Tercer Sentimiento
Envidia: El odio y el desprecio, hacen al mundo Girar
…Mi novia, Mitsuki- sonríe para luego dar paso a un ligero beso en los labios de la sonrojada pelimorada.
No puede ser cierto…. No puede ser que Chikane-chan tenga una novia, Chikane-chan no estaría con cualquier persona, nunca había sabido nada de ella, seguro es solo una aprovechada que quiere la fama y el dinero de Chikane.
-Emm… hola yo soy Kurusugawa Himeko- no puedo creer que haya alguien mas aquí, era mi cita con Chikane-chan, el día especial que tenia esperando desde hace un tiempo, no es justo que esta tonta… venga a arruinarlo, y lo peor que este con Chikane-chan.
-Un gusto Himeko-chan, espero que podamos ser grandes amigas, Chikane-chan me ha contado tanto de ti- sonríe mientras camina abrazada de Chikane.
-Aahh… si- sonrió hipócritamente, todavía cree que podemos ser amigas… por favor.
Chikane ayuda a sentarse a Mitsuki, acomodándole la silla para que esta no tenga que moverse.
-Gracias Chikane- sonríe esta intrusa mientras la peliazul acaricia su cabello y la mira con amor.
-De nada mi princesita- besa su cabeza para después caminar a su silla.
Le ha dicho princesita… no puedo creerlo, porque tubo que pasarme esto a mi. ¿Que fue lo que vio Chikane en ella? ¿Que tiene de especial?... solo es una niña tonta que sonríe por todo lo que Chikane hace.
-Yo quería decirle algo importante…-Literalmente las palabras se escapan de mis labios escuchándose en toda la mesa, Mitsuki me mira con duda y Chikane sonríe grácilmente como siempre.
-¿Dijiste algo Himeko?- pregunta con interés, si ella no tiene nada la culpa de esta situación… siempre tan linda y gentil, no es raro que todo el mundo quiera estar con ella, realmente lo comprendo ella no es una persona que merezca estar sola. Es tan hermosa y linda, es como la brillante luna que ilumina las mas oscuras noches, no importa como lo haga Chikane-chan siempre lo hace todo perfectamente.
-Ahh no… no es nada, porque no pedimos algo de comer- sonrió a ambas claro que es hipócrita mi sonrisa y mas fría hacia la pelimorada.
-Pediré solo si Chikane-chan quiere- sonríe tomando la mano de Chikane sobre la mesa, con su otra mano acaricia el hermoso cabello azul de Chikane… es una maldita suertuda.
-Entonces pidamos- sonrio besando la mano de esa cualquiera… ¿porque haces esto Chikane-chan? ¿Porque?...
-No tienes porque estar tan seria Himeko-chan. ¿Qué quieres de comer? No seas tímida y hablemos, yo se que no eres aburrida- me dice esto sonriendo y toma mi mano, mi primer pensamiento es querer quitar mi mano pero eso seria bastante descortés, pero aun así… que se piensa, seguro sonríe porque se esta burlando de mi, por estar con Chikane… por mi dolor.
Ni crea que se va a salir con la suya, voy a sacarla del camino y me quedare con Chikane-chan. Porque… ella me pertenece a mí no importa desde donde la veas… así la tenga que atropellar un auto, que se caiga de un puente, que un lémur rabioso la muerda en el zoológico ella no estará mas con Chikane.
Y si todo eso no pasa… yo misma me encargare de ella, no tengo idea de cómo o cuando pero yo me encargare de que no este con Chikane, de verla llorar, sufrir que sienta el mismo dolor que estoy sintiendo ahora, si abrazare a mi Chikane-chan y la besare todo frente a ella… y así veremos si le gusta que se burlen de ti.
-Ya has pensado en algo Himeko?- digo sonriéndole delicada y amablemente a la rubia, al parecer mi plan marcha a la perfección, puedo ver por su seriedad que no entiende lo que esta pasando y de seguro esta pensando en tantas formas quitar a Mitsuki de su camino.
-Chikane-chan… si no es molestia, yo quiero preguntarte algo- me mira apenada esperando mi respuesta, veamos que quiere preguntar seguro es lo que pienso.
-Adelante Himeko, tu puedes preguntar lo que gustes-
-¿Cuanto tiempo… llevan ustedes dos juntas?- juega con sus dedos de seguro por el nerviosismo, esta pregunta era obvia que la iba a hacer, la pobre tiene esperanzas.
