Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a retroninjachick, yo solo la traduzco.


CONGRATULATIONS

Capitulo cincoStraitjacket feeling

(Sensación de camisa de fuerza)

Bella's POV

"¡Por favor, Edward, para! ¡Voy a vomitar!" supliqué. Me agarré a los lados del carrito como si la vida me fuera en ello. ¿Por qué había aceptado sentarme en él? Debería haber sabido que él haría esto. "¡Edward!" chillé mientras él corría más y más rápido, empujando el carrito por el pasillo. Él solo rió con esa risa musical suya, haciendo que me derritiera por dentro.

"¡Venga, Bella!" Rió en alto. Yo rodé mis ojos, sujetándome más fuerte al carrito. Miré hacia adelante para ver lo que él estaba haciendo. ¡Iba a chocar contra una pila de latas!

"¡Ah!" chillé cuando el carrito paró de repente. Mi pecho subía y bajaba pesadamente mientras me agarraba para evitar caerme del carrito. ¡Casi golpeamos esa maldita pila! De repente, sentí presión bajo mis rodillas y en la espalda y sentí como mi trasero se levantaba del carrito. Ahí fue cuando noté que Edward me llevaba en brazos. Reí escondiendo mi cara en su pecho.

"Apestas," declaré simplemente, cubriendo mis ojos con mis manos. Siempre amé estar en sus brazos. Momentos como ese eran los mejores, los momentos en los actuábamos como una pareja de 16 años, cuando en realidad teníamos 20. Sentí su pecho temblar debajo de mi cara mientras él reía. Le miré.

"Lo sé," contestó finalmente. Me bajó al suelo y yo arreglé mi camisa, mis mejillas ya estaban rojas. "Así que, quieres cereales, ¿cierto?" preguntó. Volvió su cuerpo, agarrando una caja y poniéndola en el carrito con una sonrisa satisfecha. Yo rodé mis ojos y empujé el carrito hacia delante.

Esta era la rutina normal, solo yendo al mercado juntos. No sé porqué no vivimos juntos ya. Quiero decir, dormimos en el apartamento del otro todo el tiempo, compramos juntos, vamos a las citas juntos, nos llamamos todas las mañanas y todas las noches... es casi como si fuéramos una pareja. Oh, como me gustaría ser la novia de Edward. Sé que tal vez yo no le guste de esa manera, pero todavía hay algo de esperanza en mí de que posiblemente me vea de esa manera algún día. Me sonrojé por la idea.

"¡Bella, tierra llamando a Bella!" llamó Edward, sacándome de mis fantasías.

"¿Huh?" pregunté mirándole.

"He dicho que hay alguien a quien quiero que conozcas," dijo. Yo le miré confundida. "Bueno, conocí a esta chica el otro día... su nombre es Alex..." Eso fue lo necesario. Sentí mi corazón empezar a acelerarse.

Odiaba que él tuviera novia, esos meses en los que estaban juntos me ponían molesta. ¿Por qué querría él que yo la conociera? Él nunca hace eso.

"¿Y?" pregunté sin emoción. Edward me miró en shock.

"Quiero presentarte," explicó. Yo le miré duramente. Me estaba concentrando con todas mis fuerzas en no llorar y en calmar los nervios de mi corazón.

"¿Cuál es el punto?" pregunté de nuevo, casi gritando. Edward parecía un poco perplejo. Suspiré. "Quiero decir, ¿por qué quieres que la conozca?" pregunté más suavemente esta vez, mi voz temblaba un poco.

"Porque tú eres muy importante para mí, Bells," explicó. Sacudí la cabeza, bajando la mirada. Sabía que iba a llorar. Solo lo sabía. Así que hice lo único que podía hacer. Aceptar.

El sueño empezó a cambiar, el escenario se convirtió en otro distante recuerdo al que no quería volver.

"Bella, no puedo esperar a que la conozcas," dijo Edward felizmente, sus ojos brillaban. Mi corazón no estaba muy bien a este punto. Meramente sacudí la cabeza.

"¿Qué tal me veo?" preguntó volviéndose a mí. Le miré de arriba a abajo. Cuanto deseaba que esos brazos fueran a envolverse a mí alrededor en lugar de al de esta nueva chica. Intenté sonreírle.

