Disclaimer: Los personajes de la banda Gorillaz, y los demás (excepto los de mi autoría) las canciones y los escenarios son propiedad de Damon Albarn y Jamie Hewlett, escribo este fanfic sin fines de lucro y sólo por diversión


A simple vista, Jannie Brooks parece una niña normal. Singular, un poco distinta, pero normal después de todo.

Tez realmente muy clara, labios rosados y una linda sonrisa; nariz redonda pero respingada, pinta de haber dormido muy poco, sí, pero el brillo de sus ojos color ocre equilibra el púrpura de sus ojeras. Cabello castaño rojizo, ondulado alborotado, y la mayor parte del tiempo amarrado en una coleta baja.

Estatura promedio, delgada, algo fachosa, poco femenina a diferencia de la mayoría de las niñas.

Esa podría ser una descripción del aspecto físico de Jannie. Pero pocas personas podrían deducir de sólo verla la clase de chica que es.

No se le puede catalogar como extrovertida, pero tampoco como tímida. Tal vez ella vendría siendo un intermedio.

Inteligente y creativa, pero carente de iniciativa. Sentimental. Poco ambiciosa, piensa mucho en los demás. Responsable, muy madura para su edad. Imaginativa como pocas personas.

Tiene una especie de don para llenar esos espacios vacíos en todo lo que la rodea: ya sea cuando dibuja, en alguna canción, en algún relato o historia, incluso en una sala de estar.

Adora dibujar e inventar cuentos, baila muy bien, y es muy culta. Una sabelotodo, aunque no lo demuestre. Es buena para salir de apuros. Confiable, sabe escuchar, y es buena consejera.

Agresiva cuando se enoja, sarcástica cuando se lo propone, sencilla ante todo, positiva siempre.

Con todo y haber perdido a su madre, no se queja de la vida que tiene, y aunque no logre encajar bien en ninguna parte, disfruta del día a día, y no escatima en sonrisas.

No es problemática, bien educada. Excelente gusto para el café aunque al beberlo se pone de lo más hiperactiva. Glotona como ella sola. Un poquito desordenada. Le gustan los niños y es muy buena niñera.

Odia la música estereotipada, lo "pop" no va con ella a menos que las letras de las canciones tengan un significado profundo. Única, rara entre los raros.

¿A que no se la imaginaban así?

Era muy temprano, demasiado temprano como para levantarse en sábado.

El despertador chirriaba, molesto como siempre.

¿Cinco minutos más? No, aquel día, con todo y lo temprano que era, ella debía levantarse. Sería un día muy emocionante.

Jannie, mejor dicho Jay, corrió al baño a asearse. Con la misma prisa con la que entró, salió y fue de vuelta a su pequeña habitación de dos metros cuadrados a buscar la ropa perfecta para la ocasión.

Su guardarropa no era extenso, así que tenía pocas opciones.

Se decidió por su camiseta favorita: Negra, holgada y con un estampado al frente que rezaba "Cuidado, soy un Zombie".

Adoraba esa camiseta. Jamie se la había regalado el día que la nombro asistente personal y colaboradora.

Tal vez ese apodo no fuera de lo más amigable, probablemente a cualquier persona le molestaría mucho ser llamado "Zombie", pero a ella no le importaba.

Buscó también sus pantalones de mezclilla preferidos y sus botas estilo militar. El conjunto estaba casi listo, pero faltaba algo.

Se miró detenidamente en el espejo que colgaba junto a su puerta, hasta que detectó ese algo que le hacía falta.

Tomo una lata de fijador, se alborotó el cabello y luego lo roció con el.

Estaba lista.

Salió hacia la cocina y husmeó en la nevera y las alacenas. Encontró algo de leche, una pop-tart, una manzana, y una rebanada de pastel de fresa que había sobrado en la cafetería.

Devoró el pastel a una velocidad sobrehumana, bebió la leche directo del cartón y se guardó la manzana y la pop-tart para el camino.

-Dios santo, ¿Qué voy a hacer contigo, Jannie? – Dijo sonriente un hombre alto con un pijama, recargado en el marco de la puerta de la cocina.

-¡Buenos días tío Jerry!-contestó alegre la chica mientras limpiaba la mesita donde acababa de comer- ¿Lo dices por el pastel? ¿Lo estabas guardando para ti?

