Cap. 12 horas para el gran día.
Sentía como Sesshomaru me tomaba de la mano en su automóvil con destino a la mansión, me sentía muy nerviosa ya que estaba a punto de entregarme por completo al hombre que amo, el me sonrió levemente mirándome de reojo de vez en cuando lo sentía, sentía esa mirada fuerte sobre mí, al contrario de mi yo solo gire mi rostro hacia el camino admirando el camino alejado de la gran ciudad contemplando los grandes árboles, el tiempo paso muy rápido y llegamos a la mansión en poco tiempo.
Kagome—escuche la voz de Sesshomaru a un lado de mi dándome cuenta que el estaba fuera y con mi puerta de el auto abierta—vamos—me susurro extendiendo mi mano.
Bien—le dije tomando su mano y saliendo del automóvil, a decir verdad me sentía muy nerviosa yo nunca había estado en una situación así, no sé lo que tenía que hacer ni cómo actuar delante de él, ¿me trataría bien?, ¿me ayudaría?, ¿se burlaría de mi?, no sé cuánto tiempo paso se me hizo eterno, al fin estábamos frente a su habitación, era la habitación más alejada de la mansión en el último piso, mi cuerpo se erizo completamente y me puse muy nerviosa.
No estés nerviosa—me susurro al oído Sesshomaru una vez estando dentro de su habitación obscura—nada malo pasara—volvió a susurrar besando su cuello—te lo prometo—dicho esto sello su promesa con un beso.
Correspondí el beso sonrojada dejándome llevar por el momento sintiendo sus grandes y fuertes manos en mi cintura pegándome más a él, solté un suspiro al separarnos de el largo beso mientras arqueaba mi cuello a un lado teniendo reacción de sus besos sobre mi piel,-Sesshomaru—susurre levemente soltando un gemido al percibí su leve pero excitante mordisco en mi hombro izquierdo.
Ven, sígueme Kagome—me llamo guiándome en la obscura habitación nos detuvimos en medio de la misma—espera un segundo—me dijo en voz baja para que el cuarto se iluminara..
¿Qué es todo esto?—cuestione confundida a Sesshomaru, mirando los pétalos de rosas rojas sobre la cama y sobre esta—no entiendo—susurraba sintiendo el fuerte cuerpo de Sesshomaru sobre mi espalda.
Era una sorpresa para el día de mañana—confeso soltando un pequeño suspiro mientras besaba mis cabellos—te traería aquí el día de mañana ya que oficialmente seriamos pareja, pero—hizo una pausa y sonrió—ya que estamos aquí—se separo de mí y me giro yo eleve mi mirada y lo vi con ternura.
Ya que estamos aquí—le repetí mirándole a sus ojos que denotaban una mirada llena de ternura y de amor así a mí, es todo lo que yo deseaba, saber que me amaba, saber que me entregaba a un hombre que sentía lo mismo que yo, me sentía segura con él, y estaba feliz pero nerviosa.
Quiero demostrarte que te amo—soltó Sesshomaru rompiendo el cómodo silencio—sé que es tu primera vez—dijo sonriendo levemente, no pudiendo evitar mi gran sonrojo sintiendo mi rostro caliente por la vergüenza—y yo…-sonrió levemente acariciándome mi mejilla con ternura—te cuidare, y e enseñare a darme amor como yo te lo daré a ti.
Sesshomaru—lo llame levemente—se que soy primeriza en esto pero—gire mi rostro a otra dirección ya que la vergüenza me llegaba a tope—quiero que me ensenes a darte amor—decía girando mi rostro quedando a pocos centímetros de sus labios, cortando las distancia los dos profundizando nuestro beso, al mismo tiempo el con agilidad y lentitud me guiaba a la cama llena de pétalos rojos.
