Capitulo 6: El ave canta hasta morir.
Canción de Bella: Mentiras piadosas -Alejandra Guzmán
POV Bella.
-Hola Bella-dijo Alice llegando al sitio de los inmortales, me había puesto una falda que me llegaba arriba de las rodillas, era de color negro con rojo y estaba desgarrada. La llevaba con medias de red y botas negras hasta las rodillas. De chamarra traía mi abrigo de lana negra y una bufanda roja. Alice llevaba puesto un vestido azul turquesa hasta las rodillas, con medias de red y converse. No llevaba chamarra por lo que me dio un escalofrió.- ¿Cómo estas?
-Bien gracias y ¿tu?-le dije encogiéndome de hombros.
-Muy feliz, tu también deberías estarlo…-dejo la frase incompleta.-Bueno ¿Estas lista para hoy? Ya vi como es tu canción y es hermosa…me encanto-salto como el duende que es y en eso llega Rosalie. Ella traía un vestido negro escotado de la espalda con unos zapatos negros de tacón alto. Su cabello estaba recogido en una cola de caballo, caía como una cascada por su hombro.
-Bella, te están esperando-dijo con una sonrisa.
-Claro-dije en un suspiro.
Salí del camerino con una sonrisa fingida ya que no estaba feliz de nada, esa canción que avía escrito… ¿Les gustara? ¿Me aventaran tomates si no les gusta? Un escalofrió me inundo.
-¿Qué pasa Bella?-dijo Rosalie.
-Tengo miedo-admití, claro siempre e cantado canciones que me hacen aprender pero ahora que canto una de mi invención eso es nuevo para mí. Rosalie me puso su delicada mano fría en el hombro.
-Todo saldrá de maravilla, ya lo veras.
Subimos todos al escenario. Como de costumbre, Rosalie estaba en la batería. Jacob en el bajo y Alice en el teclado. Yo me puse en mi lugar y sonreí tímidamente hacia los inmortales que estaban frente a mí. Me acerque al micrófono y volví a sonreír tímidamente. La melodía comenzó a tocarse, Alice tenía una gran sonrisa en su pálido rostro, al igual que Rosalie. Jake tenía el rostro ausente. Desde que le dije que esa canción iba dedicada a mi mejor amigo, el tomaba su distancia de mi, casi no me hablaba si no era de asuntos musicales. Comencé a cantar felizmente, todos estaban felices como siempre. Cada sonrisa de ellos, cada grito de alegría, cada nota de felicidad en sus caras hacia que se llenara mi vació en el pecho. Era como si mi corazón fuera una bolsa para recoger dulces en Halloween, cada sonrisa era un dulce que hacia mas feliz al niño disfrazado. Comencé a cantar, como siempre todos sonreían, lo que me hizo tomar fuerzas para seguir con vida. No podía seguir viviendo con la idea de que Edward se fue y me dejo sola, eso me hacia ver que yo no significaba nada para el. Pero aunque la bolsa de dulces se llenara, nunca seria la misma bolsa de dulces que fue hace unos años, la bolsa estaría llena, pero se ira vaciando cada vez que alguien tome un dulce. Sus sonrisas estaban un tiempo, después la bolsa se va vaciando y se queda tal y como antes. Solo un dulce, llenaría el vacío de la bolsa. Edward.
Al terminar la canción comenzamos con un cover, de uno de nuestros cantantes favoritos, Michael Jackson. Pero en la versión que había hecho uno de nuestros grupos favoritos, Fall Out Boy. Ahora era el turno de Jake tomar el micrófono, el rozó mi mano para tomar el micrófono y se sonrojo. Bajo la cabeza y Rosalie comenzó a tocar la batería, para empezar la canción después yo con la guitarra eléctrica. Jacob comenzó a cantar, fue la primera vez que lo escuche, cantaba muy bien y a todos les gustaba. Necesitaba tener la mente concentrada en esto si no comenzaría de nuevo a alucinar con la llegada de Edward, con su voz, su rostro, sus hermosos ojos verdes. Se me paso una nota por quedarme sumida en mis pensamientos. Cuando fue mi turno de hacer mi solo de guitarra, una cara conocida inundo mi vista. Baje la mirada y seguí tocando la guitarra. Mi solo había salido mucho mejor que en los ensayos, supongo que debió ser por aquella visión de Edward entrando al sitio de inmortales. Su rostro traspasando la puerta de lentejuelas, sus ojos verdes buscando algo con la mirada. La canción termino y yo salí disparada al camerino, a echarme un poco de agua en la cara, quería aclarar mis pensamientos, además el show no seguiría hasta el día siguiente. Escuche pasos pero no le di importancia de seguro era Alice o Rosalie.