-Oh no, lo traje para ti, pero ¿que nunca dejas de comer?-dijo riendo el hombre mientras le alborotaba el cabello a su sobrina

-¡Lo mejor es que no engordo!

-Suerte la tuya jajaja.

-Bien tío, ya me voy. Regresaré en la tarde.

-¿No crees que aún eres demasiado joven para salir así como así?

-No soy una niña tío, tengo 12 años -contestó con suficiencia la chica- Además iré con Damon y Jamie, y tú me diste permiso ¿recuerdas?

-Un día vas a hartarlos con tus locuras. Diviértete y no te alejes de Jamie ¿ok?

-Ok, ok. ¡Nos vemos!

La pequeña Jay corrió hacia la puerta del apartamento y bajó a toda prisa las escaleras. Ese sería su gran día.

Damon Albarn, el vocalista de Blur, había considerado sus ideas lo suficientemente buenas como para llevarla al estudio de "Gorillaz"

Gorillaz, esa banda nueva que tocaba tan bien. No solo bien, "de lujo" como diría ella. Y por si fuera poco, los conocería en persona y les daría su opinión. Con suerte se volvería su editora oficial y se volvería amiga de la banda.

¿Podría irle mejor?

Al salir de su edificio, Jay se encontró con un bonito coche rojo aparcado justo enfrente. Dentro dos celebridades a su manera: Un reconocido dibujante y una estrella de rock.

Ella se sentía la chica mas afortunada del mundo al tirar de la manija y subir al auto.

-¡Hola Jamie, hola Damon!- saludó eufórica

-¡Hola zombie!-contestó uno

-¿Qué hay chica? ¿Lista para ir a la parte mas fea de todo Essex?-respondió el otro

-¡Más que lista Damon!

-Jajaja me encanta tu actitud Jay, ¡llegarás lejos!- dijo el cantante arrancando el auto- por cierto, linda camiseta

-Se la regalé yo- dijo orgulloso Jamie desde el asiento del copiloto, luego se giró para ver a la niña sentada en el asiento de atrás.-¿Qué llevas en ese morral, zombie?

Jay abrió la pequeña mochila que le colgaba en la espalda y asomó la cara dentro.

-Una manzana, una pop-tart de chocolate, mis colores, varios lápices, un cuaderno de notas, uno de dibujos, pelusas, un clip, y un llavero de changuito.

-Vienes preparada ¿verdad?

-¿Por quien me tomas Hewlett? - contestó la chica con el seño fruncido, fingiendo enojo para luego romper en carcajadas.

Todo el camino estuvo lleno de risas y charlas animadas hasta que se encontraron justo debajo de una colina que daba miedo, se divisaba en el tope un edificio grande, pero igualmente tenebroso.

-Uy…- dijo Jay mirando el lugar

-¿Te asusta, zombie?- pregunto algo preocupado Jamie, hasta que poco a poco se fue pintando una sonrisa en el rostro de la pequeña

-¡¡De lujo!!- dijo de pronto la chica, y tanto como el cantante como el dibujante echaron a reír.

Una vez en la puerta del edificio, Damon tocó el timbre.

-¡¡Callen ese timbre por el amor de Satán!!- se escuchó desde dentro

-Ya voy, ya voy- dijo una voz menos ronca y mas amigable.

Al abrir la puerta había un muchacho alto, de unos veintitantos, de cabello azul y ojos completamente negros, muy delgado, de gesto amable.

-¡Hola Damon! Ehh… ¿Quiénes son?- dijo el chico, y miró confundido a los que acompañaban al cantante

-Hola 2D, él es Jamie Hewlett, de quien les hablé, nos ayudará con algunas ideas, y esta pequeña de aquí se llama Jay. También va a ayudarnos.

-Hola, mucho gusto. Soy Stuart-Pot. Pero me dicen 2D.- le extendió la mano a Jamie y luego se agachó para mirar mejor a Jay.- Hola nena. ¿De verdad eres un zombie?- preguntó señalando el estampado de la camiseta y mirándola con ternura

-Hola señor 2D, No, no soy un zombie de verdad- respondió riendo la chica

-Oh ya veo. Pero si pareces uno. Un zombie muy lindo.- el llamado 2D le regaló una cálida sonrisa a Jay, y ella, como siempre, se puso roja como un tomate.

