Secretos y amor
Sora se encontraba desempaquetando sus cosas, un nuevo futuro estava iniciando en una nueva ciudad, ¿y que le depararía? Eso es algo que el no podía responderse. Por culpa de el nuevo trabajo de su padre se tuvo que mudar se suponía que tenia 16 años porque tenia que seguir siguiendo a sus padres, aunque realmente en su interior ya le iva bien un cambio de aires.
Sora buscaba un par de camisetas para ponerse, hoy empezaba las clases en su nuevo colegio y si no se dava prisa llegaría tarde, aunque realmente no le importaba llegar tarde no le hacia mucha ilusión iniciar una nueva vida en otro colegio. Pero en un momento exacto justamente quando Sora observo por su ventana, su cuerpo y el tiempo se pararon a la vez, Sora solo pudo observar unos segundos pero desde su ventana vio a un chico rubio y que no savia porque pero solo viéndole de lejos ya le havia impactado, aunque el no se hacia ilusiones, ya que hacia años desde que se dio cuenta que le gustaban los hombres savia que nunca podía hacerse ilusiones sobre una persona sin conocerla siquiera. Tras eso Sora volvió a seguir vistiéndose a toda prisa.
Roxas llego al colegio mas pronto de lo normal, demasiado para el. El llego a la puerta del colegio donde ya habían varias personas aunque las ignoro a todas menos a dos personas que se encontraban por allí, Roxas las saludo amablemente con la mano pero su cara mostraba ira.
-¿A que viene esa casa? Comento una de las dos personas
-No te das cuenta Hayner esa cara solo puede significar una cosa. Rapidamente fue contestado por una chica.
-¿Tu también lo oyes no Namine? La voz de Roxas se notaba muy irritada.
Roxas le dio una mirada asesina mientras espero una contestación de Namine.
-Hombre si claro que lo oigo, recuerda que puedo. Pero dime donde esta que esto de no poder verlos me estresa. Namine se rio tras acabar la frase mientras iva dando vueltas.
-¿Uy y que quiere ese fantasma? Hayner se tomaba con humor el tema de los fantasmas, aunque el no los veía desde que Roxas y Namine se lo contaron el les creio, y desde ese momento esas conversaciones eran algo natural para ellos.
-Lo de siempre, esperaos esto va a ser rápido. Roxas se giro. –Haver, tienes que cruzar a la luz este no es tu lugar, ahora puedes ir a la luz donde tus seres queridos te esperan. Roxas sonrio y el fantasma desapareció. –Ya esta. Roxas estava feliz ahora ya le havia cogido el truco a lo de los fantasmas y le gustaba ayudarlos a cruzar a la luz.
-Pues suerte que ha cruzado ya, porque Olette debe estar apunto de llegar. ¿Porcierto quando se lo diréis? Dijo Hayner con voz un poco seria. Aunque Olette también era amiga de Roxas y Namine ellos aun no le habían contado su secreto a Olette.
-Nose yo no tengo experiencia en contarlo recuerda que quando Roxas te lo conto yo aun no havia tenido el accidente y aun no podía oírlos. A Namine le dolia que Olette no lo supiera pero ella y Roxas creían que aun no era el momento.
-No es el momento para contárselo, no se como se lo tomaria y no podemos arriesgarnos a su reacción. Roxas intentaba estar serio aunque realmente para el era algo difícil, siempre tenia su humor dentro y solo se ponía serio por los fantasmas.
Entonces la conversación fue interrumpida por una voz femenina, era Olette.
Tras eso los 4 entraron en el instituto y se dirijieron hacia clase. Hacia dos semanas que habían empezado las clases y Roxas estava ya estresado era su ultimo curso en el instituto y no sabia como lo pasaría, los fantasmas le quitaban demasiado tiempo al igual que sus amigos. Roxas se sento y observo fijamente que a su lado havia una silla vacia y el sospecho que vendría alguien nuevo, se preguntaba como seria.
El profesor entro en clase y se dirijio a sus alumnos.
-Haver tengo algo que comunicaros, os presento a vuestro nuevo compañero. El profesor señalo la puerta de donde salió Sora. – Este es Sora, el nuevo alumno.
