Disclaimer: No sé a quién pertenece Mahou Shoujo Lyrical Nanoha, pero desde luego, no a mí. Eyes on Me es una canción de Faye Wong aparecida en el videojuego FF8, así como el nombre de Galbadia. Y la canción Behind these hazel eyes es de Kelly Clarkson. Así que sólo soy poseedora de las tonterías que se me ocurren ^^·U .
Dicho esto...
EYES ON ME
Pista V: Stand there as I whisper
La música que sonaba a ritmo de jazz en el interior del local fue dando paso al silencio, al aplauso del público y posteriormente a un bullicio que llevaba a deducir que era hora de volver a casa.
Una joven de ojos azules se aproximó a paso ligero a las paredes que contenían todo ese ruido.
-¿Hayate?
-¡Yuuno! Estaba segura de que rondarías por aquí.
-Vengo siempre para que Nanoha no camine sola a casa.
-Qué considerado.
-¿Has visto? Todo un caballero.
-Un caballero que se peina como un pijo, pero sí.
Apoyado en una pared cercana a la puerta del Galbadia y con un dedo marcando la página del libro en la que se había quedado, Yuuno rió y decidió que no valía la pena contestar. Hayate siempre conseguía terminar con un comentario mordaz, de modo que era mejor no seguirle la corriente.
-¿Qué haces tú aquí? ¿Vienes a cantar?
La castaña esbozó una sonrisa, divertida.
-No, no. Reservo ese placer para el público del Carnegie Hall. He venido a ver a Nanoha, obviamente.
-Bueno, ya lo imaginaba –se encogió de hombros-. Supongo que preguntaba por ser amable.
La sonrisa de Hayate se esfumó con discreción.
-Está muy afectada por la desaparición de su amiga, ¿no?
De alguna manera, Yuuno se sintió atacado. No tanto por la pregunta como por la mirada expectante que su amiga tenía clavada en él. Ponía esa cara que tan bien conocía de saber más de lo que estaba diciendo, y de buscar más información de la que uno podía ofrecerle.
-No está muy bien, no.
-¿Y tú? ¿Estás bien?
Cerró el pesado libro con fuerza. Se separó de la pared y miró con seriedad a su amiga mientras ésta aguardaba la respuesta con algo de preocupación.
-Estoy bien.
Pasaron pocos segundos en silencio.
-Ah.
-Sí.
La conversación aparentemente vacía dio a su fin cuando la puerta del local se abrió con lentitud y ambos vieron a una Nanoha cabizbaja salir por ella. Pareció sorprendida al ver a Hayate, y forzó una sonrisa para las dos personas que habían acudido a buscarla.
-Vaya, con esa cara de muerta se nota que te lo pasas en grande en el trabajo –saludó su amiga.
Nanoha se esforzó por reírle la gracia. Llevaba todo el día y toda la noche pensando en Fate, en qué le debía de haber pasado. En lo mucho que echaba de menos notar sus ojos borgoñas posarse sobre ella cuando cantaba en el escenario.
Y no lograba desprenderse de ese sentimiento de culpabilidad.
Al final, decidió caminar hasta la vivienda de la cantante. Aunque conscientes de que era madrugada, Yuuno y Hayate no pusieron inconveniente. Además, en el fondo ellos también se sentían intrigados por descubrir qué había ocurrido. Y conocían a Nanoha lo suficiente para saber que era capaz de ponerse a aporrear la puerta hasta obtener respuesta, de modo que consideraron adecuado que hubiera alguien junto a ella que le impidiera montar una escena de ese calibre.
La casa de Fate ya era visible a lo lejos cuando Nanoha se percató de algo.
-Hay una luz encendida.
Aminoró el paso, y sus acompañantes hicieron lo propio hasta alcanzarla. Sólo se detuvieron cuando el edificio en cuestión se encontró apenas un par de metros delante de ellos.
-Hay luz, ¿verdad? –quiso asegurarse Nanoha- Y ruido.
-Música –apuntó Hayate-. Me extraña que los vecinos no hayan llamado a la policía.
Al notar el repentino afligimiento de la chica, Yuuno posó una mano sobre su hombro.
-¿Estás segura de que ése es su piso? Tal vez te confundes y sea el de arriba, o el de abajo…
Nanoha sacudió la cabeza. Estaba segura de que se encontraba mirando en la dirección correcta. Contó los pisos de uno en uno para reafirmar su convencimiento.