-Vamos, pasen, pasen.-continuó el peliazul

Dentro de la estancia el ambiente era menos hostil. Había un montón de cosas que a Jay le parecían "de lujo".

-Jay, quiero presentarte a alguien más- dijo Damon, conduciéndola hacia una mesita cercana, donde una niña oriental jugaba con un videojuego portátil.- Ella es Noodle. Tiene más o menos tu edad, por lo que sabemos.

Konnichiwa!-dijo la niña

Damon, Jamie, incluso el chico del pelo azul se quedaron con expresión de "¿qué dijo?".

-Noodle habla otro idioma- explicó Damon

-Sí, es japonés.-contestó Jay y se dirigió a la chica- Konnichiwa Noodle~chan. Watashi wa Jay ~desu

Esta vez, hasta la niña oriental se sorprendió

-¿Hablas japonés Zombie?- pregunto incrédulo Jamie

-Sólo un poquito. Nomás puedo decir "hola", "adiós", "me llamo Jay", "¿donde esta el baño?", y otras cuantas cosillas…

Entonces volvió a dirigirse a Noodle.

-Nihongo wa hanasemasen, demo, anata wa eigo hanasemasu ka~?

-Ie desu~-contestó la oriental

-Ohh, wakatta…- dijo Jay, y luego se encogió de hombros

-¿Qué demonios…?-dijo Damon

-Le dije que si hablaba inglés y ha dicho que no. También le dije que yo no hablaba mucho japonés.

-Oh… eso ha sido de mucha ayuda- dijo el peliazul

-¿Dónde aprendiste, Zombie?- preguntó Jamie.

-Leí un libro

-Ya…

-Tu asistente es un estuche de monerías- comentó Damon- Démonos prisa Jay, Jamie. Deben conocer a los demás.

Y así subieron todos hacia el estudio.

Dentro de éste estaban un malhumorado hombre de piel verdosa con nariz retorcida, y otro robusto, de raíces afro americanas.

-Hola Albarn. ¿Trajiste a tu amigo el que dibuja?- dijo secamente el hombre de piel verde, y por su voz ronca, Jay identificó que había sido el mismo que gritó cuando llegaron.

-Así es.-Se dirigió a Jamie y a Jay- Él es Murdoc Niccals, es el creador de la banda y también es el bajista. Olvidé mencionar que 2D toca el teclado y es el vocalista, y la pequeña Noodle es toda una maestra en la guitarra.

-¿Quien es la mocosa, Albarn?- dijo el que respondía al nombre de Murdoc

-Me llamo Jay, Señor Niccals.-interrumpió la niña extendiéndole la mano para saludarlo- Linda cruz invertida la que lleva.

-Uhh vaya… jajaja Gracias pequeñita.- la saludó con una sonrisa no muy confiable en el rostro- Dime ¿Por qué te trajeron?

-Verá, señor Niccals, me parece que hay unas cuantas cosas que podrían agregar en sus canciones para darles un toque especial. Sólo vengo aquí a dar mi opinión, espero no le moleste- contestó sonriente la niña, que por un momento parecía ser toda una ejecutiva por su vocabulario

-Vaya, vaya, vaya…- dijo pensativo el bajista

-Hey Muds, ¡Jay sabe hablar como Noodle!- dijo fascinado 2D- Y ahora sabemos que ella no habla inglés…

-¿Acaso eres idiota? ¡Era obvio que la otra mocosa no habla inglés!

-Cálmate, hombre. –Dijo el afro americano desde el fondo del estudio

-Jay, Jamie, Él es Russel Hobbs. Es el baterista y también se encarga de las mezclas- Dijo Damon, con una clara intención de tranquilizar el ambiente.

El susodicho se levantó y se acercó educadamente a saludar a Jamie y a Jay

-Soy Russel Hobbs, es un placer.- luego se inclinó y le dijo directamente a Jay- ¿Gustas un bocadillo o algo, linda?

-¡Si, por favor! Me gustaría algo de beber, si no es molestia.

-Claro que no es molestia. ¿Quieres acompañarme?