Canción de fondo: My Heart Will Go On- Sarah Brightman
-No sabia que tocabas la guitarra…-dijo una voz que reconocería en cualquier sitio. Una voz dulce y aterciopelada. La voz que me hacia sentir mejor, de pronto aquel vacío de la bolsa de dulces se lleno con solo escuchar aquella voz.
-Am…-dije, no sabia en verdad que decir. Ni siquiera había volteado por temor a que solo fuera una ilusión creada por mi mente que deseaba escuchar aquella voz. Mi corazón comenzó a latir más fuerte.
-Bella-llamo el de nuevo, me arme de valor para voltear y comprobar mis sospechas. Cuando voltee lo vi, era el sin duda alguna. Mi cabeza no puede crear algo tan real, llevaba unos pantalones de mezclilla oscuros, una camiseta azul marino y un abrigo negro. Di un paso para acercarme mas a el. Extendió sus brazos y dijo:-Ven aquí Bella.
-Edward-corrí hacia el y lo abrace lo mas fuerte que pudieron mis débiles brazos, que estaban cansados por tanto tocar la guitarra. El me abrazo y me dio un beso en la frente, hundí la cabeza en su pecho tratando de recordar su olor. El me abrazo más fuerte y me dio otro beso en la frente.-Te extrañe mucho…-dije con voz entrecortada. Mis lágrimas cayeron en su abrigo.
-Yo también te extrañe mucho Bella-cuando lo dijo tomo mi rostro obligándome a ver esos ojos verde esmeralda. Me acaricio el cabello y yo me sonroje. El me soltó y yo hice lo mismo, alomejor ya lo harte.
-Y cuéntame Bella, ¿como te ha ido?-dijo una sonrisa ilumino su rostro, pero sus ojos no expresaban la misma alegría.
-No sabes como he sufrido-dije con la mirada ausente, no quería ver su expresión al escuchar mis palabras.-Me hiciste mucha falta.
-Pero te recuperaste cuando te hiciste novia de Jacob ¿Cierto?-dijo con voz dura, y a regañadientes. Así que el creía que yo era novia de Jacob, ¿esos son los celos? Si eso son los celos, Edward me ama, el siempre me a amado. ¿O me equivoco?
-Como crees, que seria novia de el. El es solo mi amigo-dije riéndome, el se encogió de hombros y me miro con tristeza.
-¿Quieres ir caminando a mi casa?-dijo tomándome la mano los dos nos sonrojamos. Yo asentí con la cabeza ya que no sentía que podía decir algo. Salimos tomados de la manos y yo tenia miedo iniciar una conversación con el, por lo que espere a que el hablara. Caminamos en silencio hasta dar vuelta en la calle que estaba antes de dar vuelta para ir a su casa.
-Me alegro de que me hables después de hacerte sufrir-dijo el con la mirada ausente.
-Somos amigos ¿No?-los dos sonreímos y nos sonrojamos, nos pusimos nerviosos por eso y volteamos a otro lugar para no vernos a los ojos. Cuando íbamos subiendo las escaleras para entrar a su casa el me soltó la mano y abrió la puerta. Rápidamente y no se como, apareció una chica de cabello cobrizo, ojos dorados, tez pálida y ojeras marcadas. Vampiro. Ella también era uno pero… ¿Quién es? A ella nunca la había visto.
Canción de fondo: Hurt –Cristina Aguilera.
-Edward, mi amor, llegaste-Esas palabras hicieron que mi corazón se detuviera de nuevo, baje la cabeza y di un suspiro ahogado.
-Bella ¿Te sientes bien?-pregunto Edward, no quería verlo, sabia que mis lagrimas me delatarían, así que con la cabeza abajo trate de decirle algo.
