. Él anduvo detrás de mí mientras mis ojos vagaban por la pequeña librería. Era muy antigua, con madera y diferentes decoraciones que ni siquiera pegaban. Parecían haber estanterías sin fin y mientras andabas hacia delante, la tienda parecía hacerse más moderna.

"¿Todavía te gustan los clásicos?" preguntó Edward. Yo asentí con entusiasmo mientras andaba hacia la sección de clásicos. Edward rió. "Lo sabía," murmuró. Yo me di la vuelta para estar frente a él, con una mirada escéptica.

"¿Saber qué?" pregunté. Él se encogió de hombros y movió su mirada para mirar un par de libros frente a él, pero la sonrisa tonta nunca dejó su cara. Tenía una respuesta ingeniosa lista, pero él me ganó.

"Así que, ¿vas a pelear conmigo sobre Cumbres borrascosas?" me preguntó con las cejas levantadas. Yo le miré confundida, hasta que el recuerdo me llegó. Él estaba hablando sobre esa vez en que él había despreciado uno de mis libros favoritos y yo casi le estrangulo. Sacudí la cabeza y volví mi atención a la estantería.

Había muchos, pero no sabía con cual empezar. Vi Cumbres borrascosas y quise cogerlo solo para molestarle, pero no quería comprarlo porque ya lo tenía. Sin embargo, Jane Eyre estaba a su lado y es de la hermana de la autora, así que lo cogí. Edward me dio una mirada escéptica antes de sonreír satisfecho y volver a mirar otro libro.

Por alguna razón, me encantaba la atmósfera y la forma en que las cosas estaban yendo. Supongo que es el echo de que estábamos siendo solo Bella y Edward, como cuando íbamos al instituto, antes de Alex.

Alex.

Realmente pensé que las cosas iban a ser fáciles, ya que ya no estoy enamorada de Edward; bueno, al menos estoy enamorada de Derek. Pero cada vez que ellos se tocan, vuelven los recuerdos del pasado a los que no quiero volver. No quería tocar el pasado, quería dejarlo atrás y seguir adelante. Pero de alguna manera cuando ellos se besan o se abrazan o incluso se cogen de la mano delante de mí, me recuerda lo que no pude tener y por lo que había trabajado tanto.

Sin embargo está bien, porque perdía Edward, pero gané a Derek y al bebé. Y no es como si hubiera perdido a Edward realmente, me refiero a que él está justo a mi lado. Sonreí por el pensamiento y me di la vuelta para mirarle, pero él ya me estaba mirando y nuestros ojos se bloquearon.

Los suyos eran intensos y una vez más tenía esa mirada de loco, la que dice que está metido en sus pensamientos. Es como si él estuviera intentando mirar a través de mí, para leerme. No pude moverme o hablar, no parecía correcto. Algo me dijo que esperara. Así que lo hice.

"¿Qué estás pensando?" susurró finalmente. Yo parpadeé, mi enfoque iba de sus ojos a sus labios. ¿Qué le digo? '¿Estoy pensando en como cada vez que tocas a tu novia quiero sacarme el corazón?' ¡No! Creo que pasaré de esa.

"Solo pensaba sobre... cosas," dije simplemente, alejando la mirada. Ninguna excusa mejor se me ocurrió en el momento. Sentí los fríos dedos de Edward levantarme la barbilla para que le mirara y luego los dejó caer a su lado. Nuestros ojos se bloquearon otra vez, y los suyos estaban serios pero también curiosos.

"Bella..." empezó. Suspiré, sabiendo que él iba a insistir y no iba a creerme sin importar lo que le dijera. Tenía que decir algo. No podía decir lo que sentía sobre él y su esposa, puedo imaginar la vergüenza si lo hiciera, y ese pensamiento hizo que mis mejillas se sonrojaran. Edward lo notó. "Te estás sonrojando," declaró. Oh, mierda. Fruncí los labios hasta que dije lo primero que se me ocurrió.

"Estaba pensando en Derek," espeté, y casi inmediatamente cubrí mi boca. Acababa de decirle a Edward que estaban pensando en el sexo con mi chico. Edward me miró con el ceño fruncido, por un momento sus ojos se oscurecieron. "Estaba pensando en la vez que me salvó en el océano. Fue vergonzoso," añadí. No quería que Edward se llevara la impresión equivocada, y lo que fuera que había producido ese ceño fruncido, quise que desapareciera. Los ojos de Edward se iluminaron de nuevo con interés, pero el ceño fruncido no desapareció.

