BAJO SU CONTROL... Qué te han hecho Naruto?

"No vengaremos del mundo ninja... y contigo lo lograremos"

Hola hola!

Aqui les dejo la continuación. Muchas gracias por sus review y espero que puedan dejarme más... ya que gracias a ellos me inspirado nuevamente en esta historia. !GRACIAS!

Sin más, les dejo el capítulo siguiente....

Capítulo 13: Promesa

- ¬¬ Si Sakura… quiero verte… pero si llamaras a la puerta sería mejor-

De acuerdo, aúno no le recordaba pero era agradable saber que no la rechazaba. Suspirando entró y detrás de ella apareció Sasuke. -¿Puedo pasar?- le preguntó por si las dudas.

-¿Por qué me preguntan?- el rubio se acomodó mejor, no obstante se movió rápidamente generando que le doliera un poco la cabeza. -Awa… pasa!

-¿Cómo sigues?- entró y se colocó a un lado de Sakura.

-Confundido…- les miró y agachó su mirada -Me han contado lo que hice… y en verdad lo siento mucho… aunque no recuerdo nada _-

-Naruto-kun… Te encuentras bien?- observó tanta confusión en esos cielos, preocupándose inmediatamente.

-Si… no te preocupes _...-

El silencio apareció entre ellos. No sabían cómo iniciar una conversación… ¿De qué hablar? ¿Qué tema sacar? Sakura lo pensó realmente y suspirando iniciaría con la plática. -Naruto… tenemos que decirte algo que es de suma importancia, que puede ayudarte a recordar todo-

¡Recordar! ¡Dios! Necesitaba eso. Naruto sonrió como siempre y viendo esas esmeraldas hablo alegremente. -¿Lo dicen en serio? ¿Qué es?

-Tengo que hacerte un Genjutsu… uno poderoso- Sasuke comentó, no obstante evitó mirarle a los ojos.

-¿Poderoso? –Serio, interpretando la preocupación de su amigo- Sasuke… ¿a qué te refieres?-

-A uno que equivale al jutsu de control que te desarrollaron…-

-No le veo algo malo- Emocionado, pero sin dejar la seriedad -¿En verdad? ¡Pues por mí excelente! Quiero recordar todo de una buena vez-

-Pero no es tan fácil como crees…- en ese momento le miró fijamente -puedes recordar todo… u olvidarlo para siempre…-

-¡¿QUÉ?!– No era posible… ¿acaso siempre su vida fue injusta? -No quiero olvidarlos… sé que no los recuerdo pero…-

Y el silencio apareció de nuevo. Hinata se acomodó al lado de su amado y le abrazó. –Necesito pensarlo- fueron las palabras que salieron de ese chico. Todos comprendieron la preocupación ante su estado. Por lo que no le dijeron nada más.

-Entiendo… lamentamos molestarlos…- Sasuke tomó la mano de Sakura y se acercaron a la puerta.

-Pero no es ninguna molestia… al contrario, ¿verdad Naruto-kun?- una animada Hinata les detuvo.

-Así es –Viendo a los recién llegados, regalándoles una sonrisa- Les agradezco todo lo que hacen por mí… No se imaginan cuanto y si… y si llego a decirles algo malo como lo de hoy, sólo puedo pedirles perdón… al parecer mi otro "Yo" lucha por salir… y según Jiraiya-sama es todo un mercenario _-

-No debes preocuparte, amigo… ¿Te encuentras bien?- comentó al ver como ese rubio estaba completamente mareado.

-_ s…si…i-

-¡Ah!- regresó rápidamente jalando a Sasuke, el cual la miró "¿Qué haces loca?" -Aprovechando que estás despierto queremos decirte algo Sasuke-kun y yo…-

-¡Sakura!- el rubor de sus mejillas le delató –Sakura… ¡NO!- se separó de ella agitado -¿Le piensas decir ahora? O.o-

-Si… ¿por qué no?-

-Sakura… eres toda una molestia- le dijo asimilando un "ya qué" y mirando a su mejor amigo siguió -Naruto… tenemos que decirte que… bueno –ruborizándose más de lo que estaba- nosotros… es decir Sakura y yo… Vamos a reunificar a mi clan… a vivir juntos ya que… seremos marido y mujer dentro de poco tiempo…

-¿o.O Se van a casar?- la respuesta hizo reír a todos.

