Capitulo 2: Adiós.
Canción de fondo: Roslyn-Von Inver & St. Vincent.
A mis dieciséis años, estaba yo enamorada perdidamente de una persona, Edward Cullen. Hoy lo estaba despidiendo por que se iba de viaje de estudios a Londres, estudiaría medicina igual que su padre Carlisle. Estaba destrozada con el simple hecho de saber que no lo vería en cinco eternos años. Lo llamaron por primera vez para subir al avión, mares de lagrimas cayeron de mis pequeños ojos chocolate, el me miro tiernamente y me las quito con las yemas de sus dedos que se detuvieron en mis mejillas, me sonroje al tener ese contacto con el. Yo lo amaba pero…no me atrevía a decirle. El me sonrió de una manera tan hermosa que hizo palpitar mi corazón a una acelerada frecuencia y cerré los ojos. No sentí el momento en el que se acerco a mi y me dio un tierno beso en la cabeza, yo suspire y lo mire a los ojos, sus ojos verdes me hacían sentir mariposas en el estomago.
-Nos vemos luego Bella-dijo dándome un fuerte abrazo-Te extrañare mucho.
-Yo también te extrañare-dije con la voz quebrada por el llanto, el volvió a sonreírme y yo intente devolvérsela pero no pude.
-¿Bella?-dijo el, tomando mi rostro y obligándome a verlo a los ojos-Quiero pedirte algo…-hizo una pausa y me miro intensamente que me sentí que la cabeza me daba vueltas-No quiero que me hables por estos cinco años…-cuando lo dijo desvió la mirada y la volvió a mi, ya que comencé a llorar mas fuerte-No lo tomes así Bella, mi razón es…que quiero que tengamos muchas cosas de que hablar cuando regrese-dijo con una amplia sonrisa que me hizo sentir un poco mas cómoda.-Esme-dijo dirigiéndose a su madre, claro no era su verdadera mama, ya que ella murió hace tiempo y los Cullen lo adoptaron.-Te extrañare madre-Por alguna razón rara, Esme solo tenia en el rostro la tristeza pero sus ojos… de esos ojos dorados…no había brotado ni una sola lagrima.
-Yo también hijo mió-dijo abrazándolo muy tiernamente-Cuídate mucho, una sorpresa te espera cuando regreses a Forks-dijo con los ojos muy alegres, Edward pareció ponerse alegre ante esta noticia.
-Adiós Ed-dijeron Rosalie y Alice, las hermanas mayores de Edward, Rosalie era rubia y alta, tenía una tez pálida y hermosa. Era la persona más hermosa que habían visto estos ojos cegatones. Alice, era una simpática duende, que tenía la gracia de un bailarín de ballet y era tan sigilosa como un gato asechando. Era de mi estatura, tenia piel pálida, ojos dorados y su cabello, era corto y todas las puntas daban a una dirección distinta-Te extrañaremos hermanito-las dos lo abrazaron al mismo tiempo y casi lo asfixian-Esta bien, Ed, cuídate y cuando regreses serás…-Alice se quedo muda y no termino su frase, solo la termino guiñándole un ojo a Edward.
-Adiós Barbie y Duende-dijo el, así les decía de cariño y ellas sonreían. Lo llamaron por segunda vez para subir al avión y el salio corriendo sin decir alguna palabra.
Edward volteo y dirigió su mirada a mi, extendió sus brazos y corrí hacia el. El me abrazo y me lleno de besos la cara.
-No te abandonare Bella, ahora tu eres mi vida-dijo y después, antes de que yo pudiera contestarle el me poso sus labios en los míos…
-¿Bella? Cariño ¿Te encuentras bien?-dijo Esme sacudiéndome. Otra vez soñé despierta.
-Si, estoy bien-dije viendo a Edward alejarse y no pude evitar llorar al verlo irse de mi lado. El me miro por el rabillo del ojo y me sonrió.-Cuídate mucho Edward-le grite felizmente tratando de hacer que me mirara de nuevo. Pero no fue así, el dio su boleto y entro a la sala de espera.
-Se ve muy feliz-dijo Rosalie con una tierna sonrisa. Alice se paralizo y sus ojos dorados brillaron.- ¿Qué pasa Alice?-pregunto Rosalie a Alice, pero Alice estaba sumida en sus pensamientos.