-No me equivoco –musitó. Después emitió un largo suspiro cansado-. Vámonos a casa.
Haciendo caso omiso de lo que los otros dos trataban de decirle –que tal vez sería buena idea llamar al timbre para que pudieran hablar con Fate, o con quien fuera que se encontrara en el piso-, dio media vuelta y comenzó a deshacer los pasos que la habían llevado hasta allí.
Lo único que cubría su cuerpo en ese momento era un fino pijama. Llevaba el pelo suelto, más enredado que de costumbre a causa del ejercicio y sus pies descalzos ya se habían habituado al frío del suelo. Con la mano derecha mantenía un cepillo cerca de su boca, a modo de micrófono, mientras sentía que su garganta no daba más de sí.
-¡Swallow me then spit me out! (¡Trágame, luego escúpeme!) ¡For hating you I blame myself!(¡Me maldigo por odiarte!) ¡Seeing you it kills me nooow! (¡Verte me mata ahora!)
Se detuvo al ver que su madre fruncía el entrecejo.
-…¿He hecho algo mal?
-La última nota –apuntó Precia-, prueba a hacerla más baja.
-¡Seeing you it kills me nooow! –repitió, haciendo caso de la sugerencia.
No recordaba haber visto la sonrisa de la mujer después de la muerte de Alicia. Pero acababa de hacerlo. Acababa de sonreír con aprobación, mientras la miraba a ella. Eso le produjo una extraña y placentera sensación. Por una vez, sentía que estaba haciendo lo correcto.
Habían pasado dos días desde que se había hecho la herida en la cabeza con la mesita de café. Todavía tenía las marcas de arañazos en ambos brazos. Pero desde que había encontrado una oportunidad para canalizar sus sentimientos, todo eso había perdido importancia. Y su madre parecía comprenderla en cierta medida, lo cual la hacía sentir mucho mejor.
La mañana del día anterior, Precia había aparecido con su mala cara de costumbre, anunciando que había conseguido que un productor musical aceptara presenciar una actuación de Alicia. En primera instancia, Fate se había negado en rotundo al simple hecho de salir de su habitación, pero todo cambió al escuchar cierta canción en la radio. Extrañamente, sintió que podía llegar a sentir la música. Que tal vez no fuera tan mala idea haber pisado un escenario cuando no era a ella a quien le correspondía hacerlo.
Si, desde algún lejano lugar, su hermana Alicia podía verla, tal vez no se sentía tan decepcionada como siempre había creído.
Ahora se encontraba ensayando en presencia de su madre la actuación que podría llevarla a entrar en el mundo de la música de una vez por todas. Nunca antes había cantado una pieza con tanta fuerza. Si era capaz de superar su vergüenza y actuar como debía delante de un local lleno de gente –aunque el Galbadia no siempre estaba lleno de personas especialmente interesadas por la música–, y lo más importante, delante del productor, probablemente la relación con su madre iría a mejor. Y ella ganaría algo de autoestima.
No obstante, el verdadero motivo por el cual quería llevar a cabo una actuación que dejara atrás todas las que había hecho antes era que deseaba cantarle a Nanoha lo que sentía, el daño que le había hecho. Se sentía traicionada y despechada. Y eso era todo lo que podía hacer para obtener algún tipo de satisfacción, o de venganza. Quería ver la cara de la chica al escuchar sus palabras.
No creía que en ningún momento la castaña hubiera pretendido herir sus sentimientos. Pero tampoco los había tenido en cuenta. Y ahora ella estaba hecha trizas. Por lo tanto, se consideraba con el derecho, al menos, de expresarse.
Precia había acordado con el productor musical que éste acudiría al Galbadia en un par de noches. Así que ambas pusieron todo su empeño en que la actuación fuera perfecta. Durante esos días, Fate ni siquiera tuvo que discutir con su madre para que le permitiera quedarse en casa en lugar de volver al local.
En ese momento, lo importante era ensayar hasta que todo saliera a la perfección.
Yuuno y Hayate tomaron asiento en la mesa más cercana al centro del escenario, aquella que Nanoha siempre escogía antes de trabajar como camarera. Pocos minutos después, la susodicha apareció corriendo como alma que lleva el diablo hacia ellos.
