Los personajes de esta historia no me pertenecen, son de la señora Rumiko Takahashi.

Primero, lean el Fic, luego les explico.


Ranma esperaba preocupado en el pasillo a la salida de la clase de la señora Hinako, mientras sus amigos seguían con sus clases. Por fin salió Akane y fue hacia ella, casi sin poder respirar. Cuando ella lo vio, se quedó mirándolo boquiabierta.

–No…, no… –dijo.

–… puedo creerlo –acabó Ranma en un susurro.

Akane asintió.

–Yo…

–… tampoco –volvió a terminar Ranma –. Pero ¿cómo…?

–La empresa de mi madre la ha trasladado a Albuquerque –explicó Akane, sacudiendo la cabeza con incredulidad –. ¡No puedo creer que vivas aquí! Estuve buscándote en el hotel el día de Año Nuevo, pero…

–Tuvimos que irnos a primera hora –dijo Ranma, aún susurrando.

– ¿Por qué hablas tan bajo? –preguntó Akane extrañada.

Él pareció avergonzarse un poco.

–Es que, bueno, mis amigos saben que fui a esquiar, pero no les conté lo del…, lo de la actuación.

– ¿No lo entenderían? –preguntó Akane con complicidad.

–Fue… genial –dijo Ranma rápidamente. No quería que ella pensara que no le había gustado su debut como cantante –. Pero, mis amigos… No suelo hacer esas cosas. Es como si fuera… otra persona.

Habían llegado al vestíbulo, donde estaban colgadas las hojas de inscripción. Ranma señaló la hoja de las pruebas para el musical de invierno.

–Ahora que conoces a la señora Hinako, me imagino que te mueres de ganas de apuntarte ahí –dijo sonriendo.

Akane se rió.

–No voy a apuntarme a nada aquí por ahora –respondió –. Primero quiero conocer la escuela –lo miró tímidamente –. Pero si tú te has apuntado, quizá vaya a verlo.

Ranma negó con la cabeza. No podía ni imaginar la reacción que provocaría si se apuntaba a las pruebas para el musical de la escuela.

–Eso es totalmente imposible –dijo.

A su espalda se oyó la voz de Shampoo.

– ¿Qué es imposible, Ranma? –preguntó dulcemente –. No creo que esa palabra esté en tu vocabulario.

Cuando se volvieron a mirarla, Shampoo señaló a Akane.

– ¡Qué amable de tu parte mostrarle la escuela a nuestra nueva compañera!

Arqueó una ceja al ver a Akane mirando la hoja de inscripción para el musical. Con mucha parsimonia, se puso delante de ella y escribió su nombre con grandes gestos. De hecho, Akane se dio cuenta de que la firma de Shampoo llenaba toda la hoja de inscripción. Pero cuando Shampoo la miró, era el vivo retrato de la inocencia.

–Ay. ¿Se iban a inscribir ustedes también? Mi hermano y yo hemos sido los protagonistas de todas las obras de la escuela y nos encantan los nuevos –dijo sonriendo más dulcemente que nunca –. Hay un montón de papeles secundarios en este espectáculo. Estoy segura de que encontraras algo para ti.

–No, no –dijo Akane rápidamente –. Sólo estaba mirando el talón de anunciados. Hay un montón de cosas en este instituto. ¡Guau!

Estoy balbuceando, pensó, ¡Tengo que dejar de hacerlo! ¡Ya!Señaló la enorme firma de Shampoo.

– ¡Bonita letra! –añadió con voz débil antes de salir corriendo hacia la siguiente clase.

Una vez a solas con Ranma, Shampoo decidió aprovechar la ocasión.

–Bueno, Ranma –dijo haciéndose la tímida –. Te he echado de menos estas vacaciones. ¿Qué has hecho?

Él se encogió de hombros.

–Jugar al baloncesto. Artes marciales. Esquiar. Más baloncesto.

Shampoo asintió alegremente.

– ¿Cuándo es el partido? –preguntó usando todo su talento dramático para que pareciera que realmente le importaba.