Quédate tranquila—me susurro viéndome a los ojos fijamente y me sonreía para alzarse un poco y levantarme un poco quitándome completamente la chaqueta dejando mis hombros al descubierto ya que tenía un top blusa color negro para volver a posicionar sus labios sobre mi cuello y sus manos en mi cintura, yo me limitaba a suspirar de vez en cuando acariciando los sedosos cabellos de mi amado, podía persivir el camino de su mano subiendo lentamente, mi cuerpo se tenso rápidamente y el lo noto—no te hare nada malo—me calmaba en susurros besando mis labios, posicionando una mano en uno de mis senos, solté un suspiro profundo entre el beso que nos estábamos dando, el se volvió a separar de mi separando su mano de mi seno tomando con sus dos manos la orilla de mi blusa para quitármela lentamente dejándome con el sostén strapless de el mismo color de mi blusa, me sonroje como nunca sin quitarle la mirada de encima sentí el cálido rose de su brazo rodeando mi cintura atrayéndome hacia el besando mis labios para dejar un camino de pequeños y lentos besos hacia el centro de mi pecho.
Te amo Sesshomaru—susurre cerrando mis ojos dejándome amar por el hombre, ese hombre que me amaba con locura como yo lo amaba a él, me pego mas a él sentándome en sus piernas sobre la cama; besando uno de mis senos y tomando el otro con su mano libre, ese mar de sensaciones nunca antes lo había experimentado en mi vida, debía demostrar mi amor hacia el de alguna forma con mis manos temblorosas tome los botones de su camisa desabrochándolo uno por uno, el alzo su mirada para sonreír levemente dejándome actuar sola al llegar al último botón sonreí nerviosa quitándosela lentamente tocando su cálida piel y formado cuerpo con mis manos de abajo hacia arriba pasando mis manos por su abdomen duro, sus hombros y sus brazos me acerque lentamente a él y bese sus carnosos labios, terminando el beso aprisionando su labio inferior tomando sus mejillas con mis manos mientras él me tomaba de la cintura subiendo una de sus manos desabrochando mi sostén, eso ya no me importo porque estaba con la persona que amaba.
Eres tan bella—me susurro pasando sus manos al frente desabrochando mi jeans – soy el hombre mas afortuno por tener a una mujer tan hermosa—escuche decir para después besar mi abdomen en pequeños besos, dando un rápido movimiento quedo el sobre mi acariciando mi rostro lentamente se levantaba de la cama quedando frente a mi viéndome desde arriba tomando una de mis piernas pasando sus manos sobre ella hasta llegar a mis botas, sonrió levemente abriendo es zipper y quitándome la bota y así lo hizo con la otra al final tomo el comienzo de mis jeans desasiéndose de el poco a poco quedando con mi última prenda, el tomo mis manos y me levanto de la cama beso mis ya sonrojados labios y sonrió con un deje de perversión—es momento de que disfrutes de mi—me susurro al oído depositando un beso en la comisura de mis labios.
¿Qué debo hacer?—cuestionaba nerviosa, yo era una inexperta, no sabía nada sobre tener relaciones, jamás había visto a un hombre desnudo frente a mí, ahora estaba nerviosa pero sabía que debía pagarle con mi amor como él lo está haciendo ahora—yo…no sé por dónde empezar—susurre apenada.