-¡Está aquí! –exclamó, jadeando- ¡Fate ha venido!
El rubio se levantó de su silla y puso las manos sobre los hombros de la chica, tratando de calmarla.
-Respira –sugirió-. ¿La has visto?
Sacudió la cabeza enérgicamente.
-No; me lo ha dicho el jefe.
-Eso es buena señal -indicó él-. Si se encontraba mal, se ha recuperado. Sea como sea, podrás hablar con ella.
-No… -la mirada de Nanoha se ensombreció ligeramente- Tú no lo entiendes. No sé si voy a poder.
Salió corriendo en la misma dirección por la que había venido.
-Al menos podría haber preguntado si queríamos alguna bebida –resopló Hayate. En realidad, trataba de eliminar lo incómodo de la situación.
Yuuno no la escuchó. Tomó asiento de nuevo, con la mirada perdida, y emitió un suspiro de resignación. Comenzaba a sentir dolor de estómago.
Diversos cantantes habituales en el local actuaron esa noche, durante un par de horas. Para una gran parte del público fue una sorpresa que se anunciara por el micrófono el regreso de Alicia, una joven que hacía exactamente una semana había dejado de acudir a su actuación de cada noche.
Para Nanoha no hubo sorpresa alguna. Llevaba toda la jornada siendo víctima de los nervios, tropezando con los largos manteles de las mesas y dejando caer bebidas sobre los clientes. Incluso así, sintió cómo se desestabilizaba repentinamente al escuchar el anuncio de la aparición de Fate.
Al fin, lo que llevaba toda la noche esperando. No, no toda la noche. Una semana entera. Y no tenía forma de saber si se encontraba tan descompuesta por el hecho de no haber sabido de ella durante tantos días, o bien porque no sabía cómo actuar ahora que al fin volvería a verla.
Comenzaron a sonar unos acordes de guitarra. Marcaban un compás lento.
La rubia apareció en el escenario y todos los presentes se pararon a mirarla dos veces. No parecía ella misma.
La siempre discreta y esquiva Alicia hoy parecía una persona completamente distinta. Entró con el ceño fruncido, a paso decidido, con un aspecto que distaba de todo con lo que había parecido ser anteriormente. El máximo culpable era un vestido escandaloso, con vuelo, negro, con decoraciones blancas en contraste. Largo hasta el inicio de las rodillas. Y un corsé que no parecía precisamente adecuado para cantar.
Nanoha se quedó largos segundos observándola con la boca abierta, hasta que un cliente llamó su atención y ella estuvo apunto de tirarle la bandeja por encima a causa de un tropiezo.
Seems like just yesterday (Parece que fue ayer)
You were a part of me (Cuando eras una parte de mí)
I used to stand so tall (Solía ser tan orgullosa)
I used to be so strong (Solía ser tan fuerte)
Yuuno observó desde su asiento el espectáculo que comenzaba a desarrollarse sobre el escenario. Mientras, sentía cómo el dolor en su estómago iba en incremento.
Fate continuó cantando suavemente, con la boca muy cerca del micrófono, el cual estaba siendo rodeado por los largos dedos que asomaban a través de los agujeros de unos guantes oscuros.
Tenía los ojos entrecerrados y parecía estar recordando algo.
Your arms around me tight (Tus brazos rodeándome con fuerza)
Everything, it felt so right (Todo, me hacía sentir tan bien)
Unbreakable, like nothin' could go wrong (Irrompible, como si nada pudiera ir mal)
Hayate, a un lado de Yuuno, no podía evitar sentirse espectadora a las puertas de la tragedia.
Now I can't breathe (Ahora no puedo respirar)
No, I can't sleep (No, no puedo dormir)
I'm barely hanging on (Apenas me tengo en pie)
La música insinuó un cambio repentino de ritmo. Así como Fate, que pisó fuerte con sus altas plataformas y abrió sus enormes ojos borgoñas.
La batería hizo acto de presencia.
Here I am, once again (Aquí estoy, de nuevo)
I'm torn into pieces (Estoy hecha pedazos)
Can't deny it, can't pretend (No puedo negarlo, no puedo fingir)
Just thought you were the one (Pensé que eras la indicada)
Finalmente, ocurrió lo que se había venido avecinando desde el principio de la canción: Nanoha dejó caer la bandeja que tenía en sus manos con varias bebidas sobre ella. Notó que se quedaba clavada en el sitio al escuchar esa última frase saliendo por los labios de la rubia.
