BAJO SU CONTROL
"No vengaremos del mundo ninja... y contigo lo lograremos"
Capítulo 6: Encuentros... Recuperado?
Jiraiya: -interrumpiendo la conversación de ellas el escucho todo lo que dijeron- Disculpen bellas damas, han visto a este chico por aquí?
Mujer1: si, así es –un poco sonrojada- hoy lo ví cerca del parque...
Jiraiya: Que?! Como a qué hora? Estaba solo? –Alzando un poco la voz-
Mujer 2: No, estaba con otro sujeto muy guapo –un poco asustada por la reacción del Sannin-... al parecer eran hermanos. Los vimos como eso de las 3 de la tarde... No estoy muy segura
Jiraiya: (no puedo creerlo, está aquí y piensan atacar al pueblo) -pensó- muchas gracias bellezas por la información. Debo irme, pero no sin antes darles esto –tomó dos rosas del florero que estaba cerca de él-
Las jóvenes se quedaros viendo con ternura y amor al Sannin. Jiraiya salió rápidamente del restaurante y se dirigió a la sede. – Tengo que avisar lo que va a pasar, no puedo permitir que Naruto ataque de nuevo...-dijo.
Transcurrió el tiempo y como a las 3 de la mañana logran verse a lo lejos de la sede a 5 personas, con capas negras, las cuales cubrían gran parte de su cuerpo, dejando sólo sus pies al descubierto.
...: Listos. Empezamos todo. Tohru, Tetsuya, Kuroga y Kei, recuerden el plan y no se salgan de él... no quiero que se estropee todo por un error suyo.
Kuroga: Calla y déjanos trabajar. El que estorba ahora eres tú. El plan era empezar a las 2 no a las 3, idiota.
Takeshi: Calma...calma –con una gota clásica de manga-, ya estamos aquí, así que...
Kei: Así que tanto Tetsuya como yo iremos a los puntos norte y oeste, respectivamente. Tohru necesitamos que te encargues de los soldados del este, y tanto Kuroga como Takeshi irán al sur, pudiendo así obtener lo que hemos venido a buscar.
Todos: Si! –Yéndose rápidamente Takeshi y Kuroga-
De pronto aparece enfrente de ellos una pequeña rana, de color rojizo. Esta dirigía la mirada a uno de los integrantes.
Rana: quienes son ustedes... Dejen ver sus rostros
Tohru: aaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh!! UNA RANA QUE HABLA! QUE ES ESTO! –Tomando del brazo al integrante alado de ella-.
Tetsuya: Pero miren que tenemos aquí... Ya me dio hambre de nuevo, que te parece si hago con ella unas deliciosas ancas de rana fritas... Delicioso!
Kei: Tu siempre pensando en la comida. Terminemos con ella antes de que sea tarde... ESPEREN! –gritándoles a los dos que se habían alejado primero-
Takeshi: Pero qué demonios pasa Kei... –Viendo a la rana- Pero que es eso! Kuroga, tu también tienes ranas cierto? Sabes de dónde demonios salió esta?
Sin embargo Kuroga permaneció en silencio, mirando hacia una de las calles cercanas.
Takeshi: Kuroga, te he dicho que...
En ese momento el joven se acercó hacia donde estaba el líder del grupo y le dijo en voz muy baja –yo me encargo de este. Al parecer sabe de nosotros y puede que haya informado de nuestra llegada. Toma el camino que le fue enseñado a Tohru y roba el pergamino. Yo pelearé solo... no quiero escusas, vayan rápido y punto.
Takeshi: Te lo encargamos. –A los demás- Vengan conmigo, Kuroga se hará cargo de este.
Todos: Si! – y dejaron al ojiazúl a solas con esa rana
Kuroga: Idiota, porque tienes que mandar a esta rana... No me hagas perder el tiempo... Sal de una buena vez!
En ese momento, de las sombras aparece el ermitaño sapo.
Jiraiya: (No cabe duda, esa voz)- pensó- No creo que sea más idiota que tú. Yo no tengo que esconder mi rostro bajo esa capa... Muéstrate
Kuroga: hahahahaha, mira viejo idiota, déjate de hacerte el fuerte... No me hagas perder mi tiempo, odio hacer esperar. Mejor regresa a tu asilo, y así podré perdonar tu inservible vida...
Jiraiya: Calla y muestra tu rostro. Odio pelear con alguien que no conozco
Kuroga: Si tanto insistes, viejo... Hace mucho que no tengo una buena batalla... espero que no me desilusiones...
