Los personajes de Bleach no me pertenecen y bla,bla,bla.
Nee... se habrán dado cuenta que no me gusta poner "Flashback"... no creo que haya mucha confusión realmente. Sólo hay que tener en cuenta que las palabras en cursiva están en la mente de los personajes, eso es todo. n.n
Sin respuestas claras
Hinamori observó a sus dos amigos bebiendo sake y riendo tontamente. Tras un suspiro, se acercó a ellos.
-Hola, chicos.- Renji y Kira se giraron a saludarla.
-Hola, Hinamori.-dijo Kira.
-¿Dónde está tu amiga?
-Se ha ido… bueno, Matsumoto se la ha llevado, más bien.-respondió inocentemente. Renji resopló.- ¿Ocurre algo?
-Nada, solo que a Renji le gusta tu amiga.
-¡¿Qué?
-¡No digas estupideces, Kira!
-Chicos… creo que habéis bebido demasiado.
-¡Anda ya! ¡Pero si la fiesta acaba de empezar!- dijo Renji, alegremente.
-Sí…
-Oye, ¿no es ése Hitsugaya?- señaló Kira.
Tsuki miró sorprendida al portador de la tercera taza. Matsumoto, en cambio, sonrió de oreja a oreja.
-¡Hisagi, qué sorpresa! Tsuki, este es Hisagi, teniente del noveno escuadrón, y mi mejor compañero de bebidas.
Tsuki tensó por un momento sus músculos. ¿Teniente del noveno escuadrón?
-Pero, ¿por qué me preguntas por mi capitán y por la lealtad?
-No pienses mal, no sospecho de nadie. Pero tampoco puedo confiar. El capitán de Kira también es un traidor.
-Y el de la novena.
-Es cierto… me había olvidado. Fueron tres capitanes. Pero, ¿por qué?
-Bueno, el poder corrompe mucho los corazones de las personas. Y según me dijeron, el poder que ellos ansiaban iba más allá de lo que imaginamos.
Tsuki miró con detenimiento al hombre. Estaba bebido, era obvio que no actuaba siguiendo tan ciegamente a la razón en aquél momento.
-¿No vas a presentarme a tu amiga, Rangiku?
-Claro.- dijo, dándole un sorbo a su sake.- Ella es Tsuki, oficial de la primera división.
-¿Ah, sí? Nunca he oído hablar de ti. ¿Has ascendido hace poco?
-Si con poco te refieres a hace unos treinta años, pues sí.
Hisagi la miró sorprendido, pero en seguida soltó una carcajada.
-¡Oye! Tu amiga tiene carácter.
-Sí, pero es una buena chica.
-Me gusta.- respondió el shinigami. Una música más relajante, pero nada aburrida, comenzó a sonar.-Bien, señorita, ¿le apetecería bailar conmigo?
Tsuki no supo qué contestar, jamás le habían pedido bailar. Pero si lo hacía, quizás podría preguntarle sobre su ex-capitán.
-Está bien.- respondió, mientras le cogía la mano a su compañero. Hisagi la miró a los ojos mientras la cogía por la cintura. Tsuki no tenía pensado dejarse dominar, ni mucho menos, pero empezaba a pensar que aquella situación se le estaba yendo de las manos…
El shinigami se había puesto de pronto serio, y trataba a la chica como si fuera de cristal, algo delicado y que se podía romper. Hacía que Tsuki hiciese hermosos movimientos, a pesar de que ella no tenía ni idea de bailar. La gente se apartó para dejarles sitio. La joven jamás había estado en una situación como aquella, no le gustaba ser el centro de atención y menos en manos de un hombre que no conocía.
Pero tenía que admitir que no le desagradaba en absoluto. Las pequeñas caricias que Hisagi le trasmitía le hacían desear que nunca dejara de bailar. Continuó dando vueltas, sin apartar la vista del shinigami. Él le dedicó una sonrisa, comprendiendo que le estaba gustando.
-Hola, Hinamori.- Hitsugaya se acercó al pequeño grupo, pero no divisó a Tsuki.- ¿Dónde está…?
-Se la ha llevado Rangiku.- le cortó Renji. Kira rió por lo bajo.
-Sí, quería invitarla a tomar sake.
-Otra vez…-murmuró Toushiro.
-¿Qué pasará allí?- dijo de pronto Kira, señalando a un grupo de personas.