Broken up deep inside (Rota por dentro)
But you won't get to see the tears I cry (Pero no verás las lágrimas que lloro)
…Saliendo por sus labios, pero viniendo de mucho más adentro.
Por algún motivo, sus piernas comenzaron a temblar. Sentía frío por todo el cuerpo y un calor sofocante en la cara. Sentía la necesidad de esconderse, alejarse de ese sonido. Sentía que debía permanecer allí, de pie, y escuchar hasta el final.
No sentía nada. El aire era tan pesado que ella no existía.
Behind these hazel eyes (Tras estos ojos avellana)
Los ojos verdes de Yuuno iban cambiando de dirección con nerviosismo según iba observando a su novia y a la cantante.
I told you everything (Te lo conté todo)
Opened up and let you in (Me abrí y te dejé entrar)
You made me feel alright (Me hiciste sentir bien)
For once in my life (Por una vez en mi vida)
Los presentes alternaban las miradas atónitas sobre el escenario con las de extrañeza que se intercambiaban entre ellos. La ausencia evidente de otros instrumentos aparte del piano que solía acompañar a Alicia ponía en relevancia el hecho de que esa canción no era, ni sería jamás, jazz o un estilo similar. No era un tipo de música que sonase muy a menudo en el Galbadia.
Now all that's left of me (Ahora todo lo que queda de mí)
Is what I pretend to be (Es todo lo que pretendo ser)
So together, but so broken up inside (Tan entera, pero tan rota por dentro)
Fate miró a la torpe camarera de ojos violetas por primera vez en toda la noche. De reojo, porque no quería establecer contacto visual con ella.
De todos modos, Nanoha no se encontraba mirando en ese momento. Estaba recogiendo unos cristales del suelo mientras se disculpaba balbuceando a los clientes más cercanos.
'Cause I can't breathe (Porque no puedo respirar)
No, I can't sleep (No, no puedo dormir)
I'm barely hangin' on (Apenas me tengo en pie)
Necesitaba algún tipo de venganza, y eso era todo lo que podía conseguir. No era capaz de hacer daño a alguien; tan sólo de expresarse de ese modo. A su propio modo. Quería vengarse de la persona a la que más había llegado a querer.
Quería vengarse por haberla hecho sentir feliz. Hacía mucho que ella había renunciado a la felicidad, y aún así, jamás se había quejado. Aceptaba su vida tal y como era, aunque no fuera de su agrado. Se conformaba con lo que tenía. Entonces, ¿qué necesidad había de darle algo para después arrebatárselo sin contemplaciones? Porque eso era lo que la camarera del Galbadia le había hecho… y no podía evitar sentir la necesidad de hacerle saber el calvario que estaba viviendo. Lo mal que lo estaba pasando.
Here I am, once again (Aquí estoy, de nuevo)
Nanoha observó a la rubia desde la barra. Respiró hondo varias veces para evitar romper a llorar. La noche estaba siendo un desastre, y sus problemas con los clientes era lo que menos le preocupaba en esos momentos.
Se sentía como una basura.
I'm torn into pieces (Estoy hecha pedazos)
Can't deny it, can't pretend (No puedo negarlo, no puedo fingir)
Just thought you were the one (Pensé que eras la indicada)
Si alguien le hubiera preguntado, la camarera no habría sabido contestar por qué se encontraba en ese estado de ansiedad.
Broken up deep inside (Rota por dentro)
But you won't get to see the tears I cry (Pero no verás las lágrimas que lloro)
Pero Yuuno, sentado a varios metros de ella, lograba hacerse una idea bastante acertada.
Behind these hazel eyes (Tras estos ojos avellana)
Si alguien, probablemente dos personas, estaban sufriendo a causa de esa situación, significaba que algo fallaba. Él no quería ser cómplice del dolor de una persona.
Eso pensaba mientras veía a la rubia que parecía desangrarse sobre el escenario.
Swallow me then spit me out (Trágame, luego escúpeme)
Fue en ese preciso momento en el que la cantante buscó con la mirada a Nanoha. Se obligó a dirigirle una mirada clara, sin un atisbo de duda o de inseguridad. Que supiera a quién iba dedicada su canción… una vez más.