Y así poco a poco se fue quitando la capa. Cuando por fín se descubrió su rostro el Sannin no podría dar crédito a lo que veía, se quedo pasmado por lo que estaba pasando...
Jiraiya: Pero hombre, que demonios crees que estás haciendo... A que estás jugando... Naruto!
Kuroga: Naruto? Hahahahaha, además de viejo, loco... no se dé que me estás hablando...
Jiraiya: Pero es que no lo recuerdas, eres Uzumaki Naruto, naciste en Konoha y…
Kuroga: Demonios! Viejo sí que estás ciego y loco. Para tu sucia presencia soy sólo Kuroga, y vengo de la aldea del viento...
Jiraiya: Naruto... NARUTO! Despierta! Que te ha pasado? –Ve al joven con tristeza-
El chico no dejaba de ver a Jiraiya con desprecio. Jiraiya se acercaba poco a poco a Kuroga... o mejor dicho a Naruto. Cuando se encontraba cerca, este volteó a ver a sus compañeros que habían desaparecido entre la oscuridad de la noche.
Kuroga: (ya no me ven, excelente) –pensó- Como te puedo dar a entender que no soy ese tipo... –cruza los brazos- Ya se!
En ese momento genera 3 clones de sobra. Uno de ellos ataca a Jiraiya, el cual desaparece de un sólo golpe, sin embargo inmediatamente es atacado por un jutsu que él conocía perfectamente...
Kuroga: RASENGAN!
Jiraiya, tratando de escapar de ese poder destructivo, genero la misma técnica a tiempo, haciendo que las dos chocaran, provocando una gran explosión. En los alrededores sólo se podía ver una gran luz y un estruendo tal, que todos los habitantes se despertaron.
Tetsuya: Ese idiota. Y se queja que hacemos ruido, apurémonos.
Kei: No. Es demasiado tarde... Tenemos que huir
Tohru: Pero... y el pergamino?
Takeshi: Está perdido. Además el chico puede perder el control... Y no quiero que pase eso...
Kei: Vamos por él –Todos aceptaron la proposición y rápidamente se dirigieron al lugar del estruendo-.
Cuando llegaron encontraron a Kuroga de pie, cubriéndose nuevamente con la capa y a un hombre maduro levantándose con dificultad. Tohru dio un respiro de tranquilidad al ver que su compañero estaba bien.
Kuroga: Espero haberte demostrado que conmigo no debes jugar... Me has sorprendido, la misma técnica... Sin embargo no puedo divertirme más contigo, por tu culpa he arruinado todo... y por eso lo pagarás –Hizo nuevamente dos clones de sombra, los cuales contraatacaron al Sannin. Jiraiya no daba crédito a lo que veía, a la persona que estimaba como nieto ahora lo atacaba sin piedad... Nuevamente el ermitaño logró esquivar el golpe que le enseñó con tanta ilusión. Kuroga era el chico que semanas antes respondía al nombre de Naruto y que felizmente saludaba al ermitaño sapo. El Sannin no daba crédito al gran poder de Naruto, el cual jamás quiso demostrar, por razones desconocidas. –Pero… pero qué demonios pasa por su cabeza…- Pensó. En esos momentos Jiraiya estaba en grandes problemas, porque no podía semejar ninguno de los ataques de ahora su enemigo. Cada vez el ermitaño mostraba cansancio y dolor, e inclusive Kuroga logró, por medio de un engaño, darle con el Rasengan, lanzándolo muy lejos.
Jiraiya: -Después de lograr detenerse por medio de un árbol- Mierda! Si que te has hecho fuerte... Nunca me imaginé que tanto – escupa un poco de sangre- Ahora más que nunca debo de traerte de vuelta
Kuroga permanecía inmóvil, viendo como el Sannin se ponía nuevamente de pie. Él permanecía de frente, sólo mirando fijamente cada movimiento de su contrincante –En verdad sí que es un viejo difícil, me está costando mucho trabajo acabarlo. Tengo que deshacerme de él lo antes posible para ir por lo que he venido... Sin embargo, que es esto que estoy sintiendo? No quiero hacerlo... no obstante...- se dijo en voz baja.
