CAPITULO VIII

Dis.: Los personajes pertenecen a E. Meyer, la historia es invención de una servidora.

Nota: aquí está el esperado lemmon… un poco complicado el escribirlo ya que no quería sonar repetitiva con todas las historias que circulan por la red , he intentado otro enfoque, los protas lo contarán a la vez así que habrá PVB = punto vista de Bella y PVE= punto de vista de Edward mezclados en el desarrollo…

En el cap. anterior…

La sangre se me heló cuando vi lo que aquel mal nacido le había hecho. Bella no se atrevía a mirarme y esperaba en silencio mi veredicto, se la veía tan expuesta y frágil que solo pude apretar mis puños para canalizar toda la rabia que me embargaba y entonces pude notar como mi boca clamaba por sed… de venganza.

Me acerqué a ella sin hacer ruido y no pude evitar recorrer aquellas cicatrices con la yema de mis dedos, su olor me embriagó por completo y sus ojos buscaron los míos y entonces le dije a modo de promesa:

-"Nunca dejaré que nadie te haga daño"- y la besé

PV EDWARD

Aún temblaba cuando me separé para mirarla a los ojos. No sabía muy bien lo que se esperaba que hiciera y aunque mi alma me pedía a gritos que la tomara en aquel preciso momento opté por aflojar mi abrazo pues aún veía la angustia reflejada en su rostro.

-"Edward… no te alejes de mí.. por favor"- susurró llena de dolor, y no pude resistir más y la volví a estrechar entre mis brazos.

PVB – Sus manos acariciaban de nuevo mi espalda y me atreví a recorrer la suya con las yemas de mis dedos, involuntariamente como si de un acto reflejo se tratase deposité un tímido beso en su cuello, donde escondía mi cabeza.

PVE- Me estremecí, aquel suave beso dio el permiso para que toda la pasión que tenía contenida pugnara por salir a flote, el bello se me erizó, la levanté suavemente en brazos para llevarla hasta la cama, quería hacerle el amor sin prisas. Volví a besarla, mis manos recorrían su piel despacio mientras mis ojos buscaban los suyos.

PVB- Podía ver el deseo en sus verdes ojos , aquello me hacía estremecer, se me escapó un gemido cuando su mano acarició mi muslo y enlacé mi pierna en su cadera.

PVE- Mi respiración se aceleró, mi miembro ya estaba erecto ante la cercanía de su intimidad. Deslicé mi mano entre la goma elástica de sus braguitas de encaje colándome entre ésta y su suave piel mientras dirigía mis besos a su pecho.

PVB- Arqueé mi espalda cuando sus labios rozaron mi pezón, aquello se sentía tan bien… y mis manos imitaron la suya y se colaron entre su bóxer y su cuerpo sintiendo así la suave y firme piel de su trasero, no me pude resistir a apretarlo hacia a mí y cuando sentí su miembro a las puertas de mi sexo la humedad se apoderó de mí haciéndome desear que desaparecieran las minúsculas prendas que nos separaban.

PVE- Nuestras prendas a medio quitar hacían asomar nuestros sexos como queriendo darse la bienvenida, así que cuando Bella me apretó contra ella mi glande rozó su suave piel y aquello terminó por volverme loco. Nos miramos a los ojos pidiendo permiso con la mirada y nos deshicimos de la ropa interior en un rápido movimiento. Ella intentó capturarme entre sus piernas pero me zafé de su agarre.

PVB- No supe las intenciones que tenía al zafarse de mi agarre hasta que empezó a dejar un camino de besos desde mi pecho hasta mi ombligo y agarraba mis caderas entre sus manos. Nunca me habían practicado el sexo oral y estaba nerviosa.

PVE- La noté tensa por un momento pero se relajó cuando le pedí que confiara en mí. Abrí sus piernas como si fueran un lazo que oculta un regalo, y para mí así era. El regalo más dulce que nadie me pudo dar. Su vulva, perfecta, se abría ante mí invitándome a degustarla.

PVB- La sensación era inexplicable, solo alcanzaba a sujetar las sábanas entre los puños que se habían convertido mis manos. Allí totalmente expuesta sus lamidas me hacían perder la razón, su nombre salió de entre mis labios lo que provocó que…

PVE- Mordisqueara su clítoris y un gruñido saliese se mi garganta, el oír mi nombre entre sus jadeos me hizo perder el norte y hundí mis dedos en su vulva haciéndola retorcerse de placer.

PVB- "Ed.. ward….. por fa….vor…" Supliqué

PVE- "¿Por favor qué Bella?- quise hacerme el interesante pero me moría por estar dentro de ella.

PVB- Y no pude resistirlo más y busqué yo misma su miembro loca de placer y lo guié hasta la entrada de mi sexo.

PVE- notaba palpitaciones a lo largo de todo mi miembro, mis manos buscaron las suyas y entrelazamos los dedos, sin desconectar nuestras miradas la penetré muy despacio. Tan despacio que casi resultó doloroso, cada roce hacía temblar mi columna vertebral.

PVB- Ahora sí que pude acomodar mis piernas alrededor de su cintura, aquello hizo que su miembro entrase más hondo en mí y que susurrase mi nombre entre jadeos. El ritmo era pausado pero constante, nos seguíamos mirando a los ojos exceptuando aquellas ocasiones que el placer nos superaba e inconscientemente nos hacía cerrarlos o llevábamos hacia atrás nuestras cabezas. Me incorporé hasta quedar encima de él, los dos erguidos y abrazados sin dejar que saliese de mí.

PVE- sus endurecidos pezones rozaban mi pecho, su cabello acariciaba su espalda y algún que otro mechón rebelde mi cara, con aquella postura prácticamente no podía moverme Bella cabalgaba encima de mí a la vez que nos abrazábamos fuerte. Y fue entonces cuando las embestidas se hicieron más profundas, más vigorosas y más deprisa.

PVB/PVE- y no pude aguantar tanto placer y llegué al orgasmo.

PV EDWARD

Mi respiración era errática pero aquello no fue impedimento para que la besara y le susurrara un pequeño pero gran "te amo".

-"Y yo a ti Edward"- dijo mirándome con sus increíbles ojos chocolate.

Nos quedamos abrazados hasta quedarnos dormidos. Y así pasó la mejor noche de mi vida.

A la mañana siguiente me levanté temprano, quería hacerle un desayuno especial a Bella. Estaba en la cocina exprimiendo zumo de naranja cuando el teléfono sonó.

-"¿Diga?... Jasper no sabes qué hora es? " Intenté bromear. Mi sentido del humor desapareció por completo cuando Jasper me dijo que Alice estaba en el hospital malherida, que en la mañana temprano había salido con la Chevy de Bella hacia el mecánico y que un tipo había abierto fuego contra ella provocando que se estrellara contra un muro de contención.

El teléfono resbaló de entre mis dedos y cayó al suelo.

-"Edward… ¿qué pasa?" – Bella me miraba con temor en sus ojos desde la puerta.

-" Alice está en coma"-

CONTINUARÁ