Capitulo 9

¿Tomoka?- la miro nada sorprendido. ¿Por qué iba a estarlo? Si esa misma maldita lo había llamado para informarlo al respecto. Sin embargo, hizo el mejor esfuerzo por verse sorprendido y un poco interesado.

Si… me visito para reconciliarnos y hablamos… y quedamos en seguir viéndonos.- Sakuno dijo, algo esperanzada de que la amistad entre ambas se podía recuperar y Ryoma solo la miro, sintiendo algo de frustración. Maldita Tomoka. Estaba jugando con sus sentimientos… ¿y que podía hacer? Nada.

Y después te pidió que de favor me cuidaras…- dijo en un tono monótono, sabiendo lo que venia. Que caramba. Era tan predecible lo que estaba haciendo esa estúpida.

Sakuno lo miro, sin comprender el tono que usaba. Parecía que sabía lo que venia. Como si supiera que venia. Se quedo mirándolo, sin darse cuenta, y por un momento, pensó en que porque no podían las cosas volver a ser como antes. Ya que Tomoka había regresado… ¿Por qué ella y Ryoma no podían tener una relación decente?

Ryoma, que miraba por la ventana del taxi, sintió la mirada de la castaña y con el ceño fruncido, giro la cabeza para mirarla, molesto. Sakuno se sonrojo dándose cuenta de que había estado mirándolo embobada, imaginando un futuro que no podía ser. Tonta. – Ya que vamos a mantener esto profesional, podemos empezar con que dejes de estar mirándome así.

Sakuno miro hacia la dirección contrario, avergonzada. Era en parte verdad, aunque lo dijo con la misma rudeza de siempre. Ella había promedito que todo se iba a quedar profesional y debía de quedarse así.

Finalmente, el taxi llego al apartamento de Ryoma, donde se tardaron un poco en lo que el taxista ayudaba a Sakuno a sacar la silla de ruedas, a montarla de la forma correcta y ponerla cerca de la puerta de Ryoma. No pudo evitar sentirse como mierda al ver como hacían todo por el y como incluso un completo desconocido ayudaba a la muchacha a hacer eso.

Ella no le había dicho al taxista que le ayudara. De hecho, el taxista se había ofrecido. Estúpido. Lo miro enojado y para su gran desconcierto, algo… ¿celoso…? No. No estaba celoso. Para nada. Pero esa manera con que la miraba. Y cuando ella se volteaba, con la mirada en otra parte menos sobre el taxista… la forma en que el recorría sus ojos sobre el cuerpo de ella… lo hacia hervir por dentro.

Ya, señor Echizen.- dijo ella en su tono de profesionalismo y la miro con desdén. Entonces, el taxista se volvió a ofrecer, comentando algo de que las mujeres no deben de hacer un trabajo pesado y tomo a Ryoma en sus brazos.

¡No necesito ayuda de un estúpido taxista!- dijo, tratando de bajarse, pero usando sus brazos. Sin embargo, el taxista hizo caso omiso mientras Sakuno lo miraba desconcertada.

Perdone el temperamento.- dijo la muchacha, con timidez y un poco avergonzada por el comportamiento de Ryoma. ¿Cómo se atrevía a decirles esas cosas a un completo desconocido?... ¿Se le habían olvidado los modales?

No se preocupe.- y le guiño a la muchacha mientras ponía a Ryoma en la silla de ruedas para el desconcierto del muchacho.

Tome su dinero.- interrumpió el muchacho antes de que el taxista dijese algo mas, metiendo su mano en el bolsillo, sacando dinero de su cartera y extendiéndolo, todo con rapidez. No iba darle el gusto de entablar una conversación y que… de alguna forma, lograra sacar una cita con la muchacha.

Ah, muchas gracias, caballero.- después miro a Sakuno y cuando fue a decir algo…

Avanza, no tenemos todo el día, niña.- y con eso, se interrumpió todo y Sakuno, muy profesional y sin darse cuenta de nada, saco las cosas del taxi, las puso en la falda de Ryoma, a sugerencia de el… y con eso emprendieron camino al apartamento después de darle las gracias al taxista.

Más vale que contestara. Más vale. Esa perra iba a tener que responder por esta situación. ¿Cómo se le ocurría ponerla frente a el y esperar que mantuviera su promesa?

¿Hola?- respondió la voz de Tomoka, su maldita voz, con un cierto tono de dulzura fingida.

Tomoka, ¿Qué significa esto?- dijo sin mucho rodeo, no había que explicar nada. Ella no era tan estúpida como para no saber de lo que hablaba.

Se encontraba en su habitación. Había insistido en un siesta después de llegar y mientras Sakuno se acomoda en la casa, el había llamado a Tomoka para exigir una explicación.

