Capitulo 8: Un día desastroso… No debí haber confiado, pero me deje llevar.
No podía creer lo que había pasado hace varios días, era un sueño, Syaoran la había besado, simplemente no lo podía creer, Tomoyo le dijo que era una prueba de que estaba muertito por ella pero aún tenía sus dudas, no lo había visto desde entonces, su último momento juntos fue al despedirse donde volvió a besarla, odiaba que lo quisiera tanto '¿Por qué es tan difícil odiarlo?' pensaba una y otra vez.
Estaba perdida en sus pensamientos hasta que escucho el sonido del teléfono y regreso a la realidad, de repente se puso nerviosa pensado que podría ser Syaoran y su corazón latía muy fuerte, tomo el teléfono temblando…
-¿A-alo?- dijo con voz temblorosa.
-¡HIJA! ¿Cómo estas? ¿Te encuentras bien? Tu voz no suena segura- pregunto su madre desde el otro lado de la línea.
-¡Mamá!… Si estoy bien y ¿Ustedes como están?- pregunto Sakura aliviada.
-Todos estamos muy bien hija- dijo.
-¡Que bueno! ¿Cómo le va a mi hermano y a mi papá?- le pregunto.
-Tu hermano le va bien, en estos momentos esta en la universidad- le dijo.
-¿En la universidad? ¿Qué hace en la universidad el fin de semana?- pregunto confundida Sakura.
-Es que esta ayudando con los preparativos de un festival que harán la semana que viene- le contesto Nadeshiko.
-Ya veo…- dijo.
-Y tu padre se fue a Egipto a una expedición hace casi una semana, trató de llamarte pero al parecer no estabas en casa- le dijo.
-Ay que mal, espero que este bien- le dijo Sakura un poco triste.
-Llamó ayer, dijo que le estaba yendo bien, estaba con otros arqueólogos de Japón, unos norteamericanos y no recuerdo quien más- le dijo.
-Ah ok!- dijo.
-Hija te llamo para decirte que hubo unos cambios de planes- le dijo.
-¿Qué cosa?- dijo confundida.
-He decidido que es mejor que vivas sola, ya que pronto irás a la universidad y tienes que aprender a vivir sola- le dijo.
-De acuerdo, pero… ¿Con quién me iba a quedar antes?- le pregunto curiosa.
-Ibas a quedarte en casa de tu prima Tomoyo- le dijo.
-¿¡QUE! Pero, pero, pero…- dijo con una cara- T.T
-Si, de todos modos tu misma dijiste que no querías ir ni quedarte en casa de nadie- le dijo.
-Pero fue un error, yo si quiero quedarme en casa de Tomoyo, además…- pero su madre no la dejo hablar.
-Lo siento hija estoy perdiendo conexión me debo ir adiós- y colgó.
-Pero…- y después puso una cara - ¬¬#
Se quedó así un raro hasta que escucho ruido proveniente de su estómago.
-Creo que tengo hambre- dijo y se dirigió hasta la cocina para comer algo.
Ya era hora del almuerzo así que moría de hambre, se dirigió hasta la nevera y se dio una gran sorpresa.
-¡NO HAY COMIDA!- exclamó y de repente se recordó que…
Volteó a ver la pequeña pizarra acrílica donde anota lo que debe hacer y lo que hay que comprar.
-Es cierto, había anotado que tenía que comprar comida- dijo con una gotita estilo anime.
-Voy a tener que ir al supermercado- dijo y se dirigió a su cuarto.
En su cuarto, sacó la ropa que se iba a poner y luego se metió al baño a bañarse (P/A (Pensamiento de Autora): Andrea como se te ocurre decir eso! En el baño la gente no va a bañarse las personas van a comprar ropa ^^, Cállate 'estas hablando contigo misma' no te haré caso 'sabes que no me puedes evitar', ya cállate tengo una historia que escribir…seguimos con la historia, disculpen la interrupción de mi conciencia 'realmente fuiste tu' u.u ya cállate por favor…)
Se dio un baño rápido y se vistió rápidamente también y salió al supermercado. Estaba ya casi llegando al tonto supermercado que quedaba un poco lejos se percató de algo muy desagradable.
-¡QUE TONTA SOY!- exclamó y todos se la quedaron mirando, que ocasionó que un color carmesí adornara sus mejillas.
-Se me olvido el dinero- susurro.