-Así es, se van a casar…- la ojiperla abrazó de nuevo a Naruto… cómo sería si ella se casaba con él.

-¿Y dices que soy una molestia?- Sakura golpeó a su prometido en el hombro, el cual se quejó por semejante contacto -¡Sasuke! ¡Planeamos que se lo diríamos más calmado!-

-Pero si fue calmado y de tal manera que lo entendiera y lo entendió-

-No puedo creerlo…- su sonrisa era realmente sincera. La idea de ver a esos dos juntos era realmente buena, aunque no comprendía el porqué -¿Te vas a casar con Sakura-chan? ¡QUE ALEGRÍA ME DA!-

¿Había escuchado bien? ¡Naruto le recordó! -Naruto… ¿me has dicho Sakura-chan?-

-Etto… yo… no lo sé… Hehehehe…- se rascó la cabeza, generando un par de gotas en la cabeza de los demás. Con la pena en su ser, siguió su plática -¿para cuándo es la boda?-

-Cuando recuperes tu memoria…- Sasuke contestó inmediatamente.

-¿Estás de juego verdad? ¬¬ Que buena broma…- Qué gracioso era ese Uchiha…

-No, no es broma…- la ojiverde se acercó a Naruto. Le tomó de la mano y sonriéndole. -Lo queremos celebrar cuando te recuperes porque, bueno… tú sabías cosas que ni siquiera Hinata conoce… y es importante que las recuerdes… para hacerme más feliz de lo que soy-

-¡¿QUÉ?!- tanto Sasuke como Hinata gritaron en unísono, causando que el rubio se tapara los oídos y que Sakura riera fuertemente.

-Entonces sí es importante que recupere mi memoria… ¿Secretos, verdad? Hehe…- sonrió y tomando la mano de su amiga -Espero que pueda recordarlo pronto… ya que me encantaría ayudarles siendo yo mismo…- suspiró y agachó la mirada -y no las sobras de lo que fui-

-¡BAKA!- el azabache se acercó y dándole un pequeño zape a su "hermano" -Si serás… tú no eres ninguna sombra. Dobe, el hecho de no recordar quién eres no quiere decir que has dejado de ser… para que me entiendas. Con esos comentarios tan idiotas, compruebas que no has dejado de ser el Dobe de siempre-

-¡Te aprovechas que no tengo mucha fuerza!- se sobaba el golpe dado – ¡Ya verás cuando me levante!-

-Ves, te lo dije- alejándose lentamente de su posición. Le miró con arrogancia y sonrió levemente, símbolo que algo planeaba hacer –Eres el mismo Dobe que piensa que me ganará algún día…-

- ¡Hahahahaha!- Naruto rió fuertemente –Dudo que puedas ganarme… y pues, yo digo que el Dobe es otro… ¿qué piensan ustedes? –Viendo a las Kunoichi –en esa cara tan femenina se puede mostrar- y con ello Sasuke se preguntaba si realmente no les recordaba. Solamente él se atrevía a hacerle comentarios tan insultados…

¿No recordaba nada y se atrevía a molestar a Sasuke? No cabía duda que estos dos eran únicos. Hinata rió ante la idea de recuperar a su amado en menos tiempo que ella misma creía -Naruto-kun… no creo que haga falta el Genjutsu… estoy segura que recordaras dentro de poco-

-¿Tú lo crees? Me da terror pensar que nunca lo haga-

-Hasta en eso tienes suerte idiota. No pasará ya que no lo permitiremos– Sasuke tomó la mano de su prometida y acercándose a ellos -Ahora somos un equipo y siempre estaremos unidos… pase lo que pase. Es una promesa ninja…-

-¡Promesa!- todos gritaron alegres… hasta que Naruto los miró extraños.

-¿Qué sucede Naruto-kun?- la Hyuga le preguntó.

-Tienen que explicarme todo eso de los Ninjas, ya que no entiendo cuáles son las actividades que…- miró el asombro de todos y decidió callar.