–Dentro de dos semanas –Ranma pareció decidido, firme. Dos semanas para que seamos campeones, o no, pensó.

–Estás tan ilusionado –dijo Shampoo pestañeando ligeramente –. Igual que yo con lo mío. Espero que vengas a verme en el musical. ¿Me lo prometes? –añadió.

No hay nadie como Shampoo para conseguir que la conversación vuelva a centrarse en ella, pensó Ranma irónicamente. Pero sonrió y asintió al marcharse.

Unas horas después, Ranma estaba con el equipo de baloncesto en el gimnasio, entrenando. Ranma y Ryoga estaban retándose a hacer sprints de presión mientras los otros chicos practicaban las carreras en zigzag.

–Eh, ¿sabes lo del musical de la escuela? –preguntó Ranma mientras trataba de pasar rodeando a Ryoga –. ¿Es verdad que consigues créditos sólo por presentarte a las pruebas?

– ¿Y a quién le importa? –preguntó Ryoga bloqueando a Ranma.

Ranma subió una ceja y trató de escapar de Ryoga por el otro lado.

–Está bien conseguir créditos… para la universidad y eso –dijo tratando de parecer indiferente.

Ryoga se rió y movió la cabeza.

– ¿Crees que LeBron James o Shaquille O'Neal hicieron pruebas para el musical de su escuela? –preguntó con tono burlón.

–Tal vez… -dijo Ranma, no muy convencido.

–Ranma, la música de esos musicales no es hip-hop, ni rock, ni nada fundamental para la cultura –contestó Ryoga pacientemente –. Es como… un espectáculo musical. Con disfraces, maquillaje… -se estremeció –. ¡Espantoso!

Ranma se encogió de hombros, tratando de quitarles importancia.

–Pensé que podía ser divertido. Además, Shampoo es bastante bonita.

Ryoga se quedó mirándolo con la boca abierta.

–Los pumas también son bonitos, pero no los acaricias.

Ranma asintió y lo dejó por el momento. Ahora tengo que preocuparme por el baloncesto, pensó. Tengo que concentrarme. La final del campeonato, se dijo a sí mismo severamente, es dentro de un par de semanas.

–Bien –dijo volviéndose a su equipo –. ¡Vamos a movernos rápido, levanten esos pies! –gritó.

El equipo tomó posiciones rápidamente y empezó a botar balones y a zigzaguear entre sí con la soltura adquirida a través de muchas horas de entrenamiento. Los balones empezaron a botar u los jugadores comenzaron a correr por la cancha con movimientos rítmicos y de persecución. Y Ranma empezó a gritar las instrucciones:

Debemos filtrar y burlar

Preparar el tiro

Y la defenza cuidar

A pasar y devolver

Mantener el balón

Y no temer si vas a encestar

Y pon tu mente a jugar

Te debes de concentrar

No hay que temer si vas a encestar

Y pon tu mente en acción

Los linces habían creado un lema del equipo y Ranma lo gritaba ahora para motivar a sus compañeros:

Y pon tu mente

En el juego de hoy

[Pon tu mente

En el juego

Vas a ser el campeón]

Los miembros del equipo sonrieron y se movieron más deprisa, más suavemente, mucho mejor. ¡Ranma era un capitán estupendo y sabía motivarlos como nadie! Ranma agarró un balón y se unió a las prácticas evadiendo a un jugador por la izquierda y a otro por la derecha mientras seguía gritando instrucciones.

Cuando terminó el entrenamiento, todos inspiraron profundamente, sonrieron por lo bien que se sentían y lo bien que habían estado. ¡Los linces eran lo suficientemente buenos como para ganar el campeonato!

Continuará…


Perdón por la tardanza, ya sé que fue un mes completo, pero tenía exámenes. Me quedan pocas para marzo, pero bueno, ahora en las vacaciones estaré un mes fuera, pero actualizare (si le quito la computadora a mi tía puede que escriba el Fic en las vacaciones al interior)

Bueno, espero que les haya gustado, nos vemos en el próximo capítulo. ^.^