Capitulo 3: El dolor del pasado

Había estado esperando por un buen tiempo a que el doctor que atendía a Ryoma apareciese por el pasillo, pero aun no llegaba y tenía que quedarse allí en la sala de espera… esperando a que el doctor apareciera, pues de seguro estaba haciéndose cargo de otros pacientes. Así era… hoy era el día en que a Ryoma le daban de alta y finalmente se lo llevaría a… ¿su apartamento¿O acaso preferiría ir al suyo? No pudo pensar mas cuando sintió una sombra que la protegía de la luz del hospital y levanto la cabeza encontrándose con la cara simpática del doctor.

- Ah…- se levanto de inmediato haciendo una pequeña reverencia de saludo y el levanto la mano en un gesto de saludo, mientras sonreía.

- Konnichi wa, señorita Ryuzaki- saludo, no le agradaba demasiado las formalidades pero debía de recordarse que trataba con el "familiar" de un paciente.

La muchacha se limito a sonreír levemente, pero el doctor sabía ya a que había venido y sin darle mas largas al asunto hablo. – Bueno… te advierto que el muchacho esta bastante irritado.- le dijo y Sakuno bajo la cabeza creyendo que era por su culpa.

- Ya veo…- dijo en un murmullo sintiéndose triste… entonces si tenia razón para estar tan nerviosa.

- Pero… no creo que sea por usted.- su sonrisa ya se había esfumado viéndola así, quiso agregar algo, pero ella levanto la cabeza sonriendo con discreción, pero de forma forzada.

- No se preocupe… ehm… quisiera ir a verlo.- menciono dejándolo con la boca abierta, pero de inmediato la cerro y extendió su mano hacia a un lado, incitándola a caminar.

- Por aquí, señorita Ryuzaki.- señaló y la muchacha asintió con esa sonrisa que de alguna forma al doctor no convencía, pero sin pensar demasiado en ello camino detrás de ella, sabiendo que la muchacha debería de saber donde quedaba la habitación de Ryoma y así fue.

Abrió lentamente la puerta, cada segundo usándolo como medio para darse coraje para enfrentar al muchacho, este día la había estado matando de estrés y finalmente llego. Cuando sus ojos se posaron en la silueta de Ryoma, lo vio sentado en una silla de ruedas a un lado de la cama, con la vista perdida en la ventana de esa habitación… quiso llorar, verlo así le dolía tanto, pero se contuvo.

- R-Ryoma…- susurró tímidamente encogida de hombros y el muchacho solo movió los ojos para verla.

- Bueno, ya sabes que hoy te iras con tu nueva enfermera, espero que se lleven bien y los veré para lo próxima.- comento sonriendo con simpatía, interrumpiendo el momento de tensión.

- ¿Eh?- ¿tendría que venir una "próxima" vez? Miro al doctor tras ella confundida. - ¿Cuál próxima vez?- consulto y esto hizo que Ryoma moviera su cabeza mirándolos a ambos.

- Ah… es que Ryoma decidió…- se vio interrumpido en cuanto sus ojos se posaron en los de su paciente, que lo observaba con ojos asesinos, como diciéndole "cállate" y por un momento palideció. – Eh… uh… digo… decidí que lo llamaré para hacerle un chequeo… jeje…- termino por reír tontamente, esperando que Sakuno le creyera o estaría muerto y aunque a ella le pareció sospechoso, decidió no comentar nada al respecto y volteo a ver a un Ryoma que la observaba con una mirada gélida que a ella le dolió…

- Yo andaré solo…- le dijo colocando sus manos a los lados, sosteniendo las ruedas de su silla.

- Uhm… si…- susurro Sakuno asintiendo levemente, entonces sintió la mano del doctor sobre su hombro y al girar lo vio sonriendo levemente.

- Adelántate…- le pidió y ella no protesto ni nada, de alguna forma tendría que tomarse un pequeño tiempo a solas para calmar sus nervios… así que salio por la puerta hasta los ascensores.

Cuando creyó que estaba lo bastante alejada, se giro finalmente mirando a Ryoma con una expresión muy seria en el rostro, tanto que lo llego a asustar, pero por supuesto, el no lo demostraría y lo enfrento frunciendo el ceño.

- ¿Qué?- pregunto con la intención de intimidarlo, pero ese doctor no era igual a Sakuno.

- Se que estas molesto por lo que te paso, pero… no hace falta que descargues tu rabia en su contra…- Ryoma comenzó a sulfurar internamente, sus cejas casi se unían, pero… ¿Quién se creía ese doctor! - Deberías de estar agradecido de que ella te este ayudando…- dijo con calma y Ryoma deseo estar de pie para demostrarle una lección.