Cariño, espero que te haya gustado este pequeño favor.- sonrió con sarcasmo al escucharlo enojado. Si, le gustaba molestarlo ya que el no correspondía a sus sentimientos y ya había pasado un tiempo desde que paso de aquella fase de desesperada a molestarlo y arruinar su vida.

Tomoka.- el dijo en un tono de advertencia, pero al mismo tiempo susurrando. No quería que Sakuno se enterara de su conversación. - ¿Por qué carajo tu haces esto?

Quiero que te mejores, amorcito… no quiero que estés toda la vida invalido… nah, a mi no me gustaría eso.- se miro las uñas, tomando un asiento ya que sabia que la conversación seria intensa. – Te necesito fuerte…- susurro tratando de verse lo mas sensual posible, sugiriendo mucho con esa ultima palabra.

Tomoka… ya estaba pensando en olvidarme de que ella fuera mi enfermera… ¿sabes que? Hasta pensé que era mejor… para el trato que tenemos pero…- miro a la puerta, instintivamente, un poco paranoico de que Sakuno estuviese allí. No lo estaba. - ¿Cómo esperas que cumpla el trato si me pones a Sakuno al frente y después esperas que la trate mal?

Por el bien de ella, lo harás.- dijo como si fuese tan fácil.

Sabia que para el no lo era. Ya hacia un tiempo había reconocido con pesar que el muy estúpido (pero a ese imbécil ella lo amaba) estaba completamente enloquecido por esa muchacha. Y que iba a ser difícil que el se olvidara de ella. Por tanto, pensó… ¿no seria mejor hacerlo sufrir? Poner a esa muchacha frente a el y obligarlo a ser el peor de los patanes frente a ella. Era perfecto.

No.- la respuesta la sorprendió y se irguió, notando algo de desafío en su voz. – Tomoka… hicimos un trato. Yo lo cumplí, pero si tu comienzas a jugar conmigo… vas a terminar perdiendo.- mascullo entre dientes, pero sin hablar muy alto.

Ryoma Echizen. Recuerda lo que…- amenazo con un algo de miedo en su voz.

Si se. Pero ya me estoy cansando de tu jueguito y de tus amenazas.- le dijo triunfante, sintiendo algo de liberación en su pecho. Como si el debió de haber hecho esto desde hace algún tiempo. – Si me sigues jodiendo, tal vez se me olvide que hicimos un trato. Tal vez me canse.

Ryoma…- no sabia que decir, estaba horrorizada por el rumbo que había tomado las cosas.

Tomoka, ya estas advertida.- y le colgó para el desespero de la muchacha que lanzo el teléfono al piso.

¡Maldito Echizen! ¿Quién se creía? ¡¿Que el podía dictar las reglas así no mas! Pues se jodería porque al tan solo movimiento… solo un movimiento hacia la muchacha, algo que no le gustaba y ella le demostraría lo que era capaz de ser. Ya vería.

Se imagino que el podría estar haciendo algo con ella. Que tal vez correría a los brazos de ella y terminarían reconciliándose y con desesperación y con temor, se arrepintió de su decisión. Tal vez cometió un error pensando que el no tendría limites, de que el la obedecería por siempre… tal vez era mejor dejar las cosas así… que se encontrara una enfermera o que ella buscara pagarle una. Así, sin que Ryoma tuviese la oportunidad de reconciliarse con Sakuno, sin verse, separados por siempre. Pero los había puesto en un mismo techo, esperando ponerlos en el infierno, separarlos mas aun… y ahora… ellos están ahí… juntos, con Ryoma algo cansado de los chantajes y con la posibilidad de buscarla. De comenzar algo…

¡ESTUPIDA!

Después de un tiempo en su cuarto, Ryoma salió de su cuarto, con un poquito de buen humor al ver que había podido poner a Tomoka en su lugar. Aunque fuese por un momento. Sin embargo, sabía que no se podía confiar mucho. Ella era capaz de todo, así que, aunque trataría de ser cortes con Sakuno, tampoco buscaría algo muy cercano. Solo lo suficiente hasta que este periodo termine y los dos sigan con sus vidas. Pero tampoco quería hacer de esto un infierno así que…

Cuando se asomo afuera, en su sala había dos figuras. La delgada de Sakuno, que estaba sonriendo de una forma que nunca había visto desde que la había vuelto a ver, y la de Momoshiro, que también sonreía. Tenían una conversación aparentemente entretenida.

Entonces, los pensamientos de amabilidad desaparecieron.

Celos. Envidia. Furia. Todos esos sentimientos se apoderaron de su mente. Y entonces, empezó el infierno.

Sakuno ya se había recuperado. Por lo menos físicamente. Y Momoshiro había estado con ella en todo momento, apoyándola para que se recuperara y darle soporte emocional.