Kagome—me tomo de mi mentón subiendo mi mirada para encontrarme con esa mirada ambarina y sus labios rojos y carnosos—solo déjate llevar por el momento, yo te Guaire—dijo tomando mis manos—te diré que hacer—bajaba mis manos por su cadera—y después lo harás tu sola—me susurro dejando mis manos en su cadera para tomar mi rostro y verme a los ojos—escúchame bien Kagome, nunca eh estado tan seguro de una cosa— me miro fijamente—y esto es lo más seguro que eh hecho en mi vida—al terminar se apodero de mis labios y mis senos, solté un leve gemido, seguido de leves carisias en mi espalda, mis manos se movieron por inercia desabrochando el pantalón de Sesshomaru una vez bajado el zipper me separe de Sesshomaru y lo mire fijamente—Quítamelos—me dijo con mandato pero siendo generoso conmigo ya que mis nervios estaban a flor de piel, como pude me agache a la altura de su pantalón y lo baje lentamente, en el camino pude darme cuenta que su masculinidad se daba a relucir me quede viendo por un momento para después deshacerme de su pantalón le agradecía internamente a Sesshomaru que se haya quitado los zapatos desde el principio, al ponerme de pie el me sujeto de la cintura y me elevo y yo puse mis piernas a su alrededor, nos unimos de nuevo en un beso, esta vez era cargado de pasión, amor, era una marea de emociones que en ese momento no podía pesar, tal y como estábamos nos dejamos caer en la gran cama lentamente sin terminar el beso, los roces de nuestros cuerpos prendían la llamarada que se encontraba en nuestro interior, suspiros y gemidos leves salían de nuestros labios, esos sentimientos ahogados en ese momento estaban explotando dejándoles salir, a la vista de nuestro único testigo la luna que se asomaba por el gran ventanal, por falta de respiración nos separamos de ese anhelando beso cerrando mis ojos sintiendo las caricias de Sesshomaru en mi cuerpo me hacía sentir viva, sus besos recorrían mi cuerpo boca, cuello, senos, abdomen, llegando a ese lugar, esa parte que me pertenecía pero que el día de hoy en esta habitación seria suya, seriamos uno mismo.
Kagome—escuche su susurro en la obscura habitación, me tense al sentir sus manos en mis muslos subiendo lentamente hasta llegar a la única prenda que me protegía me cubría—en estos momentos, te hare sentir sensaciones que jamás habrías imaginado o incluso pensado—me susurro desprendiéndome de esa única prenda, ahora estaba a su merced, en ese instante los dos ya no podíamos dar paso atrás, esto era definitivo, haríamos una promesa aquí y ahora de el eterno amor que nos teníamos mutuamente.
Sesshomaru—pronuncie su nombre en susurros sonrojada al sentir una de sus manos entre mis piernas, su mano abrió levemente mis piernas dejando al descubierto mi virginidad—ah..Sessho..—gemí entrecortadamente al sentir uno de sus dedos sobre mi feminidad—maru..— cerré mis ojos lentamente sintiendo la fricción de su dedo sobre mi parte intima mordiéndome el labio inferior levemente, el cuerpo de Sesshomaru se posiciono sobre mi sin alejar su mano siguiendo con su estimulación mientras tanto besaba mis senos uno y después otro así repetidas veces, la estimulación seguía podía sentir una oleada de calor de los pies a la cabeza, ariqué mi espalda pegando mi cuerpo al cuerpo ardiente de Sesshomaru, se separo de mi bajando lentamente mientras abría mis piernas alce mi mirada para verle sonrojada- ¿Qué es lo que harás?—le cuestione entrecortadamente.
Te lo dije princesa—susurro mirándome desde abajo—te hare sentir lo que es el verdadero amor, estando con la persona que amas—sin más beso una de mis piernas lentamente subiendo y subiendo hasta llegar a mi feminidad dejando un pequeño beso en el—Sessho..maru—susurre tomando las sabanas de seda fuertemente, el introdujo su lengua en mi virginidad jugando con ella, por impulso me senté en la orilla de la cama tomando los sedosos cabellos de mi amado mientras el disfrutaba de sufrimiento por mas amor, levante la vista al techo soltando un gemido de placer, es algo nuevo que pasaba en mi, dentro de mí lo podía sentir y quería mas, deseaba sentirme a un mas amada, las caricias se detuvieron y Sesshomaru estaba de frente a mi sonriendo mientras yo sonrojada y con mi respiración acelerada lo veía con deseo, otra emoción que no había experimentado antes, me levante y me puse frente a el—es hora de que tu me demuestres tu amor—me susurro tomando un mecho de mis largos cabellos azabaches, por alguna razón yo ya sabía lo que pasaría, me acerque a él y lo bese dejando pequeños besos en sus labios y cuellos, como si fuera mi mente me controlara una de mis manos por inercia tomaron su miembro estimulándole con pequeñas carisias sobre única ropa que tenia encima, volvía a sentir esa misma oleada de calor al sentir su masculinidad algo dura, el solo se dejo llevar.
