Me desperté sobresaltada gracias a un sueño que no lograba recordar del todo; solo recordaba atisbos de imágenes borrosas… sobre ¿lobos? Ahogando un bostezo vi el reloj y apenas eran las 4 de la mañana, así que me acomodé en la cama para dormirme de nuevo, pero esa… ansiedad no me dejaba tranquila… esta era la tercera vez que me despertaba en la noche… y lo único que recordaba de los sueños que me habían despertado eran lobos… o eso creía… la verdad las imágenes no eran muy claras, estaba tan cansada que no le quise dar más vueltas al asunto y trate con todas mis fuerzas dormirme de nuevo, y al final lo logré.
Cuando me desperté de nuevo eran las 11 de la mañana; apenas tenía el tiempo justo para verme con mis amigos para ir a la Push, ¿Cómo me pude quedar dormida tanto tiempo?. Me metí a bañar rápido, me vestí y me sequé el pelo, bajé a desayunar y no había nadie en casa… encontré una nota sobre el refrigerador que decía:
"Hija:
Sabemos que hoy vas con tus amigos a la Push, peor se nos olvidó avisarte que Sussan Marclew nos invitó a la fiesta de cumpleaños del pequeño Mateo, el amiguito de los gemelos… Estaremos aquí cuando regreses…
Ahh, es verdad, ya no recordaba todas esas fiestas y reuniones a las que íbamos por causa de mis hermanitos. Desayune un pan tostado y un poco de leche y salí rápido hacia la tienda de los padres de Mike, esa de artículos deportivos a las afueras de Forks.
Cuando llegué Mike y Ben ya estaban ahí, en cuanto me vieron me vinieron a saludar y yo les correspondí; no habían cambiado nada… Mientras esperábamos a los demás estuvimos hablando un poco sobre la Universidad, eso de hablar mucho a mí la verdad no se me da muy bien. Cuando llegaron los demás nos subimos a la camioneta de Mike que era lo suficientemente espaciosa para todos, no éramos muchos…
Al llegar estacionaron el coche en un pequeño estacionamiento público que estaba junto a la playa, era un día inusual aquí, había en realidad una fina capa de nubes color blanco, de esas que no traen lluvia y entre ellas se asomaba el sol… no estaba en pleno, pero aún así se sentía más calor de lo normal y hasta la luz cambiaba, mientras que el mar tomaba un color azul perlado haciéndolo parecer calmado…
En la playa estaban los troncos de los árboles que el mar había arrojado, haciendo que su tronco se viera blanco a causa de la sal, y la arena rasposa combinada con miles de piedritas de todos los colores… Por alguna extraña razón todo eso me parecía muy hermoso, pero no solo por el mar y la playa, un sentimiento que no lograba descifrar aumentaba y modificaba el sentido de las cosas… y de nuevo… la ansiedad, que no me deja tranquila desde ayer… ese presentimiento de que algo está por pasar.
Estuvimos un rato sentados en unos troncos que los chicos colocaron en circulo para mas tarde hacer una fogata y asar bombones y esas cosas; estuvimos… o mas bien estuvieron platicando de cosas como (típico) la Universidad, los nuevos amigos que habían hecho cada quién, y cosas que habían pasado durante el tiempo que no nos habíamos visto y de cosas que pasaron también en la preparatoria, recordando "viejos tiempos". Yo no participaba mucho en la conversación, solo escuchaba… pero de pronto me acorde de Bella y sentí de nuevo la ansiedad recorriéndome todo el cuerpo; en ese momento empezaron a hablar justamente de ella:
-Bueno, también hay que decir que la llegada de Bella es algo que debemos recordar ¿no creen?- dijo Mike
-Claro, no van a negar que su llegada nos marcó a todos de alguna manera… - respondió Eric.
-Ay bueno, si es verdad que su llegada fue sorpresiva, pero no logro entender porqué todos se volvieron locos por ella, toda la escuela solo hablaba de ella – replicó Lauren con un tono de desdén. Claro, se me olvidaba que a ella nunca le cayó bien…
-Ay no te pongas así – dijo Tyler – además no era para menos, la verdad que es bastante linda.
