¡Hola a todos! Me tardé, pero espero compensarlos con este capítulo que creo que es el más largo hasta ahora. No pueden culparme, sigo con mi mala racha y encima se me acabaron mis vacaciones ¬¬ ¡Ah! Y también jalé un curso ¬¬. En fin, aproveché mi momento de frustración y cólera y terminé acabando el capítulo. Es una buena forma de canalizar la ira XD

Aclaraciones:

"abc": Recuerdos

abc: Pensamientos

abc: Recuerdos dentro del recuerdo O_o? Ya lo entenderán XD.

Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn no me pertenece.


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Going Under

Los recuerdos empezaban a fluir en su mente a medida que veía las imágenes. Sabía que había estado en esa celda antes, la recordaba oscura y silenciosa, tanta quietud era desesperante.

"Su cuerpo se sentía pesado, sumamente pesado. No podía mantener los ojos abiertos y sus sentidos estaban algo difusos, por lo que no pudo sentir cuando alguien entró a su nueva celda y se acercó a él, acariciándole el cabello.

- Ya es hora de despertar INU- susurró una voz en su oído y cuando abrió levemente los ojos pudo ver frente a él la sombra de un hombre con un extraño frasco entre las manos y a dos personas detrás que se acercaron hasta él y tomaron uno de sus brazos.

- ¿Quién es INU?- cuestionó aún no muy consciente mientras el hombre empezaba a tomar un poco de ese líquido pastoso y lo ponía en su cabello.

- Tú, tontito- mencionó otra voz burlonamente y sintió un dolor profundo en su brazo antes de que todo se pusiera oscuro de nuevo".

Lo mantenían drogado, no lo suficiente para dejarlo inconsciente, pero si lo necesario para que su mente se hallara en un permanente estado de confusión y vulnerabilidad. Nadie entraba a ese lugar. Las drogas entraban a su cuerpo por el mismo suero que lo mantenía con vida y del cual sólo podía ver la parte que estaba conectada a su brazo.

"Se encontraba perdido en la inconciencia cuando escuchó una voz llamarlo.

- INU, despierta.

Levantó la cabeza un poco, sólo lo suficiente para que quien le hablaba de algún lugar que no podía ver supiera que estaba despierto.

- INU, ¿a quién sirves?

- Ya basta, déjenme en paz- habló como pudo.

- INU, ¿a quién sirves?- volvió a repetir la voz.

- Yo no soy INU- refutó molesto.

Agachó la cabeza y a través de los lentes que le obligaban a usar pudo ver sus largos mechones de cabello...negro.

- ¿Qu-qué me hicieron?- la voz se le entrecorto.

- ¿A quién sirves? INU

- ¡Te dije que no soy INU!

Forcejeó unos segundos antes que la única luz que se veía en la habitación se apagara".

Esa vez también le hicieron la marca del brazo, recordaba que pudo verla bien la siguiente vez que decidieron encender la luz sólo para seguir con sus torturantes preguntas. El resto del tiempo permanecía entre la oscuridad y el silencio. Tanta soledad lo llegaba a desesperar, se sentía completamente desconectado del mundo. No supo cuánto tiempo estuvo así, soportando eso. En un punto toda la frustración se convirtió en ira. Ira contra quienes lo habían enviado en esa estúpida misión.

He hecho todo lo que me han pedido. He llorado, gritado, mentido y soportado todo lo que me han hecho. He derramado mi sangre y dejado de lado mi orgullo por ellos. Entonces ¿por qué sigo aquí? ¿Por qué no han venido por mí? Me estoy muriendo y no están haciendo nada ¿Acaso no les importo?

Eran pensamientos que comenzaban a surgir en su mente sin que pudiera evitarlo. No quería hacer eso, no quería dudar de ellos pero la situación podía más. Lo único que quería era salir de ahí.

"La luz volvió a encenderse sobre él. Abrió los ojos pesadamente mientras sentía que ya no resistía esta desesperante rutina. Vio el escudo del fénix frente a él.

- ¿A quién le sirves INU? ¿Quién eres?

- Yo...yo soy un sirviente...un subordinado...- su voz se escuchaba cansada y sin esperanza.

- ¡No así! Esa no es la forma correcta de decirlo- lo interrumpió bruscamente la voz.

- ¡¿Entonces cuál? ¡Dime qué es lo que quieres!

- Quiero que sepas quién eres, quiero a INU 0013.

- ¡Seré INU! ¡Seré lo que quieras que sea! ¡Pero ya basta!

La luz se apagó de nuevo, dejándolo en medio de la oscuridad y desesperación.

- ¡NO! ¡No! ¡No! ¡No!- gritó completamente desesperado y fuera de sí mientras intentaba zafarse de esas dolorosas cadenas que lo mantenían atado. Un sordo golpe se escuchó a la par que un espejo de tamaño mediana caía frente a él de algún lugar desconocido del techo, quebrándose al chocar contra el duro suelo de la celda.