-Bien, Mitsuki y yo llevamos 4 meses juntas ¿verdad amor?- finjo felicidad al voltear a ver a mi ¨novia¨ que la verdad me cansa tanto, valla que solo me sirve para liberar la frustración, ella no esta mintiendo, ella es igual a Himeko otra tonta con esperanza, pero igual me sirve para mis metas- Los mas felices de mi vida- seguro que matare a Himeko con esto.
-Lo mejor de mi vida es estar junto a ti- acurruca su cabeza en mi hombro sonriendo, mientras yo miro los gestos de la rubia, seguro esta destrozada por dentro.
-Ya entiendo- baja un poco la cabeza y como no el dolor en ella es evidente, su amada Chikane-chan esta con alguien que no es ella, pero no me basta solo con esto… jugare mucho mas con sus sentimientos.
Ni siquiera los griegos, que fueron genios para escribir las obras mas trágicas, se comparan conmigo porque yo hare de la vida de Kurusugawa Himeko la obra mas trágica de la historia del ser humano. Pobre Himeko ni siquiera se espera que esta dulce y tierna chica… sea el peor de los demonios.
Awww todo esto ha sido tan lindo y entretenido en esta reunión la comida estuvo deliciosa, además de que Himeko es una niña muy linda y simpática, tiene una hermosa sonrisa y voz, brilla como un sol, no me sorprende que Chikane-chan hablase tan bien de ella, después de todo son grandes amigas, Chikane-chan es tan noble que esta para todas las personas que quieran su amistad, es por eso que la amo tanto.
Además hace un tiempo que no he podido estar tanto con Chikane, tal vez de esto podamos hacer algo más las dos solas, pero valla Himeko me preocupa un poco esta tan callada, debería de hablar muy feliz, ya que esta con su amiga.
-Himeko-chan, te noto seria ¿pasa algo?- pregunto a la rubia que se ve bastante decaída, la verdad no entiendo el porque, jajá, pero bueno es bueno hacerle la pregunta, si no pensara que soy una mala persona.
-Nop, no es así Mitsuki, es solo que bueno yo estoy un poco cansada, no he podido dormir muy bien últimamente, y hoy me desperté muy temprano- sonríe después de haber dado su respuesta moviendo sus manos muy cómicamente, valla chica.
-Deberías dormir más Himeko- aaah cada vez que mi princesa habla mi corazón palpita mucho, y se acelera, es tan hermosa y perfecta, además esta siempre para las personas que la necesitamos, Chikane es toda un princesa enviada por la luna. Tanta elegancia en una chica, tanta clase, e inteligencia, hermosura, serenidad, Chikane-chan es todo eso y mucho mas.
Ya no puedo soportar mas esto, como ocultar este maldito dolor… la persona que amo esta tan feliz con alguien mas, ni siquiera le importa que yo este aquí, aunque hay una frase que dice ¨no coman pan enfrente de los pobres¨ pero seguro no le importa, porque esta con la persona que quiere.
Lo único que puedo pensar es en irme, quiero irme correr lejos y no voltear atrás, pero mas que todo. Quiero llorar, pero no puedo llorar aquí frente a Chikane, y mucho menos frente a la tonta de Mitsuki, no le daré esa satisfacción.
Tampoco hay forma de que pueda decirle a Chikane que la quiero, seria un bobo error, lo único que puedo hacer es esperar a que termine con Mitsuki, porque conozco a Chikane, protegerá lo que tiene no dejara que nada externo a ellas las separe, así que no puedo separarlas yo.
-¿Estas bien realmente Himeko?- Chikane se sentó a mi lado y esta acomodando mi cabello- no luces muy bien enserio- su nívea mano baja a mis mejillas apretándolas un poco con delicadeza.
-Si Chikane-chan… estoy bien enserio- me sonrojo por la cercanía entre las 2 por su caricia, que aunque mínima, para mi es como el toque divino de un ángel- pero yo… sabes tengo que regresar temprano a casa- miento aunque realmente deseo estar con ella, no quiero verla con alguien mas.
-Ya veo- la peliazul baja la cabeza cuando le digo eso- es una lastima Himeko, ya pasaremos mas tiempo juntas después.
-Lo siento Chikane-chan, Mitsuki- me levanto y camino lentamente hacia las escaleras, si estoy dudando en irme o no, quisiera quedarme con Chikane-chan… pero solo con ella.
