... una última cosa. ¿Qué tan en peligro crees que estemos?
Capítulo décimo tercero
- No lo sé. Ella no era muy mortífera que digamos cuando la conocí. Además no solía demostrar mucho carácter.
- Entonces desconoceremos por completo la forma en la que atacará hasta que la decida. – Tomé mi mentón en gesto pensativo.
- ¿Hasta que lo decida?
- Alice puede ver el futuro. Tenemos la ventaja de que ella no conoce como funciona.
Un silencio incómodo se extendió en la habitación. Mientras yo calculaba las posibilidades ¿y si ella sabía que Alice la había visto? Si ese había sido su plan desde un comienzo estábamos en problemas. Sería bueno que ella dependiese de algo para utilizar su don, al ser quiromántica, posiblemente necesite el contacto con la persona, pero si no es así…
- ¿Cuántos de ellos tienen dones? – Preguntó en un suspiro.
- Edward, Alice, Bella y Jasper, parecen poseer lo que podría llamarse don. Edward es telépata, Bella puede crear una especie de escudo invisible, Alice ya lo dije, y Jasper puede controlar las emociones de las personas. Carlisle, Esme, Rosalie y Emmett sólo parecen conservar características de sus personalidades.
- Había escuchado de eso. ¿Tú posees algún don?
- No, no tenía nada especial tampoco cuando era humana.
- No seas dramática.
- No lo soy, es ser realista. Mis únicos talentos eran el diseño y la pintura, no creo que esos talentos se vuelvan un don de la utilidad de los del resto.
- Son parte de quien eres.
- Lo sé, no los estoy menospreciando. Y ahora creo que es momento de volver a la casa.
- Sí. Vamos.
Nos vestimos, robé del armario una camisa de Edward y se la di. Tenía miles iguales. Caminamos, a pesar de poder correr, caminamos por el bosque disfrutando del tacto de nuestras manos, del tiempo humano que habíamos perdido en palabras en papel. Ya no podía evitar perderme en sus ojos dorados, al parecer el había tomado el mismo camino que Carlisle y su familia. Y sus labios eran mi perdición, ya no imaginaba el mundo sin ellos, volvía a sentirme como una estúpida adolescente enamorada. No era problema ahora ya no poder conservar la cordura, lo peor era que no me molestaba perder mis casillas a cada momento. Estábamos a punto de entrar y lo besé por última vez en la intimidad de nuestro pequeño momento.
Alice tenía a Charles en brazos, sentados en el gran sofá blanco junto a Jasper, mientras sostenía la botella con sangre para que él bebiera. No me acerqué mucho, aun no toleraba ese olor. Edward y Bella jugaban con Renéesme en otra esquina de la habitación, supuse que Carlisle estaba en su estudio, junto con Esme. Rosalie y Emmett miraban la TV como si nada. Comencé a acercarme a medida que notaba el final del biberón, quería a mi bebé en mis brazos otra vez, pero todo se sucedió muy rápido. Sentí una estampida en el ventanal a mi izquierda y cuando me di cuenta estaba tirada en el piso con una mujer morena sobre mí. Un switch reaccionó en mi cabeza. La tomé por los brazos y la tiré, al estilo de un martillo, por el mismo hueco por el que ella irrumpió. Seguí la trayectoria que hizo, gruñendo como una bestia enfurecida, dejando que mis instintos casi animales me guiaran. Llegué a un cráter, en el cual claramente había aterrizado Ireth, ella no estaba allí. Me planté firme, escuchando cada sonido a mí alrededor, esquivé lo que sentí como una ráfaga de humo y abrí los ojos. Frente a mi se erguía aquella gitana que planeaba terminar con mi vida e incluso la de mi hijo. Así el bosque y la casa, se habían convertido en un campo de batalla para una vampiresa y una neófita enfurecidas.
Continuará…
Gracias por su apoyo, como siempre. Ya estamos sintiendo las notas finales de esta historia.