-Hola encantado de conoceros. Sora sonrio y observo a todos los alumnos hasta que se dio cuenta de que allí estava el chico que vio por la ventana, aunque Sora solo lo observo unos segundos y volvió a dirijir su mirada al profesor.
-Bueno siéntate en la mesa vacia de el fondo. El profesor Ansem señalo la mesa, y Sora se sorprendió al ver que la mesa donde se sentaría estava al lado de la de Roxas.
Sora se sento rápidamente en su sitio mientras los demás sacaban los libros. Entonces Roxas dirijio su mirada a Sora le sonrio y le tendio la mano en señal de amistad.
-Encantado de conocerte, me llamo Roxas encantado de conocerte.
Sora sonrio no se podía crer que ese chico le estuviera hablando, aun asi le contesto.
-Encantado Roxas. Sora correspondió a su mano unos segundos y después la solto al ver que las clases empezaban.
Tras empezar la clase Roxas le tiro un papelito a la mesa de Sora que decía:
De donde eres, como es que has venido a esta ciudad.
Sora al leer la nota sonrio placenteramente y le contesto en el papel y se lo tiro, la respuesta era:
Soy de unas islas tropicales, y estoy aquí por el trabajo de mis padres. Y dime ahora contestame tu, como es que me preguntas esto si casi ni siquiera me conoces.
Roxas se rio y le contesto volviéndole a tirar el papel que ponía:
Claro para eso te lo pregunto para conocerte mejor, eres un poco cortito Sora.
Sora también se rio al leer y le contesto, esta vez ponía:
No me llames cortito estúpido Roxas, y porcierto porque me quieres conocer mejor.
Roxas intentaba disimular la risa y contesto en la nota:
Como que estúpido pues ahora no te hablo… es broma, y hombre si tenemos que ser amigos tendre que conocerte mejor.
Quando Sora vio la nota se rio al principio y sonrio quando acabo de leerla Roxas quería ser su amigo, y eso era algo que a el le emocionaba asi que le contesto:
A si que quieres ser mi amigo e, pues creo que ya lo has conseguido me caes bien Roxas.
Roxas sonrio feliz por la contestación y escribio:
Tu también me caes bien Sora.
Tras eso la conversación termino, aunque hablando durante las otras clases hasta que el tiempo paso y llegaron al almuerzo. Roxas se encontraba con Namine, Hayner y Olette, y con ellos se dirijieron a Sora amablemente.
-Sora, mira te presento a mis amigos Hayner, Olette y Namine. Roxas señalaba a sus amigos y sonreía a Sora, no sabia como pero Sora en una sola mañana ya había conseguido hacerse hueco en su interior.
Sora sonrio y les saludo a todos –Encantado.
Los tres le saludaron y tras pasar 5 minutos se sentaron en un rincón para almorzar.
-Asi que estas aquí por el trabajo de tus padres. Pregunto Namine interesada
-Si, mi padre a encontrado un buen trabajo aquí y bueno havia que aprovechar la oportunidad. Contesto Sora
-Y no te dejas a nadie allí, a alguna novia. Olette era muy cotilla y le bombardeaba con namine a preguntas
Sora se sonrojo y contesto decidido –No no me e dejado a ningún "novio", ahora no estaba con ningún "chico". Dijo recalcando esas ultimas palabras.
-Sora eso signifia que te gustan los hombres. Dijeron las dos chicas interesadas mientras Hayner observava atento y Roxas se reia de la situación pero en su interior una gran feliz sonrisa acababa de aparecer.
-Si. Sora lo dijo rápidamente y canviando su feliz cara por una mas seria.
-Bueno no importa lo que seas, ahora eres nuestro amigo y eso es mas importante. Roxas sonrio a Sora.
Sora se conmociono con esas palabras y también al ver como los otros 3 lo afirmaban con la cabeza. En su interior Sora pensaba –Amigos, mis primeros amigos aquí. Sora sonrio y siguio hablando con los demás hasta entrar en clase otra vez.
Lo que quedaba de clase paso con rapidez, Sora salió junto a los demás y se fueron separando hasta que solo se quedo con Roxas, cosa que le hacia feliz.
-Parece que nuestras casas están de camino no Sora. Dijo el rubio.