"Te ves perfecto," dije. Él sonrió y fue hasta mí. Me mordí el labio. Vale, tal vez deseaba que sus brazos se envolvieran a mi alrededor, pero ahora me retracto. No quiero sus brazos a mi alrededor. Esto es demasiado. Contuve el aliento intentando no inhalar su esencia, mientras él me llevaba a su pecho. Oh Dios. Demasiado tarde. Puedo olerle perfectamente. Él dejó un tierno beso en la cima de mi cabeza, dejando que su cara se enterrara en mi pelo. ¿Por qué me hace esto? Quiere matarme, ¿verdad? Alguien se aclaró la garganta repentinamente detrás de nosotros, y Edward dejó caer uno de sus brazos, manteniendo el otro alrededor de mis hombros, mientras nos daba la vuelta para estar de frente a la persona. Ahí estaba ella.

La era preciosa, como me había temido. Era rubia con el pelo liso y al menos cinco pulgadas más alta que yo. A diferencia de mí, que medía 1,64, ella podía alcanzar el 1,92 de Edward bastante bien. Tenía el bronceado perfecto, dorado en toda su gloria. Lo único que no era perfecto en ella eran los ojos negros e incluso entonces, todavía se veía preciosa mientras eran enmarcados con perfectas pestañas gruesas negras.

Edward sonrió mientras me llevaba hacia ella.

"Alex, esta es Bella," dijo, dándole a mi hombro un apretón extra. Alex me miró con una pequeña sonrisa, y sus ojos negros se llenaron de alguna emoción escondida y tristeza mientras miraba de mí a Edward. No supe que pasaba con esta chica, pero tan pronto como Edward dejó mi lado para ir a coger su mano, supe que mi corazón iba a explotar.

"¡Edward! ¡No!" grité, sentándome rápidamente. Las lágrimas llenaban mis mejillas y mi cuerpo estaba temblando. Derek ya me estaba abrazando y todo lo que pude hacer fue llorar.

"Bella, por favor... shh... ¿qué va mal?" preguntó Derek. Sacudí la cabeza, mi cuerpo todavía temblaba por los sollozos. Me sentí cansada, de alguna manera, pero demasiado asustada para volver a dormir y reencontrarme con esas pesadillas.

"Na-nada," tartamudeé. Derek solo me arropó con sus brazos.

"Estabas gritando el nombre de Edward, cariño," susurró Derek. Asentí, sabiendo completamente bien lo que había gritado.

"Me duele la cabeza," dije, mientras el agudo dolor venía a mí.

"¿Quieres un poco de agua y un Advil?" preguntó. Asentí y el me dio un beso en la frente antes de salir de la habitación.

Edward's POV

Pudimos oír todos sus gritos. Eran altos y claros y sonaban a través de las paredes de nuestras habitaciones. Empezó como una suave voz, ella estaba llamando mi nombre, y yo lo disfruté, sonriendo para mí mismo. Ella reía y luego decía mi nombre otra vez. Se sintió bien escucharlo, y yo no me dormiría hasta que ella terminara de decir mi nombre. Alex estaba descansando en mi pecho cuando pasó.

"¡Edward!" gritó mi nombre, chillando y llorando. Pude oír los movimientos en el piso de arriba, cuando sus gritos empezaron a despertar a mi familia. Fruncí el ceño. ¿Por qué estaba gritando mi nombre? ¿Con qué estaba soñando? Era una pesadilla, eso seguro. Pude oír sus sollozos y estaba listo para llorar yo mismo.

Hoy realmente había llorado con ella. Lloré mucho con Bella. Ni siquiera sé que pasó. Pero creo que fue tan pronto como el pensamiento de ella muriendo golpeó mi cabeza, en ese momento quise venirme abajo. Cuando ella empezó a llorar, todo lo que pude hacer fue sostenerla en mis brazos y consolarla, pero pronto me encontré a mí mismo llorando también, y ya no la estaba sosteniendo para consolarla. La estaba sosteniendo por razones egoístas.

No sabía que hacer conmigo mismo, y debo admitir que cuando volvimos a la casa, todo se sintió correcto. Es como si la cuerda que nos mantenía juntos finalmente se había atado y asegurado. Pero ahora mismo, mientras ella gritaba mi nombre asustada y rogando, casi pude oír las lágrimas cayendo por sus mejillas, y eso hizo que piscinas de lágrimas quisieran salir de mis ojos.

Pude oír las puertas del piso de arriba empezar a abrirse y yo miré a Alex que tenía una expresión preocupada.

