Vaya O_O ¡Las amenazas si funcionan! XD Saben, iba a actualizar esto hace unos días pero...¡me robaron mi cel! T_T Me sentí tan frustrada, enojada e impotente ò_ó ¡Sólo lo tuve un mes y realmente me gustaba! T_T No pude tocar la compu en unos días porque no tenía ganas de nada, pero en fin u_u, dudo que les interese así que aquí va el capi.
Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn no me pertenece.
Beautiful Lie
Parte II
La mañana había llegado antes de lo esperado. Yamamoto ya se encontraba entrando a la casa de Tsuna para la reunión que habían planeado con él y el bebé. En vez de subir las escaleras como la mayoría de veces se dirigió hacia la sala que quedaba a un lado. Al entrar vió a todos los guardianes ya reunidos, excepto Lambo que aún era muy pequeño para meterse en esas cosas. Ryohei estaba sentado a un lado y lo saludó al extremo apenas entró, y Tsuna se encontraba sentado en la cabecera de la mesa con una gota de sudor resbalándole por la mejilla. Incluso Hibari y Chrome estaban ahí, aunque algo alejados del resto.
- Lamento la tardanza- se disculpó mientras se sentaba a un lado de Tsuna.
- No hay problema, recién vamos a empezar- le respondió la voz de Reborn, a quien no había notado antes.
- Y bien bebé, ¿para que me llamaste?- la fría voz de Hibari hizo la pregunta que les rondaba a todos en la mente.
- Bien, primero es importante que sepan que podríamos encontrarnos en una situación peligrosa. Ayer Yamamoto y Tsuna fueron atacados por potenciales enemigos que estoy seguro, volverán para obtener lo que buscan.
- ¿Y qué es lo que buscan Reborn?- preguntó el capo.
- Para explicarles eso, primero tengo que contarles la historia desde el principio. ¿Quieren saber por qué Gokudera se fue hace ya nueve meses?- preguntó captando la atención inmediata de todos, incluso la del prefecto aunque no lo demostró.
- ¿Quieres decir que esto tiene que ver con Gokudera?- la expectación en la voz del beisbolista era innegable.
- Si- les confirmó el arcobaleno, listo para relatar la historia completa.- Hace ya alrededor de un año, recibimos información de una posible amenaza contra la familia. La información no era muy exacta pero indagamos más y nos dimos cuenta de que el peligro podría ser real, así que los altos mandos se pusieron a trabajar de inmediato en una estrategia para saber más del enemigo y, si era posible, eliminarlo antes de que fuera más lejos. Para esta operación que se estuvo planeando por tres meses, seleccionaron a Gokudera.
Hizo una pausa para saber si mantenía su atención. Todos escuchaban seriamente.
- La misión de Gokudera era infiltrarse en la familia enemiga presentándose como un hitman independiente. Según lo que sabíamos esta familia era muy selectiva y cerrada al momento de elegir a sus nuevos subordinados y tanto secreto en sus actividades se debe a que trabajan en un proyecto muy importante que podría darles el poder de controlar el bajo mundo. Ellos están intentando crear al soldado perfecto.
- ¿Soldado perfecto? ¿A qué te refieres con eso?- preguntó confundido Tsuna.
- Hasta donde sabemos, podían convertir a asesinos y mafiosos comunes en verdaderas máquinas de matar con nula posibilidad de error. Gokudera debía descubrir de qué se trataba este proyecto y, de ser posible, intentar entrar en él para conocer cuál era el procedimiento a seguir y comunicárselo a la familia. Necesitábamos saber si además ellos se estaban preparando para un ataque a gran escala como se esperaba. Cualquier detalle que pudiera encontrar o cualquier debilidad eran sumamente importantes.
- ¡Esa era una misión extrema!- gritó Ryohei interrumpiendo la explicación.
- ¿Y...y qué descubrió?- se escuchó la voz tímida de Chrome.
- Hasta donde alcanzó a informarnos, los hitman que eran seleccionados como sujetos de estudio eran sometidos a un proceso de reforzamiento de sus habilidades físicas y su resistencia, incluso utilizaban drogas para hacerlos más fuertes. Después de entrenarlos por un tiempo hasta que alcanzaran un nivel óptimo se daba paso a la siguiente fase, el llamado "proceso de conversión".
- ¿Proceso de conversión? ¿De qué se trata eso?- preguntó el prefecto.
- Perdimos contacto con Gokudera antes de que lograra mandarnos esa información, a los seis meses de su partida. Creemos que fue descubierto por el enemigo y tomado de rehén y después de que pasara todo este tiempo desaparecido incluso pensamos que lo habían eliminado, pero...
- ¡¿Pero qué?- preguntó ya desesperado Yamamoto.
