El trato improvisado
__ Miren, miren, miren, los asquerositos revoltosos… ¿Qué harán aquí? __ dijo el fantasma con su insidiosa voz, y sonrió aún más pronunciadamente-. No, no, no… malitos, malitos, los colgarán del cuellito.
__ Mierda… __murmuró Remus, y se pegó al costado de James. Los tres no podían quitarle de encima la vista a Peeves.
Sirius con odio, James con preocupación, y Remus con… miedo. Sirius tenía los ojos entrecerrados ahora, por los comentarios picados, y cerraba las manos fuertemente en puños a los lados de su cuerpo.
__ ¿Y ahora que hacemos? __ le susurró Remus a James.
El chico se mordía el labio mientras su cerebro trabajaba a mil revoluciones ideando un plan.
__ Ja, ja, ja parece que los revoltositos tienen miedito __comentó Peeves, y entonces infló la cara e hizo una desagradable pedorreta-. ¡Voy a llamar a Filch, voy a llamar a Filch! Los alumnos fuera de la cama deben… ¡ser castigados! __ y se preparó para dar un alarido espantoso que seguramente despertaría a la mitad del castillo.
__ ¡Espera, Peeves! __ chilló James, y alzó la mano en dirección a él-. ¡O si no...!
__ ¿Oh si no, que? __ preguntó el fantasma dejando salir el aire contenido.
__ Te perderás una grandiosa oportunidad __ terminó el chico con aire no muy convencido.
Peeves alzó una ceja platinada.
__ ¿Una grandiosa oportunidad? _ preguntó con curiosidad infantil-. ¿De qué, Popote?
__ De hundir a Filch __ terminó el muchacho, y sonrió.
Por fin había completado el plan… ahora sabía que hacer.
Peeves cambió de posición y se recostó en el aire, con el codo sujetando su cabeza como si estuviera recostado en una cama. Su figura descendió unos centímetros en el aire y quedó justo frente a James.
__ Te escucho __ dijo sonriendo con despreocupación.
__ Oh, bueno… tú sabes… estamos fuera de la cama, es cierto, y si quisieras nos enviarías directo al peor castigo del año __ empezó el muchacho. Sirius le pegó un codazo, pero él lo ignoró, mirando fijo la sonrisa que se dibujaba en el rostro del poltergeist.
Esto iba a ser difícil. Ahora se aporreaba internamente por no haberse puesto la Capa Invisible antes de bajar la escalera.
__ Pero, si lo hicieras, te perderías la mejor oportunidad de tu vida __ continuó-. Ya sabes… un plan para hacerle la vida imposible a Filch definitivamente, no se me ocurre todos los días… y ahora que lo pienso, dejarte entrar sería muy buena idea. Tú sabes: los revoltosos de Hogwarts contra el viejo.
__ ¿Qué ganaría yo con eso? __ preguntó Peeves enseriándose, haciéndose el responsable, como si discutiera un tratado o algo por el estilo.
__ ¿Ver a Filch enloquecer de rabia? __ preguntó dudoso James.
__ ¿Aguarle el resto de la semana? __ arriesgó Remus.
__ Hum… ¿Reírte en su cara cuando esté despotricando? __ intervino Sirius sin demasiada convicción, pero comenzando a entender.
El brillo repentino en los ojos del fantasma, y la sonrisa macabra que se extendió por su rostro fueron señales seguras de que comenzaba a entrarle interés. Después de todo, era más que conocida la guerra declarada que tenía Filch con Peeves, y cada vez que este podía le era imposible resistirse a volverlo loco. Esta era una de esas oportunidades… y viendo a través de él James se dio cuenta enseguida de que la maquiavélica mente del fantasma estaba empezando a trabajar a toda máquina la posibilidad de aliarse, por una vez, con el grupo de alumnos más vivaces del colegio en contra de un enemigo común.
Y definitivamente volver loco a Filch era mucho más atrayente que denunciar a un par de alumnos fuera de lugar.
Asique no tuvo que pensárselo demasiado.
Clavó los ojos grisaceos en los muchachos con una sonrisa cada vez más grande, y los tres alzaron una ceja en espera de la respuesta: o un grito delator, o… una mano.
__ Podrás reirte de su frustración por el resto de la semana __ completó James, como una ayuda a la decisión del poltergeist-. Y él no podrá hacer o decir nada para quitársela de encima. Incluso tal vez puedas hacerle un buen problema.