Tuvo que regresarse a su casa y buscar el dinero y luego lidiar con su gato que no sabía que bicho le había picado porque simplemente se le había guindado y no la soltaba (Imagínense a Kero jajaja)
-¡KERO! ¡SUELTAME!- exclamo y luego sacudió su pierna para zafarse de el y después le gruño el gato.
-NO ME GRUÑAS KERO! Gato loco, desquiciado, después de que te iba a comprar unas golosinas- dijo y al Kero le salió una gotita estilo anime.
-Adiós- y tranco la puerta de un golpe.
Ya afuera…
-Estupido gato, como se le ocurre, que bicho le pico- venía diciendo sin darse cuenta el tono de voz que usaba y todos de nuevo se le quedaron mirando raro con una gota en la nuca.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, muuuchas…
-OPS- dijo y luego empezó a llover desquiciadamente duro.
Comenzó a correr rápido para zafarse de la lluvia, desafortunadamente un carro que paso a su lado y le echo un charco de barro encima.
-¡IDIOTA, DESCUIDADO, ESTUPIDO! ¡MIRA LO QUE HACES O POR DONDE MANEJAS! ¡¿ESTAS CIEGO O QUE?- grito enfadada a la persona del carro.
Lo que no sabía es quien estaba dentro de ese carro, UPS gran sorpresa que se llevo al ver a la perfecta persona que se bajaba del carro con sus ojos tan encantadores y su sonrisa perfecta, - ¿Qué hice?- pensó.
-Realmente, no estoy ciego, puedo observar perfectamente lo empapada que estas, si me permites te puedo llevar hasta mi casa y te puedes dar un baño y cambiarte la ropa por una seca, luego yo te puedo llevar al lugar que tenías como destino- le dijo un hermoso Syaoran.
-Eh-pero-tu-yo-pero pero pero- tartamudeaba Sakura.
-Vamos, no me molesta, enserio…-
-Eh-eh-eh-ehm, gracias- suspiró.
-No hay problema- dijo abriendo la puerta de su lujoso auto.
Sakura se preguntaba que hacía Syaoran por allí, ya llevaba rato conduciendo y se notaba que su casa quedaba aún más lejos.
-Oye Syaoran…-
-¿Si? Dime- volteó un segundo a verla.
-Tu no vives muy cerca del centro de Tomoeda, ¿verdad?- le dijo mirándolo fijamente aunque el no la mirara a ella.
-No…-
-Entonces ¿Qué hacías por aquí?- dijo aún mirándolo.
-Solo paseaba-
-¿Solo paseabas? ¿Por qué solo pasearías en un lugar que queda lejos?-
-Porque quiero, además eso no es tu problema, deja de entrometerte en mis asuntos- le dijo con un tono muy agradable. Sakura sintió un hueco en el pecho y volteó su cara mirando fijamente a través de la ventana.
-Rayos no tuve que haber dicho eso, siempre arruino todo- la miró por un segundo y luego dijo –Lo siento, no fue mi intención- y al instante colocó su mano sobre la de Sakura, pero ella la retiró. Syaoran la miró por un segundo y luego dirigió su vista al camino.
Alrededor de diez minutos habían pasado, el ambiente se tornaba mas incomodo a medida que pasaban los minutos, la atmósfera era tensa y ambos querían salir de ahí lo más rápido posible.
-Ya llegamos- dijo Syaoran, fue a abrir la puerta de el lado donde se encontraba Sakura pero ella lo hizo antes que el –Sígueme –dijo sin mirarla y a cambio recibió como respuesta –Si, lo que sea- Syaoran suspiró.
Wei llevó a Sakura al cuarto de huéspedes, preparó el baño y le dejó ropa seca y limpia, siempre con una sonrisa. Syaoran sabía que eso era lo mejor pues ella no lo quería ver.
Sakura se dio un largo baño el cual la relajo, el agua caliente sobre su piel era de cierta forma algo que la aliviaba y la hacía sentir mejor aunque aún sentía ese vacío que no sabía que era, se sentía tan mal, no podía creer que Syaoran le había hablado de esa manera, tal como cuando se recién conocían.
-No entiendo por que Syaoran se comportó de esa manera tan extraña, al principio me sonrió de una manera muy tierna, será mejor que hable con el- pensó.
Después de sumergirse en un profundo mar de pensamientos empezó a detallar el baño y lo que hasta ahora había visto de la casa de Syaoran, era muy lujosa pero con un toque antiguo y eso le encantaba a Sakura. La casa era muy grande, con amplios y hermosos jardines que estaban rodeados por un bosque del cual no quedaba verde ya que las hojas poseían un color amarillento-anaranjado debido al otoño.
