CAPITULO 10
Dis.: Los personajes pertenecen a E. Meyer, la historia es invención de una servidora.
En el cap. anterior…
-" Gracias. Bella, sé que eres lo más importante para Edward , es por eso que me preocupa que ni tan siquiera se haya puesto en contacto contigo."
- " Y a mí lo que me preocupa es haberlo metido en este infierno"
PV EDWARD
Unos golpes en la puerta hicieron que levantara mi cabeza. Con rapidez Jasper y yo escondimos los micrófonos que estábamos montando para colocar en la mansión y desplegamos las cartas fingiendo jugar al póker. La puerta se abrió y Alec, el hombre de confianza de los Vulturi gruñó desde la puerta:
-" Vosotros!, Aro os espera junto la piscina.-
Asentimos y nos levantamos de nuestros sitios dejando nuestro improvisado juego a medias dirigiéndonos hacia la piscina.
-Aro- le saludé con un asentimiento de cabeza – Alec dijo que quería vernos.
Aro se encontraba tumbado bajo una sombrilla, sujetaba un vaso de lo que debía ser whiskie y miraba como Jane, su mujer daba largas brazadas en el agua.
-Bonito día ¿no es cierto?- su vista se mantenía fija aún en Jane.
Sin saber el motivo un escalofrío me recorrió la espalda y supe que algo andaba mal.
-Señor, imagino que no nos ha hecho llamar para hablar del tiempo ¿no es cierto?- Dije intentando que mi voz sonase lo más segura posible.
Alec dio un paso adelante con intención de reprenderme por mi comentario pero Aro lo paro levantando levemente la mano mientras reía.
-" jajajajaja, es tan refrescante tener a mi servicio a alguien tan divertido… ¿Por qué estáis a mi servicio, verdad?"- su rostro cambió a uno serio y acusatorio mientras sus ojos nos escrutaban intentado discernir si en realidad éramos de fiar o no.
-"Por supuesto señor"- me apresuré a confirmar. Su cara volvió a cambiar a una relajada .
-" Bien, bien… eso está muy bien, lamentablemente han sido muchos los que en su día me juraron ser leales y a la hora de la verdad no fue tal, así que como iniciación hacia vuestra recién iniciada lealtad necesito que os ocupéis de un par de trabajillos que me están causando dolor de cabeza".
Nos quedamos mirando expectantes, hasta que volvió hablar y la cosa se tensó.
-"Quiero que os deshagáis de dos problemas que me rondan, los encontraréis en el Memorial Hospital , habitación 212, sus nombres son Marie Alice Brandon e Isabella Swan. Demetri os acompañará".
CONTINUARÁ