-Naruto… no tienes remedio- Sakura rió un poco. -Bueno, ya que te dijimos… es hora de irnos…-

-Cuídense-

-Igualmente- Uchiha les vió por última vez -Buenas noches, se cuidan y nada de desvelarse… no es bueno para la salud-

-¬¬ ustedes dirán…- Naruto y Hinata lo dijeron al mismo tiempo. ¿Cómo se atrevía ese hijo del mal hacer ese tipo de comentarios cuando ELLOS eran los comprometidos?

-Glup- Ambos pasaron saliva y literalmente saliendo con la mayor velocidad posible -Etto… ¡nos vemos! Hasta mañana-

-Hasta mañana-

Así la feliz pareja dejó a su amigo y a su guardaespaldas en ese cuarto. Se despidieron de la Godaime y del Sannin que estaban arreglando algo con Neji. Salieron juntos del hospital para dirigirse al lugar que disfrutaban mucho, el cual era sólo suyo. Empezaba a anochecer y, aprovechando la situación el ojinegro, tomó suavemente a la Haruno de la cintura y unió sus labios en los de ella. Así permanecieron hasta que necesitaron aire… Aunque no fue un motivo suficiente, ya que realizaron nuevamente el ritual que llenaba sus vidas sin la necesidad de separarse.

Pasando alrededor de 5 minutos retomaron el camino para ese precioso lago que era iluminado ya por esa luna, que es testigo de todos los amantes. Él la tomó y la acomodó en el suave pasto, acomodándose inmediatamente a su lado

-Aún no puedo creer que hayas aceptado ser mi esposa… Esto parece un bello sueño del que no quiero despertar-

-Sasuke… -Abrazándolo suavemente, colocando su cabeza en el pecho del Jounnin- no es un sueño… ¡te lo puedo probar! -acercándose poco a poco de tal manera de quedar completamente arriba de él y besándolo.

-Eres lo mejor que pude haber tenido Sakura. Después de que maté a Itachi, sentí un gran vacío… que mi vida ya no tenía sentido… pero me encontré con Naruto y contigo… al principio lo rechacé, pero poco a poco y bueno, después de luchar contra el Dobe ese, pude darme cuenta que no estaba solo…-

-¿Sabes una cosa?- Callándolo con un beso -nunca estuviste solo. No puedes imaginarte como todos luchamos por recuperarte… Naruto entrenó tanto y yo también. Porque queríamos demostrarte que éramos dignos de ti-

-No sé qué decir… Me siento tan apenado. No sé cómo pagarles todo lo que han sufrido por mi culpa-

-¿Quieres pagarnos todo lo que sufrimos por ti?- Meditándolo un poco -¡Lo tengo!-

-¿A sí?- Sasuke le besó nuevamente. Que lo llamen cursi, pero Sakura era su perdición… su todo.

-¡Claro! Y es una excelente idea- le regaló una de esas sonrisas que tanto le amaba -Lo que tienes que hacer es compensarnos por medio de…- y calló sin más.

-¿Qué? –Sin dejar su seriedad. Eso sí, la amaba pero no olvidaría su orgullo Uchiha nunca.

-¿Sabes qué fecha será en dos días?-

-Hmmm…- la besó fugazmente -Si… 10 de octubre… ¿Por? -Sin sentimiento alguno, extrañado por la seriedad de la chica.

-¡No es cierto!- se levantó fingiendo asombro -¡Dices que es tu amigo y no sabes qué celebra ese día!

-Sakura… no te entiendo-

-Es el cumpleaños de Naruto-

Demonios. Realmente se asombró. ¿Cómo no sabía ese detalle después de tanto tiempo… ¡Era una locura! Ahora sí se adjudicaba el títilo de Teme, Dobe y demás conocidos y por haber. -¡¿Qué?!- aún no podía asimilarlo - Su cumpleaños… pero jamás nos lo dijo… nunca me lo dijo-

