Hola a todos!!
Disculpen la demora, pero aquí está el siguiente capítulo de este FF, se que no es excusa, pero voy a entrar a preparatoria, y pues estoy un poco atareada…
Espero les guste y ya saben… dejen REVIEWS!!!
Un Besooo!!!
________________________________________________________________________________________
-Hola – me dijo y yo me quedé paralizada por un momento.
-h…ho…hola…- le conteste aún medio aturdida.
Era un chavo alto, de piel moreno-rojiza, cabello corto y negro como la noche, peinado con las puntas hacia arriba, sus ojos grandes casi del color de su cabello con unas pestañas enormes… y su sonrisa era encantadora; iba vestido con unas bermudas color caqui y una playera verde militar, era delgado, pero aún así se notaba que estaba muy bien desarrollado… por alguna razón se me hizo familiar…No es que fuera el chavo más guapo del mundo, pero sentí que hubiera sido hecho simple y únicamente para mí, y yo para él… no sé ni cómo describirlo, pero lo que más me aturdió fue la manera en que me miró…
Fue como un ciego que ve el sol por primera vez, y eso me gustó, pero me cohibió al mismo tiempo… No supe porque me miraba así…
-Perdón si te asusté, es solo que te vi aquí sentada y pensé que te gustaría un poco de compañía- me dijo, sacándome de mis cavilaciones, todavía con esa cara como de ¿fascinación?...
-Aaahh, si no te preocupes, no me asustaste. Solo estaba mirando el atardecer… nunca lo había visto así, tan lindo y de ese color rojo tan intenso…
-Sí, es raro ver uno así, y más porque el cielo siempre está repleto de nubes – bromeó sin quitarme su mirada de encima y con una leve sonrisa, lo que me incomodó un poco y baje la vista sonrojándome levemente.
Él pareció darse cuenta y dio un pequeño paso para atrás, aunque no estábamos demasiado cerca… Cuando volví a mirarlo su sonrisa se hizo aún más grande y me dijo:
-Me llamo Embry, Embry Call – me dijo tendiéndome una mano amablemente.
-Soy Ángela Weber- le contesté devolviendo su sonrisa y estrechando su mano, pero en el instante en que nuestra piel se tocó sentí como un hormigueo recorría todo mi cuerpo desde mi mano desplazándose hasta no dejar un solo milímetro de mi cuerpo sin esa sensación… peor no era para nada desagradable, todo lo contrario y los dos nos miramos extrañados por un momento.
Al percatarnos, los dos nos soltamos bruscamente pero al mismo tiempo, lo que nos hizo echar a reír de nuevo al mismo tiempo… era como si lo hiciéramos todo sincronizado…
-¿No te conozco de alguna parte?- me preguntó cuando paramos de reír…
-Sí, a mi me parece lo mismo, pero no logro recordar dónde te he visto antes…- le contesté tratando de recordar.
-Pues debe ser que nos vimos aquí en la Push porque yo casi no salgo de… - se detuvo y se quedó un poco pensativo – creo que ya sé… eres amiga de Bella ¿no? Venías la vez que un grupo de chavos de Forks vino, y después nos acercamos nosotros, ¿no es así?
-Claro, ya recuerdo; tú eres uno de los amigos de Jacob, el amigo de Bella ¿no?- le dije y él asintió con la cabeza – Pues vaya que has cambiado, estas mucho más grande; y recuerdo que llevabas el cabello largo… Ya tiene mucho tiempo de eso…
-Sí, como dos años ¿no?- y asentí en modo de respuesta – Pero ¿qué haces aquí tan solita?
-No, no estoy sola, estoy esperando a mis amigos; fueron a la tienda así que me senté aquí…
-Ah bueno, y que tal si damos un paseo por la playa en lo que regresan tus amigos…
.Sí claro, está bien- le contesté poniéndome de pie.
Caminamos por la playa, platicábamos de cosas irrelevantes, me contó un poco sobre sus amigos, y yo le conté sobre la universidad, me sorprendí bastante cuando me dijo que tenía 18 años, no los aparentaba para nada, se veía bastante más grande… podría pasar por un joven de 22 o 23 años.
Cuando íbamos de regreso le pregunté si no sabía algo de Bella, como Jacob era su amigo tal vez sabía algo, me contestó que no sabía nada, pero lo hizo rehuyendo mi mirada y poniendo una expresión como de quien guarda un secreto que no puede revelar y trata de disimular, si algo hacía yo era darme cuenta de esos pequeños detalles que a los demás les pasan desapercibidos.
Llegamos de nuevo al árbol donde estaba sentada y los demás no habían regresado, así que nos sentamos de nuevo ahí y nos dedicamos a observar el horizonte donde aún se veía el sol ocultándose cada vez más…
-Es muy lindo ¿no? - me preguntó mirándome de esa manera que aun no lograba descifrar.
-Sí, nunca había visto todos esos colores, además se ve muy lindo el tono morado que tomó el mar- le respondí con un aire un poco soñador.
-Sí, se ve muy lindo, pero no se compara con… - se detuvo sonrojándose levemente y desviando rápido la vista.
Cuando iba a decirle que continuara con lo que iba a decir escuchamos risas y pasos detrás de nosotros y, de nuevo, nos giramos al mismo tiempo para ver quien se acercaba; eran los demás que regresaban de la tienda, vaya que se tardaron (aunque fue mejor para mi), pero venían con alguien más; eran dos chavos de la reserva, creo que es fácil diferenciarlos por su tono de piel… cuando ya estaban cerca de nosotros uno de ellos dijo:
-Hey Embry, te estábamos buscando… - era Jacob, aunque había cambiado bastante desde la última vez que lo vi, se veía mucho más grande y fornido.
-Hola Jake, mira, ella es Ángela Weber, una de las amigas de Bella ¿recuerdas?- le contestó a Jake mirándome de la misma manera en que me había estado mirando todo el rato.
-Sí, si la recuerdo- le dijo a Embry como examinándolo con la mirada, y pareció darse cuenta de la manera extraña en que me miraba porque le puso cara como de complicidad mezclada con algo de burla… Y Embry le devolvió la mirada de complicidad y asintió con la cabeza, lo que me dejó algo desconcertada… No entiendo porque me fijo en todo lo que Embry hace, como si no existiera nadie mas que él.
El otro chavo se llamaba Quil, y los tres se ofrecieron a ayudarnos con la fogata mientras platicábamos un rato, y casualmente Embry se sentó junto a mí, aunque la verdad no me molestó en lo absoluto… Todos platicaban alegremente y trataba de prestar atención a las conversaciones, pero Embry no me quitaba los ojos de encima, aun cuando platicaba animadamente con los demás, no desaprovechaba ninguna oportunidad para mirarme, esa mirada que (aunque me cueste reconocerlo) me derretía, esa mirada llena de ternura, pero a la vez llena de ansiedad… De pronto una pregunta me sacó de mi ensimismamiento:
-Oye Jacob, ¿no has sabido nada de Bella? Como eres su amigo del alma- preguntó Mike con algo de recelo, yo que creí que ya lo había superado…
-No, no sé nada de ella desde hace un buen tiempo, creo que sigue en Alaska…- respondió Jacob, con una nota extraña en la voz que no logre descifrar mientras intercambiaba una mirada cómplice con Embry y con Quil… A mí no me engañaban, ellos sabían algo que nosotros no y lo iba a averiguar, a demás, tenía el presentimiento de que no iba a ser tan difícil averiguarlo y sería pronto… muy pronto…
