Cuarto Sentimiento
Lastima: Ella un lirio… yo una Espina
6 Marzo
Esto es lo mas especial que pudo haberme pasado; La perfecta, noble y lista Miya-sama… no, Chikane-chan me ha invitado a… ¿salir? ¿Será acaso una cita? Bueno no importa lo que sea, lo que importa es el poder estar ahí a solas con Chikane-chan.
Además puede que estén a punto de romper ella y Mitsuki, si de verdad la quisiera no saldría con nadie más, esperaría por ella.
Bueno Mitsuki es una de las 24768 cosas que me tienen sin cuidado, este día solo seremos Chikane-chan y yo, y esta vez no dudare, le hablare de mis sentimientos, seguro que si me le confieso la duda quedara rondando en su cabeza y después vendrá conmigo, dejando a la tonta de Mitsuki sola como un perro.
Y sip ya lo tengo todo planeado, lo haremos todo juntas, caminaremos de la mano, subiremos a todas las atracciones, y comeremos una rica nieve de vainilla las dos juntas, y cuando el atardecer caiga y esos cálidos colores cubran el cielo, la abrazare como si nunca quisiera dejarla ir, y ahí en ese romántico momento le diré… que la amo.
Que la amo mucho y que lo dejaría todo por ella, que haría lo que deseara para poder estar a su lado. Yo se que sus caricias y besos serán para mi. Definitivamente los tendré.
Pero por ahora es momento de terminar de alistarme, la cita con Chikane-chan en el parque de diversiones es a las 12:00 pm, solo me quedan un par de horas para poder estar lista y llegar.
Cierro mi diario y camino lentamente a mi armario, es modesto y no tengo una gran cantidad de ropa y tampoco son de los mejores diseñadores del mundo, pero a mi me gusta, y esta vez tengo que encontrar la ropa perfecta para esta ocasion.
-Este es perfecto- sonrió cargando un vestido de color rosado de tirantes y con un pequeño moñito de adorno en el pecho.
Los minutos pasan rápidamente y así prácticamente estoy lista para poder irme solo me falta ondular un poco mi rubio cabello, quiero que Chikane-chan, vea lo linda que puedo ser.
Al terminar todo eso bajo las escaleras hay un gran silencio en toda la casa, al parecer no hay nadie, y bueno no es que me sorprenda.
-¿Papá, Mamá?- camino por la casa pero no recibo respuesta, ni siquiera por parte de mi hermana hasta que encuentro una pequeña nota en la puerta de entrada, la cual leo detenidamente.
-Entonces… mejor me voy rápido- dejo la pequeña nota en su lugar después de leerla.
Cierro las puertas de mi casa que se queda en silencio y en plena tranquilidad, mientras yo me apresuro a llegar a la estación del metro, para mi es vital poder llegar a tiempo y poder encontrarme con Chikane-chan.
-Bien… estoy aquí- por fin he llegado al parque de diversiones y mi reloj apenas marca las 12:13 así que aun falta un rato para que llegue Chikane-chan- debería ir a algún lugar donde me pueda ver.
Al llegar a la entrada busco con mi mirada por todos los rincones y se pueden ver muchas personas, pero ninguna mi hermosa peliazul.
-Himeko, por fin has llegado- unas finas manos blancas me abrazan por la espalda- te estuve esperando- recarga su cabeza en mi hombro.
Chikane-chan ha estado esperándome… y ahora esta aquí, no puedo evitar sonrojarme solo con tenerla cerca de mi, esto me da tanta pena… y la forma en la que me mira con esos hermosos ojos azul zafiro, me siento insignificante a su lado… incluso me doy lastima.
Y es que para mi, que Chikane-chan me hubiese invitado a salir es realmente emocionante, tan linda, tan perfecta como solo ella puede serlo, se ha fijado en mi, la torpe y despistada Himeko.
-Chi…Chikane-chan- le sonrió débilmente
-Que bueno que llegaste estaba impaciente por verte- me sonríe soltándome, al girar puedo notar lo hermosa que esta vestida.
Con una falda de color índigo, una hermosa camisa lila de vestir y debajo de ella una blusa morada, y su hermoso cabello negro azulado cayendo como cascada por su espalda.
-¿Te hice esperar mucho?- pregunto preocupada, seguro la he hecho perder tiempo de mas.
-No Himeko, además nunca es mucho tiempo, para esperarte a ti- toma mi mano mientras me sonríe- lo importante es que hayas venido, eso me hace feliz- ahora besa mi mejilla tiernamente.
-Chikane-chan- la abrazo por reflejo-
-Es verdad no nos habíamos saludado bien verdad, buenos días- ríe por el descuido de ambas.
-Gracias Chikane-chan, yo también tenia muchas ganas de verte y venir aquí contigo- delicadamente con su mano toma la mía.
-No hay de que, pero vamos Himeko, hay que divertirnos- en su otra mano lleva una gran bolsa, ¿que será lo que tiene ahí dentro?
