Disclaimer: Obviamente, los personajes no son míos, yo sólo me divierto con ellos y los muevo a mi manera... Pertenecen A Stephenie Meyer.

Summary: ¿Cómo cambiría la historia de Edward y Bella si Bree hubiera sobrevivido? ¿Bree hara cambiar la opinión de Bella acerca de su conversión? ¿Podrá ser todo como era antes de los neófitos y de Bree? ¿Qué pasó realmente con Diego? SPOILERS!


The second Opportunity


BPOV

Unos golpecitos en la ventana me hicieron sobresaltarme.

Edward, Stan y Bree habían salido en la búsqueda de Diego hace más de hora y media. Y como siempre, mi novio se negó a dejarme ir con ellos, alegando que sólo iban y venían en un dos por tres. Patética excusa. No quería que fuera, no quería que corriera peligro con un vampiro bebedor de sangre humana. Suspiré. Siempre preocupado por mí.

Salté de la cama y vi por la ventana.

Jacob estaba sobre su motocicleta, sin camiseta. Puse los ojos en blanco.

- ¿Qué quieres, Jake? –Grité cuando abrí la ventana.

Mi ventana se había acostumbrado a las entradas y salidas nocturnas de Edward que ya no me costaba tanto abrirla.

- ¡Vine por ti! –Sonrió-. ¿Qué te dijo tu novio?

Escuche como gruñía. Oficialmente, y ante el pueblo, Edward Cullen era mi novio oficial y siempre lo sería.

- Pasa, está abierto.

No escuché nada, pero lo vi entrar. Me giré para caminar a mi cama y ahí estaba, en el marco de la puerta con los brazos cruzados sobre el pecho y viéndome fijamente. Me sentí incómoda.

- ¿P-por qué me miras tanto? –Inquirí, yendo a mi cama y dejándole un espacio a Jake para que se sentara.

Él sonrió, mostrando su hilera de perfectos dientes.

- No es nada –Se sentó y continuó mirándome de esa manera.

Suspiré.

- Jake, déjalo ya –Hablé-. Me molesta tu mirada.

Volvió a sonreír plenamente.

- ¿Te molesta o te pone nerviosa?

- Me molesta –Dije, segura.

Desvié y mi mirada y la concentré en el desteñido cobertor. Intentaba aclarar mis ideas. ¿Cómo plantearle que no aceptaría su propuesta? Amaba a Jacob, claro, lo sentía parte de mi vida, una gran parte de ella, pero no se podía comparar con el tamaño de Edward que era un millón más grande que él.

Lo difícil es decirle, no sólo que no vamos a aceptar la propuesta, sí, vamos, Edward y yo; sino que, tenía que decirle sobre ser mi padrino de bodas y… Hacer que aceptara.

- Escúpelo, Swan.

Era tan fácil de leer. Y más Jacob. Suspiré y fijé mi vista en él.

- No aceptamos –Solté, neutral-. No hay trato.

Él me miró un largo rato, para luego reír entre dientes. Lo vi como si tuviera un tercer ojo.

- Jacob Black, ¿de qué demonios te estás riendo?

Se rió más fuerte, a carcajadas. ¿Por qué siempre que hablaba seriamente él se reía?

- T-tardaste tanto en decírmelo… ¡Sólo era cuestión de decir unas palabras! Parecía como si le fueras a decir a Charlie que estás embarazada…

Ah, era eso. No era precisamente que me preocupara su reacción sobre este tema. Sabía lo correcto que era Edward y que yo, haría cualquier cosa que él me pidiese, bueno, casi todo.

- Verás… Eso no era lo que me tenía nerviosa…

Dejo de reír. Y me asusté. Se había puesto serio y sus ojos brillaban con la sospecha. Era ahora o nunca.

- Serás el padrino.

Abrió los ojos como platos y yo me limité a bajar la cabeza. No tenía idea de cuál sería su reacción. Tal vez se transformaría en lobo y me arrancaría la cabeza, si fuera así, Edward haría lo propio con la de él. Sonreí ante este pensamiento extrañamente reconfortante. Levanté la vista y me topé con otra cosa diferente a la furia: curiosidad.