-Si, esta bien.

Y así fueron a la pequeña cocina que había junto al estudio, y Noodle fue tras ellos. Parecía que a todos les agradaba Jay, y eso la ponía muy contenta.

-Tenemos soda, jugo de manzana, cerveza… No bueno, eso no lo puedes beber... y creo que eso es todo.

-Jugo de manzana está bien- respondió Jay, y se acomodó en una silla que había cerca. Noodle se sentó en la silla de a un lado y le sonrió.

Russel le dio un vaso de jugo a cada una y luego se preparó un sándwich con algunos ingredientes que habían en la nevera del estudio.

Jay sacó la pop-tart que traía en su mochila y le ofreció un pedazo a la chica oriental, y ella se la comió gustosa.

Mientras ellos disfrutaban de su bocadillo, Damon, Jamie y Murdoc charlaban con algo de seriedad

-¿Qué tanto quieres cambiarle a mis canciones, Damon? ¡Son una mina de oro así como están!

-No, nada de cambiarle, Murdoc. Sólo hay unas cuantas cosas que podríamos agregarles para que sonaran mejor, y Jay, para eso es toda una experta.

-Si, esa niña se ve interesante, pero sigo sin entender tu punto.

-Quiero que me dejes pasar las canciones por una segunda edición antes de que lancen el disco a la venta. No te arrepentirás.

-Primero preferiría ver a que te refieres con ese "don" que tiene la niña

-Mira y aprende entonces, Niccals- respondió el vocalista de Blur con una enorme sonrisa

-¿Zombie? ¿Puedes venir un segundo?- Jamie llamó desde el estudio

-Pensé que se llamaba Jay…- replicó dudoso 2D

-Eh… Sí, se llama Jay, pero le digo Zombie…

-Ohh…

-¡Ya voy jefe!- respondió una vocecita desde la cocina, y luego regresó acompañada de Noodle, que jugaba encantada con el llavero de changuito que Jay acababa de regalarle.

-¿Qué sucede?- cuestionó la pálida niña parándose justo junto a Jamie.

Jamie se agacho y sacudió el alborotado cabello de la niña

-Vamos a ponerte una canción y tu nos dirás que le hace falta para sonar de lujo, ¿ok?

-Claro, déjenmelo a mí.

El líder de la banda tenía cara expectante cuando comenzó a sonar una de las canciones de las que estaba orgulloso: "5/4". No creía que la niña pudiera hacer que sonara aún mejor de lo que ya sonaba.

Jay escuchaba atentamente y cuando la canción estaba por acabar, todos en el estudio estaban ansiosos por conocer su veredicto.

-Pues, creo que la voz de Noodle debe sonar mas fuerte para que no se oiga como el coro de fondo, y un poco de distorsión al final iría muy bien.

Murdoc puso cara de pocos amigos, y Damon se acercó a la mezcladora para hacer los cambios que había sugerido Jay.

Después de reproducir la canción editada el rostro del bajista cambió mucho

-¡Wow! Suena muy bien- dijo alegre 2D

-Si… creo que está bien… -respondió Murdoc. No le gustaba reconocerlo, pero de verdad se oía mucho mejor.- ¿Y ahora que? ¿Qué quieren a cambio de las ideas de la niña?

-No quiero nada Señor Niccals. Lo hago por el placer de ayudarles. No es necesario que me den créditos.-dijo decidida Jay, y nada podía hacer más feliz a Murdoc.

Esa niña de verdad tenía un don ¡Y lo compartía con ellos gratis! Eso si que era suerte.

-Bien bien. Me gusta. Esta decidido, entonces. Nos ayudaras con las canciones para que suenen mejor, linda. Ahora, ve a jugar con Noodle por ahí, ¿quieres? Mientras el tío Murdoc y el tío Damon hablarán de negocios.

-Muy bien señor Niccals.

-Ah si, face-ache, ve con ellas, no estorbes.

Bajaron los tres al lobby: 2D, Noodle y Jay; y se pusieron a jugar videojuegos.

-Oye…- preguntó 2D mientras picaba los botones del mando del videojuego-¿Yo también puedo decirte Zombie?