For hating you, I blamemyself (Me maldigo por odiarte)
Su voz sonó cargada de rabia. Alguien aplaudió y chilló desde el fondo de la sala para animarla.
Seeing you it kills me now (Verte ahora me mata)
Nanoha dio un respingo mientras sentía que la mirada borgoña la inmovilizaba.
Yuuno bebió un largo trago antes de decidirse.
El chico se puso en pie e ignoró por completo a Hayate cuando ésta quiso saber adónde se dirigía.
Nanoha, con la mirada fija sobre el escenario, no se percató de la cercanía de su novio hasta que él habló con voz alta y clara.
-Tenemos que hablar.
No, I don't cry on the outside (No, no lloro por fuera)
A la castaña le costó enormemente dirigir su mirada hacia él. Cuando por fin fue consciente de lo que le había pedido, asintió lentamente con la cabeza.
Anymore... (Nunca más…)
Yuuno la llevó hacia el fondo del local, en un lateral cercano a la puerta, para que la música quedara lo más lejos posible.
Fate frunció el ceño al ver tan alejada a la pareja. Lo único que quedaba dentro de su campo de visión era la espalda del chico. Su frustración se dejó notar en su voz. Y no pudo evitar sentir un tremendo odio hacia los dos.
Ellos, la parejita feliz. Ella, la estúpida que se había hecho ilusiones.
Here I am, once again (Aquí estoy, de nuevo)
-¿Qué pasa? –quiso saber Nanoha, levemente más calmada ahora que su atención no estaba centrada en el escenario.
I'm torn into pieces (Estoy hecha pedazos)
-Nanoha, yo…
Se llevó la mano al mentón y miró hacia el suelo durante unos segundos. Estaba seguro de lo que quería hacer, llevaba mucho tiempo pensando en ello. Y sabía que en realidad le estaría facilitando las cosas a la que todavía era su novia.
Can't deny it, can't pretend (No puedo negarlo, no puedo fingir)
-¿Estás bien?
Él la miró directamente al escuchar su voz, con unos ojos verdes preocupados.
Just thought you were the one (Pensé que eras la indicada)
-Tenemos que dejarlo. Esto empieza a no tener sentido.
Nanoha abrió unos ojos como platos. No esperaba esa noticia. La situación con Yuuno había mejorado bastante desde hacía un tiempo. Disfrutaba de su compañía, y era consciente del cariño que sentía hacia él. Aunque también sabía que había desaparecido cualquier rastro de pasión.
Extrañamente, fue como si se hubiera quitado un peso de encima. Notó algo de alivio unos segundos antes de mentalizarse de que era una persona horrible por ello.
Broken up deep inside (Rota por dentro)
Una vez más durante esa noche, sintió ganas de llorar. El rubio tenía razón; la relación no era ni mucho menos como al principio, y era evidente que había llegado a punto muerto.
But you won't get to see the tears I cry (Pero no verás las lágrimas que lloro)
Había bajado la mirada al suelo mientras pensaba en todo eso. Cuando volvió a alzarla, dispuesta a dirigirle unas palabras a Yuuno, se sorprendió al percatarse de que él miraba hacia el escenario con el ceño fruncido y apretando los puños.
Behind these hazel eyes (Tras estos ojos avellana)
No tenía claro qué debía decir. Tal vez el chico veía los sentimientos de Nanoha con más claridad que ella misma. Pero no parecía dispuesto a reprocharle nada.
-Lo siento mucho –musitó ella.
Yuuno dirigió de nuevo su mirada hacia la chica justo cuando ella echaba a caminar a paso ligero lejos de allí, hasta llegar a los servicios de mujeres.
Here I am, once again (Aquí estoy, de nuevo)
Fate clavó sus ojos en Nanoha hasta que volvió a perderla de vista.
I'm torn into pieces (Estoy hecha pedazos)
Cerró la puerta tras de sí, y apoyó la espalda y la cabeza en ella. Estaba hecha un manojo de nervios: Fate la odiaba, y Yuuno debería hacerlo. Tenía todo el derecho. Nanoha también se odiaba a sí misma. Sentía el pecho lleno de inquietud, ansiedad, ¿angustia?
Respiró hondo. Trató de tranquilizarse y pensar con la cabeza fría. Tenía que analizar la situación, verla de otro modo.
O, al menos, verla.