Kei: Tenemos que detener todo esto, si no lo perderemos... –estando un poco distanciados de Kuroga, por el miedo de salir heridos por la batalla-
Takeshi: Pero ahora es imposible acercarnos... Tohru... Necesitamos que nos indiques cuando debemos actuar para controlarlo
Tohru: Aún no. Si dejamos ese sentimiento de odio ahora, lo podrá utilizar en nuestra contra. Dejemos que lo descargue un poco más, aunque... No sé qué es esto que siento… –Gritándole a su compañero, ya que este permanecía de pie y sin moverse, sin embargo podía sentir la joven que algo malo estaba a punto de suceder-
Kei: Pero…
Tohru: No Kuroga Espera!! Tenemos que irnos...
Al terminar esas palabras, todos los presentes pudieron observar que empezaba a emanar el chico el aura roja, el cual poco a poco cubrió el cuerpo de Kuroga. Y mostraba la saliente de una cola, la cual era formada por el aura misma
Kuroga: -Enfadado- CALLATE! ESTA ES MI PELEA! LARGO!! – Y nuevamente se abalanzó contra de Jiraiya, el cual pudo difícilmente esquivar el ataque-
Tanto los habitantes como los ninjas que acababan de llegar veían horrorizados el espectáculo que estaban viendo. Todo lo que había sido informado era cierto, ese sujeto de la capa negra atacaba su ciudad No lograron ver su rostro, por fortuna.
Sin embargo, poco a poco el chico empezaba a perder la consciencia, al punto de atacar tanto a los aldeanos cercanos como a sus propios compañeros que se acercaron para tranquilizarlo. El áurea lograba dar a entender que cinco colas habían sido liberadas al fin. Los shinobi que acompañaban al atacante se movilizaron rápidamente alrededor suyo y empezaron a realizar sellos. –Maldita sea, espero que no sea demasiado tarde... Rápido mujer!- gritó uno de ellos. Y antes de que los shinobi lograran terminar el jutsu fueron lanzados por el chakra del Kyubi.
Tanto el Sannin legendario como los demás espectadores no daban crédito a lo que veían. Y segundos después y sin que sus compañeros pudieran detenerlo, Kuroga corrió rápidamente hacia el bosque se encontraba como frontera de la ciudad.
Aprovechando la situación Jiraiya realizó rápidamente un jutsu de invocación, sacando a una de sus ranas, de un tamaño considerable.
Jiraiya: Ve y trae al chico...
Rana: A la orden! –E inmediatamente salió en rastro de Naruto-
Mientras los encapuchados se reunieron…
Kei: Mierda! Lo hemos perdido todo! Vámonos, no podemos perder más tiempo.
Tohru: NO, ESPERA! Tenemos que ir por…
Takeshi: No Tohru, ahora lo hemos perdido… Se ha salido de nuestras manos el controlarlo...
Tohru: Puedo int…
Kei: -Interrumpiéndola fuertemente- Entiende! Vámonos!
Y con ello desaparecieron sin dejar rastro. Toda la gente reunida en ese momento, cayeron al suelo extrañados y exaltados, pero felices, ya que su aldea y sobretodo sus secretos estaban a salvo, aunque no dejaban de ver al ermitaño, el cual estaba de pie, dirigiendo su mirada hacia donde salió Naruto.
Jiraiya: Tengo que ir por él… pero no tengo tanta fuerza –saca uno de los sellos que había preparado anteriormente, los cuales servían para controlar el poder del Kyubi- tengo una sola oportunidad… sino alguno de los dos morirá…
Invoca a otra de sus ranas y al subirse en ella fueron por el chico que había perdido el control ante el poder del demonio. En el camino pudo ver con tristeza que la rana que había mandado a seguir a Kuroga estaba muerta. Al cabo de andar 30 minutos encontró a Naruto sentado en una rama, el cual había perdido dos de las colas (al parecer se había calmado un poco).
Jiraiya: Naruto, escúchame –Gritando a lo lejos- tenemos que hablar
Sin embargo el joven no volteó
Jiraiya: -Para sí- Esta es mi oportunidad… AHORA! –Sacando el papel que llevaba ese sello-
Y rápidamente se abalanzó a Naruto, el cual al verle generó un Rasengan.
La noche estaba clara, no había nubes y la luna, cuarto menguante, alumbraba a los dos shinobi, iluminaba una pelea que por fín llegaba a su fin. Tanto Kuroga como Jiraiya lograron su objetivo: Jiraiya colocó en la frente del joven el papel, tranquilizando el poder del Kyubi… logrando desmayarle y Kuroga… colocó el poder cerca del pecho del Sannin… tirándolo a unos cuantos metros donde este último cayó.