-Si, eso creo… sabes ahora que me acuerdo, tenia que ayudarle a Renee con la cena-dije con voz ahogada-Bueno me voy, es un gusto tenerte de vuelta-me puse la capucha del abrigo y salí corriendo lo mas rápido que pudieron mis débiles piernas. Tenia miedo de que el me alcanzara, aunque no era vampiro, el corría mas rápido que yo. Aun corriendo voltee hacia atrás y al momento de mirar enfrente de nuevo me caí, y ahí me quede, sola en el pasto verde. Cerré los ojos intentando olvidar aquellas palabras que hicieron que volviera a mi desesperante depresión. No me di cuenta de que me había quedado dormida hasta que sentí una mano caliente en mi frente. Abrí los ojos y era Jake.
-Que bueno que estés viva Bella.
-Jake…-dije con voz inaudible hasta para mi, me enderece para poder verle bien la cara a Jacob, ya era de noche, el me abrazo y yo hice lo mismo.
-¿Que te paso Bella?-dijo preocupado.
-No quiero recordarlo.
-Te llevare a casa-Dijo el tomándome en brazos con una gran facilidad, como si yo fuera una pluma. Se fue caminando a paso humano hasta mi casa. No tenia ganas de rezongar por que me llevaría a mi casa.-Es tarde y de seguro el jefe de policía Swan se ha de preguntar donde esta su hija.
Me hundí en su pecho caliente, tenia miedo de solo cerrar los ojos y volver a recordar aquellas palabras. Ahora aunque el estuviera conmigo el vacío seguiría por que el ya no es mío, solo de ella. ¿Cómo pude imaginar que el me amaría? ¿Cómo pude ser tan estupida? No me di cuenta cuando las lágrimas volvieron a derramarse por mis mejillas hasta que Jacob se paro y me las limpio con la mano.
-¿Problemas amorosos?-dijo Jacob mirando hacia enfrente y caminando de nuevo.
-¿Cómo lo sabes?
-Es de lo único que una chica de tu edad puede sentirse tan mal.-el guardo silencio todo el camino y se lo agradecí, la verdad no tenia ganas de hablar de eso. Llegamos a mi casa y el me detuvo con una mano, para tocar la puerta, Renee fue la que abrió y estaba histérica.
-Ya vez Renee, ella esta bien-dijo Charlie desde la sala.
-Isabella, ¿Dónde has estado? Estaba tan preocupada.-ella estaba histérica y me comenzó a doler la cabeza, Jacob me bajo y Renee extendió sus brazos y me acorde de Edward haciendo eso, por lo que me di la vuelta y me fui directo a mi recamara a encerrarme. Tome un jarabe para la gripe, que era la que me ayudaban para dormir cuando me sentía fatal. Antes de tomármelo algo golpeo mi ventana, la abrí y era Alice, estaba arriba del árbol que estaba a escasos metros de mi ventana.
-¿Puedo pasar?-dijo ella. Yo asentí con la cabeza y tire el bote del jarabe al suelo.-Te note algo triste cuando te fuiste de mi casa.
-La verdad es que estaba bien-metí, no era muy buena mintiendo. Ella negó con la cabeza y me abrazo.
-¿Tu amas a Edward cierto?-Me miro directo a los ojos y se sentó en mi cama sigilosamente y yo hice lo mismo.
-Yo…-hice una pausa y baje la mirada-No te puedo mentir Alice-dije en un suspiro-Lo amo mas que a mi propia vida. Pero…ahora esta con ella.
-Eso no significa que tu no vales nada para el, Bella, aun eres su amiga ¿No estas feliz con eso?
-Quisiera estarlo.
-Bella, no dejes ir lo que queda entre ustedes dos. Te aseguro que para Edward vales mucho, eres su amiga de la infancia, su confidente su…
-Pero no soy su novia-dije a regañadientes. Alice se escondió rápidamente en mi armario.
-¿Bellz?-dijo mi madre entrando con sigilo en mi cuarto-¿Te encuentras bien?
-No quiero hablar mamá-dije destendiendo la cama y fingiendo irme a dormir.
-Bella…No quiero que vuelvas a deprimirte, si quieres podemos hablar de lo que pasa…
-¡Ya te dije que no quiero hablar!-grite furiosa. Ella se encogió de hombros y salio de mí cuarto. Alice salio del armario y se volvió a sentar en la cama.
