¡Esta vez actualice temprano! Bueno...más temprano de lo normal uuU. El motivo principal es que este es un capítulo muy largo, así que decidí dividirlo en dos partes y esta es la primera ^_^. La próxima la pondré en estos días, cuando termine de editarla. En esta parte sabremos más del pasado de Haya-kun y lo que tuvo que pasar durante su periódo de ausencia. Espero no decepcionar a nadie uu.
Aclaraciones (por si está un poquito confuso):
abc- pensamientos.
"abc"- recuerdos.
abc- diálogos en el video.
abc- descripción de lo que pasa en el video.
Disclaimer: katekyo Hitman Reborn no me pertenece T_T.
Beautiful Lie
Parte I
Después de la inesperada batalla que tuvieron, Tsuna acompañó a Yamamoto a su casa para asegurarse de que se encontrara bien y afortunadamente la herida no era tan grave como parecía. Los dos jóvenes y el arcobaleno se encontraban sentados en círculo, muy pensativos, en el suelo de la habitación de Yamamoto. Estaban tan concentrados que no notaron que alguien había salido de la habitación de al lado y los estaba espiando tras la puerta.
- ¿Y bien? ¿Qué debemos hacer Reborn?- preguntó el castaño a su tutor- ¿Tienes alguna idea de quiénes eran esos tipos?
- Quizás, pero no debemos tomar decisiones apresuradas- respondió sin dejar lugar a contradicción alguna.- Lo mejor será que contacte al Noveno para contarle lo sucedido y para confirmar algunas sospechas que tengo. Sabemos que esos tipos van a volver, así que necesitamos informarles de lo sucedido también a los guardianes. Tendremos una reunión mañana en la mañana con todos y les contaré lo que sé.
- De-de acuerdo, si tú dices que es lo mejor- respondió algo dubitativo Tsuna- Bien, será mejor que nos vayamos a casa entonces, llamaré a todos para informarles desde allí. Buenas noches Yamamoto.
- ¡Buenas noches Tsuna!- respondió el beisbolista tan animado como siempre.
Ninguno de los dos notó que la persona que los había estado escuchando corrió a esconderse a su habitación para no ser descubierta.
Así que van a volver.
Pensó Hotaru mientras cerraba silenciosamente la puerta de su habitación.
En la base del enemigo, la oficina del jefe se encontraba completamente a oscuras, a excepción de la luz que emitía un gran televisor situado al centro y frente al cual el ojiazul se encontraba sentado cómodamente en un gran sillón, con una copa de vino en la mano. Sonreía satisfecho mientras miraba las imágenes del televisor.
REGISTRO T-0035- Interrogatorio en Fase II
Sospechoso de traición: Kazane Hotaru
La imagen revelaba una habitación oscura, en el centro se encontraba un joven de cabello azul atado con cadenas a una silla, visiblemente golpeado y con algunas heridas de las que aún resbalaba un poco de sangre. Su rostro agachado no permitía apreciar su rostro.
- ¿Para quién trabajas?- se escuchó la monótona voz de un hombre de saco negro que estaba parado a su lado.
- Para...la familia...Rinascita- respondió con un hilo de voz el prisionero recibiendo como respuesta un duro golpe en el rostro.
- Cambiaré la pregunta, ¿qué familia te envió a espiarnos?
- Ni-ninguna- otro golpe en el otro lado del rostro.
- ¿Después de 5 días seguidos de interrogatorio sigues sin querer hablar? Si no nos dices algo que nos interese pronto terminarás muerto, creí que ya lo habías entendido.
- No te-tengo nada que d-decir.
- ¿Niegas entonces que te atrapamos enviando una señal sospechosa con información clasificada?
-...
- ¿Niegas que no tenías porque tener acceso a esa información?
-...
- ¿Niegas que obtuviste esa información utilizando recursos bajos? ¿Niegas que la robaste?
-... No la r-robe... ¿por qué me-mejor no le pr-preguntan a su jefe?- mencionó levantando un poco el rostro para dejar ver su sonrisa sarcástica, aparentemente ya cansado de fingir y recibiendo un nuevo golpe como recompensa.
-.
REGISTRO T-0035- Interrogatorio en Fase III
Una celda oscura y sucia era el escenario esta vez, mostrando al mismo joven aún más demacrado que antes. Un sujeto vistiendo el uniforme de la familia entró seguido de dos hombres, uno de cabello oscuro y ojos azules y el otro de cabello verde y ojos negros.