-¡Adiós Himeko-chan!- se despide la pelimorada.
-Cuídate Himeko- cuando Chikane dice esto no puedo evitar llorar de toda la impotencia y dolor que siento así que me apresuro a irme de ahí, con lagrimas de dolor y de… envidia.
Pobrecita de Himeko seguro va a su casa con su corazoncito roto, llorando a mares, molesta porque no esta conmigo. Tiene que aprender que la vida no es fácil, que nada es justo, que para ser realmente felices tenemos que sufrir… que cualquiera te puede romper el corazón…
-Chikane-chan, tu estas igual que Himeko, estas muy seria, ¿que tanto piensas?- había olvidado por completo a Mitsuki, también tengo que encontrar una forma de deshacerme de ella.
-Ah no es nada no te preocupes- camino hacia ella tomándola del mentón para besarla con mucha pasión, ojala y esto la calle.
Pero Himeko… esto apenas empieza, tu infierno llamado Himemiya Chikane aun no quiere dejarte ir, tú vas a sufrir… como nadie.
Sentirás tanto dolor que lo más que desearas será morir para poder escapar de mí, seguro no querrás volver a verme nunca mas, me odiaras con todo tu corazón… y no me importa.
Seguro, también trataras de borrar mis recuerdos a como de lugar… pero no lo conseguirás, nadie lo consigue, ni siquiera yo podría.
Te ahogaras en tu mar de lágrimas y yo estaré ahí a cada momento deleitándome de tu dolor, añejado todo sabe mejor… y no ahí nada excluido en esa frase. Te arrancare todos tus sueños y tus ilusiones y los guardare para mí, para siempre, recordarme quien eres tú…
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------De nuevo estoy ahogada en la soledad de mi casa, y ahora mas que nunca estoy feliz de estar sola, así no tengo porque ocultar mi llanto, ese llanto que comenzó cuando deje la ¨cita¨ con Chikane-chan.
Pero ya no podía seguir ahí. Mis gritos y sollozos se pueden escuchar por toda la casa, es la única forma en la que puedo pensar de poder desahogarme, es la única de todas las que puedo pensar en la que no incluye la muerte de alguien o la mía...
-¡No es justo… no es justo!- repito una y otra vez contra mi almohada, empapada ya por tantas lagrimas que he derramado, trato de convencerme de mi realidad, de que no es mi culpa… y de que odio al causante de todo esto.
-¡La odio!- Limpio mis lagrimas con pesar después de gritar eso y muchas mas cosas.
Pero, realmente ¿a quien va centrado mi odio? Aunque este con alguien mas, aunque este feliz por estar con ese alguien y no conmigo… Chikane-chan no es la persona que oído, porque… la amo, la amo con todo lo que soy.
Entonces es a Mitsuki, por tener a mi Chikane, por amarla, por poder besarla, por estar entre sus brazos… porque se burla de mí con sus sonrisas y sus actos. Por hacerla feliz y estar a cada momento a su lado.
¿Por tener algo que yo no? ¿Esa es la razón de mi odio contra ella?
No esa no puede ser la respuesta pero si no son ellas a quienes odio… tampoco es el resto del mundo, solo hay un culpable.
Soy yo… yo soy a esa persona que tanto odio. Esa persona a la que desearía desgarrar y todo por la simple y sencilla razón de que toda mi vida he sido una cobarde. Una cobarde que teme decir si algo le gusta o no, que se conforma con algo sin apreciarlo realmente.
Porque temo echarlo a perder todo, porque nunca he podido disfrutar al máximo lo que tengo. Y más importante. Porque nunca acepte lo que sentía por Chikane-chan.
-¿Porque…?- las lagrimas siguen saliendo de mis ojos sin que pueda evitarlo, aunque no quiera llorar estas lagrimas siguen saliendo por si solas.
-¡Tonta… tonta, tonta!- me reprendo contra mi almohada- siempre has sido toda una tonta Himeko- mis gritos se ahogan.
-Ahora tienes a alguien que te hace muy feliz, ¿verdad Chikane-chan?- me levanto como un zombi, sin brillo en los ojos, con lagrimas aun cayendo por mis mejillas y con pasos lentos y torpes, camino a donde esta mi diario.
Las lágrimas empapan la hoja en la que voy a comenzar a escribir, débilmente tomo una pluma y comienzo a escribir lo que siento en el corazón, y que mejor lugar que en mi diario, aquel que siempre a sido mi confidente, a quien no temo decirle lo que siento, aquí nadie lo vera y me criticara o se reirá de mi.