Eso fue suficiente. La idea de burlar al celador lo terminó de seducir por completo. Cambió de posición, se sentó en el aire, y escupiendo en su mano se la extendió a James.
__ Trato hecho __ entonó.
__ Trato hecho __ dijo el chico imitando el gesto. Ambos se sonrieron satisfechos, y Sirius y Remus respiraron aliviados.
Ambos habían estado conteniendo la respiración.
__ Muy bien, mocositos, ¿Qué tienen en mente? __ preguntó Peeves dandose vuelta, y quedando de cabeza en el aire.
__ Tenemos que sacar algo del despacho de Filch __ le comunicó James-. Pero para eso tenemos que entrar, y salir. Tú puedes hacer lo que quieras con él.
__ Espera un momento __ dijo Sirius tomándolo del brazo, y pegó su boca al oído de su amigo-. ¿Por qué no nos trae él el archivo? Así nos ahorraremos tener que entrar.
__ Oh, vamos Sirius, no pensarás irte sin despedida del viejo ¿no? __ inquirió James arqueando malvadamente ambas cejas.
__ ¿En que estás pensando? __ preguntó el muchacho.
__ En darle una lección; para que aprenda a no meterse con la gente inocente __ dijo solemnemente el chico-. En especial las chicas lindas.
El coscorrón de Sirius no se hizo esperar.
__ ¿A quién le estás diciendo linda, idiota? __ preguntó con un ataque de celos.
__ Ah, cálmate, sólo bromeaba __ se defendió James-. Y ahora, yendo al grano, ¿te apuntas o no?
__ Si.
__ ¿Y tú Remus?
__ En realidad a mi me alcanza con patear a Norris, pero supongo que enloquecer un poco a Filch no tiene nada de malo.
__ ¡Así se habla! __ vivó James, y se acercó a Peeves.
__ Bien, Peeves. Ya está. Sólo falta terminar con los últimos puntos del plan.
__ Quiero saber, quiero saber __ dijo el fantasma girando hasta quedar recostado, esta vez con la cabeza descansando sobre sus palmas.
__ Este es el plan __ dijo James acercando en un corro a los demás-, Peeves entrará primero al despacho de Filch, para saber si está despierto, y donde está la gata __ miró a Peeves, quién asintió sonriente-. Luego volverá y nos lo dirá. Remus se encargará de Norris, yo y Sirius nos pondremos bajo la capa y entraremos. Peeves puede ir por la llave, ya que a él no lo verán __ continuó-. Luego nosotros abriremos ese estúpido archivero y sacaremos la ficha de Liz.
__ Y luego nos iremos __ dijo Sirius.
__ No, de hecho, no __ contradijo su amigo, sonriendo aún más pronunciadamente-. Digamos que le dejaremos… un poco difíciles las cosas a Filch.
__ ¿Qué tienes en mente?
__ Bueno, desordenarle los archivos y mezclar los nombres lo volverá loco durante una semana __ dijo con calma-. Y creo que no estaría de más poner un par de Detonadores Amanecer de los que traje de Hosmeade bajo su cama.
__ ¿Detonadores Amanecer? __ preguntó Peeves con su vocecita girando en el aire.
__ Explotan justo cuando sale el sol; sin fuego, pero dejan una humareda maloliente y púrpura que dura horas __ lo informó el muchacho con seriedad, como si le hablara del funcionamiento de un hechizo particularmente importante.
__ Oh…. Suena bien __ dijo Peeves.
Sirius arqueó una ceja. La verdad era que no podía creerse que el mismo poltergeist que odiaba a los alumnos y era incapaz de mantener una charla coherente sin hacer una sola maldad estuviera allí, planeando una broma junto a ellos y respondiendo a James tan tranquilamente como si se tratara de Dumbledore. La sospecha no se hizo esperar; y terminó preguntándose si el fantasma no se traería algo entre manos para ellos también.
Pero la mirada inocente que no engañaba a nadie que le dirigió fue suficiente para que apartara la vista de él y se concentrara de nuevo en el rostro de James.
__ ¿Entendido? __ dijo por último el chico, mirando a los dos. Ambos, y Peeves incluído, asintieron con firmeza.
__ Bien, vamos a darle a ese viejo gruñón algo para que no se olvide en mucho tiempo __ dijo; y sonrió satisfecho.
Eso iba a ser divertido.