-Parece que si, bueno pues asi podremos ir caminando juntos ¿no? Sora sonrio.
-Me encantaría. Comento emocionado Roxas.
Sora tuvo un pequeño rubor al oir su reacción, pero lo disimulo rápidamente.
-Bueno y dime Roxas que te gusta, es decir quales son tus aficiones, que haces en tu tiempo libre. Sora intento sacar otro tema de conversación
-A pues me gusta salir con los amigos a las fiestas, el ordenador y los deportes de riesgo. Roxas sonrio a Sora el qual le correspondió la sonrisa. –Y lo que ago en mi tiempo libre, nada una tontería, ayudo a los fantasmas a cruzar a la luz. Roxas pensó a si mismo esas palabras, pero había acabado de conocer a Sora no se lo iva a decir aun, quizá quando se lo dijera a Olette pensaba el. –Y a ti que te gusta. Pregunto el curioso.
-Me gusta relajarme, la playa, estar con mis amigos y estar con una persona que ame. Sora se avergonzó un poco por lo ultimo que dijo, pero lo dijo decidido.
-Cierto a mi también me gusta estar cerca de la persona que amo. Dijo el decidido.
-¿Y quien es esa persona? Pregunto con curiosidad y al a vez tristeza el moreno.
-No lose. Dijo con una sonrisa amarga, aunque después la alegro y comento. –Pero quizá algún dia encuentre a esa persona.
A Sora le alegro esa respuesta, quizá tenga alguna oportunidad pensó el. –Seguro que la encuentras. Sora sonrio y después se paro. –Bueno esta es mi casa, nos vemos mañana.
-Si, hasta mañana, me a encantado conocerte, hasta mañana. Dijo Roxas mientras se iva.
Tras eso Sora entro en su casa y se tumbo en el sofá, recién estrenado. Aunque su reposo solo duro un par de minutos tras la aparición de su padre.
-Sora, ponte algo formal, vamos a ir a cenar a casa de mi jefe. Dijo su padre sonriendo.
-Tengo que ir, es tu jefe aparte estoy muy cansado. Refunfuño Sora.
-A pero tenemos que ir aparte el tiene un hijo de tu edad, y aparte vas a ir si o si. Entonces le saco del sofá. –Porcierto ¿Cómo te ha ido hoy el colegio?
-Me ha ido bastante bien, ya e echo amigos. Dijo con una sonrisa tras recordar a Roxas.
-A si me gusta.
Roxas llego a su casa y se puso en el ordenador, se coloco los auriculares y escuchaba música a la vez que hablaba con sus amigos por el ordenador. Entonces su puerta fue abierta, era su padre.
-Roxas, vístete que hoy viene un nuevo empleado de la empresa a casa a cenar con su mujer y su hijo. Dijo su padre mirándolo atentamente.
Esa noticia no le hizo mucha ilusión a Roxas.
-Vale. Dijo con desgana.
Roxas se vistió rápidamente y se quedo en la puerta junto a su padre y su madrastra aunque para el ella era ya como su madre. Entonces el timbre sono y la puerta fue abierta por su madrastra. La sorpresa de Roxas fue máxima, allí estava Sora.
-Sora. Dijo el rubio con su gran sonrisa.
Sora se sorprendió, que casualidades tenia la vida.
-Roxas, que casualidad. Dijo devolviéndole la sonrisa y con la mirada estupefacta de los padres de los dos.
Tras eso les explicaron a sus padres que se conocían del instituto y fueron a cenar. Tras cenar Sora y Roxas se dirijieron a la habitación del segundo mientras los padres acababan de cenar.
-Mmmm hasi que esta es tu habitación, pensaba que siendo tu habitación seria mas fea. Sora se puso a reir.
-Estupido. Murmuro Roxas mientras le tiraba un cojin a la cara.
Entonces el cojin impacto en su cara haciendo cabrear a Sora, pero se calmo solo al ver el rostro preocupado de Roxas.
-Estas bien. Dijo accercandose a Sora para ayudarle.
-Si. Respondio el con una sonrisa para que no se preocupara.
Tras eso sus padres les llamaron ya que Sora se tenia que ir, se despidió de Roxas y fue a su casa junto a sus padres y una gran sonrisa, por haver estado tan cerca de Roxas.