Ahora yo te demostrare cuanto amor te tengo—le susurre con nerviosismo y muy sonrojada—tratare de hacerte sentir mi amor como tú lo hiciste conmigo—dicho esto Sesshomaru me tomo de la cintura atrayéndome hacia el besando mi cuello, no supe en qué momento quede sobre él en la cama pero, sabía que era mi momento, acariciaba su cuerpo con mis manos temblorosas bajando lentamente dejando roses con mis labios y mis manos podía sentir la respiración entrecortada de Sesshomaru, podía oír su corazón acelerado como el mío, suspire y seguía dejando mis huellas sobre él hasta llegar al lugar que me sucumbía de curiosidad, tome su prenda y la retire lentamente depositando un beso en su formado abdomen, baje un poco y como niña pequeña observe el miembro suyo con curiosidad, jamás había visto uno era mi primera vez sentí una caricia en mi cabeza y Sesshomaru estaba sentado observándome fijamente esperando mi siguiente movimiento—yo.. no sé qué hacer—decía sonrojada—sentí una mano sobre mi mejilla y él me beso la punta de la nariz.
Dame tu mano—susurro tomando mi mano delicadamente—lo único que harás es disfrutar de el momento—dijo tranquilo guiando mi mano hacia su miembro—es todo tuyo—dijo con perversión en su voz, con mi mano en su miembro lo único que se me ocurrió fue hacer lo que él hizo conmigo darle estimulación de arriba hacia abajo, y así empecé con un vaivén lento y aumentando un poco el rito, escuchaba suspiros ahogados de mi amado escapar de sus dulces labios pose mi otra mano en abdomen—oh..mmm..—gemía Sesshomaru al recibir las caricias y vaivenes que yo le proporcionaba, después de unos minutos me acerque a su miembro a mis labios depositando un beso sobre la punta—Kagome—gimió Sesshomaru ahora imagine que lo que tenía en las manos era una paleta de sabor cereza y la introduje lentamente a mi boca pude percibir que a Sesshomaru estas caricias lo volvían loco soltando mas gemidos ahogados y suspiros, empecé con un vaivén lento sobre su miembro en mi boca una y otra y otra vez con movimientos mas rápidos y lentos cerré mis ojos dejándome llevar por el momento—ya no..no puedo mas—susurro Sesshomaru y yo alce mi cabeza y lo mire fijamente me levante lentamente pasando mi cuerpo sobre su masculinidad para terminar viéndole a la cara- ¿acaso hice algo malo?—cuestione preocupada-¿ lo estoy haciendo mal?—dije desviando la mirada.
Nada de eso princesa—susurro girando y quedando el sobre mi—lo has hecho muy bien—sello nuestros labios con un beso mientras nuestra intimidad rosaban lentamente, solté un suspiro al sentir su calor sobre mi intimidad—Kagome—susurro a mi oído—lo que hare tal vez te duela un poco—al escuchar eso abrí mis ojos rápidamente, lo sabía era el momento de que él y yo nos hiciéramos uno mismo una sola carne—yo te diré cuando—dijo tomando mis piernas suavemente y poniendo su cuerpo entre ellas me dio una caricia en mis labios con una de sus manos, me sentía nerviosa, pero confiaba plenamente en el—¿estás lista?—me cuestiono tomando su miembro con una de sus manos y rozando lentamente contra mi virginidad, mi intimidad.