Pasaron así aproximadamente 10 minutos, levantándose con una gran dificultad el mayor de los dos.
Jiraiya: Tengo… tengo que llevármelo, sino será demasiado tarde y no puedo darme el lujo de perderlo una vez más. –Viendo a Naruto- En verdad eres fuerte... Mierda en verdad me duele… apenas tengo fuerzas para seguir caminando... Tenemos que llegar rápidamente a la aldea -Realiza un jutsu de invocación y saca a dos ranas, las cuales eran pequeñas a comparación con la invocada anteriormente. -Saben quienes son Kakashi y "Yamato", cierto? Pues sigan su rastro y avísenles que la misión ha terminado, voy en camino a la aldea con Naruto. Vayan y díganles que los esperamos allá.
Las ranas se movilizaron por el bosque, el cual era iluminado por esa bella luz de luna. El ermitaño sapo se sentó un momento para tratar la herida del último jutsu, recargándose en la rana, después de "curarse", acomodó a Naruto en el suelo y checó si tenía heridas. Le quitó la capa y sorprendido vio que su cuerpo, en casi su totalidad estaba vendado. –Dios, esas heridas de que son, Tsunade podrá curarlo... y a mí también... Naruto, en verdad estoy asombrado de tu poder, me has superado increíblemente... porqué nunca nos mostraste tus avances?
Se levantó y tomó al jounnin e invocó a la rana más grande que tenía
Jiraiya: Gamabunta llévanos inmediatamente a Konoha...
Gamabunta: has encontrado al chico, como se encuentra
Jiraiya: no lo se... ahora ve rápido
Gamabunta: a la orden, pero después de esto me tendrás que dar una gran cantidad de sake, hace mucho que no me pagas los favores que te hago
Jiraiya: A callar, te lo pagaré después, mientras vámonos.
Y a grandes saltos se movilizó en el bosque, a este paso, llegarían en la mañana a la aldea. En tanto una de las ranas, pasando 4 horas, llegó con el equipo del heredero del poder del primero.
Yamato: Que has dicho? Es una noticia excelente, Jiraiya no tiene el nombre de Sannin por nada... Tengo que avisarles y partir enseguida a Konoha. Muchas gracias por traernos grandes noticias. Ahora puedes irte
Rana: Gracias –desapareciendo por un charco de agua que había generado la misma al llegar por la ventana-
Yamato: Naruto, por fin...
Salió de su recámara, ya que el jefe de la aldea les dejó quedarse en uno de los cuartos de la sede, porque había anochecido y no dejó que se fueran por el peligro de encontrarse con el ex-grupo de 5 personas.
Yamato primero se acercó a la habitación en la que se encontraban Sakura y Sasuke. Llamó a la puerta y unos momentos después salió el pelinegro
Yamato: Alístense, regresamos a Konoha. Puedes avisarles a los demás, ya que tengo que hablar con el jefe
Sasuke: Pero regresar... no podemos, tenemos que seguir bus...
Yamato: Son órdenes de Jiraiya...-interrumpiendo con un tono alegre y descansado- Está ya en camino hacia Konoha... con Naruto...
Al escuchar ese nombre, la ojiverde se levantó inmediatamente de una de las camas del cuarto (no habrán pensado que dormían en la misma cama, verdad?). Se acercó rápidamente a la puerta y vio la expresión del Sasuke, el cual presentó una cara de alivio y una gran sonrisa
Sasuke: Hablas en serio?! –a Yamato- Está Jiraiya-sama con Naruto? – A Sakura- Sakura, prepara todas nuestras cosas, Naruto está con Jiraiya-sama... Vamos en seguida a Konoha! Yo iré a avisarle a Neji y a Kiba.
Sakura: - Muy contenta, llorando un poco- SI!! En 5 minutos estoy lista!
Yamato: (Veo lo importante que es Naruto para ellos...) Excelente. En 20 minutos en la entrada del pueblo.
Yamato los deja y se dirige a la oficina del jefe de la aldea. Mientras tanto Sakura entra felizmente al cuarto y se cambia de ropa, sin darse cuenta que el ojinegro la estaba observando.
Sasuke: -un poco ruborizado- Sa... Sakura, en verdad eres muy bella
Sakura: - Roja como un tomate- O/o pero que estás viendo! Ve a avisarles a los demás... Tú y yo tenemos una plática pendiente! Corre!
