Unión

Un último beso. Largo, lento y cansado.

Frentes unidas y respiraciones agitadas que se acariciaban entremezcladas.

Cuerpos trémulos, húmedos y satisfechos. Postrados sobre la cama, envueltos en el calor de su propia existencia entre las sábanas.

La emoción de ese momento compartido por primera vez aún a flor de piel.

Sonrieron.

Ahora, así, unidos como estaban tras toda una vida de conocerse, luego de todo un año de relación.

Lo comprendieron.

No sólo fue deseo. No sólo fue pasión. No fue un momento de nublado pensamiento y excitados sentidos.

No había sido sólo sexo.

Habían hecho el amor.