"Ve a decirles que se queden en sus habitaciones," le dije y ella asintió ansiosamente, dispuesta a hacer cualquier cosa para ayudar a Bella. Yo me levanté, sin preocuparme siquiera de ponerme una camisa y salí corriendo de mi habitación hasta el pasillo. El llanto había parado hacía un minuto y todo lo que pude oír fueron los suaves susurros de Derek y a Bella sorbiéndose la nariz.

Corrí a través del pasillo, casi echando abajo a un Derek que parecía desesperado.

"¿Está bien?" pregunté, la preocupación salía junto a la histeria de mi voz. Derek asintió.

"Sí, le duele la cabeza. Solo fue una pesadilla. Pasa todo el tiempo," aseguró.

"Lo sé," prácticamente le salté. Él no tenía que restregarme por la cara el hecho que él puede estar con ella 24 horas los 7 días de la semana. Sabía perfectamente por todas las noches que había dormido con Bella, que ella tiene pesadillas. Derek no parecía molesto para nada. Él solo se movía de un pie a otro.

"Voy a llevarle algo de Advil," anunció. Yo asentí.

"Sin embargo creo que no nos queda," avisé, él asintió antes de bajar las escaleras. Yo fui a la habitación de Bella, respirando profundamente.

Cuando entré ella estaba en la cama, con su cabeza en sus manos, su pequeña figura temblaba por los sollozos. Suspiré, prácticamente saltando a la cama, a su lado. Ella ni siquiera levantó la vista, solo se inclinó contra mí. Yo incliné mi espalda contra el cabecero de la cama y estiré mis piernas, dejando que Bella descansara su cabeza en mi pecho, y sus brazos se envolvieran a mi alrededor.

"Era sobre mí, ¿cierto?" susurré. Bella no hizo nada, solo siguió llorando, las lágrimas empapaban mi camisa lentamente. "Lo siento tanto, Bella," susurré, besando su pelo. Ella solo sacudió su cabeza, calmándose finalmente.

"Edward, solo fue un mal sueño," aseguró. "Solo me puso triste." Sollozó. "Por favor, no te sientas mal, fue, en-en realidad, so-sobre mí per-perdiéndote," tartamudeó entre sollozos. Yo asentí. Su explicación me hizo sentir mejor y todo lo que quise fue abrazarla cerca de mí y calmarla. Ella se relajó tras un par de minutos, su respiración se hizo más profunda. Finalmente suspiré, acomodándome en el suave colchón. Recordé el día en que me acerqué a esta habitación y encontré a Bella atada a Derek. Ahora soy yo quien la abraza y la consuela. Recordé que ese día Derek pudo hacerla feliz de nuevo y ahora soy yo quien lo está haciendo. Su real mejor amigo. Sonreí por el pensamiento. Finalmente tenía mi lugar de vuelta y Derek podía ser su marido mientras que yo podía ser su mejor amigo como se suponía que debía ser. Hablando de Derek...

"¡Lo siento! No pude encontrar el Advil. Tenías razón. Tuve que buscar Tylenol..." Entró y mientras hablaba y asimilaba la escena frente a él, su voz se hizo más y más baja.

No pude evitar sonreír satisfecho por alguna extraña razón. ¿Cómo debíamos de vernos? La cabeza de Bella en mi pecho con sus pequeños brazos envueltos a mi alrededor y nuestras piernas enredadas, mientras mis propios brazos estaban envueltos alrededor de su espalda y su cabeza, jugando con un mechón de su exquisito pelo.

Sí, eso debe haber metido alguna inquietud en la cabeza de Derek. Bien, ahora él sabe como me siento cuando tengo que verle tomando mi lugar.

De repente Derek sonrió ligera y suavemente, mirando solo a Bella. Mi sonrisa se convirtió en un ceño fruncido.

"¿Te parece bien esto?" me encontré a mí mismo preguntando. Derek me miró y asintió, no parecía tener problema. "¿Esto no te molesta?" pregunté un poco nervioso. ¿Este chico es perfecto o algo? ¿Fue hecho con algún material perfecto? ¡Bueno, ¿entonces por qué no vamos todos a eBay y compramos este material?! ¡¿Estará en rebajas o algo?!