- ¿Qué? ¿No gritaras, ni patalearas, ni nada por el estilo?

Me regaló una sonrisa, pero podía aún apreciar la confusión en sus ojos.

- Es sólo que… -Vi como un tono rojizo cubría sus mejillas-. No pensé que sería el 'padrino'. No me malentiendas, me invitaron a la boda y todo…

¿Cuándo había sucedido eso?

-… Pero no creía que sería su padrino.

Le sonreí y lo abracé.

- Eres muy importante para mí–Susurré-. ¿Por qué no compartir contigo uno de los días más importantes de mi vida humana?

Casi escuché el 'crash' de su corazón. Pero, él sabía que tarde o temprano sucedería mi transformación. Suspiró.

- Supongo que intentar cambiar tu opinión es gastar fuerzas en vano –Se separó y me miró con intensidad a los ojos-. Sería un honor ser el padrino de tu boda.

Por mis mejillas sonrojadas, corrían con libertad las lágrimas de felicidad. El hecho que uno de los hombres más importantes aceptará estar en mi boda, me ponía tan… Eufórica.

Lo abracé con mucha fuerza, rodeando su cuello.

- Gracias, Jacob –Besé su mejilla-. Me haces tan feliz…

Soltamos un suspiro, para luego reírnos. Conversamos acerca de un montón de trivialidades. Pero una parte de mí estaba preocupada. Llevaban varias horas de que Edward había salido en busca del otro neófito, y que había asegurado llamarme para avisarme que regreso a salvo y sano. No lo había hecho, aún cuando había asegurado que sólo iba y venía.

Bree POV

Partimos en dirección a donde Stan había captado el olor de Diego. Nos habíamos adentrado al bosque, y recorríamos el mismo camino de regreso para asegurarnos de que el rastro siguiera ahí.

Llegamos a un punto donde nos detuvimos. Ahí era el lugar. Sentí ese peculiar olor… Y luego fruncí el ceño, había alguien con él.

Un vampiro, podría decir, por la forma en que olía, pero no sólo eso, una mujer. Fruncí más el ceño. Seguimos el rastro, hasta que llegamos a una pequeña cueva. Ahí estaba. Diego estaba cerca.

Edward tenía el ceño fruncido, al igual que Stan, pero no entendía por qué.

Me acerqué más, ya que ellos estaban unos metros enfrente de mí. Sangre, sangre, sangre humana…

- Bree –Susurraron en tono de advertencia. Les saqué la lengua y ellos rieron.

- ¿Quién está ahí? –Preguntó una voz de mujer, dentro de la cueva.

Fruncí los labios y evité respirar. No quería cometer una imprudencia por la sangre.

- Eh, ¿conoces a Diego? –Edward siempre era el valiente en hablar.

La mujer esperó unos segundos.

- ¿Quiénes son? –Ya se había dado cuenta de que éramos más de uno.

Tomé una gran bocana de aire. Mi garganta ardió, pero no me importó. Sólo quería tener de nuevo a Diego.

- ¿Diego? –Silencio-. ¡Diego, soy yo…! ¡Bree!

No sabía que esperar. Prácticamente me había expuesto al decir así mi nombre, pero quería ver a Diego.

Forcé mi vista, observando la oscura cueva. Se notaba la presencia de dos personas. Y discutían. Discutían, pero no entendía de qué demonios hablaban. Sus susurros se escuchaban molestos, muy molestos.

Suspiré y comencé a golpear con el pie la tierra. Bajé mi vista y me concentré en otra cosa, el árbol, un pájaro que canturreaba por ahí, el ulular del viento, cualquier cosa. Necesitaba despejar mi mente y no tratar de escuchar su discusión.

Sentí como unas familiares manos, tomaban mi rostro y lo levantaban.

Sus ojos me veían llenos de incredulidad; un perfecto espejo de los míos.

- Estas con vida –Dijimos al mismo tiempo, y sonreímos.

Lo abracé con fuerza y el correspondió a mi abrazo. Lo había extrañado tanto, ¿para qué mentir? Y al parecer él había hecho lo mismo. Nos creíamos muertos. Suspiré. ¡Qué alegría que no fuera así!

