Ya había terminado, pero comenzaba a sentir como el fuego avanzaba por mis venas. Estaba llegando la peor parte.
Capítulo noveno
No sabía si podría gritar y tampoco quise hacerlo, recordaba algo de lo que había sucedido antes de las llamas, el dolor, la calidez y el comienzo del fuego. Ahora este último dominaba la escena, no recordaba bien el motivo de aquel suplicio, pero de algún modo sentía que sabía de ante mano que no podría recordarlo. Tenía el sabor de los importante, tenía que serlo para que yo diera mi vida por ello. Pero la pregunta del millón de dólares ¿Por qué demonios nadie me apaga? ¿Es que acaso no ven el fuego? No voy a volverme un trozo de carbón lo sé… Pero como lo sé… Recuerdo a alguien contándome sobre el fuego, sobre como la sangre se "evaporaría" de mis venas al ser devorada por esas "flamas".
Con esta pequeña información en mente, busqué distraerme esforzándome en recordar. No sabía cuanto duraría aquello para mi, en esta especie de inconsciencia consiente no puedo llevar cuenta del tiempo, pueden pasar horas, días, hasta meses. Traté de recordar rostros, comencé por los simples, mis padres. Aún podía sentir el perfume de vainilla de mi madre en la nariz y el rasgueo de la guitarra de mi padre, su voz ensordecedora. Recordé también una foto que había robado del ático, allí estaba William con mis padres pero ya mayores, me había sorprendido no encontrar fotos de ellos aun más pequeños. Volví a la actualidad y los rostros de mi nueva familia aparecieron, como recordaba que eran mi familia, no lo sé, simplemente recordé sus rostros pálidos y perfectos durante bastante rato. Cuando comencé a pensar en la eternidad de este coma, comencé a sentir como el fuego avanzaba imparable hacia mi corazón. Latía frenéticamente, despidiéndose de esa actividad propia suya que ya no regresaría, cuando fuese devorado sería el fin de mis días y el principio de los siglos. Percibía el fuego arrasando mi corazón, ya no podía contenerlo, grité y me arqueé violentamente, sentía lo acolchonado en mi espalda ¿Cómo es que el fuego no devoró todo a mi alrededor también? Pero tampoco pude concentrarme en eso, mi vida terminaba en un gemido y un grito de dolor.
Desperté en esta nueva etapa despacio, esperaba desesperarme, por los aromas en el aire pero decidí no respirar, por los detalles que mis nuevos ojos verían pero preferí no abrir los ojos. Me quedé quieta, probé relajar cada centímetro de mi cuerpo, acompasé mi respiración igualándola a un pulso imaginario y me deslicé hacia el suelo.
Allí los noté, expectantes y les sonreí, pensé que eso esperaban de mi, una señal de que estaba bajo control. Se movieron y Alice avanzó unos pasos hacia mi con un bulto algo grande en sus brazos y lo giró hacia mi. Sus ojos me perforaban, me desarmaban, mi bebé tenía mis pómulos y las largas pestañas de su padre, también sus ojos verdes. Levantó sus manitas impacientes hacia mi, pero me miraba seriamente, como si fuese a reprocharme algo. Sentí su aroma por primera vez cuando avanzaba a su encuentro, me quemó la garganta y me detuve en seco. Intentaba controlarlo pero se me estaba poniendo difícil, quería dominarme, pero estaba famélica. Miré a Edward y a Jasper, sabía que lo habían notado, debían moverse rápido.
Pensé velozmente y busqué una salida, la ventana estaba cerca y no tardaría mucho en alcanzarla. Avisé a Edward de mi siguiente movimiento, quizás estuviese muy preocupado como para estar lo suficientemente atento, y avancé hacia mi escape. La abrí rápidamente y me arrojé al exterior, salté como para caer parada y lo logré. Corrí por el bosque olfateando, sintiendo cada pequeño aroma y sonido, viendo cada pequeño detalle a mi paso.
Paré en un río y diagramé un salto hacia el otro lado, conocía mi poder, sabía qué me era posible. Ya del otro lado percibí un aroma particular y lo seguí. Corría primero agazapada, luego casi en cuatro patas, dejaba fluir mi instinto animal por cada poderoso músculo.
Frené mi carrera a unos metros de mi presa y el viento me dejo ver que llevaba. Un vestido de tirantes con bordes de encaje y volados rosa chicle y unos zapatos de tiras haciendo juego. Alice se había divertido bastante haciéndolo. Después noté los bucles con cintas fucsias colgado a los lados de mi cara, puesto que se habían hecho hacia atrás en la carrera, pero no se habían desarmado, olían al fijador de cabello de mi abuela.
Un nuevo cambio del viento atrajo nuevamente su aroma hacia mi, y sin una estrategia fija salté sobre su espalda en el momento en que se irguió. Sentí su pelaje entre mis dedos y el quebrarse de su cuello cuando, en un veloz movimiento, lo giré hacia mi. Aprecié el punto cálido en su pescuezo y retraje los labios para, al fin, comenzar a saciarme
Continuará…
Holaaa!!! Gracias como siempre por esperar y por sus reviews que son tan valorados y esperados. Ya siento que las quiero chicas
Disculpen mi retraso… ES QUE HABÍA PERDIDO EL CUADERNO CON LA MITAD DEL CAP!!! Me quería morir porque ya había prometido que no iba a tardar en actualizar…
Se viene la cuenta regresiva… Y ya tengo pensado no sólo el final, sino también un epílogo… Que me va a dejar contenta a mi y sólo a mi xD
Gracias a todas por leer y por sus reviews, es un placer para mi recibirlos.
Hasta el próx. cap!!
