Capitulo 9: La sorpresa.
Canción de fondo: Blue Bird-Naruto Shippuden.
POV Bella.
Estaba cantando felizmente ese día, después de pasar una noche con Edward, todo cambio para mi, ahora sabia que fui la única en su vida, que el me amaba y que los dos deseábamos ser felices. Habían pasado tres días desde aquella noche, no sabia nada de el, no me había hablado. Cerré los ojos para ver aquel rostro aunque sea en alguna ilusión mía creada por mi subconsciente. Aquellos ojos verdes mirándome, su sonrisa tierna, sus labios rozando los míos. Cuando abrí los ojos vi un chico de piel pálida, cabello cobrizo, tenia la cabeza agachada por lo que no pude verle la cara y aclarar mis sospechas de que Edward había venido a verme; una chica de cabello rubio hasta los hombros, piel pálida y ella también llevaba la cabeza agachada pero pronto la subió y supe que era Tanya. Pon la mejor cara que puedas Bella. Me dije a mi misma. Camino dando brincos hacia Edward, lo tomo del brazo y lo llevó hasta la mesa que estaba enfrente del escenario, volteo a verme y regreso su mirada a Edward que tenia la mirada ausente y la cara sin expresión alguna, acerco su rostro al de Edward y lo beso. Yo baje la mirada y seguí cantando como siempre, con los ojos cerrados, así no tenia que ver el hermoso cuadro de la pareja perfecta-nótese el sarcasmo-Aun no entendía la razón por la que accedió a casarse con ella, si el me ama, como puede dejarme por alguien por la que no siente ni una milésima parte de lo que siente por mi. Al terminar la canción baje hasta donde Edward se encontraba y los salude lo más entusiasmada que pude.
-Hola-fue lo mas que pude decir con una gran sonrisa fingida, Edward ni siquiera volteo a verme, seguía sumido en sus pensamientos o no quería hablar conmigo, pero si es así… ¿Por qué razón? ¿Qué había hecho yo como para que no quisiera hablarme?
-Hola-dijo Tanya con una mueca-Tráeme un vaso de sangre y para mi Edward una soda de naranja.
-Discúlpame pero no soy tu gata-le dije con la mas educación posible.
-Ha perdona, ¿eres la mesera o la ramera?-El enojo inundo mi ser y corrí hacia ella y le di varios puñetazos en la cara, lo que no le dolió pero a mi se me llenaron de sangre las manos.-Si que los humanos son impulsivos, ¿Cierto? Mi amor.
-Lo que tu digas amor mió-dijo el, volteo la cara hacia mi, una sonrisa burlona ilumino su rostro pero sus ojos estaban tristes, una gran cortada en la mejilla derecha de Edward capto toda mi atención.
-¿Qué te paso Edward?-pregunte preocupada, el me miro con una sonrisa y me guiño un ojo.
-No te preocupes Bella, se me quitara pronto.
-Solo espero que antes de la boda-interrumpió Tanya y le dio un beso a Edward, Tanya cerro los ojos aun teniendo los labios de Edward en los de ella, el los abrió y me miro con tristeza. Tome una hoja y una pluma que estaban por ahí y le escribí a Edward: te amo. Con la mano el me contesto que el también, por lo que pude entender, Tanya volvió la mirada hacia mi y arrugue el papel.
-Tenemos que irnos-dijo Tanya levantándose y tronándole los dedos a Edward, el se levanto de su silla y camino atrás de ella como si fuera su guarda espaldas, no me había dado cuenta de que el estaba cojeando.-Adiós, estupida-grito Tanya saliendo del sitio de los inmortales. Camine hasta donde estaba Edward hablando con Alice, el volteo a verme y sonrió.
-¿Por qué cojeas?-pregunte. Se acerco a mí y puso sus labios enseguida de mi oreja.
-Alice, te contara-dijo eso y me dio un beso en la mejilla-Te amo Bella.
-Yo también a ti.
Después de decir esto el corrió para alcanzar a Tanya, que de seguro ya iba muy adelantada. Mire a Alice un poco confundida por lo que Edward había dicho, los ojos dorados de Alice me miraron fijamente con preocupación. Me indico que fuera al camerino y las dos caminamos en silencio, pasamos junto a Jacob y el me sonrió como siempre, pero no pude devolverle la sonrisa. Al entrar al camerino, me indico que me sentara en la silla forrada con piel falsa de cebra, obedientemente me senté y espere a que ella comenzara ha hablar, se sentó en el suelo, a unos centímetros de mi y agacho la cabeza.
-¿Qué es lo que pasa Alice?
-Bella…-Un mareo, el peor de todos los que había tenido hizo que la cabeza me diera vueltas, sentí que me iba para atrás y Alice me tomo en sus fríos brazos de vampiro, me cargo como si yo fuera un trapo y me llevo hasta el sillón que estaba forrado igual a la silla en la que estaba.- ¿Estas bien?-pregunto preocupada, una densa niebla inundo mi vista y me desmaye. Cuando volví a estar bien, sentía algo en mi nariz, escuchaba voces las cuales no podía entender lo que decían, puse más atención y eran las voces de Alice y Carlisle.- ¿Qué es lo que le paso a Bella?