Sasuke: Como ordenes, amor... –saliendo del cuarto rápidamente, tanto por la emoción de avisarles a sus compañeros de la Azaña del Sannin como por terror a la fuerza de la pelirrosa-
Y como dijo Yamato, a los 20 minutos ya estaban todos en la puerta. Yamato trató de comunicarse con Kakashi, sin embargo este no contestaba al llamado, -que les estará pasando, estará dormido?- se dijo.
Yamato: chicos, vámonos. Llegaremos en 1 día si no descansamos. Están de acuerdo con eso?
Todos: si!
Y partieron inmediatamente. En ese momento daban alrededor de las 6 de la mañana y empezaban a darse señales de que amanecería pronto. Kakashi había leído toda la noche por eso no escuchó el llamado de Yamato y fue interrumpida una rana que se mostró arriba del libro
Kakashi: ahhhh! – Se asustó al ver la aparición inesperada de la rana- Pero... pero si eres tu una de las ranas de Jiraiya!
Rana 2: Hola Kakashi, traigo noticias. Tienen que regresar a Konoha, son órdenes de Jiraiya
Kakashi: A que te refieres? A caso ha pasado algo en la aldea? –Exaltándose un poco-
Rana 2: No, al contrario, encontró a Naruto-san... van en camino a la aldea, en si yo creo que ya van a llegar...
Kakashi: -Con una expresión de felicidad- Naruto, porfín te encontró... Tengo que avisarles a los demás. Muchas gracias, ya puedes irte... no, espera un momento...
Rana 2: Dime
Kakashi: En qué condiciones se encuentran ambos?
Rana 2: No estoy seguro, ya que el chico estaba inconsciente y Jiraiya sin energías muy mal herido... Al parecer tuvieron una batalla
Kakashi: Muchas gracias, ahora si puedes irte. Nos veremos después
Rana 2: Adiós! –Desvanece en un pequeño charco-
Kakashi: Chicos! –Gritando en dirección de las tiendas- Levántense, la misión ha terminado
Los 3 jounnin salen de la carpa con una cara de asombro y duda
Hinata: a que se refiere con que la misión ha terminado, aún no hemos encontrado a Naruto-kun! –un poco exaltada-
Kakashi: -Sorprendido por la respuesta de la Hyuga- Hinata, Shino y Sai, antes que nada no deben enojarse y como están a mis órdenes… tienen que respetar mis decisiones. La misión ha terminado ya que Jiraiya-sama ha encontrado a Naruto y se dirigen a Konoha. Ahora tenemos que regresar y ver su estado
Los presentes se quedaron atónitos, con mencionar que Shino mostró una sonrisa algo raro en él. Hinata no dejaba de llorar de felicidad. Levantaron el campamento rápidamente y minutos después se alistaron para regresar a la aldea donde se encontraba su amigo "desaparecido"
En Konoha, siendo ya de mañana, en la entrada aparece esa gran rana, la cual a los pocos instantes, lentamente ayuda al lastimado Ero-sennin a bajar a Naruto, lo coloca en la espalda del Sannin y desaparece.
Los guardias que custodiaban el acceso principal de la aldea ven todo esto y corren para sostener a Jiraiya, el cual cayó del cansancio y por el dolor de las heridas que causó la pelea. Uno de ellos dio aviso a los médicos y a los pocos segundos llegó el escuadrón médico y se los llevaron al hospital.
Dentro de los pasillos de la torre-sede se ve a una joven jounnin corriendo hacia la oficina de la ajetreada Quinta
...: Tsunade-sama, llegaron... tiene que ir al hospital! Rápido, no ha tiempo que perder!
Tsunade: Shizune, de qué demonios estás hablando...
Shizune: Jiraiya-sama y Uzumaki Naruto están...
Tsunade al escuchar esos nombres se levantó e inmediatamente se dirigió al hospital, dejando todo su trabajo pendiente e inclusive a uno de los señores feudales que hablaba con ella en esos momentos
Tsunade: -dirigiéndose a la asistente- Cuál es su estado? –Corriendo hacia el hospital-
Shizune: No lo sé con exactitud, lo único que se me ha informado es que Naruto-kun está inconsciente y Jiraiya-sama presenta grandes daños internos...
Tsunade: Ese pervertido cumplió con su palabra... –Con una gran sonrisa- Aún no termina tu sueño... Naruto
CONTINUARÁ...
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