DISCLAMER: Nada me pertenece, etc.
Desde el primer momento que conoció a James Potter, lo supo. Serían mejores amigos.
Nunca entendió cómo pudo salir una "buena persona" como él de un nido de víboras como ese. Porque Sirius Black era inmaduro, estúpido y un etcétera muy grande de defectos, pero no era una mala persona. Nunca mataría a nadie. Tampoco le gustaban las artes oscuras. No encontraba placer en hacer sufrir a los demás, bueno, exceptuando a Quejicus, pero lo hacía por diversión. Jamás le mataría. No le gustaba rebajarse al nivel de sus allegados.
Por algo estaba en Gryffindor. Vale, siempre la misma perorata del tema de las casas, pero era cierto. Siempre daba la cara. No soportaba la bajeza y los trapos sucios. Luchaba por su honor.
¡Ah! Pero no creáis que era una monada de criaturilla. En su interior rugía un león un tanto pervertido, pasota, cerdo y todo lo que puede llegar a ser un puberto con las hormonas disparadas.
Y su pobre madre. En el fondo sentía tristeza. Tristeza por no haber sido nada de lo que a ella le hubiese gustado que fuera. Aunque para pelotas ya estaba Regulus. Estaba orgulloso de ser como era, pero eso no quitaba que era su madre. Y decepcionar a una madre, por mucho que la odies, duele.
Su padre más de lo mismo. Últimamente abusaba cada vez más del alcohol. ¿Sería él el culpable? Su padre no era mala persona, sólo un viejo tradicional. Intentaba no hacerle mucho caso ni pasar mucho tiempo con él, puesto que como siempre, pelearían. No quería herir a ese borracho aristócrata, que al parecer le pesaba más que nada el tener un hijo en Gryffindor. Y a Sirius también le dolía. Dolía no ser lo esperado.
Por eso ocultaba todo ese dolor detrás de una máscara de autosuficiencia y descaro juvenil. No quería ser descubierto. No quería ser débil ante ellos. Jamás.
A parte, ya habría tiempo para madurar. Ahora era el momento de vivir la vida. Disfrutarla al máximo. Si luego tendría que arrepentirse de algo, ya habría tiempo. Mucho tiempo.
Hola!
Aquí el segundo cap.! Como veis son cortos, sí. ¿Pero qué más puedes decir de una mente que no es la tuya? No soy especialista en analizar mentes, pero esto se aproxima un poquito a lo que yo creo sintió Sirius Black en algún momento de su vida.
Besos y nos leemos!