-Te entiendo. Aunque si debo aclararlo. Sasuke, tú eras el que no lo sabía- se acomodó nuevamente a su lado, acariciando su rostro -Yo me enteré hace 5 años, pero jamás me atreví a celebrarle por lo del Kyubi y del Cuarto. Al principio tuve miedo de la reacción de Naruto… agregando que Naruto no es alguien que sea alabado por los aldeanos. Varias veces intentamos sacarle la fecha, pero nos evadía con un "No importa". Hinata, Shikamaru, Chouji y Kiba eran los únicos enterados del grupo. Yo pude enterarme cuando Tsunade-sama y Jiraiya-sama hablaban acerca de dónde celebrar a Naruto…-

-Jamás me imaginé que… bueno ahora es obvio… un recién nacido obtuvo a su cuidado al demonio que destruyó Konoha un 10 de octubre-

-Sí. Shikamaru se burló de nosotros cuando le preguntamos. Todo esto que te digo es porque Hinata quiere hacerle una fiesta.

-¿Y qué con mi castigo?-

-¿Acaso el genio Uchiha no sospecha nada de lo que le estoy diciendo?- intentó jugar, pero no pudo ante la contestación que recibió.

-Sakura- el tono de voz que manejó le dio a entender a la nombrara que esta vez no jugara… estaba molesto por no saber algo importante de Naruto.

-Pues… el castigo que tendrás que cumplir es ir y divertirte junto con nuestro amigo-

-¿Qué? ¿Eso es todo?- se sintió tranquilo ya que había imaginado otro tipo de cosas… ¡No bailaría en público! -¡Qué castigo tan feo! Ver a ese Dobe todo el día… -Diciéndolo tan irónico y fingido.

-Así es, ah y sin olvidar su regalo-

-Hmm… ¿Regalo?- Pensativo miró la sonrisa de su mujer.

-¿Qué?- cuestionó al ver ese rostro lleno de intriga.

-El regalo de este Dobe me puede costar el desprecio de los Hyuga…-

-¿Y eso?-

-Tendría que secuestrar a Hinata, envolverla y regalársela… sería lo mejor que le han regalado en su vida. Te puedo asegurar que es mejor que el propio ramen-

-¡Hahahahaha! Eso sería genial… ¡NO! –Cambiando su tono a preocupación- Naruto es un completo pervertido… ¡te imaginas lo que podría hacerle a Hinata!-

-Pues…- haciendo sonrojar a Sakura ante el tonito tan sexy que sacó… ¡ni él se lo creía! -en mi cumpleaños me encantaría que se me diera un regalo parecido… Claro… que mi regalo fuera una tal Haruno Sakura –Con una risa, no tan grande, pero lo suficiente para que su prometida se diera cuenta.

-o.O Hmmm, y yo pensaba que Naruto era el pervertido… Pero sabes Uchiha, he estado pensando esto y pues, hablando de eso… creo que ya estamos listos-

-¿listos?- Ruborizado y separándose de la kunoichi al entender el sentido de las palabras -Pero… Sakura, ¡que dices!

-Nada malo. Amor, ven no te espantes –Se sienta y logra sentar al Uchiha a lado suyo -A lo que voy es, tenemos que preparar lo de la boda… -lo siguiente provocó que el dueño del Sharingan tomara un color rojo intenso- ya que tenemos que empezar a reunificar a tu clan… o que, no es algo que ya tienes en planes?-

-Yo… -No podía esconder el nerviosismo ante estas palabras. Jamás había pensado que ella, después de tanto tiempo lograra generar ese sentimiento que nadie más lo podía hacer. Inclusive al luchar con su eterno rival jamás sintió nervios.

Lo único que contestó el Uchiha fue una real sonrisa, provocando asombro y gran alegría a la heredera de las técnicas de la Godaime. La ojiverde no se contuvo más y se arrojó a los brazos de su amor, quería demostrarle todo el amor, cariño y deseo que tenía en ese momento. No le importaba nada, sólo estar cerca de él; recibiendo la misma respuesta por parte de su compañero. Ella estaba decidida que esa noche era la indicada para fundir su cuerpo con el de él y así complementar ese juramento que hicieron ante su amigo (que estaba en ese entonces dormido). Al principio los besos y las caricias fueron suaves, pero al pasar el tiempo se tornaron llenas de fuego y deseo. Sin embargo el joven Uchiha se detuvo y la abrazó fuertemente, susurrándole al oído: "Espera Sakura, esto es lo que más deseo… No puedes imaginar cuanto, sin embargo debemos esperar. Ya tendremos tiempo de… -Se separa un poco y la mira tiernamente- Tengo planeado algo ya, dame la oportunidad de ganármelo"

-Sasuke, me has ganado ya… pero esperaré. Aunque no aguanto esperar a ser tú esposa –totalmente roja.