-Alice…
-Dímelo Carlisle-fue la primera vez que escuche a Alice decirle Carlisle a su padre.
-Bella…-Carlisle me estaba preocupando, ¿Qué era lo que me pasaba?-Bella esta embarazada.
¿Un hijo? Un hijo de Edward, que alegría cuando el sepa se pondrá tan feliz como yo, aunque no creo que lo haga cambiar de parecer, el esta decidido a casarse con Tanya. Pero aun así, tendré la dicha de tener un hijo de el y mió, solo era de los dos. Se parecerá a el, en eso estoy segura, tendrá sus mismos ojos verdes, su mismo rostro de ángel, el mismo cabello cobrizo. ¿Qué otra alegría podía pedirle a la vida? Si el amor de Edward no era para mí, un hijo si lo era, será el más querido por todos, lo cuidare tanto como no pude cuidar el amor que sentí hacia su padre. En estos momentos no había persona mas feliz que yo, nada podía compararse con esto.
-Un sobrino-dijo Alice con entusiasmo-Pero…si Tanya se entera…
-Ella no debe saberlo, esto quedara entre Carlisle, Esme, tu y yo-dijo Rosalie.
-Edward no puede saberlo, dejaría a Tanya y ella lo…
-Calla Esme…-dijo Carlisle-Creo que Bella despertó.
-Abre los ojos cariño-dijo Esme con voz maternal, casi como la de mi madre. Abrí los ojos lentamente y todos tenían una sonrisa muy grande pero sus ojos estaban preocupados.
-¿Qué es lo que le puede pasar a Edward?-le pregunte a Esme, que era la que había dicho algo de eso. Bajo la cabeza y salio del cuarto del hospital, que estaba pintado de un verde apagado y con pinturas abstractas con los mismos colores apagados, cuando ella salio yo dirigí mis ojos a Alice que estaba mirando por la ventana.-Alice, Edward dijo que tu me explicarías…
Alice le lanzo una mirada fulminante a la ventana, después miro a todos los que quedábamos en el cuarto del hospital. Me miro tierna pero preocupadamente y se dirigió a mí, se sentó en la cama junto a mí y me paso su mano por la frente.
-Bella…-ella sonrió-Lo hace para salvarte la vida.
-¿Salvarme…la…vida?-me faltaban las palabras para poder expresar lo que mi corazón sentía al escuchar las palabras que Alice me acababa de decir.
-Tanya lo amenazo con matarte si la dejaba por ti, esa es la verdadera razón Bella, el solo quiere que continúes con tu vida, que fuera como si nunca hubiera existido. Y ahora debes pensar en su hijo, piensa Bella, no te acerques a el, no le hables, trata de vivir con la idea de que el no existió, piensa por tu hijo, por Charlie y Renee, por nosotros.
-Esta bien Alice, será como…-no pude seguir hablando, la tristeza me inundo como cuando el se fue a Londres, el agujero en el pecho volvió a existir, ahora ni los dulces ni nada podía hacerme sentir mejor. Una punzada en mi vientre me hizo recordar a esa personita, la única razón por la que debo seguir existiendo. Ya quería que el estuviera entre mis brazos para los dos poder ser felices, aunque la alegría no seria la misma sin su padre. Esa punzada me hizo pensar que el quería hacerme sentir mejor-Tus tías y tus abuelos te van a querer muchísimo-le dije a el o ella, lo que sea, el o ella será bienvenido.- ¡Sus abuelos!-dije de repente, me acorde de Charlie y Renee, ahora mismo deberían estar llegando a casa. El aparato que decía mi presión cardiaca indico que había subido.
-¿Qué pasa Bella?-dijo Rosalie preocupada.
-Charlie y Renee llegan hoy-dije sin aliento.- ¿Cómo les explicare que estoy embarazada?
-Bella, tranquila no pasa nada todo saldrá bien. Lo he visto, no te dirán nada malo, solo esperemos que no cambien de opinión en el ultimo momento.
-Alice, Rosalie, quiero que estén junto a mí cuando les diga.
-Claro que estaré junto a ti Bella, además ahora soy tía-dijo Alice con una gran sonrisa en su cara de duende, sonreí, sus sonrisas eran pegajosas como las de Jacob.
-Estaré junto a ti Bella, eres mi amiga.-dijo Rosalie con otra hermosa sonrisa, a ella le envidiaba la impresionante belleza, sus cabellos dorados que caían suavemente como cascada por sus hombros, su tez pálida y esos ojos dorados.
-Gracias.-Me volví a recostar en la cama del hospital, ahora solo debía pensar en como decirles a Renee y a Charlie. Alice se puso pensativa, de seguro quería saber un poco más acerca de la decisión de mis padres. Rápidamente se levanto de la silla y se paro junto a mí.