- ¡No te metas en mi vida, estúpido doctor!- le grito con fuerza, pero el doctor se mantuvo sin una chispa de miedo.

- Este doctor… es tu única esperanza.- menciono con igual calma y Ryoma apretó los labios, recordando que el tenia razón…

Hizo una mueca de disgusto y entonces comenzó a impulsarse hasta la puerta, pasando por el lado del doctor, sintiendo su mirada sobre el como si le estuviera recordando que no olvidara sus palabras, pero ignoro eso… no tenia intenciones de hacerle caso, el solo era un entrometido…

Abrieron la puerta del apartamento de Ryoma, quien comenzó a sentirse incómodo teniéndola a ella allí adentro, la sentía callada, pero sospechaba que estaba observando su apartamento y para comprobarlo giro levemente la cabeza para descubrir que sus sospechas eran ciertas… frunció el ceño… ¿Qué se creía?

- Tu. Tu habitación… te la mostrare, sígueme.- interrumpió el su inspección, impulsándose hacia un pasillo que conducía a varias puertas, había logrado controlar las ganas de gritarle y ordenarle que dejara de mirar tanto su apartamento, pero seguramente sonaría como un verdadero idiota.

Sakuno lo siguió sumisamente, sospechando que el estaba molesto por alguna razón y que esa razón estaba relacionada con ella, no le gustaba estar metida en sus pensamientos, necesitaba hacer algo que la sacase de sus pensamientos o solo lograría herirse mas o… ponerse mas nerviosa. Ryoma abrió la puerta impulsándola para que esta dejara ver un cuarto vacío, con una pequeña cama cerca de la ventana, pero en un rincón había una raqueta roja tirada en el suelo que capto la atención de la muchacha… la que abrió los ojos de la impresión.

- Ah… lo siento…- se disculpo mientras se acercaba a la raqueta. -…hace unos días hacia limpieza en mi habitación y moví varias cosas a esta, al parecer deje esta raqueta aquí…- dijo tomando la raqueta del suelo, ignorando como la chica se quedaba allí en la puerta con los ojos abiertos, de los cuales las lagrimas de una herida que se había forzado a cerrar comenzaban a caer por sus mejillas pálidas, al igual que el resto de su rostro.

- P-Por… por favor… déjame sola…- le pidió bajando la cabeza para así intentar ocultar sus lagrimas.

Ryoma se volteo con la raqueta en manos, una ceja levantada sin comprender lo que le pasaba…

- ¿Qué te…?-

- ¡Déjame sola!- grito como una orden, demandando algo de privacidad en esos momentos, algo que creía que si merecía… al menos por unos instantes.

No protestó… sino que salio lo más rápido de la habitación, como si comprendiera que necesitaba un tiempo a solas, algo de lo que el mismo se sorprendió… sacudió la cabeza y entonces se impulso hacia su propia habitación…

Finalmente había dejado de llorar, pero sus ojos se sentían pesados y sospechaba que estaban rojos, además estaba cansada y había olvidado traer sus cosas al apartamento de Ryoma. Fijo sus ojos en la ventana abierta, la que dejaba descubierto un cielo oscuro y estrellado… era de noche… Salio de su habitación mientras frotaba sus ojos, retirando el resto de las lagrimas y se acerco a un teléfono puesto en una mesita… lo tomo y comenzó a marcar un numero…

- Hola.- contesto la voz masculina al otro lado del teléfono.

- Momoshiro…- susurro débilmente, aun con los efectos del llanto en ella, deseaba que Momo estuviese allí con ella… que la ayudara, pero eso era imposible…

- Sakuno¿Qué sucede?- pregunto preocupado, notando en su voz mucha tristeza.

- ¿Me harías un favor?- consulto, desviando cualquier tema relacionado con ella y el motivo de su llanto.

- Claro.-

- Estoy cansada… ¿podrías traerme ropas, cepillos, cosas así de mi apartamento?- le pidió.

- Si, pero ¿en donde estas?-

- En el apartamento de Ryoma…- Momoshiro sintió la rabia acumularse en su cerebro, una rabia que tuvo que contenerse y que le tomo varios segundos, en los que Sakuno se preocupo y comenzó a preguntarse si hizo bien en haberle dicho.

- Bueno... dame la dirección.-

- Momoshiro… gracias…- dijo antes de comenzar a dictar la dirección del apartamento.