-Si, si quieres.- contestó Jay, más concentrada en el juego

-Bueno, Zombie, ¿Por qué le dices "señor Niccals" a Muds?

-Mmm… Es que se ve que a él le gusta que le tengan respeto, y si le digo "Señor Niccals" se sentirá respetado, y así no me tratará como a una niña común y corriente. Pura estrategia.

-Ohh… nunca se me hubiera ocurrido eso… Eres muy lista, Zombie. A mi sólo dime 2D. Es raro que me digas señor a mí también.

-Ok. Entonces sólo te llamaré 2D- contestó sonriente la niña, y le roló el control del videojuego a Noodle, pues acababa de perder y era el turno de ella.

Se la pasaron jugando mucho tiempo, también charlando un poco de vez en cuando, hasta que comenzó a caer la tarde.

Jay estaba contenta, pues tenía nuevos amigos y se sentía muy cómoda con ellos. Por primera vez sentía que encajaba.

Eran raros, sí, pero a ella le parecían geniales.

Daban cerca de las 5:00pm cuando Damon y Jamie le dijeron a Jay que era hora de partir.

Se despidió de sus amigos, un poco triste, pero ellos la reconfortaron diciéndole que podía ir a visitarlos cuando quisiera, aunque no fuera para ayudarlos con las canciones.

Así pues, partieron de regreso a Bloomsbury, el viaje estuvo aún más animado, y tanto Damon como Jamie se sentían orgullosos de la chica.

-¿Cómo diablos le hiciste para caerle bien a Murdoc a la primera?-preguntó entre risas Damon

-Simple, jajaja. Ese hombre tiene un ego grande, es sólo cuestión de alimentárselo un poco.

-No deja de sorprenderme tu asistente, Jamie- contestó el cantante

-Ni a mí, Damon. Jajaja.

Aquella fue la primera de varias visitas a los estudios Kong.

Gorillaz había vendido mas de 6 millones de copias de su primer disco, y parte del éxito se lo atribuían a la magia que Jay ponía a las canciones


Ella se había vuelto como un miembro más de Gorillaz, y conforme fue creciendo, ese talento suyo para llenar espacios vacíos se hizo más grande.

Las visitas de Jay eran más regulares cuando los chicos grababan algo nuevo, aunque la mayor parte del tiempo Damon y Jamie iban a verlos sin llevarla.

Su trabajo era sencillo, pero no por eso menos importante. Todas las canciones pasaban por su edición antes de ponerlas definitivamente en los discos.

Además de eso, todos la apreciaban mucho y disfrutaban de sus visitas a Kong.

Russel encontró en Jay a la mejor compañera de banquetes, ya que ambos tenían el mismo apetito monstruoso.

Jay leía de todo, y sabía mucho de cultos paganos, religiones y sectas. Murdoc adoraba debatir con ella ese tipo de temas. Con todo y que fuera una niña, era muy madura y sabía respetarlo. No tardó mucho en tomarle un cariño similar al que sentía por la pequeña Noodle.

Ésta última, encontró en Jay a su compañera de baile preferida, tanto que cada que iba de visita, se encerraban las dos juntas con la música todo volumen a bailar y armar coreografías hasta que quedaran rendidas. Incluso, cuando Noodle decidió cortarse el fleco, Jay se lo cortó igual para solidarizarse.

Por último, 2D tuvo al fin una contrincante digna en los videojuegos, alguien con quien ver películas de terror, y a la hora de ponerse de simple, no había nadie mejor que Jay para discutir sobre la inmortalidad del cangrejo.

Al parecer todo iba de lo más genial para todos hasta que la banda se separó después de un par de años de marchar todo sobre ruedas.

Jamie, Damon y Jay también se distanciaron.

Jamie siguió trabajando como dibujante, Damon estaba en una especie de Stand-by con Blur, y Jay a sus casi 17 años estaba trabajando con su tío en la cafetería, sin muchas ganas, por supuesto.

Un buen día Jay recibió un e-mail de su querida amiga Noodle, en el cual le decía que planeaba reunir a la banda, además, tenía mucha música nueva y que necesitaba su ayuda para editarla.

Gorillaz estaba resurgiendo de nuevo, y Jay volvió a ser la misma chica feliz y eufórica al recibir la noticia. A distancia ayudó a Noodle con los temas del disco de "Demon Days", y luego de un mes de duro trabajo para ambas, lograron reunir de nuevo a la banda.