Estoy lista—le dije segura de mi mirándole a los ojos asustada, el miro en mi ojos sonrió levemente y me susurro al oído—toma aire cuando te diga—yo solo asentí con mi cabeza nerviosa, sentía las caricias de su miembro en mi intimidad—toma aire ahora—y así lo hice pero algo me impidió seguir un dolor agudo en mi intimidad salía a flote el dolor era intenso algo en mi estaba cambiando, algo en mi ya no era igual, el dolor seguía presente, Sesshomaru beso mis labios correspondía con dificultad ya que mis lagrimas indicaban la totalidad del dolor, Sesshomaru se quedo así un tiempo para que mi intimidad se adaptara al nuevo individuo y beso mi frente—ahora saldré de ti—me dijo en susurros saliendo de mi intimidad me sentía vacía si él no estaba dentro de mí, beso mis labios y volvió a entrar en mi sintiendo un leve dolor, empezó con un movimiento lento de adentro hacia afuera, cerré mis ojos percibiendo cargas eléctricas en mi cuerpo, sentía el choque de nuestros cuerpos, escuchaba las respiraciones de ambos agitadas.
Ah..ah..—gemía mordiéndome mi labio inferior ya que el deseo y el sentimiento raro hacia que deseara más de lo que estaba experimentado, Sesshomaru tomo mi cintura alzándome junto con el sentándose en la orilla de la cama quedando yo sobre él, empecé hacer movimientos con mis caderas aumentando el deseo queriendo más uno del otro, el tomo mi pecho pegando mi espalda con su abdomen, beso mi cuello lentamente y me susurraba palabras al oído—te amo Kagome, quiero estar contigo para toda la vida, es una promesa—me levante lentamente y gire a ver a Sesshomaru que me sonrió con su respiración agitada se recostó sobre la cama y yo me senté sobre él, introduciendo su masculinidad en mi intimidad empecé a dominar poco a poco la situación mientras el tomaba mis caderas con sus manos los vaivenes se hacían más notorios nuestros gemidos escapaban de nuestra garganta liberando las sensaciones de un principio, ahora solo él y yo no deseamos cuanto nos amábamos, el se sentó en la cama abrazando mi espalda siguiendo con nuestro baile que solo él y yo compartíamos en ese momento, algo dentro de mi quería explotar, algo dentro de mi decía que estaba a mi limite, cruce mis piernas sobre las caderas de Sesshomaru uno frente de el otro besándonos, mirándonos, amándonos; él me miro a los ojos y yo ah el—Kagome ya no…puedo mas..—dijo en susurros entrecortado y dentro de mi algo cálido me rodeo y mi sensación de tiempo había terminado ahora solo permanecíamos abrazados en la misma posición escuchando nuestras respiraciones y un beso en la frente y un te amos dio por terminada nuestra promesa.
Bueno las preparaciones ya están listas—dijo Akasha revisando la lista de los preparativos—es raro que Sesshomaru no haya llegado a su cita—pronuncio en tono molesto Akasha.
No te preocupes—comento Inu saliendo al jardín—si no vino debió de ser algo muy importante—sonrió levemente.
Ya lo creo— Akasha susurro mirando el jardín—será la mejor fiesta del año, ya lo veras Taisho—dijo en tono burlón.
Hola padre—decía Inuyasha entrando con Kikyo y su madre—el carro de Sesshomaru está afuera, necesito hablar con el—decía mirándole.
El jardín está muy bonito, hizo un trabajo estupendo—decía Izayoi a Akasha.
Muchas gracias—decía sonriendo levemente—es lo que puedo hacer por mi amado sobrino—dijo guardando unas hojas.
Sesshomaru no ah venido, tenía cita con Akasha y no llego—decía Inu—ya lo veras después hijo.
Está bien—decía no muy convencido Inuyasha—pero bueno y ¿a qué hora empieza la fiesta?
¿compraste tu traje?—cuestiono su padre mirándole detenidamente—Sin traje no hay fiesta, en la invitación dice.
Pero—hizo una pausa y puso cara de niño reganado—¡no es justo soy hermano del festejado!—reprochaba mientras todos reían por su conducta pero lo que nadie sabía es que dos jóvenes amantes se habían entregado en una promesa de amor, que los uniría para toda la vida.