En la escuela, Ryoma no era el mismo. Solo venia a hacer lo que se hacia en la escuela. Estudiar. Practicar tenis e irse. Ya no hablaba con nadie. Excepto una muchacha… Tomoka, que venia a donde el, entusiasmada mientras el la miraba con obvio disgusto. Pero a ella parecía no importarle.

Poco a poco, se fue haciendo la idea de lo que estaba pasando y así fue como dejo de hablarle a Ryoma. ¿Cómo se había atrevido? Sin embargo, no decía o hacia nada porque no estaba confirmado.

Pero un día, después de insistir en que Ryoma la viera para solucionar todo, Sakuno le conto todo. Entre lagrimas, como el le había dicho que todo había sido un momento… una aventura… como se sintió, como un juguete, como nada… y le dijo que fue con su amiga, a quien también perdió.

Había perdido una ilusión y a su mejor amiga. – Momo… me siento tan mal… perdí a dos personas tan importantes… por favor no insistas mas… por favor, que no se entere en donde estoy… tengo miedo…- la abrazo tratando de consolarla, mientras ella sollozaba descontroladamente, aferrándose a alguien que si ofrecía su amistad de manera sincera.

Y Momo, a escondidas, sin que ella se enterara a pesar de que le dijo que lo dejara así, fue a donde Ryoma un día. – Echizen.- le dijo, encontrándolo en los vestidores, poniéndose una camisa, ya listo para irse.

El joven lo miro con su típica cara de indiferencia. – Momo…- apenas pudo iniciar su nombre antes de que Momoshiro le cayera, literalmente, encima, pegándole en la cara. Ryoma reacciono poco después, golpeándolo.

¡ERES UN MALDITO! ¡COMO TE ATREVES!- le dijo Momoshiro, tan pronto tuvo la oportunidad. Cuando ya no estaba sobre el golpeándolo.

¿De que… hablas…?- pregunto el príncipe, aunque comprendiendo de que se trataba. Ya se lo estaba esperando y en parte… pues… se lo merecía. Pero al mismo tiempo… ¿Qué se creía? No sabia su situación, no sabia porque lo hacia… no tenia derecho.

¡De Sakuno! ¡De que mas! ¡Eres un maldito! ¡Con su amiga!- le grito y se lanzo sobre el, tratando de golpearlo, pero Ryoma se echo hacia atrás, esquivando el golpe que iba hacia su mandíbula.

Ah… la chica con la que trate de divertirme, pero que resulto aburrida…- dijo, menospreciándola con cada palabra. – Momo… fue gracias a ti que pude conseguirla… pero ni me hubiera molestado, era tan…

¡Ryoma!- grito enfurecido y se lanzo sobre el de nuevo. Esta vez, Ryoma se tropezó con sus propios pies y el golpe lo mando al piso más rápido.

¿Y por que te molesta tanto?- dijo adolorido, moviendo su mandíbula para asegurarse de que estuviese bien. Rayos. El maldito golpeaba fuerte. Comenzó a levantarse y un pensamiento, algo que no le agradaba… paso por su mente y lo pronuncio: - ¿Qué? ¿Te gusta?- dijo en burla, esperando que dijese que no.

Porque si decía que si… entonces sabría que Sakuno posiblemente se enamoraría de el. Porque ella tal vez encontraría el consuelo y la sanación a su corazón herido. Tal vez era mejor así. Pero la perdería.

No…

Si.- contesto Momoshiro, como si estuviese sorprendido de su propia contestación. Como si Ryoma le hubiese dicho en su cara algo de lo que no se habría dado de cuenta y después, recuperándose, miro a Ryoma con asco, se giro y nunca volvió a hablarle mas.

Y desde entonces, se volvió el mejor confidente de Sakuno. El que reemplazo el vacio que dejo Tomoka. Aunque nunca pudo reemplazar el vacio que dejo Ryoma Echizen.

Continuara…

*Lo edite un poquito :)*

Hola. Se que son como 4 años desde que publique el cap 8 y me tranque y… todo eso esta en mi perfil por si quieren saber, pero básicamente me dije que quería terminar esta historia. Me gusta algo así que pues, aquí estoy.

Voy a necesitar ayudar para recordar los detalles básicos pues solo le di una leidita por encima. ¿Sakuno sabe que Momo esta enamorado de ella? Para los ojos de los demás, ¿Tomoka y Ryoma son algo o solo creen que son pero en realidad no lo son?

Etto… si ven cualquier cosa que esta como que mal, me dicen. Ej: Si digo que Tomoka era una reportera cuando en realidad mencione antes que era una modelo. Cosas así :)

Este capitulo fue corto porque es para acordarme de los personajes. Me dicen si les gusto :)

Aunque tal vez muchos de los que antes dejaban reviews fielmente ya no estén en FF… plis, déjenme saber de ustedes y perdón TxT

Pero bueno, esperen capítulos. Estoy tratando de hacer esto :)