-Edward…además de eso te espera algo Horrible-dijo seriamente aun con la mirada fija en no se que.- ¿Quién quiere panquecitos?-dijo estallando de felicidad y todos nos quedamos paralizados de su cambio repentino de humor.
-¿Qué paso Alice?-dijo Esme, tomándole el hombro, Alice volteo a ver a Esme con tristeza y después me miro a mi.-Me contaras en casa.
¿Qué era lo que pasaba con Alice? Siempre me he preguntado la razón por la que Alice, Rosalie, Carlisle y Esme nunca cambiaban, Alice seguía siendo de la misma estatura y seguía con las mismas facciones del rostro, igual Rosalie. Carlisle y Esme se suponía que eran de la misma edad que mis padres y a mis padres ya se les están notando las arrugas. Mientras a ellos no. Otra cosa extraña en ellos, es que no salen cuando el día esta hermoso en Forks, un día con sol. Quería obtener respuestas, pero ¿Cómo?
-Yo manejo-dijo Rosalie con una amplia sonrisa, no me había dado cuenta de que ellas estaban hablando, quien sabe de que pero hablaban.-Creo que Bellz, se durmió.-dijo riéndose, yo simplemente sonreí. Caminamos en silencio hasta el BMW de Rosalie, cuando ella maneja me da miedo, maneja como loca. Por eso Edward manejo cuando veníamos al aeropuerto. Me subí en la parte de atrás con Alice, ella iba escuchando música en su iPod y yo solo mantenía la vista fija en la carretera hacia Port Angeles. Lo que tenía que empeorar este día era la lluvia, y al parecer el cielo se puso de acuerdo con las nubes llenas de agua, para hacerme sentir peor. La lluvia caía lentamente por la ventana del carro, yo cerré los ojos para intentar calmar las ganas de llorar de nuevo. Rosalie manejo tan rápido que sin querer caímos en un bache y nos, bueno me golpee la cabeza con la ventana.
-Lo siento-dijo Rosalie encogiéndose de hombros. Yo la fulmine discretamente con la mirada. Al parecer me vio y me dedico una sonrisa juguetona.-Perdona Bella.
Me volví a recostar en el asiento y me quede dormida. Al despertar ya estábamos en mi casa, podía ver la patrulla de Charlie, no estaba el carro de Renee lo que significa que se pelearon de nuevo, suspire.
-¿Qué pasa Bella?-dijo Esme con voz preocupada.
-Mis padres se pelearon de nuevo, al parecer-dije con un poco de tristeza.-Por que no creo que Renee, aya ido a comprar mandado-ella nunca va, sola, siempre tengo que ir yo. Le da miedo que la asalten o la roben, nadamas por que es esposa del oficial Swan.-Bueno, creo que me ire, los veo luego.
-¿Seguirás yendo aunque Edward no este?-dijo Alice, quitándose los audífonos del iPod, yo asentí con la cabeza, ya que temía tener la voz quebrada por haberme acordado de Edward.-Espero que vengas a oír tocar a nuestra banda-dijo con una sonrisa.
-Claro-dije reteniendo la tristeza y me salí del carro apresurada, tanto que me resbale y me caí, pude escuchar la risita de Rosalie, me levante con ayuda de la patrulla, saque las llaves de mi casa, lo cual no fue necesario por que estaba abierto, Charlie estaba sentado en las escaleras con las manos en la cara.
-Bella, ¿Ya se fue Edward?-Dijo en voz baja, yo comencé a llorar y corrí hacia mi cuarto.-Creo que lo empeore-dijo cuando pase por donde el se encontraba.
Me encerré en mi cuarto, le puse llave, algo que nunca había hecho. Me recosté en la cama y trate de dormir pero…cada pensamiento me llevaba a el, hasta la mínima cosa.
Piensa en cosas que has hecho Bella, algo de lo que ayas hecho que no tenga que ver con…el. Me decía a mi misma, ni en mi propia mente puedo mencionar su…nombre. Mi cumpleaños numero cinco, ese día me divertí mucho y me sentí muy alegre por que…ha…el…no puede ser. Si esto eran las primeras horas de que el se fue, no puedo ni imaginarme como estaría en el tercer año. Esto demostraba el amor que sentía hacia el o ¿No?
Dejen comentarios pliz :D espero qe les aya gustado el segundo capitulo bno me voi biie !!