-Sip vamos Chikane-chan- comenzamos a caminar al interior del parque ambas tomadas de la mano, algunas personas nos miran extrañadas, pero eso no me importa y creo que a Chikane-chan tampoco… ya que aprieta mas mi mano.
-Nee, Chikane-chan ¿que tienes en tu bolsa?- pregunto llena de curiosidad de veras quiero saber que hay en la bolsa, ella solo sonríe.
-Ya lo veras Himeko-
-Esta bien- hago un pequeño pucherito
Deberás quería saber que hay ahí adentro, pero bueno a quien le importan esas cosas, cuando puedes estar con la persona que amas, mejor disfrutare de cada momento.
-Vamos ahí Himeko- apunta hacia donde esta la enorme montaña rusa que se alta frente a nosotras.
-Chikane-chan… no crees que es un poco peligroso- la miro con un poco de miedo.
-Claro que no Himeko, es súper seguro además yo estaré contigo- me toma de las dos manos sonriéndome.
-Entonces estaré bien, con Chikane-chan nada malo puede pasar- sonrió también.
-Yo te protegeré- dice y nos dirigimos a la entrada del juego.
Estoy feliz de estar aquí, deberás puedo sentir que le importo, que sabe que existo, que me quiere…
-Aquí viene la caída Himeko…- el carrito empieza descender a gran velocidad, y comenzamos a gritar por la fuerza, aunque Chikane-chan lo hace por diversión.
Ya ha pasado un buen rato desde que llegamos y hemos decidido por fin dejar los juegos de lado y sentarnos a almorzar y charlar un poco. De paso también le he mostrado la sorpresa que tenia preparada para Himeko.
-¿Te gusta Himeko?- sonrió mirando a la rubia que come alegremente de su obento.
-Si Chikane-chan esta muy rico, fue una gran idea el que hayas traído obentos- sonríe antes de llevar un poco de onigiri a su boca, esa boca con pequeños labios rosados.
-Si verdad… bueno es que pensé que seria bueno traer comida preparada en casa- sonrió saliendo del trance
-Otoha-san cocina muy bien-
-Si… si que lo hace Himeko- sonrió pensativa… si supiera.
Flashback
-¿Ojou-sama donde esta?- la voz de mi fiel sirvienta se escucha por todos lados- ohh aquí estaba Ojou-sama, estuve buscándola por todos lados, que hace despierta tan temprano- entra a la gran cocina donde me encuentro.
-Ah… hola Otoha-san, estoy preparando un almuerzo- sonrió sin mirarla.
-Oh entiendo entonces déjeme ayudarla- se acerca y trata de cortar algunos vegetales-
-¡No!- la detengo- lo siento Otoha-san, pero esto es algo que quiero hacer yo sola, es importante para mí.
-Pero…- pone una mano en mi hombro- mi deber es servirle.
-Tomate el día libre- la miro con mis penetrantes ojos azules- por favor…-
-Bueno… si así lo quiere- sale en silencio.
-¿Le gustara a Himeko lo que estoy preparando?- pregunto al aire un poco perdida mirando el sol mañanero.
Todo tiene que estar perfecto para esta cita, no puede haber nada fuera de su lugar, todo en sincronía para Himeko.
Y bueno… el porque es muy simple. Siempre después de una gran velada y una buena comida, siempre hay un delicioso postre.
Y el delicioso postre para este día, eres tu Himeko. Después de toda esta lastima… seguro tendré mi recompensa.
-Bien- con mi mano tomo un poco de lo que preparo- umm… rico-
-Ummm… ya es tarde- digo mirando el cielo enrojecido por el sol que esta a punto de irse.
-si tienes razón, creo que es hora de irnos- se levanta lentamente- Chikane-chan quiero decirte que me he divertido como nunca- me levanto y ella me abraza fuertemente- gracias por invitarme.
-Pero Himeko, aun te tengo que acompañar a tu casa- correspondo el abrazo sonriéndole.
-acompañarme a casa, ¿hablas enserio Chikane-chan?- me mira ilusionada.
-Por supuesto Himeko, no dejaría que anduvieras sola por ahí- rompo el abrazo y la tomo de la mano.
Hoy a sido un día mucho mas fantástico de lo que había planeado e incluso imaginado y ahora vamos camino a mi casa y lo mejor de todo vamos las dos juntas tomadas de la mano como una pareja… si como una feliz pareja.
-Lo pasamos bien, ¿No es cierto?- me pregunta la peliazul con una sonrisa en su rostro.
-Si ha sido fantástico, fue muy divertido el estar contigo todo este tiempo- le sonrió, hacia mucho que no había sonreído de esta manera.
-Que bueno que te haya gustado, mira parece que ya hemos llegado- dice cuando estamos cerca de mi casa
-Sip esa es mi casa- la miro con todas las luces apagadas, había olvidado algo importante.
-¿No se ve un poco… sola?- pregunta la peliazul.
-Si… bueno es que había olvidado que mis padres y mi hermana estarían fuera hoy y mañana, pero bueno me quedare sola, es algo común Chikane-chan- le digo como si fuera lo mas común en mi vida.