- No me buscaste –Lo acusé, aún entre sus brazos.

Me estrechó con más fuerza y soltó un pesado suspiro.

- Nadie me aseguraba que siguieras con vida –Escuchar su voz, me hizo estremecer-. ¿Cómo me encontraste?

Suspiré y aspiré su aroma.

- Stan me ayudó –Se tensó ante la mención de ese nombre y, con una velocidad impresionante estaba frente al aludido, extendiendo su mano en muestra de un agradecimiento.

Stan tomó la mano y la sacudió.

- Gracias –Sonrió sinceramente.

Mi amigo se encogió de hombros. Puse los ojos en blanco. Muy propio de Stan. Edward se rió entre dientes ante mi pensamiento y lo seguí con una risita.

- Bien, bien –Me giré hacia la voz femenina. La chica en cuestión era muy guapa. Tenía el cabello a los hombros, rizados de un color dorado, uno o dos tonos más claros que el de Rosalie, puesto que el de la chica era casi plateado; unos rellenos labios y unos ojos pequeños, como rendijas, enmarcadas de pestañas del mismo tono que su cabello. Y unas pecas que le daban un aire muy infantil-. Ya tuvieron su esperado encuentro… ¿Y qué? ¿No piensan presentarme?

Diego rió.

- Chicos, Bree –Suspiré cuando dijo mi nombre-. Esta es Caroline.

Abrí los ojos desmesuradamente. ¿Había escuchado bien? ¿La misma Caroline de Stan?

Edward me dio una mirada de advertencia y me mordí la lengua para no hablar de más.

- Mucho gusto –La voz de la joven era hasta cierto punto gracioso. Tenía un tono cantarín, infantil, como ella.

- Yo soy Bree –Extendí mi mano hacía ella, pero me tomó desprevenida el amistoso abrazo que me dio.

Sonreí y la abracé por el cuello. Me separé y presente a los demás.

- Él es Edward Cullen… -Señalé al chico pelirrojo-. Mi… Hermano adoptivo –Reímos entre dientes-. Y él –Dije, señalando a mi nuevo amigo con dramatismo-. Es Stan Darley.

Los ojos de Caroline se abrieron a la par, supuse yo, puesto que con su tamaño era muy difícil de saberlo. Se acerco rápidamente a Stan y él sonrió. Sí, Stan y Caroline eran las almas gemelas predestinadas.

Solté un suspiró y sentí las manos de mi Diego en la cintura, mientras recargaba su barbilla en mi hombro.

- ¿Y ese suspiro?

Me gire un poco, sus labios estaban a milímetros de los míos, ¿por qué no disminuir esa tortuosa distancia? Junté mis labios con los de él, en un movimiento suave. Sonreí cuando empezó a mover sus labios contra mi boca. Cerré mis ojos y me concentre en él. Sólo estábamos Diego y yo. Nadie más… Aquel beso, me hizo sentir como las mariposas revoloteaban en mi estómago; como si un volcán hubiera estallado… Como si nunca nos hubiéramos separado.

El momento de separarnos llegó, y no por falta de aire, si no por el moles… Ok, el carraspeo de Edward.

- Hora de irnos –Anunció. Me di cuenta que empezaba a anochecer. Suspiré, y tomé la mano de Diego.

- Hora de irnos…


Hace mucho que escribí este cap, que ya no sé lo que dice...

¿Sorpresa?

Sí, deseabamos que Diego estuviera vivo, ¿verdad? Pero ahora, Bella lo conocera, ¿cuál será su reacción? Y... ¿Qué onda con Caroline? ¿De dónde la saque? Obviamente, mi retorcidamente quería que mi Stan tuviera su ALMA GEMELA.

Uff! Ya casi termina... Mmmh... No actualizaré continuamente, la otra semana me voy de vacaciones... Y NO VOY A VER SPLIT! Mi nueva obsesión... YON xD Leo...

¿Me dejaran un REVIEW?

¿Si, si, si?

AnneLiCe'