- Recibimos nueva información- Reborn hizo una pausa mientras sacaba una pequeña computadora portátil y la ponía sobre la mesa de forma que todos la pudieran ver.- Primero quiero mostrarles algo. Cuando Gokudera tuvo que ir a cumplir su misión fue necesario que se creara una nueva identidad y cambiara su imagen casi por completo. Él lucía así.
Una imagen se mostró en la pantalla.
Miró por el corredor una vez más antes de salir de la habitación. Yamamoto-kun ya se había ido a la reunión y su padre también había salido. Era la oportunidad perfecta.
Salió cuidadosamente de la tienda, asegurándose de no olvidar nada. No dejo ningún rastro de su presencia a excepción de una pequeña nota de agradecimiento y despedida que, supuso, era lo mínimo que podía hacer. Volteó por la primera esquina y apresuró el paso. No estaba seguro de adónde tenía que ir pero de alguna manera sus pies se movían solos, como si supieran por instinto el camino. Cuando ya estaba a una distancia prudente de la casa del beisbolista se permitió soltar un suspiro cansado y su mirada se cargó de tristeza.
Realmente iba a extrañar todo lo que había vivido en esos pocos días, pero no podía seguir pensando en eso si iba a hacer lo que iba a hacer, debía dejar todo atrás por el bien de ellos y olvidar lo último que había vivido a su lado, sobretodo a él.
De alguna manera el sentimiento de vacío que lo embargó al pensar en eso se le hizo demasiado familiar, como si ya hubiera pasado por eso antes.
¿Lo hice?
Sacudió la cabeza. No era momento para pensar en esas cosas. Puso la mejor expresión vacía e inexpresiva que pudo antes de seguir con su camino, si bien sabía lo que le esperaba no por eso iba a dejar que vieran lo destrozado que se sentía por dentro, no iba a darles ese gusto. No había que pensar más, era lo correcto, lo que tenía que hacerse y lo haría.
Por ellos y por ti.
Sintió que su corazón se quedaba quieto por un momento mientras miraba la imagen que aparecía en la pantalla. Un joven de cabello peliazul y ojos grises. Ojos grises que se le hicieron demasiado familiares.
- ¿E-ese es Gokudera?- preguntó dudando. Estaba tan distinto que él no habría podido reconocerlo y se sintió molesto consigo mismo por eso, aunque podía notar cierto aire familiar.
- Si- respondió Reborn- Es normal que no lo parezca, ese era el objetivo del camuflaje después de todo. Pero quiero hacerles una pregunta. Tsuna, Yamamoto ¿acaso no les recuerda a alguien más?
Ambos chicos dieron un pequeño respingo y mientras Yamamoto estudiaba un poco más la imagen, Tsuna sólo observaba algún lugar en el suelo. Los demás presentes los observaban fijamente esperando una respuesta.
- Se parece a Hotaru, se parece demasiado, ¿qué significa eso Reborn?- levantó la mirada seriamente y usó el tono de voz que solía tener cuando estaba en modo de última voluntad. Recibió una pequeña sonrisa del arcobaleno como respuesta y la mirada sorprendida del beisbolista y confusa de los demás.
- Observen bien la imagen- ordenó Reborn mientras presionaba algunas teclas.- El cabello de Gokudera estaba así de corto cuando se fue, pero después de seis meses es natural que haya crecido, más o menos hasta este punto- la imagen apareció de nuevo con el cabello más largo, llegando un poco más abajo de los hombros.- Además si le cambiamos de color- la imagen volvió a cambiar y ahora tenía el cabello negro. Tsuna volteó cuidadosamente a ver a un pasmado Yamamoto que parecía que apenas podía respirar- Por otro lado, el nombre falso que Gokudera usaba era Kazane Hotaru.
Las sospechas quedaron confirmadas. La sala entera se quedó en silencio, la mayoría esperaba una explicación a lo que ocurría mientras el capo y el hitman sólo esperaban que el beisbolista saliera del shock en el que parecía haber caído.
- Ya-yamam-
- ¿Qui-quieres decir...que...que Gokudera estuvo conmigo todo este tiempo?- interrumpió a Tsuna usando un tono sombrío que nunca le habían escuchado antes, mientras su cabello cubría su expresión- ¡¿Quieres decir...que lo tuve conmigo y fuí tan estúpido que no me di cuenta?- rugió lo último apretando los puños.
- No fue tu culpa- respondió tranquilo el hitman- Tú no sabías como lucía cuando se fue, por lo que esperabas verlo de la misma manera y no te hubieras podido imaginar algo como esto. Además, no pudiste reconocer su voz porque él ahora no puede hablar ¿cierto?