23 de enero 8:30 pm
Cuando comencé a escribir en estas hojas, hablaba sobre cosas tan comunes, cosas tontas y sin sentido, que la verdad carecían de importancia e indignas de recordar, y también; muchas cosas felices que mas que nunca añoro ahora.
Desde aquel día todo se ha tornado tan gris, sin vida, sin ilusiones, todo un camino oscuro y que parece no tener salida.
Pero... esto no es mas que mi culpa, no es que las cosas sucedan porque si, si no porque las personas mismas las causamos, y yo cave mi propia tumba ya hace mucho, y ahora solo puedo sentir celos de Mitsuki.
Ahora Chikane-chan esta muy feliz, le gusta la compañía de Mitsuki y no necesita a nadie más cuando esta con ella.
No hay forma de que yo pueda cambiar eso, no puedo separarla de la persona que la hace feliz. Lo único que puedo hacer… es admirarla desde lejos, caminar siempre detrás de ella, soñar con algún día estar con ella, amarla desde las sombras… sonreír porque ella sonríe. Y esperar.
Jamás imagine que esto pudiese pasar, jamás pensé que pudiese amar a alguien mas. Pero solo puedes ver el valor de algo, hasta que lo ves perdido… me odio por eso…
Jamás pensé en que podría dejar de importarle y ese es mi error.
El odio y el desprecio que siento me hacen actuar sin pensar, sin verdadera intensión, comienzo a rasguñar mis brazos con mis uñas dejando pequeñas heridas, que aunque duelen por alguna extraña razón no me detengo, en el fondo… muy en el fondo, me hacen sentir viva.
-Nunca lo hubiese imaginado Chikane-chan…- las lagrimas se mezclan con las gotas de sangre que hay en mis delgados brazos, duele… duele mucho.
5 de marzo
Ha pasado tanto tiempo ya desde aquel día… prácticamente mas de un mes, y aunque ya me he hecho a la idea de que los besos y caricias de Chikane-chan sean para otra persona, aun en el fondo me duele y mucho.
Y aunque me he acercado a ella en el transcurso del tiempo, y hemos vuelto a intimar como amigas, eso no parece servir de nada, cada día me doy más cuenta de que no la voy a tener para mí… por más que me esfuerce.
-Hora de irme….- cierro mi diario y después miro a mi espejo para ver mi reflejo, veo a esa misma niña triste de siempre, con la misma desilusión en los ojos desde ese día… tengo sueño.
Pero no quiero dormir que caso tiene, si no puedo descansar y no hablemos de soñar, porque si llego a soñar solo puedo pensar en ti… Chikane-chan, en algo que no pasara.
Mi sufrimiento continuara hoy en clases, afortunadamente es viernes… pero, el viernes esta tan cerca del lunes, pero el lunes esta tan lejos del martes, no hay forma de poder escapar de este cruel destino.
Me sonrojo con solo tenerla cerca un poco, sonrió cuando ella sonríe, no soy mas que una esclava de su amor, pero ella no se fija en mi, no soy alguien importante para ella o que le llame la atención… no como solía serlo.
Pero jamás volverá a ser así y la culpa es toda mía, mi existencia entera siempre ha sido un gran error.
Ya estoy en la escuela… y solo puedo esperar a que el día termine, pero en cuanto Chikane-chan aparece mis ojos la buscan… que puedo decir… deberás la amo.
Sorpresivamente camina hacia mi, muy decidida y con una gran y hermosa sonrisa en su níveo rostro.
-Himeko, ¿que te parece si este fin de semana hacemos algo juntas?- sonríe besando mis mejillas, muy sonrojadas por el contacto.
Un fin de semana sola con Chikane-chan seguro es una broma… o seguro ira Mitsuki.
-Mitsuki no estará el fin de semana así que pensé que tu y yo podríamos hacer algo de amigas, ¿que me dices?- sus ojos azules me miran penetrantes… vamos Himeko dile que si la puerta esta abierta para ti.
El pensar que ella me esta invitando, que la luna tan inalcanzable haya bajado solo para mi. Chikane-chan que es como una hermosa flor… y yo… no soy nada, sumida en un abismo.
-yo….- la miro muy apenada- yo si… me parece una excelente idea-
Su sonrisa me hace muy feliz, pero, ¿que me espera en este fin de semana?
Fin capitulo 3