-Nada de eso Himeko, yo me quedare contigo…- me mira decidida- claro si no te molesta.
No puede ser que de verdad Chikane-chan se quedara conmigo a dormir, será acaso uno mas de mis sueños… no, no puede ser esta es la realidad.
-no me molesta en absoluto Chikane-chan, si eres tu podrías quedarte todo lo que quieras-
-entonces lo hare Himeko- ambas caminamos dentro de la casa.
Que cálido es estar así, también es muy reconfortante, puedo sentir su respiración y también el calor de Himeko, se siente… muy bien.´
Hace un tiempo que no estaba con una persona solo por el gusto de estar con ella, y es realmente divertido.
Quizá…
-Chikane-chan- su llamado me saca de mis pensamientos.
-¿Que pasa Himeko?- le sonrió con dulzura mientras acaricio su rubio cabello.
-Nada solo te veías un poco perdida- me abraza mas fuerte, tiene su cabeza en mi hombro.
-Aah lo siento- miro el techo- es que me quede muy a gusto así con Himeko.
-Si eso creo- acaricia uno de mis azulados mechones- dime Chikane-chan, ¿no te gustaría estar siempre así?
-¿Así?- pregunto sorprendida.
-Si Chikane-chan, tu sabes lo que quiero decir- se acerca mas a mi rostro- como antes.
No puede ser que este hablando enserio… no puede ser, y ¿porque comienzo a temblar tan repentinamente?
-¿Acaso lo has olvidado ya? Yo nunca lo he olvidado- me sonríe con sus mejillas muy rojas.
Quizás… ya sea tiempo de terminar con toda esta farsa.
¿¡Que le pasa!? Es frustrante que me venga con tonterías como esta, y más de la manera en la que me lo dice, como si nada le hubiese importado, como si todo eso fuese fácil de decir, como si el pasado no existiera… como se atreve. Me tiene lastima… y no dejare que sea de esa manera.
-Yo… yo no se- porque… porque no puedo decirle nada malo. ¿Por qué estoy dudando? Dile algo Chikane…
-Chikane-chan yo quiero estar contigo, y yo se que tu también quieres estar conmigo- se acerca mas aun, no puede… no crea que con su carita va a lograr que ceda.
¿Qué cree que hace, piensa que puede jugar conmigo?, ¿Qué puede utilizarme y burlarse de mi en mi cara? No se lo voy a permitir porque… es mi presa.
-Hi… Himeko- mi voz es casi inaudible.
Esta un poco temblorosa como yo, pero aun así sigue acercándose a mi, esta muy cerca…
Con una mano toma una de mis mejillas sonrojadas y se acerca a mis labios que están cerrados. Cierro mis ojos cuando la noto demasiado cerca, sus pequeños labios rosados se unen a los míos en un delicado beso.
¿Por qué lo hace? ¿Acaso es divertido para ella hacer esto? A mi me duele… y me llena de furia. Como se ha atrevido a besarme tan descaradamente… y yo soy una tonta, no pude evitarlo… no pude…
Y mas aun lo he disfrutado, no puede ser, se va a arrepentir…. Piensa Chikane, tienes que idearte una forma de hacerla sufrir, le demostrare que conmigo no va a jugar.
-Chikane-chan… yo lo siento…- tiene una mano sobre su boca, con sus mejillas muy rojas, estoy segura de que le dio pena hacerlo, pero aun así… lo hizo.
-Eres… una niña traviesa- trato de levantarme pero ella me retiene y ambas quedamos de rodillas, prácticamente ala misma altura.
-Chikane-chan… déjame decirte lo que siento- lleva mi mano a su pecho- te amo, mucho- puedo sentir los latidos de su corazón acelerado.
-Quiero estar contigo, y se que puedes sentir los latidos de mi corazón, esta latiendo por ti Chikane-chan.
Tonta, ahora sale con que me ama… de verdad no tiene vergüenza, para decirme este tipo de cosas, pero si quiere jugar yo también puedo.
-No se que pensar estoy confundida- no puedo irme ya que se aferra a mi. Todo esto es tan confuso, siento como si me fuera a estallar la cabeza, pero no dejare que me meta en su sucio juego.
-Hare todo lo que sea para estar contigo, para poder estar como en aquellos días- lagrimas caen por sus mejillas- lo que sea que me pidas Chikane-chan, no importa que tan difícil sea, pero por ti nada mas importa.
¿Lo que sea…?
La abrazo lentamente con un brazo y con mi mano derecha limpio las lagrimas de sus mejillas, ella va a perder algo realmente preciado para ella.
-¿Harás lo que sea?- pregunto con una gran sonrisa, ella solo asiente con la cabeza.
Me acerco lentamente a su cara y beso su mejilla, lentamente subo un poco lamiéndola con mi lengua hasta llegar a su oído.
-nnn…- ¿habrá sido eso un gemido?
-Entonces…- muerdo el lóbulo, emite otro pequeño gemido y sus mejillas están ruborizadas- déjame hacerte mía…
Fin capitulo 4