-Sabia que alguien de los condenados le diría al jefe Swan, donde estaba su hija-dijo con la mirada ausente.-Vienen para acá…
-Fue Jacob-dije con la mirada fulminante.
-El no fue, si hubiera sido el, no hubiera visto que vendrían. Yo no puedo ver visiones en las que los licántropos tengan algo que ver.
Después de que dijo eso, nadie hablo, ella regreso a su silla en la esquina de la recamara del hospital y Rosalie estaba en el piso sentada con las piernas cruzadas y con la mirada ausente. Yo cerré los ojos y volví a sentir una punzada, ¿Te gusta hacerme eso verdad? Le dije en la mente con una sonrisa. Escuche que la puerta se abrió de golpe y abrí los ojos, eran Renee y Charlie, se veían preocupados al verme tirada en una cama de hospital, con respirador y aparatos por todos lados, sabia que Renee se pondría histérica.
-Estoy bien-me apresure a decir.
-Isabella, me asuste cuando supe que estabas aquí ¿Qué te paso?-dijo algo calmada, debió ser por que estábamos en un hospital, las veces que me veía tirada en cama era en la cama de mi cuarto y con vendas por todos lados. Me quede callada.
-Habla hija-dijo Charlie.
-Mamá…papá…-los dos me miraron con preocupación, baje la mirada y sobe mi vientre, después tome una gran bocanada de aire y trate de decirles-Estoy…
-¿Qué pasa Bella?-dijo Renee impaciente.
-Estoy…ha…um…e…embarazada-dije tímidamente.
-¡¿Qué?!-Gritaron los dos al mismo tiempo, se escucharon las enfermeras diciendo, Shh…-Isabella, ¿que fue lo que paso?-dijo Renee acercándose a mi, ahora si estaba histérica-¿Te violaron? ¿Qué pasa?…
-Mamá, se que me odiaran pero… es hijo de Edward.
-Ya sabía yo que terminaría como parte de nuestra familia-dijo Charlie con una sonrisa-Supongo que se casaran pronto ¿No?-dijo con una sonrisa más grande-Hay que ir preparando todo, será la mejor boda que haya habido en el mundo, mi hija se casa con un Cullen…
-Papá…-dije con tristeza, las lágrimas corrieron por mis ojos.
-Bella, se que estas feliz, pero no llores-dijo Renee abrazándome.
-Mamá, el…-No pude seguir hablando no tenia ganas de hablar de eso y mucho menos con Renee y Charlie-Alice, Rosalie…
-¿Qué pasa?-dijo Renee preocupada.
-Lo que pasa es que Edward se casara con Tanya, ya esta planeado se…
-¿Así que Edwin jugo con mi hija?-dijo Charlie enojado interrumpiendo a Rosalie, Rosalie dijo por lo bajo Es Edward-Esta decidido Renee, nos vamos de Forks. No quiero que ningún Cullen lastime a mi hija de nuevo, perdonen Alice y Rosalie, pero lo que hizo su hermano no tiene perdón.
-Lo sabemos Charlie-dijo Alice-Pero…no queremos que se vayan, le prometemos que Edward no volverá a acercarse a Bella nunca más.
-Alice, no podemos dejar que Bella se sienta mal de nuevo y la única manera es alejarnos de todo esto-dijo Renee, me miro y me volvió a abrazar, yo seguía llorando y aun mas con la idea de que me iría de Forks y no volvería a ver a Edward.-Nos iremos mañana en la mañana, si quieren ir a despedirse de Bella vallan.
-Estaremos ahí-dijeron Rosalie y Alice.
-Ire a ver si ya te podemos sacar de aquí-dijo Charlie encaminándose con la enfermera. Todo estuvo en silencio total, nadie hablo, Alice y Rosalie tenían la mirada ausente. Renee me tenía en sus brazos y yo seguía llorando como una tonta.-Vendrán en un rato a quitarte todas esas cosas-dijo Charlie, entrando por la puerta.-Trata de dormir un poco Bella, mañana será un largo viaje.
-¿A dónde iremos?-pregunte ya un poco tranquilizada.
-Nos iremos a Florida, ¿Recuerdas que tenemos una casa haya?-asentí con la cabeza y me recosté en la cama de nuevo y cerré los ojos.
Al despertar ya estaba en mi casa, pronto llegaría el amanecer, por la pequeña apertura de las cortinas podía ver que el cielo se iba haciendo mas claro. Será un día nublado, perfecto para que Alice y Rosalie vengan a verme por última vez, ultima vez, esas palabras se quedaron flotando en mis pensamientos, Será como si nunca hubiera existido. Esas, claro fueron las palabras que más me partieron el alma, como si no hubiera existido, pero existió… como podré olvidarlo, aquellos años de juegos, risas, cariño, tristeza y…amor, ¿como pueden desaparecer en unas horas?
Hola, que tal ?? haha aqui dejandoles este nuevo capitulo espero que sea de su agrado, dejen su comentario please, bueno me tengo que ir bye ! atte: Megumi Masen Cullen