Sakura salió de la bañera, secó su cuerpo con la toalla y luego se coloco la ropa. Se quedó sentada en la punta de la cama de la habitación, mientras la detallaba pero a la vez pensaba. No lo podía evitar, su cabeza estaba inundada de pensamientos, se empezó a sentir cansada y luego cayó en un profundo sueño el cual pareció durar años.
Cuando se levantó, estaba un poco confundida y estaba anocheciendo, de repente se recordó que debía hacer compras, el pobre Kero capaz se moría del hambre. Se coloco unas pantuflas, que por cierto eran muy cómodas y de color rosa viejo. Abrió la puerta de la habitación y se dirigió hacia la sala. Bajó las escaleras y escucho una voz la cuál reconocía perfectamente, era la de Syaoran. Al parecer hablaba por teléfono, así que se escondió detrás de un muro y sin poder evitarlo escuchó la conversación.
-Todo estaba funcionando hasta que dije algo que no tuve que decir…- dijo Syaoran, se podía escuchar la voz de ¿una mujer? Al otro lado del teléfono.
-Si, lo se Meilling, yo siempre arruinando todo…- ¿Que?...- pensó Sakura, empezó a sudar frío y lo peor se le vino a la mente.
-Prometo que no volverá a pasar, haré que vuelva a caer, además, eso no será muy difícil porque se que está perdidamente enamorada de mi, esto ha sido mas fácil de lo que yo pensé, ha sido como echarla mantequilla a el pan… esa niña es muy estúpida-
-No… ¡NO! Esto no me puede estar pasando a mi, no, por favor, no, n…- sintió que su mundo caía en pedazos, su respiración se volvía mas y mas pesada, era como si el oxigeno no fuera suficiente, su corazón latía rápida y fuertemente, el vacío se hacía mas grande y la rodeaba de una gran tristeza, las lágrimas empezaron a salir de sus hermosos ojos esmeraldas y su cabeza dolía como nunca, todo se fue tornando oscuro y mas oscuro, sentía que se estaba desvaneciendo hasta que la oscuridad la envolvió, lo último que escuchó fue un ensordecedor sonido.
No sabía cuanto tiempo había pasado, su corazón aún latía fuerte y rápidamente y no podía controlar su respiración, fue abriendo sus ojos lentamente, al principio todo se veía borroso pero luego su visión regresó a la normalidad. Lo primero con que se encontró fue con unos hermosos ojos de color ámbar y todo lo que había escuchado le pasó por la mente en menos de un segundo. Lágrimas volvían a salir de sus ojos y le dio una fuerte cachetada al dueño de aquellos hermosos ojos que ahora odiaba. Se levantó velozmente pero cayó, Syaoran trató de ayudarla pero a cambio recibió un –No me toques-. Sakura salió de la casa y se echó a correr lo más rápido que pudo, hasta que sus piernas no le dieron más, su cabeza le empezó a doler la cabeza de nuevo y sintió una molestia en el corazón.
-Lo sabía, no debí haber confiado en el, pero me deje llevar…- fue lo último que pensó antes de caer al suelo y antes de que todo su alrededor se volviera negro…
Continuará…
Notas de la autora
OH DIOS MIO! LO SIENTO MUCHOOOOOOOOOOOO! Creo que ya ha pasado un año desde que actualizo! Debería avergonzarme de mi misma! Lo siento lo siento lo siento! Se que me quieren matar…
1ero. Porque no he actualizado!
2do. Por el capítuloooo! Pobre Sakuraaaa! T.T
Tengo que admitir que casi me pongo a llorar mientras escribía… y lo que viene… JA! Nunca se lo imaginarán… se me ocurrió hoy… prometo seguir subiendo capítulos! Pero dejen reviewsss! Please…
Se que no tengo escusa… pero… es que me hice GRAN fan de un cantante… desde el 2008… Hahahaha Se llama David Archuleta! (: si no saben quien es deberían escucharlo… es excelente y un muchacho con los pies en la tierra! (: entonces… mi mussa se perdió… estos días me puse a ver la serie de Sakura de nuevo y me anime a terminar! :D este capítulo se me hizo muy difícil de escribir! Lo siento muchooo! Además que es muy cortooo! Dejennn reviewssss y actualizare lo mas rápido que puedas!
Chaooo! Espero que comenten y me digan lo que piensan del chap!
XOXO
ATT: Andrea-Sakurita.