Esta ocasión Gorillaz tuvo mucho más éxito que antes, y todos estaban felices y contentos. Una familia, como antes.

Jay ya era independiente de Damon y Jamie, y teniendo en su poder el buen auto del tío Jerry y una licencia de conducir, iba y venía a su antojo a Kong.

No obstante, tenía la responsabilidad de la cafetería, así que su trabajo de editar canciones era de medio tiempo.

Los videos de la banda eran muy populares, las copias del disco se vendían como pan caliente, y Jay sentía su vida realizada.

Pero, la suerte va y viene ¿o no?

Jay estaba ocupadísima. Su rutina había cambiado muchísimo los últimos 5 años.

Ya no era la asistente del famoso dibujante Jamie Hewlett, ni tampoco pasaba sus tardes después de la escuela oyendo música y agregándole detallitos.

Ahora estaba en la preparatoria, la secundaria se le había ido volando, y más que ahora tenía que ayudar en la cafetería del tío Jerry.

A duras penas tenía tiempo libre.

Ir a la escuela, salir de clases, comer lo más rápido posible, ir a la cafetería, mientras tanto hacer las tareas, y si sobraba algo de tiempo en la noche, podía ayudar a editar canciones a sus amigos de Gorillaz.

Comenzaba a ser una presión para ella, hasta que una tarde recibió una llamada de su antiguo jefe.

-¿Diga?

-Hola Zombie, habla Jamie.

-¡Hola jefe! ¿Qué hay? ¿Porque tan lúgubre?

-Nada, Jay. Lamento no haberte llamado en tanto tiempo, sé que estás ocupada con el café.

-No te preocupes, es medio día, no hay muchos clientes. ¿Qué pasa?

-No puedo decirte mucho, Zombie, lo que pasa es que Damon me pidió que te avisara algo.

-¿Y que es?

-Ya no más Gorillaz, chica. Se han vuelto a separar.

-¡¿Qué?! ¡¿Por qué?!

- Ya te dije, no puedo contarte mucho. Confía en mi ¿si? No pasa nada, simplemente ya no te metas en esos asuntos.

-¿Por qué? Explícame.

-Sólo eso, nena, ya no habrá mas banda. Hay muchas presiones y han decidido separarse.

-¿Y que con eso? ¿No puedo seguir hablando con los chicos? ¡Son mis amigos!

-Lo sé, lo sé, Zombie, pero no.

-¿Y 2D? ¿Y Noodle?

-…no puedo decirte Zombie… Créeme. Es mejor así…

Y luego de eso sólo el sonido de una llamada telefónica finalizada.

¿Qué había pasado con sus amigos? ¿Por qué Jamie no podía decirle?

No podía encontrarle lógica a todo aquello.

Tenía sus pros, ya no estaría tan presionada…

Pero la incertidumbre le molestaba mucho. Se sentía mal por imaginar que no podría hablar más con Noodle ni con 2D, ni pasar el rato con Muds y Russel. No podría visitar más los estudios Kong los fines de semana…

Eran sus amigos de casi toda la vida…

"¿Qué habrá pasado?" se preguntaba una y otra vez, pero si Jamie decía que era mejor si ella no sabía nada, confiaría en el.

No investigaría nada, pero no estaba conforme.

Poco a poco pasó el tiempo, y perdió contacto con Jamie y Damon. Y sin que se diera cuenta pasaron 3 años más de pura rutina tediosa.

Sólo ayudando a su tío, haciendo las tareas, inventando historias en sus ratos libres, y oyendo una y otra vez los discos de su banda favorita, la banda de sus amigos y en la cual había colaborado…

….


Otro capítulo más de la historia de Jay.

La continuación involucrará la Plastic Beach jujuju

Ojalá les esté gustando.

También quise agregar una pequeña descripción de ella al principio, para que se dieran una idea de cómo es n_ñu

Gracias por leer! dejen reviews por favor!

Agradecimientos a SaraMilla: Que bueno que te este gustando Jay *O* es un honor saber que te gusta mi personaje!

Pronto la continuación n__n

Nudoru-chan/ Jay