-Quizás se estén peleando.
-No se oyen gritos ni nada de eso.
-Si tanta curiosidad tenéis,-dijo el chico- ¿por qué no vais a verlo vosotros mismos?
Los dos tenientes varones se miraron entre ellos, y tras una sonrisa estúpida, salieron corriendo hacia el grupo.
-Te queda muy bien esa camiseta negra, Shiro.
El peliblanco la miró de mala manera, a lo que ella le respondió con una sonrisa.
-A ti también te queda bien ese vestido, pareces otra, Momo-moja-camas.- la chica infló sus mofletes a modo de queja; él simplemente sonrió triunfante.
De pronto, escucharon que los llamaban. Miraron a todos lados hasta que divisaron a Renji y a Kira haciéndoles señales para que se acercaran. Los chicos se encogieron de hombros y se dirigieron hacia ellos.
-¿Qué ocurre, Abarai?- dijo el capitán.
-Mirad eso.
-Esto… no puedo ver nada.- se quejó Momo.
-Bueno, vosotros, que sois más pequeños, podréis pasar entre la gente.- explicó Renji. La chica no se lo tomó a mal y obedeció, pero Toushiro lanzó una mirada furtiva al pelirrojo, que creyó caer fulminado en aquél momento.
Los dos jóvenes se asomaron entre la multitud y observaron la escena: un hombre, que en seguida reconocieron que se trataba de Hisagi, bailaba hermosamente con una chica. Se quedaron estáticos al reconocerla. Tsuki bailaba increíblemente bien, dando sensuales giros y dejando tocar su cuerpo. Hitsugaya frunció el ceño. No supo por qué, pero en aquél momento quería ver a Hisagi muerto.
-¡Caray! No sabía que Tsuki bailara tan bien.- sentenció Hinamori.
-Ni yo.- respondió Renji.
Hitsugaya no dijo nada. ¿Qué le estaba pasando? Sentía que algo le oprimía el pecho. Sentía la necesidad de ir allí y golpear a Hisagi, pero no iba a hacer semejante estupidez. ¿Qué conseguiría con eso? Otra cosa no sabía, pero estaba seguro de que la presión del pecho se iría y se quedaría la mar de bien. Decidió irse de allí, ver aquél espectáculo le hacía sentirse peor.
-Toushiro, ¿a dónde…?- preguntó Hinamori, pero el chico ya se había ido.
No paraba de maldecir mentalmente a Hisagi y el momento en que decidió acudir a la fiesta. La música dejó de sonar, pero poco le importó. Se dirigió a un pequeño bosque que se encontraba cercano al lugar de la fiesta. Se paró en seco y miró al cielo. Era ya noche cerrada. Trató de analizarse a sí mismo y lo que estaba pensando.
¿Matar a Hisagi por estar bailando con Tsuki? ¿A él qué le importaba con quién bailara ella? O cómo bailara, o cómo la tocaba, o…
La imagen del baile volvió a su cabeza. El vestido remarcaba su figura, haciéndola realmente guapa. Era cierto, las ropas de los shinigamis no dejan ver demasiado o nada el cuerpo del portador, por lo que no se había percatado de la figura de la chica.
-¿Qué me pasa? ¿Por qué me siento así?- se llevó una mano a la cabeza, tratando de retener más pensamientos similares.
-Así, ¿cómo?
Toushiro se giró y ante él apareció la chica del baile.
-¿Qué haces aquí?- preguntó.
-Eso debería de decírtelo yo. La fiesta está un poco más adelante…
-Ya he estado.
-Ah, ¿sí? No te había visto.
-Hmph.
-¿Pasa algo?
-Nada.
Se quedaron en silencio un momento. Toushiro se veía realmente molesto por algo, aunque no era capaz de adivinar el por qué.
-He pensado…- dijo la chica.- Que quizás el hombre que me conoce sea un traidor.
Toushiro la miró.
-¿Por qué dices eso? Ya te dije que acusar a alguien de traidor es algo grave.