No se había atrevido a salir de su habitación en lo que esperaba a Momoshiro. Ya casi había dejado de llorar, tal vez sus ojos se habían secado y al menos así, Momo no tendría que verla así…

Desde su cama oyó el timbre de la puerta sonar varias veces seguido de golpes a la puerta, seguramente era Momo. Salio rápidamente de su habitación prácticamente corriendo hacia la puerta, sin percatarse de que en ese momento, Ryoma salía de su habitación preguntándose quien podría ser… ¿una visita¿A su apartamento?

Se quedo observándola desde la sala, viendo como abría la puerta y una silueta muy familiar le entregaba unos paquetes que ella recibía dando las gracias. Abrió los ojos al reconocerlo… era Momoshiro… y sintió la rabia acumularse dentro, una rabia que no pudo controlar y decidido, se impulso hacia a ellos.

- ¿Y porque estas a…?- ¿Qué estaba haciendo allí? Le iba a preguntar, pero en cuanto sus ojos cayeron en la figura andante, no pudo evitar fruncir el ceño con recelo.

- ¿Qué haces aquí?- pregunto Ryoma molesto, ignorando a una Sakuno que se hacia a un lado nerviosa.

- Solo vine a traerle algo a ella… ni loco vendría a visitarte.- respondió manteniendo la calma, solo por Sakuno ya que sabia que estaba nerviosa y comenzar una pelea seria peor.

- Ya se lo trajiste¡ahora vete!- grito furioso y si no hubiera sido porque andaba atado a una maldita silla, lo hubiera sacado a golpes… aun no le perdonaba el golpe a traición que una vez le propicio.

- Sakuno, ven conmigo…- le pidió Momoshiro calmado, tomándola de la mano y las cejas de Ryoma casi se unieron cuando vio eso, considerando esto una escena asquerosa. – Necesito hablar contigo.- agrego el muchacho y la chica lo miro mostrando en sus ojos bastante preocupación.

- P-Pero…- iba a negarse, iba a decir que no porque quería quedarse con Ryoma, quería hacerle saber que ella estaba dispuesta a cuidarlo. – Ryoma… el… yo…-

- ¡Vete!- grito de pronto, callándola de inmediato, sus ojos cerrados, el ceño fruncido, su cabeza girada hacia a otro lado… no le importaba lo que ella hiciera con ese "amigo" suyo. - ¡No te necesito aquí, puedes irte!-

Las lagrimas que había creído acabadas, se reunieron en sus ojos de forma abundante y un solo parpadeo fue suficiente para que comenzaran a caer. Dejo tiradas las bolsas cerca de la pared y dirigida de la mano por Momoshiro, salio de allí, no quería que el la viera así, sufriendo de manera innecesaria por alguien como el.

Logro escuchar pequeños sollozos que lo hicieron levantar la cabeza con los ojos abiertos y las cejas levantadas, encontrándose solo con la puerta cerrándose en un portazo, seguramente había sido Momoshiro, con la intención de decirle "Estoy enojado contigo" y sabía porque era…

- Fue inevitable… ¡Rayos, no pude evitarlo!- grito agarrando entre sus dedos los cabellos de sus flequillos, deseando arrancárselo, sintiéndose inútil… ahora mas que nunca, ahora que estaba en una silla de ruedas.

Había dejado de llorar gracias a la ayuda de Momoshiro mientras estaban en su auto camino a un restaurante de comida rápida. El había estado pendiente de ella, mirándola de vez en cuando hasta que se decidió a hacer intentos en vano para hacerla dejar de llorar, con chistes o bromas tontas que a Sakuno no les provoco risa… aunque lo que si le provoco risa fue su intención y lo mucho que se esforzaba… eso la hacia feliz.

Ya habían llegado al restaurante y se encontraban sentados, comiendo mientras no dejaban de hablar tonterías o cosas del otro, hasta que la mirada de Momoshiro se torno seria de repente, haciéndola callar en medio de su risa…

- Uh… ¿Qué sucede?- pregunto sosteniendo un vaso de refresco en sus manos, el sorbete tocando sus labios.

- Hoy fui al hospital.- menciono dejando su propio vaso en la mesa y entrelazando sus dedos. – Esperaba encontrarte allí, quería enterarme de noticias, pero me entere de que Ryoma había salido y…- se callo mirándola aun con su tono serio y ella comenzaba a ponerse nerviosa¿Qué sucedía¿Por qué se tardaba en hablar? – Me encontré con ella…- se callo esperando que la muchacha al menos tuviera una idea de quien podría ser, pero se encontró con un rostro bastante confundido.