- Hemos cumplido con el procedimiento establecido señor, y aunque ha dejado de fingir sigue sin revelarnos ningún tipo de información.-informó el subordinado que parecía de menor rango- Él único tipo de tortura que nos queda por probar es el de la amputación, si eso no funciona tendremos que eliminarlo.
- Entiendo, procedan entonces.-ordenó cruelmente el jefe mirando con rabia contenida al prisionero mientras que el soldado sacaba una navaja y la dirigía hacia el maltratado rostro.
- ¡Espera! ¿Realmente vas a arruinar a un espécimen tan invaluable como este?-intervino el peliverde que se había mantenido callado hasta entonces.
- ¿De qué hablas?-expresó iracundo el jefe.
- ¿No lo ves? Este chico ha sido capaz de resistir dos semanas enteras de nuestros barbáricos métodos de obtener información, además de que se infiltró entre nosotros sin que lo notáramos e incluso fue capaz de seducirte y sacarte lo que quería- mencionó lo último con una mirada burlona.
- Deja las estupideces y ve al punto.
-Aburrido...lo que digo es que es justo el tipo de especímenes que buscamos para nuestro proyecto, él debería ser capaz de resistir el "proceso de conversión" ¿no lo crees?
- Quizás tengas razón- expresó con una sonrisa siniestra en el rostro- Además, ¿qué mejor castigo que ponerlo en contra de sus propios camaradas? Sabemos que son los Vongola y ellos no serán capaces de atacar a uno de sus sujetos más confiables. Ya deben haber encontrado el cadáver que dejamos para despistarlos.
Ante lo que escuchó, el prisionero dio un respingo pero no dijo nada, estaba muy débil para hablar de todos modos. Sólo emitió un leve quejido cuando el jefe lo levantó jalándolo por el cabello.
- Envíales una nota para terminar de convencerlos de que está muerto.- dirigió la vista hacia el peliazul -Llegó el momento de que pagues bastardo. Él viejo tú, sea quien sea, está a punto de morir.
Una sonrisa afloró en el rostro del pelinegro al recordar los viejos tiempos. Oh si, se había divertido tanto con ese mocoso...en tantos sentidos.
"- Así que ¿en esto consiste el proceso de conversión?- preguntó curioso un peliazul.
- Bueno, la mayor parte ¿por qué pareces tan interesado?- le respondió el hombre que se encontraba sentado en una silla a su lado, frente a un escritorio con cientos de archivos.
- Sólo curiosidad, me gustaría formar parte de esto en algún momento. Debe ser muy interesante ser capaz de destruir a una persona desde adentro y convertirla en un simple muñeco sin alma ¿cierto?- su mirada se ensombreció pero no lo dejó notar.
- En eso consiste la creación del soldado perfecto. Pero quiero recordarte que tú estás para hacer lo que yo te diga y nada más. Ahora ¿qué te parece si me complaces un momento?- la lujuria era evidente en su voz mientras se acercaba insinuante al menor que sólo hizo una imperceptible mueca de asco".
-.
"Apretaba las teclas de la pequeña computadora portátil lo más rápido que podía. Había logrado extraer los archivos de la computadora central con facilidad una vez que supo exactamente donde buscar, algo que debía (aunque nunca lo haría) agradecerle a su "jefe". Se aseguró de que el pequeño transmisor que llevaría la información estuviera funcionando como debía e introdujo los últimos códigos para iniciar la descarga y transmisión de datos. Contó los segundos que pasaban y le desesperó el lento avance del reloj. Antes de que pudiera seguir pensando en algo escuchó el sonido de una puerta al abrirse con violencia.
- Oh no -susurró bajito.
- ¡Kazane Hotaru, está rodeado, salga y no intente nada!- resonó una fuerte voz que venía de la puerta de su habitación.
Ni siquiera lo pensó, arrancó el transmisor y lo tiró al suelo, pisándolo para destruirlo y que no pudieran determinar hacia donde enviaba la información. En un segundo sintió como lo arrojaban también al piso con violencia. Lo inmovilizaron y lo jalaron del cabello para enderezarlo y que pudiera encarar a su jefe y a su subalterno de mayor confianza, que sonreía divertido detrás del rostro iracundo del pelinegro.
- ¿Realmente creíste que podrías traicionarnos? ¿Creíste que te saldrías con la tuya tan fácilmente?
-...No sé de que estás hablando- dijo mientras recuperaba el aliento.
- ¡No te hagas el idiota!- gritó el otro al tiempo que le daba una bofetada en la mejilla- ¡Quiero que revisen esa computadora y encuentren cualquier pista acerca de quienes lo enviaron! ¡Registren absolutamente todo!- dirigió sus furiosos ojos azules al menor.- Voy a descubrir quien eres, que no te quepa duda de eso.
