Fue natural
Fue natural.
Ambos eran los niños raros. Los niños que se veían diferentes. Los a los que nadie más hablaba. Talvez cuando críos en aquel kindergarten, ninguno prestó más atención al hecho de estar siempre separados de los demás.
Fue entonces natural que siendo sólo ellos dos. Se hicieran amigos.
Si a 'amistad' se le puede definir como estar en silencio junto a quien que te ignora la mayor parte del tiempo.
No era una amistad común; pero de nuevo, ninguno de ellos lo era.
Minato y su fisonomía extranjera. Itachi y su incomparable inteligencia.
Ninguno buscó jamás su compañía, aunque siempre terminaran sentados uno al lado del otro a la hora de comer sus obentos, en la mesa de trabajo pintando un dibujo, compartiendo algún juguete en el jardín o en la puerta de la escuela, esperando a su papá.
Fue natural, que cuando Itachi se ausentó de la escuela por una semana la maestra le preguntara a Minato si sabía dónde estaba su amiguito, aunque él no supiera nada.
Y cuando Itachi volvió, fue natural que los labios de Minato se curvaran en una linda sonrisa.
Y le regalara su paleta de caramelo, al final del día.
Cuando la maestra dijo que hoy era 'el día del amor y la amistad' y que harían una tarjeta especial para regalarla a uno de sus compañeros, Itachi no supo el porqué, sólo que era natural que la suya llevara el nombre de Minato.
Aunque se la entregó al final del día.
Ninguno entendía por que cuando la maestra o sus compañeros mencionaban o le hablaban a uno de ellos, siempre llamaban o hablaban del otro también.
No lo entendían. Pero se sentía natural.