Fate la odiaba, probablemente por el hecho de no haberle explicado que tenía novio, a juzgar por la ocasión en que le presentó al chico. Aunque ellas nunca habían llegado a mantener una relación amorosa.
Can't deny it, can't pretend (No puedo negarlo, no puedo fingir)
Pero tampoco podía negar que lo que sentía por la rubia sobrepasaba cualquier sentimiento de amistad. Tal vez Fate también se había dado cuenta y se había hecho ilusiones con ello.
Por lo tanto, era posible que para Yuuno la situación fuera evidente. Al igual que lo era para Hayate, aunque ella hubiera pretendido esquivar los comentarios con segundas de su amiga. Era mucho más feliz esquivando una situación tan complicada, pero a causa de su comportamiento ahora se la encontraba de cara. Sin posibilidad de evasión.
Yuuno siempre la había apoyado en los malos momentos. Se trataba de la persona ajena a la familia de sangre que más tiempo había pasado con ella. Era quien mejor la conocía.
Just thought you were the one (Pensé que eras la indicada)
Probablemente se trataba de las dos personas a las que más quería, y les había hecho daño a ambas. Por ser demasiado egoísta, por no pensar en las consecuencias de lo que hacía, por querer ser feliz sin pensar en el bienestar de los que se preocupaban por ella.
Broken up deep inside (Rota por dentro)
¿Por qué se había sentido aliviada después de que Yuuno rompiera con ella? ¿Acaso en el fondo había visto la oportunidad perfecta para estar con Fate sin tener que preocuparse de nada?
En ese preciso momento se percató de que, incluso tratando de analizar la situación fríamente, era una persona horrible. Se merecía todo lo que le estaba pasando. Se merecía perder a Yuuno y a Fate al mismo tiempo. Porque lo que ellos, ambos, merecían, era una persona mejor a su lado…
But you won't get to see the tears I cry (Pero no verás las lágrimas que lloro)
Su espalda resbaló por la superficie de madera hasta quedar sentada en el suelo. Se abrazó a sus rodillas y dejó que las lágrimas que tanto había estado aguantando comenzaran a caer libremente.
Behind these hazel eyes (Tras estos ojos avellana)
El público le dedicó a la cantante los aplausos más enérgicos que jamás le habían regalado. Ella sonrió de medio lado, agradecida, y dedicó diversas reverencias a los presentes. Después bajó del escenario y se dirigió a su madre.
-Debo admitirlo, Alicia –Precia se acercó a ella, sus labios casi esbozando una sonrisa-. Has estado espléndida. Si el productor es quien creo haber visto, estoy segura de que le has encantado.
La rubia asintió con la cabeza. Se sentía liberada, de algún modo, pero en su cuerpo reinaba una sensación agridulce. No había visto a Nanoha después de que se fuera a hablar con Yuuno. Y éste había salido del local tras la charla.
-Vámonos a casa –pidió la chica.
Ni siquiera se cambió de ropa. Quería salir de allí en cuanto antes. Tal vez, de esa manera, todo lo que le hacía daño se quedaría encerrado en el Galbadia, lejos de donde pretendía estar en una buena temporada. Al menos, si las cosas con el productor musical iban bien.
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Notas de la que no merece ser llamada autora:
Llevo tanto sin subir nada por aquí (pese a que este capítulo ya estaba escrito en sucio; sólo necesitaba un repaso a fondo), que no merezco que nadie me lea, ni reviews ni nada, y soy consciente T_T·Uu . No obstante, os pido opiniones si llegáis a leerlo... y os doy mil gracias U_U· . La verdad es que me cuesta mucho publicar fics porque no creo tener la imaginación necesaria para desarrollar las historias... ^^·U Pero si a alguien le gusta, me doy por satisfecha (más o menos, ya que sigue sin gustarme a mí misma... XD).
Ejem... Ha pasado mucho tiempo, espero que todos y todas estéis bien =DU . Podría dar mil excusas sobre por qué no he actualizado hasta ahora, podría deciros que me he dedicado a escribir intentos de novelas para concursos, que mis prácticas de Periodismo se han comido media vida... Pero lo cierto es que podría haber escrito al menos dos o tres capítulos desde mi larga época de inactividad +_+· . Así queeee... no puedo más que disculparme, y desear veros en el próximo capítulo U_U· .