-Ya que iremos a la fiesta en dos días… haremos formalmente esto y… dime, ¿se encuentran tus padres ahora en tu casa?-

-Si… ¿por?-

-Ya verás…-

Y lentamente el ojinegro tomó a su prometida, dándole primero un gran y apasionado beso, demostrándole realmente que la desea, y ayudándola a levantarse momentos después. Y con ello partieron en dirección de la casa de la mujer que traía loco a un hombre que era conocido tanto por su apellido y su gran historia, como su reputación de galán obviamente enamorado.

Regresando a esa pequeña habitación dentro del hospital, se podía ver a una joven de cabello negro-azul cuidando el sueño de un chico rubio, el cual, tanto por la impresión y por la fatiga que tuvo ese día, dormía plácidamente, sin ninguna preocupación. La kunoichi no dejaba de mirarlo y acariciarle el cabello, corto y despeinado. –Espero que te mejores para que… para que te pueda dar ese sí que tanto deseas… deseamos. Te amo como no puedes imaginarte- pensó.

Cuando de pronto es interrumpida por ciertas palabras que el joven decía entre sueños.

-Hinata, no me dejes… -moviéndose un poco- yo… no puedo vivir sin ti… te am… -Estaba perdidamente dormido, pero reconocía de manera inconsciente tan relajante tacto de la Hyuga a su persona.

-Na… Naruto-kun… -A su oído- nunca te dejaré… yo también te amo…

Y acomodándose de tal manera que su cabeza se apoyó en el pecho de él. No le importaba nada en esos momentos, aún sabiendo que estaban las dos camas juntas y que su padre o cualquier persona podrían entrar para ver a Naruto. Al cabo de 2 horas podían verse a esos futuros amantes completamente dormidos, él abrazando a una chica que se recargaba en su regazo y ella, feliz porque al fin sus deseos estaban cumpliéndose. En esos momentos silenciosamente entra una mujer y un hombre, que estaban a cargo del cuidado del chico que contenía aún al Kyubi

-Jiraiya, en verdad que hacen una bella pareja, ¿no lo crees? –En voz baja Tsunade comentó. ¡Adoraba ver a ese par juntos (Dahia: Y yo también).

-Tsunade pervertida-

-IDIOTA- le golpeó fuertemente, el cual tuvo que callar ese grito de dolor que tuvo, para evitar que se despertaran los dos jóvenes.

-Me las cobraré Tsunade- Aunque ella tenía razón. Se sentía tan feliz- Jamás había visto a Naruto tan… romántico... Tsunade, me recuerda tanto a Minato y a Kushina-

-Tienes razón… Ellos deben de estar orgullosos de ver cómo está creciendo su hijo-

-Hablando de eso… Tsunade tenemos que decirle todo a Naruto. Ya tiene la edad suficiente y sobretodo está en su derecho-

-Pero debemos esperar a que se mejore… le confundiríamos más de lo que está-

-¿Crees que pueda recobrar su memoria?-

-Completamente y más a lado de Hyuga…-

-Pero me preocupa lo de hoy- cerró la puerta y así ambos caminaron hacia la oficina de la Godaime -Las dos personalidades pueden combinarse y…-

-Tranquilo pervertido- rió al ver la cara de enojo de su amigo -Sabes, he aprendido en confiar en el chico. Esto no volverá a pasar ya que luchará para tener a su lado a las personas que necesita-

-De todas maneras Tsunade. No voy a fallarle una vez más a Minato. -Serio -Me duele saber que le estamos fallando a Yondaime. Él quiso que le dijéramos todo acerca de su historia… de quienes fueron sus padres y el porqué tiene al Kyubi…-

-Te entiendo ya que me siento igual, no obstante sería frustrante para Naruto no recordar ni siquiera a Yondaime y mucho menos resistiría saber que él es su padre…- se detuvo y estando a unos pasos del peliblanco -Tengo que confesarte que Hinata lo sabe todo, bueno, lo de que Naruto es hijo del Cuarto.