- ¿C-Con quien?- pregunto sin la mas mínima idea de quien podría ser.

- Con Tomoka.- finalmente dijo y se quedo mirándola.

Abrió los ojos de la sorpresa y el agarre del vaso que contenía refresco se hizo débil, resbalándose por sus manos hasta caer en sus piernas, por donde rodó hasta caer al piso y derramarse el líquido del contenido.

- ¡Ah, lo siento!- exclamo sorprendida mientras se levantaba al mismo tiempo que Momoshiro quien le ofreció una servilleta para que limpiara los residuos de refresco que cayeron sobre ella.

- No te preocupes.- le dijo simplemente.

"¿Por qué Tomoka?" En medio de la conmoción escucho una voz desesperada, triste que lloraba en su interior, que pedía respuestas de la acción bastante inesperada de su amiga y vio claramente en sus recuerdos el rostro de Tomoka, que la observaba de una manera muy fría que le causo escalofríos. Sin darse cuenta, se había dejado sumergir en sus pensamientos, deteniendo su tarea de limpiar los residuos de refresco mientras comenzaba a llorar… sin siquiera percatarse de ello.

- Iré por alguien para que limpie esto.- dijo Momoshiro volteándose para buscar el personal del restaurante que pudiese limpiar aquello… no había esperado encontrarse con Tomoka y que Sakuno reaccionara de esa manera.

- Si…- contesto ella en un susurro y de una manera distraída, sin saber que ya Momo estaba lejos… estaba erguida mirando la mesa que contenía la comida a medio comer sosteniendo la servilleta media sucia.

"No lo permitiré"

Extrañaba la amiga que tuvo en aquellos días, pero ya había perdido las esperanzas de encontrarla en un lugar por coincidencia y que ella le pidiese disculpas o tal vez que le sonriera como si nada y fuesen de nuevo esas amigas inseparables.

Entro al apartamento de Ryoma, encontrándose con todo apagado y silencioso, se sentía cansada y deseaba dormir. Habían sido bastantes cosas en un día, tenia razón cuando considero ese presentimiento desde días que algo malo sucedería.

Comenzó a caminar sosteniendo sus zapatos en sus manos para evitar hacer ruido y caminando de puntitas, se acerco a la habitación de Ryoma y abrió la puerta suavemente. Asomo la cabeza y luego el cuerpo, antes de dormir tendría que asegurarse de que el muchacho estuviese dormido… y en efecto, desde la puerta pudo ver a la silueta recostada, durmiendo pacíficamente en su cama…

- Buenas noches, Ryoma…- susurro antes de salir.

Continuara…


o-o Yeah. I'm back. xD Uff… ya se lo mucho que me tarde, pero la inspiración… ya saben y me gusta hacer algo que me satisfaga, no echo a lo tonto. Iba a dividir esto a dos capítulos, pero mejor unirlos y hacer algo mas largo¿ven? Momo y Ryoma NO se llevan bien, creo que se odian, nah… mas bien, ya no se llevan bien y bueno, ya mostrare mas adelante el porque.

Esa Tomoka es muy importante en este fic y saldrá mas adelante.

Ah. Quería decirles que me agrada ese doctor, es muy simpático, al menos en este lo fue y creo que es porque así es en realidad.

Y bueno, agradezco por sus reviews y bueno¡LO LAMENTO! TxT ¡Se que fue mala en dejarlos así como así, pero ya explique porque!

Lo diré de nuevo: No había inspiración, no tenia ganas de escribir y me tranque en la historia (;w; fue horrible)

Algunas respuestas a reviews:

- Momo es importante aquí.

- Llámenme como quiera… xDU (Esto es a Neko-O

- No se si aparecerán los demás, porque no sabría como darles un lugar en el fic.

- Me agradan los reviews largos xD

- No se burlen de mis errores (¬¬U Esto va a Chris ;x;)

- Ni siquiera yo se que hacer cuando le toque a Ryoma bañarse . .UUU (¡xD oh dios mío!)

- No me importa que me comenten una que otra idea que les gustaría que apareciese, hasta ahora nunca me ha ofendido. Me agrada que lo hagan porque me resultan brillantes (xD Esto va a Sora Celes D'Rossette Tsuba...

¡Mas que nada muchas gracias por sus reviews y por sus ánimos! Todo el tiempo los leía y realmente estaba en estrés de solo imaginarlos así en ascuas ;-; fue horrible… y yo se lo horrible que es eso . .U Bueno, adiós.

Lucid K. Nightmare