"¿Por qué lo haría?" susurró. "Es mi anillo el que está en su dedo y mi hijo el que está en su barriga. Mientras tenga eso, es todo lo que necesito para estar seguro. Tengo fe en ella, y si lo que ella necesita es estar en los brazos de su mejor amigo y no en los míos, incluso si su mejor amigo es un chico, entonces está bien. Mientras eso sea lo mejor para ella, entonces no me importa," dijo con los ojos llenos de amor. Me preguntó como será estar tan profundamente enamorado como él. No estoy diciendo que no esté enamorado de Alex, lo estoy. Pero el amor que él siente por Bella... es increíble.

"¿Incluso si eso significa dejarla?" susurré fieramente. No sé que me estaba pasando. En realidad no entendía porqué estaba actuando así con Derek.

"Incluso si significa dejarla," dijo. Pude ver que estaba siendo realmente sincero. Suspiré, dejando que mis dedos jugaran más profundamente en el suave pelo de Bella.

"Realmente la amas," susurré. Imaginé que debía hacer una tregua, aunque en realidad no estábamos peleados. Derek asintió.

"Sí," dijo simplemente, mirándola. "Voy a decirle a tu mujer que estás aquí. No quiero despertar a Bella moviéndola, además, ella parece más relajada contigo," susurró, yendo hacia la puerta. Antes de marcharse, me echó otro vistazo y dijo, "Edward, tu también la quieres. Mucho." Con eso, salió al pasillo.

Rodé mis ojos con un resoplido. Por supuesto que quería a Bella. Ella era mi mejor amiga y me preocupaba mucho por ella. No soy idiota, sabía eso antes de que Derek lo pensara siquiera.

Suspiré mirando a la cara dormida de Bella. Sus mejillas brillaban por los restos de las lágrimas y su gran barriga era visible a través de la camisa de Emmett. Moví mi mano de su pelo a su barriga. Amaba sentirlo.

Cuando esta mañana le había preguntado si podía tocarlo, sentí esta electricidad. Ni siquiera sé como explicarlo, pero me gustaba. Sentía que era otra forma de estar más cerca de Bella. Se sentía bien.

Finalmente, estando así, me acurruqué cerca de mi mejor amiga y cerré los ojos.

Tu también la quieres... Mucho. Fue mi último pensamiento.

Bella's POV

Sentí la luz gris mientras brillaba a través de mis párpados. Me dejé a mí misma absorber la sensación, acercándome a Derek y apretando mis brazos a su alrededor y también mis piernas. Sin embargo no parecía Derek. Ahora se sentía más musculoso y su piel era más suave y cálida de lo normal. Tampoco sentía lo mismo que otros días envolviéndome a su alrededor hoy. Sentía que encajaba mejor en sus brazos ahora.

Abrí mis ojos cuando su esencia empezó a cambiar también, mientras mi consciencia empezaba a volver a mí. Jadeé mientras me daba cuenta de a quien estaba abrazada e inmediatamente me sonrojé y le solté. Edward.

Los ojos de Edward se abrieron de golpe y me miró. Una sonrisa se extendió por su cara y luego frunció el ceño, la confusión cubría sus hermosos rasgos faciales.

"¿Edward?" susurré. Escuchaba el latido de mi corazón en mis oídos y un millón de preguntas aparecieron en mi cabeza. Él me miró un momento, antes de que su cara cambiara a la realización.

"Ayer vine a consolarte y tú te quedaste dormida. Derek me pidió que me quedara contigo, y luego te quedaste dormida," explicó rápidamente.

Finalmente entendí, mientras los eventos de la noche anterior volvían a mí. ¡Es cierto! ¡El sueño! El sueño... ¿cómo puedo olvidarlo? Fue un recuerdo muy duro. Suspiré dándome la vuelta para levantarme de la cama. Tenía mucho en lo que pensar. Me volví a la puerta, mientras cogía mi neceser. Antes de salir, me volví para mirar a Edward, quien estaba metido en sus pensamientos, y sus mejillas estaban ligeramente rosas.

"¿Edward?" dije, llamando su atención. "Gracias," dije suavemente mientras salía por la puerta.

Venga, Bella, hazlo. Me dije mentalmente. Tenía que hacerlo. Tenía que entrar y preguntárselo. Toda la mañana había estado pensando en ello, y no podía echarme atrás ahora. Tenía que saberlo. Tenía que preguntar. Finalmente tomé una respiración profunda, decidiendo simplemente entrar y preguntarle.