"¿Qué pasó en el océano?" preguntó con curiosidad. No quería decírselo porque sabía que tendría que volver al pasado, pero estaba profundamente metida y no quería que se enterara por Derek. Suspiré apuntando a un par de asientos al fondo. Parecían lo suficientemente cómodos. Me siguió mientras yo me balanceaba hasta allí y nos sentamos. Yo me senté en el pouff que era lo suficientemente grande para dos, así que Edward se sentó a mi lado. Pude oler su esencia desde allí. Él siempre olía bien. Era como colonia de hombre, pero nada podía compararse a ello porque al mismo tiempo era dulce. La parte divertida era que él no llevaba ningún perfume o AXE o nada. Este era su olor. Sonreí mientras volvía a oler su dulce esencia.

"¿Por qué estás sonriendo?" preguntó Edward.

Sin pensarlo solté, "estaba pensando en como hueles tan bien, lo recuerdo desde que estábamos en el instituto." Empecé a sonrojarme. Realmente necesitaba cerrar la boca. Edward solo me sonrió felizmente.

"Vale, bueno, ¿qué pasó en el océano?" preguntó, volviendo al tema original. Pensé por un momento.

"Bueno, fue un par de meses después de que me fuera a California. En realidad no estaba de humor para hacer nada..." dije cuidadosamente, intentando con todas mis fuerzas no dejarle saber exactamente el dolor por el que estaba pasando. Edward asintió, su boca volvió a fruncirse un poco. Continué.

"Así que, tuve muchos momentos locos en California. Hubo muchas veces en las que no estaba... um... pensando," dije, intentando todavía poner esto de manera tan simple como fuera posible. Edward asintió. "Así que, un día fui a la playa para...um... nadar..." dije. No quería mencionar como en realidad intentaba tal vez encontrar mi muerte. No era un suicidio, pero tenía conocimiento de la tormenta. Sabía que estaba viniendo, pero de alguna manera esperaba que me hiciera algún daño.

Edward me miró escépticamente, como si no me creyera. Eso hizo que me costara tragar. Bajé la vista a mis manos, intentando ignorar su mirada, pero fue inútil, podía sentirla, y la peor parte era que no me ponía incómoda o nerviosa. Empecé a jugar con mis manos.

"Así que, había una tormenta ese día... y yo... um... no lo sabía," dije echándole un vistazo, pero su cara se había endurecido, mostrando ninguna emoción, y sus ojos estaban planos y oscuros. "Así que salté al agua y casi me ahogo, y Derek me salvó. Cuando finalmente reaccioné después del boca a boca, lo primero que me preguntó fue '¿Estás intentando matarte, chica loca?'" Reí oscuramente, porque en ese momento, Derek no conocía la verdad de sus propias palabras.

A mi lado, Edward estaba quieto como una estatua. Estaba demasiado asustada de mirarle, de arriesgar la oportunidad de que él viera a través de mí. Mantuve mi mirada en el suelo de madera, haciendo figuras que ni siquiera existían. Pareció pasar una eternidad hasta que Edward finalmente se movió. Su cabeza se movió de golpe para mirarme.

"Intentaste matarte," declaró en un bajo y fiero susurro. Fruncí mis labios. Sabía que no podía mentirle, él lo sabría. Finalmente dejé salir un largo suspiro y asentí. Todavía estaba demasiado asustada de mirarle a los ojos.

"¿Por qué?" susurró. Sacudí la cabeza, dejando que colgara hacia abajo. Dejé que mis manos hicieran círculos calmantes en mi barriga. "¿Tan mal estabas? Bella, ¿no puedes decirme exactamente cuanto daño te hice? ¿Tan malo fue que tuviste que intentar matarte? ¿En algún momento pensaste lo que eso nos haría a nosotros? ¿A mí?" preguntó, todavía en voz baja. Bajé la vista, la culpa me llenaba. Ni siquiera había considerado esas posibilidades.

"Edward, no fuiste tu quien me hizo daño." Él intentó cortarme, pero sacudí la cabeza. Necesitaba explicarle esto. "Edward, tú no me hiciste daño. Yo me hice daño. Sabía que era muy arriesgado enamorarme de ti. Quiero decir, tú sabes como es el amor, una vez que estás dentro, no puedes salir," intenté explicar. Le escuché murmurar algo junto a las líneas de, "no, no lo sé." Pero intenté ignorarlo y continuar.

"Cuando me enamoré de ti, no hubo escapatoria. Lo sabía y estaba dispuesta a herirme a mí misma. Tú encontraste a Alex y ella es tu otra mitad y -" Él me cortó.

