disclaimer: nada es mio!


Stay por Fede

Melanie:

-Doc… Wanda… ¿dónde está?

Mi cuerpo se debatía entre la felicidad de haber recuperado mi cuerpo y la desesperación por Wanda. No podía dejar que muriera: ella me había salvado.

-¡¿Dónde la tienen?-grité.

Todos me miraban. ¿Acaso tenía monos en la cara? ¡Que alguien dijera algo, por el amor de Dios!

-¿Mel?-preguntó Jamie, a mi lado, en un susurro ahogado.

Lo miré con mis ojos. Qué bien se sentía la sensación de controlar mis acciones.

-Jamie…

Le toqué la cara con ambas manos y sentí una lágrima recorrer mi mejilla. Lo abracé fuertemente.

-Wanda está en este criotanque-dijo Ian, mientras se alejaba y se sentaba tras el escritorio de Doc.

Me separé de Jamie y quise corroborar por mi misma que estaba a salvo. Observé a Ian, pero era otro cuerpo el que quería mirar con atención. Jared. ¡Oh, Jared! No pude reprimir mi deseo de él en el momento en que lo miré. Estaba frente a mí, totalmente congelado en el puesto y no quitaba sus ojos de mí. Parecía… ¿estupefacto? Lo observé con adoración, cada detalle de él. Podría mirarle toda la vida y sería feliz. Pero él no tenía la misma idea: se acercó el corto paso que nos separaba, recorrió mis dos brazos y luego me agarró con sus manos.

-¿Eres tú, Mel?

La voz le tembló, y yo asentí. Acercó su cara y me dio un apasionado beso, sin resistirse a meter su lengua en mi boca. Yo hice lo mismo y lo agarré del pelo para juntarme más a él.

-Oh, Mel-suspiró contra mis labios.

Un escalofrío me recorrió toda la espalda. Lo deseaba. Pero la realidad me golpeó. Wanda.

-¿Dónde está? ¡No pueden dejarla, quiere morir!

-No te preocupes, Mel. Hemos amenazado a Doc y nos ha contado todo. No vamos a dejarla escaparse de nosotros.

Me sonrió. Doc bufó.

-Pero ¿qué vamos a hacer?

-Vamos a buscarle un cuerpo-dijo Jamie.

Miré a mi pequeño hermano de nuevo. No iba a cansarme nunca de mirarlos a todos. Mire a Ian, como preguntándole.

-Hola-me dijo, con una media sonrisa.

Él no me conocía, pero yo a él sí. Le debía resultar completamente extraño mirarme y no encontrar a Wanda.

-Hola-le dije con otra sonrisa-, soy Melanie.

-Lo sé-dijo, en una risotada-, la Mel de Jared. Soy Ian.

-El Ian de Wanda-le dije en broma.

-Ya la conocerás, Ian-dijo Jamie-. Y tú también Doc. Les encantará.

Miré a Doc y le sonreí tímidamente.

-Gracias por hacer esto. Pero creo que vas a tener que operar de nuevo, en cuanto encontremos un cuerpo ¿te parece bien?

Tenía que preguntarle. Él le había prometido a Wanda que la iba a dejar morir, en contra de su voluntad, eso estaba claro. Doc era una buena persona y nunca habría deseado matar a Wanda.

-Con Ian y Jared amenazándome, no tengo cómo negarme.

Todos nos reímos. Le tomé la mano a mi hermano y toqué la cara de Jared, mirándolos a ambos.

-¿Cuándo partimos?

-¿Cómo te sientes?-dijo Jared, tomándome de la cintura y ayudándome a pararme.

Me estiré lo más que pude para sentir todos mis músculos en movimiento. Tenía ganas de correr un kilómetro sin detenerme. Tomé a Jared de la cara y lo besé.

-¿Cómo crees que me siento, Jared?

Se acercó a mi oído y me susurró.

-Cuando volvamos de la expedición, no te volverás a apartar de mí, Melanie Stryder.

-No pensaba hacerlo-le dije y volví a besarlo, esta vez más largo.

No nos separamos hasta que perdimos el aliento.

-Ya basta-dijo Jamie con el ceño fruncido, aunque sonreía abiertamente-¿Nos vamos ahora?

-Ahora mismo-dijo Jared sin dejar de mirarme.

Comenzamos a caminar al pasillo, con sus manos sobre mí. Pero me detuve y me volteé.

-¿Vienes, Ian?

-No, me quedo aquí, cuidando que nadie le haga daño.

Miró a Doc, pero luego observó a su hermano, que aun estaba durmiendo con su Jodi. No entendía cómo podían seguir durmiendo: para mí, todo había sido un alboroto.

-¿Algún requerimiento para su apariencia?-preguntó Jared.

-No. Ustedes la conocen tan bien como yo. Sabrán encontrar a alguien. Además, no me importa qué aspecto tenga.

Lo miré sorprendida. Era un hombre noble, Ian quiero decir. Comenzaba a caerme bien ese chico. Luego salimos los tres del consultorio de Doc. Estaba más feliz que nunca, y cuando volviéramos de la expedición, estaría con toda mi familia: Jamie, Jared, Wanda y, debido a que no se separarían, Ian. Sonreí ante la perspectiva de vivir en las cuevas: me encantaba la idea.


Hola! esto es un milagro del señor! jjajaja naa solo bromeo! como estan? como lo han pasado estos ultimos meses? yo bastante desaparecida! bueno es q entiendanme: estoy en la universidad y puaj mucho estudio... q tal les parecio cuando mel se desperto? no se yo creo q estaba bastante confundida pq por un lado queria salvar a wanda y por el otro queria disfrutar su cuerpo y estar con jared! pobresita :) aun faltan capis! el fic dura hasta q wana despierta :D espero q les haya gustado! un besote y nos leemos en el proximo capi!

Fd