Abrí la puerta y entre en su habitación. Ella estaba ahí, sentada en la cama con una revista en sus manos, sus nuevas gafas de leer enmarcaban su cara.

"¿Alex?" pregunté, acercándome a ella. Sus ojos se levantaron de golpe para encontrarse con los míos, y la sorpresa los llenó.

"¿Bella?" dijo completamente en shock. Yo sonreí débilmente. "¿Qué puedo hacer por ti?" preguntó, poniendo la revista en la mesilla de noche, y sentándose recta.

Fui al final de la cama, sentándome. Con un dedo con perfecta manicura, ella se quitó las gafas.

"Necesito preguntarte algo," dije finalmente tras un momento de silencio.

Alex me miró expectante, esperando. Pensé que era ahora o nunca, así que con una respiración profunda, abrí la boca.

"Alex, ¿recuerdas cuando te conocí?" pregunté. Era una buena forma de empezar. Desde mi sueño de la noche pasada, me lo había estado preguntando.

"Sí," dijo cautelosamente. Yo bajé la vista a mis manos.

"Bueno, verás, me estaba preguntado... ese día me miraste... triste... y no sé, algo no me cuadra. Me estaba preguntando si..." arrastré la frase. Sabía que sonaba ridícula. ¿Cómo podía ella recordar eso? Para sorpresa mía, Alex dejó salir una risa baja.

"Sí, lo recuerdo." dijo. Su cara se puso seria de repente, y pude oír el ritmo de mi corazón acelerándose, mientras ella se volvía para mirarme. "Bella, estaba celosa de ti," dijo. Yo la miré en shock.

¿Ella estaba celosa de mí? ¿Qué? ¿Cuando? ¿Por qué? ¿De qué demonios estaría ella celosa? Intenté buscar en mi memoria cualquier signo de celos que ella me hubiera dado en cualquier momento, o algo que yo podía haber hecho o llevado para que ella estuviera celosa. Alex rió una vez más, pero sin humor.

"Eso no tiene sentido," dije finalmente. Alex respiró profundamente.

"Bella, estaba celosa de ti. Quiero decir, ¿puedes imaginar lo que se siente al ver al chico que te gusta teniendo a una atractiva chica en sus brazos, mirándola lleno de devoción y amor?" preguntó, su voz tenía un toque de histeria mientras se explicaba. "Bella tú no te ves a ti misma claramente. Ahí estaba Edward, el chico que me gustaba, y cuando entro en el restaurante, él está arrimado a una chica. Cuando llamo su atención y realmente puedo ver tu cara, casi me da un ataque al corazón. ¿Cómo se suponía que yo fuera a tener una oportunidad?" dijo apuntando a mi cuerpo con su mano. Me sonrojé.

"Quiero decir, honestamente, Bella. Él te tenía tan fuertemente apretada, y luego la forma en que te miraba con total admiración y solo la emoción y... solo deseé que alguien me mirara a mí de esa manera. ¿Tienes idea de lo que estaba pasando por mi mente? ¿Tienes alguna idea de como me sentí?" preguntó en voz baja. La respuesta era sí. Sabía como se sentía, porque yo lo había estado sintiendo hace tres años. Toda esta información que me dio, me dio más cosas en que pensar.

"Sé EXACTAMENTE como te sentías," dije haciendo énfasis en la palabra exactamente. "Alex. No lo sabía. Quiero decir, deberías haber sabido que Edward y yo éramos mejores amigos. No había razón para que estuvieras celosa, porque todos en la familia Cullen me miran de la misma manera," le dije. Era cierto. Todos lo hacían. Todos ellos me querían de la misma manera. Alex sacudió la cabeza, un poco frustrada.

"No, Bella. No lo entiendes, no es solo eso, es -"

"¡Bella! ¡Ven aquí un segundo!" La voz de Esme sonó desde el piso de abajo, interrumpiendo a Alex. La miré.

"Lo siento. Hablaré contigo más tarde," dije, levantándome. "Y ¿Alex?" llamé desde la puerta. Ella me miró con ojos preocupados, lo que me confundió. "Gracias," dije. Ella asintió, y yo salí por la puerta.


Hola!

Os dejo el capitulo y me voy muy rápido, que ya me están llamando.

Espero que os guste.

Muchas gracias por todos vuestros reviews, alertas y favoritos y también a los que solo leeis.

Nos vemos la proxima semana.

-Bells