-¡Bah! Por favor! Había niñas más guapas que Bella en el instituto.- contestó Lauren, a quien se le veía un poco molesta.
-Sí bueno, pero… era como la novedad, pero aparte de eso era buena persona y nuestra amiga, y al fin y al cabo, ella terminó con Edward Cullen, de verdad que algo tiene esa chica para haberlo conquistado ¿no les parece?- dijo Eric
-Sí, y aún no me lo explico – dijo Lauren que se le notaba cada vez más enojada.
-Bueno Lauren, ya deja de hablar así de Bella, te recuerdo que es tu amiga también, parece que estuvieras ¿celosa?- dijo Mike
-Pues tal vez si un poco, no entiendo cómo es que todos los chavos se volvieran locos por ella, hasta Edward, y la verdad ella y yo nunca fuimos amigas… -replicó ella.
-Bueno, y ¿alguien ha sabido de ella?- preguntó Eric algo incómodo pero con un dejo de curiosidad en la voz.
"No" se oyeron varias voces a coro.
-Yo hablé ayer con su papá, quería saber si iba a venir por las vacaciones, pero me dijo que no, que ella y Edward no iban a venir, pero me dio su correo electrónico, la verdad yo si la extraño, después de su boda no la he visto… -repuse con un tono algo más triste de lo que quería.
-Sí, yo también después de la boda no volví a saber de ella; aunque creo que se casaron muy pronto ¿no creen?- repuso Mike.
-Pues tal vez sí, pero estaban más que súper enamorados, ¿qué caso tenía que se esperaran más si son el uno para el para el otro?- repuse.
-Sí tienes razón, pero… bueno, es que mi mamá un día escuchó que Bella estaba muy enferma…- dijo Tyler
-¿Cómo que enferma?- dije.
-Sí, bueno es que mi mamá un día pasó enfrente de la casa de los Swan, y escuchó al papá de Bella muy enojado gritando que le tenía muy sin cuidado que no pudiera recibir visitas, que él era su padre y que si su hija estaba enferma no le importaba contagiarse… al parecer estaba hablando con el Dr. Cullen –
Así pasó el resto de la tarde, hablando de cosas irrelevantes y conforme pasaba el tiempo la ansiedad se volvía cada vez más insistente en no dejarme nunca. Cuando eran como las 6 de la tarde, Mike dijo que quería ir a la tienda, y todos dijeron que iban también, pero algo dentro de mí me decía que yo no debía ir, que me quedara, así que les dije yo los esperaba aquí.
Me quedé sentada en el tronco de un árbol medio torcido cerca de donde rompían las olas y me quedé contemplando el atardecer, era tan hermoso, el cielo se veía morado en lo más lejos, donde la luz del sol ya casi no llegaba e iba pasando por el anaranjado, el rosa, hasta llegar a un rojo intenso en donde se estaba escondiendo el sol detrás del mar… nunca había visto un atardecer así, mientras que la ansiedad que se escondía en mi pecho se hacía cada vez más intensa y yo luchaba por no hacerle caso; quería solo contemplar esa maravilla de colores y formas que se formaban en el cielo, cuando de pronto escuche pasos detrás de mí…
En ese instante sentí que no podía mas con esa ansiedad que me exigía que volteara para ver quién se acercaba, era como si el momento que tanto había estado esperado hubiera llegado.
Cuando escuché que los pasos se detenían cerca de donde estaba yo sentada decidí girarme lentamente para ver de quién se trataba. Lo hice y cuando tuve a esa persona en frente de mí sentí como toda la ansiedad se evaporaba y en su lugar dejaba un sentimiento de haber encontrado algo que esperé toda la vida, una sensación de alivio y felicidad que no puedo ni describir…
-Hola – me dijo y yo me quedé paralizada por un momento.