-Bella, estas preocupando a tu familia, piensa en salvar tu amistad con el-me acaricio el cabello y después se fue a la ventana.-Tengo que irme, Esme se preocupara por mi, adiós Bella, piénsalo bien. Nos vemos mañana.
Canción de fondo: Dreamcatcher-Alexandre Desplat.
No pude dormir, por que estuve pensando en lo que Alice me dijo, en cierto modo ella tiene razón, ahora debo salvar lo que queda de amistad, si mi destino era no estar con el, tenia que soportar verlo con ella. ¿Podré soportar eso? Me vi como una tonta corriendo de casa de Edward. ¿Qué habrá pensado de mí? ¿Cómo pude ser tan tonta? Vi la hora, eran las cinco de la madrugada. Cerré los ojos un momento, y quede dormida. Sonó el despertador a las seis y media de la mañana. Solo dormí una hora. Me levante de la cama y abrí las persianas. Era un día nublado como siempre, baje a la cocina para desayunar algo he irme a bañar para ir a la escuela. Charlie y Renee estaban sentados desayunando, Charlie debía irse en unos minutos a llevar a Renee a su trabajo en el establecimiento de los Newton. Sonreí tímidamente recordando que ayer le grite a Renee, ella me miro y me devolvió la sonrisa muy feliz.
-Mamá…perdona por haberte gritado pero…
-No pasa nada Bella, estoy bien.
Tome un plato, la leche y el cereal, me senté en la mesa y prepare un desayuno rápido. Ellos miraron cada movimiento que hacia, a donde iban mis manos iban sus ojos. Tome el primer bocado del cereal y lo comí rápidamente, después me comí los demás igual. Salí disparada a mi cuarto para bañarme. Acomode la ropa que me iba a poner. Me bañe con agua caliente y me estaba quedando dormida en la regadera por lo que antes de salir cerré el agua caliente dejando solamente el agua fría y eso me hizo despertar. Tome la toalla y me seque rápidamente para mantener lo que quedaba de calor del agua caliente. Me puse mi ropa, unos pantalones entubados de color negro, una camiseta de cuello de tortuga color mostaza y un abrigo morado. De zapatos me puse unas botas grises que me llegaban a unos centímetros antes de las rodillas. Siempre me iba caminando a la escuela, ya que odiaba llegar en la patrulla del jefe Swan. Salí de mi casa, que ya estaba deshabitada, y camine hasta la escuela, en el camino un volvo plateado inundo mi vista. Se bajo uno de los vidrios polarizados y estaba ante mi, el rostro mas hermoso de la tierra, el de Edward.
-¿Vas a la escuela?-dijo el, yo asentí con la cabeza aun sorprendida de verlo de nuevo y ver que no estaba molesto por mi comportamiento de tonta del día anterior.-Súbete.-inconscientemente abrí la puerta del volvo y me subí. Tenia el aire acondicionado y me sentí a gusto.- ¿Te molesta que este con Tanya?-dijo en un suspiro.
-¿Quién es Tanya?-pregunte con una mueca. El soltó una risita.
-Mi novia-dijo "Novia" a regañadientes.
-No me molesta…-cuando dije esto el volteo a verme y yo sonreí tímidamente.-Me pone triste.
-¿Se puede saber la razón?-sus ojos brillaron cuando dijo eso, mi corazón comenzó a latir ya que acerco su rostro al mío.
-No creo que quieras saberla.
-Si no me la quieres decir no importa-suspiro y volvió a sentarse correctamente y continuo manejando hasta mi escuela-¿Seguirás cantando?-ahora cambio de tema- ¿O estas tan deprimida que no cantaras de nuevo?
-Claro que seguiré cantando.
-Eso me alegra.
-Soy como el ave que solo canta cuando va a morir.-me compare con aquella ave que cantaba tan hermoso.-Canta su mejor canción cuando quiere morir, se clava una espina en su corazón.
-¿No te suicidarás cierto?-dijo el y yo solté una risita.
-Claro que no…-hice una pausa antes de añadir-…Estaré muerta en vida.
Espero que les haya gustado :D
Dejen comentarios me voi bye !
atte;
~Zoe Vulturi :) '