"Otra mitad," resopló. Yo le miré confundida. ¿Qué pasa con él? Ignoré eso y continué. Le preguntaría más tarde.

"Sí, otra mitad. Vosotros os pertenecéis. Así que, yo no era parte de esa foto." Una vez más, él me cortó.

"Sí, lo eras," prácticamente gruñó. Mi enfado creció.

"¿Dónde, Edward? ¿Dónde era parte de eso? ¿Cómo la chica que está al fondo, mirando y llorando? ¿Crees que merecía eso?" Me arrepentí de esas palabras en el momento que salieron, porque el dolor y la culpa en los ojos de Edward era demasiado. Sacudí la cabeza.

"Lo siento. Mira, lo que intento decir es que no es tu culpa que no pudieras amarme. Esas cosas pasan. Esas mierdas pasan. Tú no me querías y eso está bien. Mientras pudiera seguir siendo tu amiga, estaba bien. Pero sentí que todo se estaba alejando de mí. Tú... Esme, Carlisle, Rose, Emmett, Alice y Jasper... se sentía como que Alex estaba tomando mi lugar." Sentí las lágrimas empezar a formarse por los recuerdos y por mucho que quería callarme, no pude. "Sentí que todo lo que había formado para mí misma me estaba siendo quitado. Así que en realidad no fue tu culpa Edward. Yo estaba sufriendo y me sentía perdida, eso fue mi culpa. Tú no hiciste nada. Yo sentí que... que todo por lo que había trabajado, era para Alex como si supuestamente ella tenía que haber estado en mis zapatos todo ese tiempo, yo solo estaba preparándolo todo para ella."

Rompí en sollozos a ese punto. Todo lo que había guardado en mí durante tres años enteros, simplemente salió. Todas las noches que había llorado hasta dormir no se comparaban a las lágrimas que estaba dejando salir ahora. No podía pararme. Todo lo que Edward pudo hacer fue sentarme en su regazo y abrazarme. Enterré mi cara en su pecho y envolví mis brazos a su alrededor, fuertemente. Él solo me apretó fuertemente en su cuerpo, sujetándome como yo lo hacía con él, como si fueran nuestros últimos momentos, como si eso pudiera matarnos. Él no sabía que hacer conmigo, o consigo mismo. Un momento él estaba susurrándome al oído para calmarme, y otro besaba mi mejilla o mi frente. Luego me agarraba con todas sus fuerzas, como si su vida dependiera de ello.

A un punto, sentí su cuerpo sacudirse debajo del mío y me di cuenta de que los dos estábamos llorando. Los dos estábamos sollozando como idiotas, pero estaba bien. Porque los dos lo necesitábamos. Todo este tiempo solo había necesitado a alguien con quien llorar, simplemente no sabía que era Edward. No sabía que era Edward el que tenía que sujetarme. No sabía que era Edward el que tenía que estar llorando conmigo o besando mis lágrimas, sus labios pasaban sobre mis mejillas y mis párpados. No tenía idea de que era él el que podía curarme, cuando era él el que me rompió. No sabía que era él quien podía sujetarme tan fuerte que mi barriga podría explotar y todavía me sentía cómoda. No lo sabía.

Tampoco sabía que era yo quien podía hacer a esta hermosa criatura llorar, y consolarle al mismo tiempo. No sabía que era mi cuello el cual en el que él quería enterrar su cara. No sabía que era yo quien podía envolver sus brazos alrededor de él, y no sabía que era yo a quien se suponía que él tenía que agarrarse con todas sus fuerzas. No sabía que era yo quien supuestamente tenía que limpiar sus lágrimas con mis propios labios. No sabía que era yo con quien él quería llorar y no sabía que era yo a quien él quería agarrarse. No lo sabía. Pero de nuevo, hay un montón de cosas que no sé.


Hola!

Feliz Año Nuevo!!!!!!!!!!!!!!

Aqui os dejo un capitulo bastante emocional, Edward va a ir viendo hasta donde llega el daño que le hizo a Bella.

Tengo que aclarar, para las que hayais leido o estéis leyendo la historia en inglés, que en la parte en la que Bella dice que Jane Eyre fue escrito por la hermana de la autora de Cumbres borrascosas, la autora puso que las dos novelas eran de la misma autora y más tarde rectificó en una nota, así que he preferido ponerlo bien directamente.

Bueno, el próximo capitulo lo subiré el domingo.

Muchisimas gracias por todos sus reviews, alertas y favoritos y también a los que solo leeis. Espero que este nuevo año sea tan bueno o mejor que el que ha terminado.

Besos