Disclaimer: Harry Potter y el resto de personajes no es mío sino de JK.

(=*=)QUIEN MENOS ESPERAS(=*=)

Había pasado una semana desde que Harry despertase en la enfermería de Hogwarts y descubriese que había sido mordido por un vampiro y que su vida estaba en las manos de sus supuestos amigos. Una semana desde que Draco lo sacase de allí y lo escondiese en aquella casa en dios sabe donde, pero que por ahora lo mantenía a salvo de todos aquellos que quisieran hacerle daño.

Durante ese tiempo había aprendido sobre si mismo, sobre su nueva condición y sobre la del rubio. Había descubierto que pese a todo lo que hubiese podido pensar antes, la convivencia con el Slytherin no era tan mala, ni tan siquiera pesada. El rubio le daba mucho espacio para que pudiese hacer en la medida de lo posible su vida, pero siempre acudía cuando lo necesitaba, aguantando sus cambios de humor y sus dolores con infinita paciencia. No se desesperaba cuando se quedaba sin sangre y Harry se volvía un animal como había ocurrido hacia dos días. El rubio siempre mantenía la cabeza fría buscando la mejor solución, levantándose una y otra vez, yendo a por sangre aun estando en un estado físico lamentable, dejando a Harry subiéndose por las paredes muerto de preocupación, de sed, con la conciencia corroyéndole por haberle permitido salir a por sus suministros de sangre en tan baja forma física. Pero el rubio siempre volvía consiguiendo calmarle tan solo con su presencia.

Las charlas que mantenían de vez en cuando en el pequeño saloncito rodeados de libros, le resultaban de lo más atrayentes. El rubio tenía una forma de pensar que le fascinaba.

En una de esas tardes, mientras el rubio leía un libro y aprovechando que los dolores de Harry le estaban dando una pequeña tregua, se intereso por la infancia de su compañero. El rubio le hablo de sus tardes en la mansión, de las meriendas después de las clases de protocolo que su padre le obligaba a tomar desde muy pequeño, de los juegos que compartía con sus amigos e incluso a veces con algún que otro elfo domestico. Harry escuchaba maravillado, él no había tenido esa infancia, dudaba que a lo que el había vivido en casa de los Dursley se le pudiese considerar infancia. Nunca había sido un niño normal por lo que tampoco lo trataron como tal.

-¿Y que fue lo que cambio? ¿Que hizo que te volvieses tan estúpido y engreído? -preguntó Harry mientras recibía una fría mirada del rubio debido a las cariñosas palabras con las que Harry le había descrito.

-De primeras yo no soy un estúpido -dijo el rubio lo de engreído no se molesto en contradecírselo, si que lo era-, y de segundas lo que me pasó es que crecí.

-Aha creciste… ¿Cómo te diste cuenta de eso?

-¿De que?

-De que creciste -el moreno miraba fijamente al rubio. No había malicia ni burla en sus palabras tan solo una infinita curiosidad.

-El día en que desees ser un niño será por que eres un adulto -contesto el rubio-, ¿Qué pasa tu nunca has sido un niño? ¿Nunca as deseado volver hacía atrás?

-La verdad es que no. Mi infancia no se asemeja a la de ninguna otra persona que conozca, prácticamente no me he comportada nunca como un niño ¿Una vez que te conviertes en adulto puedes volver a ser niño?

Draco miro atentamente a Harry, sus palabras expresaban mas allá de sus dudas, hablaban de un deseo ferviente por saber lo que se sentía al no tener obligaciones que cumplir, deseaba experimentar que era ser un niño, como se sentía. Él no había tenido infancia, nunca había jugado con otros niños o reído hasta retorcerse en el suelo por una tontería. Su vida siempre había estado marcada.

Draco se levanto y se sentó en las rodillas del moreno, dejando a Harry por un momento sorprendido.

-No, no se puede, un adulto no puede ser niño -Harry le miro y en sus ojos se pudo ver la aceptación y la terrible perdida de la ilusión que por un momento le había llenado el corazón-pero tu no eres un adulto normal, no tuviste infancia así que supongo que en tu caso si se te permite ser un niño por un tiempo.

La sonrisa que iluminaba el rostro de Harry hizo que el corazón de Draco se encogiese.

En un movimiento que pillo desprevenido al rubio Harry lo agarro y lo tiro al suelo posicionándose sobre el en una actitud claramente juguetona.

-¿entonces puedo comportarme como un niño?

-Si claro que puedes -dijo el rubio intentando sacarse al otro de encima sin mucho éxito-, pero quita de encima

-¿Juegas conmigo?

Draco se removió y le miro desde debajo. La sonrisa de Harry era la mas deslumbrante que había visto jamás, el moreno podía ser el vampiro mas terrorífico del mundo pero en momentos como ese, cuando sonreía de esa manera, dejaba ver que pese a todo seguía siendo un crio, un pequeño e inocente crio.

-De acuerdo -suspiro Draco-, ¿A que quieres jugar?

-Al escondite. Tú cuentas.

Y tras esto se levanto y se dispuso a esconderse lo mejor posible en aquella pequeña casa que ahora era su hogar mientras Draco cerraba los ojos y contaba en voz alta.


Bueno ya esta aquí el nuevo cap, se que me he tardado mucho en actualizar desde la última vez, pero no he tenido ni tiempo ni ganas (para que mentir XP) para hacerlo.

Este cap puede resultar un tanto extraño lo se, pero a mi me sirve como puente para poder explicar todas las dudas que he ido dejando sin resolver, eso si se irán resolviendo poco a poco a lo largo de la historia, asique paciencia que si las resuelvo todas de golpe no tiene emoción jejeje.

Este es uno de mis capítulos favoritos, no porque me halla quedado sublime en cuanto a redacción (que se que no) si no por lo que se cuenta en el. No se me encanta :D

Espero que hayáis disfrutado aunque sea un poquito también de él.

Gracias a todos por vuestros R/R y consejos, me los leo todos e intento aplicarlos lo mejor que puedo.

Intentare actualizar lo mas pronto posible pero no prometo nada ;P

Hasta la próxima.