-Verás… he hablado con Renji, y me ha dicho que los capitanes que traicionaron a la Sociedad de Almas tenían a los hollows bajo su control. Sospeché de Aizen porque su zampakutô tenía el poder de hipnotizar, pero llegamos a la conclusión de que no podía ser él quien hipnotizó a Shiki. Después hablé con Hisagi y me dijo que la zampakutô de Ichimaru podía iluminarse, pero que tú tenías más experiencia que él porque lo habías enfrentado. Y por último, su capitán Tousen. Él es ciego, por lo que no necesitaba de luz, pero tampoco de nadie que lo guiara.
-Espera, espera. ¿Estás diciendo que alguno de ellos está metido en esto?
-No es fácil controlar un arrancar. Pero no estoy segura de nada ahora mismo, no tengo pruebas. A parte, no conozco en persona a ninguno de los tres, por eso los he descartado.
-Es decir, que no has averiguado nada, ¿no?
-Pues no… Pero, ¿a cuántos más shinigamis conoces que tengan el poder de hipnotizar o el de crear luz, además de que tengan a hollows bajo su control…?
-Te equivocas en algo. Si sospechas de ellos, no serían arrancar, sino Vizard. Los arrancar eran hollows que se quitaron la máscara, ¿recuerdas?
-Mierda, es verdad. Entonces, sí, seguimos como antes…
-¿Y el nombre de Same Kazuo? ¿No te dice nada?
-Se me hace vagamente familiar. Pero no soy capaz de recordar quién era. Quizás si viese una imagen suya pudiese reconocerlo…
-¿Y si fuera posible que fuera él quien controlara al arrancar? Piénsalo. Sólo lo hemos visto una vez y Tetsu sólo lo mencionó tras ser derrotado. Quizás lo estaba encubriendo.
-Puede ser. Además, eso explicaría el por qué no encontramos a nadie más con ese extraño poder de iluminar la cueva.
-Debe de ser él. La segunda vez que fuimos, él no estaba, y aquella luz había desaparecido. Todo encaja.
-Sí, pero seguimos sin saber ni quién es él, ni qué quiere de mí.
Los dos suspiraron, resignados.
-¿Puedo preguntarte algo?- dijo ella, tras una breve pausa.
-Sólo si respondes también a mi pregunta.
-Vale. ¿Por qué has venido a la fiesta, si realmente nunca estás de humor para ellas?
Aquella pregunta le pilló por sorpresa. Fue directa, sí, pero no sabía por qué lo preguntaba.
-Pues…- se rascó la nuca, revolviéndose un poco el pelo.- Supongo que porque has vuelto. Mejor pasar contigo un rato más, antes de que te vuelvas a marchar sin avisar.
Esas palabras chocaron contra su pecho. Entonces, era cierto, realmente le habían echado de menos. Observó aquellos ojos turquesa, que ahora no parecían tan enfadados.
-Ahora mi pregunta. ¿Por qué bailabas con Hisagi?
Rectificó. Esas palabras le chocaron aún más. ¿A qué venía esa pregunta? La suya había sido más lógica. Debía de tener una buena razón para ir a la fiesta, considerando que él nunca va a ninguna.
-Pues…- comenzó.- en un principio sólo fue para que me contara acerca de su capitán, pero…
-¿Pero?
-La verdad es que nunca había bailado, y menos de aquella forma. Fue increíble, tenías que haberme visto.
-Sí, te vi, genio. Sino, ¿cómo crees que sé que bailaste con Hisagi?
-Pues es verdad…- miró con curiosidad a su amigo.- ¿Estás molesto?
-¿Yo? ¿Por qué iba a estarlo?
Lo estaba, y mucho. En la mente de ambos, pasó el mismo término a la vez: celos.
Por un lado, Toushiro trataba de negarse a sí mismo que eso era cierto. Jamás los había sentido ni tenía necesidad de sentirlos ahora. Tsuki, por su parte, no estaba segura de si ese era el término adecuado, lo más probable era que estuviese equivocada. Toushiro no tenía ninguna razón para sentirlos, ¿verdad?
Una música parecida a la anterior comenzó a sonar, relajando un poco el ambiente.
-Yo…-comenzó el chico.- No tengo información para ti, ni soy igual de bueno que él, pero… ¿quieres bailar conmigo?
NA:
Guau! Qué rapidez y eficacia, ¿no? *se echa flores* Parece que al fin estoy cumpliendo con la cuota. *se siente orgullosa de sí misma...*
Bueno, espero no bajar el listón. Para cualquier duda, queja, flores, tomates, ponys, crítica... ya saben... reviews. n.n