- ¿INU?- pronunció mirando su reflejo, un reflejo que ya no podía reconocer- INU..."

Los recuerdos de su vida antes de estar encerrado en esa celda se estaban desvaneciendo lentamente, lo único que quedaba eran imágenes borrosas de personas a las que no podía verles el rostro. Su mente sólo se concentraba en cómo salir de esa horrible situación y si para eso tenía que ser alguien más, entonces lo sería. Después de todo, su yo antiguo ya estaba muerto,...lo habían dejado morir.

"- ¿A quién le sirves INU?

- Soy un fiel sirviente de la familia Rinascita.

- ¿Cuál es tu función?

- Servirle al jefe y cumplir todas sus órdenes sin cuestionar. Las razones que pueda tener no son de mi incumbencia.

- ¿Cuánto vales?

- Nada, existe por y para el jefe, mi vida no tiene sentido ni valor más allá de eso.

- ¿Quién eres?

- INU0013, un arma creada para servir a la familia.

-...Bienvenido INU0013

Una puerta se abrió al fondo de la celda, frente al lugar en el que seguía encadenado el pelinegro. Una sombra entró y se paró frente a él, mostrándole algo que llevaba en los brazos. Una chaqueta negra con el escudo de "su" familia en una manga.

- Has aceptado tu nuevo papel, tu destino está sellado".

Había empezado a realizar misiones, siempre con la máxima discreción posible. Nadie podía saber aún que su familia poseía armas tan poderosas. Sólo a unos días de salir de la celda supo que no todo estaba bien. Imágenes sueltas, voces, frases, surgían en su cabeza de pronto cuando veía algo que se le hacía meramente familiar.

"Habían sido enviados a una misión de reconocimiento fuera de la base. Estaba atardeciendo cuando atravesaban unos campos en el camino de regreso.

- ¡Mira que alto vuela!- la voz de un niño lo sacó de sus pensamientos.

- Aún sigue siendo aburrido- otra infantil voz le respondió- ¿Por qué no lo hacemos estallar?

Al voltear un poco pudo ver a un pequeño avión de papel volar sobre su cabeza.

¿Un avión de papel? ¿Estallar?

Los juegos que juegan los demás niños no son divertidos.

Arroja al aire todos los aviones de papel a la vez.

Un dolor de cabeza muy fuerte lo dejó paralizado por unos minutos. ¿Qué diablos fue eso?"

Después de esa primera vez empezó a tener episodios cada vez más extraños. Cada vez que veía a alguien con una bata blanca sentía que lo llamaban "Hayato", cada vez que veía a su amo sentía un miedo corroerle las entrañas, cada vez que veía el humo de una explosión algo despertaba dentro de él, cada vez que escuchaba algún comentario referido al béisbol un nudo se le formaba en la garganta y sentía un apretón en el pecho. No sabía que era, pero pronto su jefe lo notó y lo regresaron a la celda. Él no quería volver.

"- Por favor amo, prometo que no volverá a pasar.

- ¿Qué demonios hacemos ahora? ¡Esto nunca había pasado!- sonó la voz amarga de su jefe ignorando lo que dijo.

- No lo sé, supongo que tendremos que empezar de nuevo- respondió un peliverde.

El miedo lo dominó por completo. ¿Regresar? Él no iba a regresar, no quería pasar por eso de nuevo. No podía.

- La culpa de esto la tienen esos estúpidos Vongola.

¿Vongola?

- ¡No digas eso! ¡Sabes que no debes mencionar nada de eso frente a él y menos ahora!

Sintió su cuerpo tensarse al igual que las cadenas que le sujetaban los brazos.

- ¡Ya para qué sirve tanto secreto! Debimos ahorrarnos el trabajo y matarlo simplemente como Hotaru- los fríos ojos azules voltearon a él- Maldito traidor.

¿Hotaru? ¿Traidor?

Esas palabras empezaban a punsarle dolorosamente en la cabeza hasta que su vista se volvió blanca e imágenes sin sentido para él empezaron a aparecer.

¡Gokudera-kun!

- ¡Sólo me has causado problemas desde que apareciste en mi vida!- gritó la fuerte voz de su jefe- Nunca debí gastar mi tiempo en una escoria como tú que sólo sabe mentir.

- ¡No hagas eso! ¡Si lo alteras podrías causarle un colapso!

No entendía que pasaba, sólo escuchaba la discusión que tenían los dos hombres frente a él soltando palabras que lo único que hacían era confundirlo. Sin embargo sus voces fueron acalladas por los susurros que empezaba a oír en su cabeza.

La próxima vez que actúes así de imprudente te quitaré la vida que no quieres.

Está bien si me odias. Está claro que soy diferente a ti, ya que soy la hija legítima de nuestro padre

¡Hey, Smoking Bomb! Es la primera vez que nos vemos.