- Un momento Reborn, cuando Gokudera-kun se fue hablaba perfectamente y en esa imagen su cabello era azul- razonó Tsuna- ¿Entonces por qué el Hotaru que nosotros conocemos tiene el cabello negro y no puede hablar?
-...- El arcobaleno guardo silencio mientras dejaba que su sombrero cubriera su rostro- Ya les dije que fue descubierto, ellos debieron cambiarle el color del cabello aunque no estoy seguro de con qué fin y lo de la voz...debieron hacerle algo que lo afectó tanto física o psicológicamente que terminó perdiendo el habla y la memoria. Aún así debió ingeniárselas para escapar y de alguna forma llegó con Yamamoto.
Un aura densa cubrió a todos los presentes, un silencio sepulcral que fue roto con el sonido del timbre de un celular. Todos voltearon al darse cuenta de que era el teléfono de Yamamoto. Este lo respondió mecánicamente y sin ánimos, pero luego su expresión se cubrió de horror y dejó caer el celular al piso.
Por favor no, otra vez no.
La sala se encontraba tan oscura como siempre cuando uno de sus soldados entró sin anunciarse.
- Espero que tengas un buen motivo para entrar de esa forma- habló al aire.
- Lo siento, pero hay algo que va a interesarle- respondió al comentario el pelinegro, mientras hacía una leve reverencia frente a su jefe.
- Espero que sea así, ¿de qué se trata?
- Divisamos a muestro objetivo, se dirige hacia nosotros y aparentemente está solo.
- ¿Viene por su propia cuenta?- cuestionó extrañado el ojiazul, era obvio que no esperaba que algo así sucediera. ¿Se habrá dado por vencido? ¿O talvez se dio cuenta...?
- ¿Cuáles son sus órdenes señor?- mencionó su subordinado sacándolo de sus pensamientos.
-...Manténgalo en observación y asegúrense de que no sea una trampa, pero no dejen que los note y no interfieran en su camino. Salgan de inmediato.
El soldado volvió a inclinarse y desapareció por la puerta mientras su jefe empezaba a buscar entre un grupo de videos, seleccionando algunos de los que encontraba. Los Vongola no parecían saber de que hablaba cuando los enfrentó, por lo que había llegado a la conclusión de que el mocoso había mantenido su boca cerrada y sólo había una razón para eso.
El daño debió ser más grave de lo que pensé y probablemente bloqueó todos sus recuerdos, sólo así se explica que no haya alertado a sus camaradas. Mejor para mí, en cuanto lo tenga en mis manos me aseguraré de recordarle todo y esta vez no va a olvidarlo.
Su risa se escuchó mientras preparaba todo. Sabía que el muchacho estaba empezando a recordar porque de lo contrario no estaría yendo a buscarlo. La buena noticia es que parecía recordar sólo lo que a él le convenía.
Corría y corría en círculos, pero no tenía intención de parar. Aún recordaba las miradas de todos sobre él cuando se había levantado rápidamente y había salido de la casa de Tsuna a toda velocidad, sin molestarse siquiera por recoger su celular. Había llegado a su casa en tiempo record sólo para confirmar la que era su peor pesadilla en ese momento.
Se fue, se fue de nuevo. Me dejó.
Apretó con fuerza la nota que su padre había encontrado y que llevaba en su mano derecha. "Gracias por todo, lamento haber sido una molestia pero llegó el momento de que siga con mi camino. Adiós". Eso era todo lo que decía y las palabras se le habían grabado en la mente. No sabía cuanto tiempo tenía dando vueltas intentando encontrarlo pero sabía que ya había pasado un buen rato y había empezado a llover. Eso solo hacía que la desesperación creciera más y más. No sabía donde estaba, ni siquiera sabía donde buscarlo pero sabía que tenía que encontrarlo.
Pasó una mano entre su cabello mientras se detenía a recuperar el aliento. Como deseaba volver a los tiempos donde creía que todo no era más que un juego, donde podía creer esa ingenua mentira y no preocuparse por nada. Pero ya no podía, no había marcha atrás una vez que tus ojos se abren a una nueva realidad. Cuánto deseaba que alguien le mintiera en ese momento y le dijera que todo estaba bien. Que todo no era más que un sueño del que iba a despertar pronto.
Unos pasos resonaron sobre la lluvia detrás de él.
Bueno, los volví a dejar con las ganas XD. Ahora, necesito reviews para sentirme mejor por lo que paso con mi cel T_T ¡así que mándenme muchos! A todos les ha pasado eso alguna vez, comprendanme T_T
Por otro lado, ¡salí de vacaciones! ^_^. Al menos en una carrera u_uU Así que tengo más tiempo libre XD y podré continuar con el fic.
Ciao!