Después de amenazar al ojigris dio media vuelta y salió de la habitación sin mirar atrás. Mientras tanto el peliverde que estaba a un lado de la puerta se acercó al ahora prisionero.
- Sabía que había algo extraño en ti- dijo sin quitar su sonrisa burlona- Se me hacía tan extraño que un niño tan guapo como tú se metiera con un viejo sádico como nuestro jefecito. Ahora entiendo todo y en cierta forma te admiro, no sé como pudiste aguantarlo.- hizo un además con la mano al tiempo que empezaba a caminar hacia la puerta- En fin, eso sólo empeorará tu situación.
Después de que el peliverde salió los hombres que lo tenían sujeto lo sacaron a rastras hacia la zona de confinamiento. Un sudor frío le recorrió la espalda. Hasta donde sabía, nadie lograba salir de esas celdas".
Se incorporó en la cama como si fuera un resorte, con la respiración agitada y algunas lágrimas mezcladas con sudor que caían de su rostro. Una vez que se tranquilizó llevó sus rodillas a su pecho y escondió el rostro entre ellas. Esta vez habían sido dos.
Un suspiro pesado salió de sus labios. Ya estaba cansado, cansado de las pesadillas, cansado de la angustia que le dejaban al despertar, cansado de que las cosas se pusieran cada vez más confusas, cansado de no saber qué hacer, cansado de no saber nada de nada.
No sabía quién era ni de donde venía, lo único que tenía era un montón de imágenes que intentaba ordenar de la mejor manera posible y que al final, sólo le daban más problemas. Si las cosas eran como se las imaginaba, entonces hubiera preferido no recordar absolutamente nada. Hubiera preferido no saber que había sido miembro de una organización peligrosa, que se había involucrado con su jefe para obtener algún tipo de información que aún desconocía y que había terminado traicionándolos y siendo cazado como un animal. Si, hubiera preferido no saber que los sujetos que habían atacado a Yamamoto-kun y a su amigo lo buscaban a él y que todo era su culpa.
Otro suspiro cansado salió de su boca y se echó hacia atrás, recostándose en la cama de nuevo. No sabía de qué manera había logrado escapar de esos sujetos, pero aparentemente no había sido suficiente. Como le hubiera gustado que nunca lo hubieran encontrado. Así podría vivir tranquilo junto a Yamamoto-kun, quizás habría empezado una nueva vida y todo hubiera quedado en el pasado. Posiblemente igual habría tenido pesadillas que lo mantuvieran desierto por la noche, pero habría podido vivir con ellas.
La leve sonrisa que le iluminó la cara al pensarlo se disolvió tan rápido como sus ojos se opacaron. ¿De qué servía ya pensar en eso? ¿De qué servía pensar en lo diferente que podría haber sido su vida? ¿De lo mucho que le hubiera gustado ser una persona distinta?
De nada, absolutamente de nada. No puedo seguir huyendo de la verdad.
Y la verdad era que como estaban las cosas, él sólo era un estorbo que ponía en peligro a todos. Después de haber visto la batalla de esa tarde, una idea había empezado a rondarle por la cabeza de forma insistente.
Debo irme de aquí, es lo mejor para todos. Debo irme y regresar a pagar las consecuencias de mis actos. Eso es lo correcto.
La había pasado realmente bien ahí, había sido como vivir una hermosa ilusión que le permitía dejar todo de lado, pero era hora de afrontar la realidad. Iba a proteger a todos los que le habían brindado su ayuda de la única forma que se le ocurría.
Mañana en la mañana, cuando Yamamoto-kun se fuera a esa reunión que habían planeado y su padre saliera a recoger algunos ingredientes para el restaurante él aprovecharía la oportunidad para escapar. Iría a enfrentarse a ese hombre que tanto interés tenía en atraparlo.
¿Y bien? ¿Qué les dirá Reborn? ¿Se irá Hotaru?
¿Los deje con las dudas? Si quieren más entonces...¡dejen reviews! OwO ¡Si no lo hacen no pondré la siguiente parte y hablo en serio! muajajajajajajajajaj cof cof _ Bien, dejando de lado mi pobre intento de inner malvado uuU, me gustaría llegar a los 60 reviews ^_^. Entre esta y la segunda parte, espero no pedir mucho o_O.
Cambiando de tema, tengo una pequeña duda existencial:
¿De dónde salieron los números? o_O es decir Gokudera=59, Yamamoto=80 y eso. Soy una ignorante lo sé T_T pero me gustaría dejar de serlo XD.
Ciao!