¡Espera Gokudera-kun!

En este momento no tienes derecho a llamarte la mano derecha del Décimo.

¿Por qué no me haces un poco de compañía Hotaru?

Bienvenido INU0013

Smoking Bomb

¡Gokudera-kun!

Hayato

...Hotaru

INU0013

¡Gokudera no!

Su mente colapsó.

Todos sus pensamientos se volvieron una marea incontrolable de confusión. Cuando pensó que ya lo había soportado todo, esa nueva ola de sensaciones lo estaba hundiendo más de lo que nada lo había logrado antes. Se sentía morir. Se estaba ahogando entre todos esos recuerdos, se sentía caer en un torrente oscuro e infinito. Casi podía sentir como su mente se rompía de la misma forma que un cristal.

Cuando se dio cuenta estaba gritando y había logrado romper las cadenas que lo sujetaban. Vio unos hombres correr hacia él, pero su cuerpo se movió solo y empezó a atacarlos a todos. Descuartizaba, mutilaba, atravesaba a todos sin distinción. Escuchó gritos y súplicas pero no podía contenerse.

Era como una pesadilla, su mente se había roto".

Solo había un espacio vació después de eso. Recordaba levemente estar corriendo malherido, unas vías de tren y el sonido de los rieles. Después nada.

Había dejado de prestarle atención a los videos hace mucho. Se retorcía en ese sillón con sus manos sujetando fuertemente su cabeza mientras su ex jefe se mantenía mirándolo con una sonrisa cruel.

Se encontraba perdido entre las verdades y las mentiras, ya no sabía que era real o no. Los pensamientos en su cabeza se mezclaban y las voces que escuchaba lo torturaban. Se estaba volviendo loco. Ya no podía confiar en sí mismo o en su cordura.

- ¡Jefe!- interrumpió una voz entrando estrepitosamente a la habitación- ¡Estamos bajo ataque! ¡Los Vongola se acercan!

- ¡¿Qué dices?- preguntó exaltado el pelinegro- ¡NO! Ya falta poco- miró de reojo al joven que seguía ocupado con su propia mente- ¡No pueden interrumpirnos ahora!

- ¡Pero debemos salir de aquí!

- ¡BASTA!- rugió el joven incorporándose frente a ellos y rodeado de un aura asesina, hablando por fin.

- Hotaru...-susurró el mayor y luego forzó una sonrisa- Así que ya recuperaste el habla. Tranquilízate, vamos a salir de aquí juntos y ellos no van a encontrarte, yo voy a ayudarte, soy el único que puede- terminó estirando su mano hacia él.

- ¡NO!- de un manotazo alejó su mano- ¡No quiero tu ayuda! ¡No quiero nada de ti! ¡No necesito que nadie me salve! ¡Puedo hacerlo solo! Quizás si lo hago por fin despierte de esta pesadilla.

- ¡No sabes lo que dices!

- ¡Sé exactamente lo que digo! ¡No puedo confiar en ti! ¡No puedo dejar que me tortures más y sigas manejando mi vida!

- ¡¿Entonces con quién irás? ¿Acaso hay alguien más a quién le importes?- terminó con una sonrisa desquiciada en el rostro.

- Yo...yo

No sabía que decir, su mente aún no estaba clara. Sabía que no debía confiar en él, pero aún no estaba seguro de si podía confiar en los Vongola. El dolor regresó.

- ¡Grita todo lo que quieras! ¡No voy a escucharte! ¡No voy a dejar que me controles otra vez!

Tenía que salir de ahí.


Ya habían acabado con las primeras defensas y se dirigían al edificio principal. No había muchos subordinados y los tipos que los enfrentaron en el parque no estaban allí, lo que no le daba buena espina al beisbolista.

- ¡Yamamoto, tenemos que seguir con el plan!- lo llamó una voz tras él.

- ¡Lo sé Tsuna!- respondió sin verlo mientras volvía a su posición.

Sólo faltaban unas cuantas líneas de defensa y entonces...

Una explosión resonó en medio de la batalla.

Yamamoto giró su vista hacia el edificio principal y vio como salía humo de un costado. Un escalofrío le recorrió la espalda y sin importarle lo que dijera Tsuna se dirigió allí corriendo. Recorrió los pasillos y llegó a una habitación enorme llena de humo, aún así llegó a ver el gran agujero que se encontraba en una de las paredes del fondo. Dio unos pasos más al interior y se quedó quieto cuando distinguió algo.

Había un cuerpo tirado en el piso.


¿Y bien? ¿Los piqué de nuevo? XD

Ahora ya saben lo que pasó con Haya-kun. Lamento haber sido tan mala con él pero era necesario T_T

No sé cuando podré traerles el próximo capítulo pero espero que sea pronto, eso depende de sus reviews XD.

Ciao!