-¡Tsunade!- molesto ante la súbita confesión -¡Eres una boca suelta!-

-¿QUÉ?- ahora ella subió el tono de su voz. -¡No soy ninguna boca suelta! Idiota, es más que necesario que ella conozca ese tipo de detalles… ¡Puede generar que Naruto lo asimile mejor!-

-Hn- de acuerdo, Tsunade tenía razón. –Lo siento… es sólo que…-

-No importa- caminó para enfrentarse a él –Te entiendo, así que no te disculpes-

-¿cuándo se lo mencionaste?

-En el momento en que Naruto entró contigo y Sasuke-

-Ahora sé porqué la encontramos llorando en tu oficina- siguieron su camino -¿Y cómo lo tomó?-

-Excelente… como una mujer enamorada.- sonriendo -Será más fácil con ella…-

-Sin embargo estoy preocupado por ello. ¿No crees que le hemos puesto un gran peso? Es decir… cuidar de Naruto sabiendo de su nerviosismo y bueno… a lo que me refiero, el hecho de saber que la persona que quiere no recuerda nada…-

-Nada que temer- y con ello continuaron su plática en el camino.

Mientras tanto en la mansión Hyuga el líder del clan estaba saliendo de su oficina, después de arreglar algunos papeles. Se sentó en la orilla del pasillo, el cual daba a uno de los jardines más bellos de todo el lugar. Y después de observar el gran árbol suspiró y se dijo a sí mismo: "Minato, al parecer podré cumplir mi palabra sin necesidad de sacrificar a mi primogénita… Lo haré oficial en la fiesta"

Estuvo así por un rato, hasta que tocaron levemente a la puerta. Con ello dio la orden de que entraran y para su sorpresa era Hanabi.

-Padre, disculpe que lo moleste, pero es necesario que hable con usted un momento-

-Dime Hanabi-

-Tengo una gran duda que deseo solventar… ¿Por qué aceptó a Uzumaki-san en la mansión?-

-Por mis asuntos personales… sólo debes aceptarlo sin cuestionarme-

-Yo lo acepto padre, hasta puedo decir que me agrada, pero… pero no puedo dejar de pensar en ello-

-Hmmm– parándose y en dirección a su habitación la miró. ¿Desde cuándo sus hijas habían crecido tanto? - Ve a dormi-

-Por favor, explíqueme. Sabe que seré una tumba- no dejaría el asunto tranquilo. Se prometió ayudar a su hermanita y con esa información podría hacerlo.

¿De qué parte de la familia de su esposa había salido Hanabi? ¡Era una gran curiosa! Suspiró rendido ante los encantos de su hija. Detuvo sus pasos y regresando a su cómoda posición anterior le miró a los ojos. –Has ganado Hanabi, te lo confesaré con la promesa de que ni una sola palabra saldrá de esta habitación… tienes prohibido que se lo digas a Uzumaki o a tu propia hermana…- entendiendo que esa jovencita era muy audaz y podría ayudarle -Necesitaré de tu ayuda al final de cuentas y es mejor que estés avisada. Vamos a mi oficina-

-¡Si! –Colocándose a lado del líder, celebrando interiormente su gran logro -Prometo que nadie lo sabrá-

El sólo aceptó con la cabeza y dejó que pasara la kunoichi a su oficina. Una vez que se encontraban solos serró la puerta de papel de arroz y acercándose a la pequeña comentó.

-Como ahora sabes, Uzumaki es mi protegido… y que debió desde hace mucho tiempo vivir en esta casa-

-No entiendo-

-Él está aquí por una promesa que le hice a Yondaime-

-¿Promesa?- estaba muy confundida…

-Así es… una promesa-

CONTINUARÁ...

No olviden dejar reviews!! No saben como me motivan... Hasta la próxima!!