Pues ahí va el capítulo número dos, espero que les agrade y que critiquen lo que no les gusta, ok? ^^

Y, Hatake-Katia, aquí vas a descubrir lo que te preguntabas sobre Draco ;)

DEBES CUMPLIR CON TU DEBER

Draco marchó apresurado del primer vagón, con ganas de pegar a todo el que se le cruzaba. Se odiaba a sí mismo.

- ¡Draky!- gritó Pansy pegándose a su brazo- vi lo que le dijiste a Granger...

- Pues qué bien.- murmuró entre dientes y separando a la rubia de él.

- ¿Cómo pudiste insultarla de ésa forma en la estación? ¿Es que no te das cuenta de que así nunca vas a conseguir tu objetivo? Recuerda que tu padre...

Draco no lo soportó más y le tapó la boca empujándola a la pared.

- Cállate, ¿me oyes? No nombres a más a mi padre, ni a su plan, ni a la estúpida de Granger, ni me digas si actúo bien o mal. - dijo enfadado.

Vió qué realmente había asustado a la chica, y en realidad él sabía que la culpa no era de ella. Pansy era su amiga, intentaba ayudarle y él acababa pagando con ella su mal humor. Así que intento arreglarlo, dejó de apretarla y sonrió a su manera, con esa sonrisa torcida tan característica:

- Oh, y olvídate de llamarme "Draky"- dijo teatralizando.

- Vaya, DRACO,- dijo ella riéndo- a veces tienes una mala leche... y eso que siempre intento estar de buenas contigo.

- Lo sé, es que todo esto me mata. Odio a Granger, odio el plan de mi padre.

- Pero sabes que es lo mejor para todos...- dijo la rubia tirándole de la corbata hacia un comparimiento vacío de manera insinuante.

Draco permitió que la chica le besara, pero su mente ya andaba recordando y maldiciendo aquél día en que fue a prisión a ver a su padre.

FLAISHBACK

- Por aquí señor Malfoy- dijo el segurata indicándole la puerta adequada.

Draco se lo pensó unos segundos antes de entrar, odiaba ese sitio. Siempre le había gustado el frío, pero el frío de la prisión era diferente. Y esos constantes gritos y gemidos... prefería acabar con todo lo antes posible. Se dejó guiar hasta la sala de visitas y sí, allí estaba su padre. Delgado, más que de costumbre y con esas ropas... nunca podría acostumbrarse a verle así, a él, que siempre había vestido con las capas más lujosas.

- Siéntate, Draco.

Draco obedeció y se sentó en frente de ese hombre al que a penas reconocía. Lucius se esperó a que el guarda cerrara para empezar a hablar.

- Supongo que tienes ganas de irte, -dijo Lucius amargamente- así que iré al grano. El señor tenebroso cayó, pero no sus ideales y alguien va a suplirle. Aún no ha rebelado su identidad, pero supongo que habrás notado algo en tu marca. Es alguien muy poderoso, no sé si más...

Draco asintió, hacía días que notaba un picor, hasta incluso se hubiera atrevido a decir que la marca se había movido ligeramente. Hasta entonces había pensado que eran paranoias suyas, pero ahora todo empezaba a encajar. La situación era seria.

- ¿Y... qué passará?- dijo Draco tenso.

- Qué ganará, no olvides que juega con el factor sorpresa. Y nosotros debemos pasar delante. Debemos anticiparnos.

- ¿Como? ¿Qué implicará eso?

- Debemos conseguir tener más qué ofrecerle, debemos actuar como lo hizo Snape, ser unos infiltrados tan útiles como lo fue él para Dumbledore.

- ¿Quieres que me infiltre en la Orden? Pero si en teoria se disolvieron...

- Quiero que te acerques al trio.

- No pienso hacerme amigo de la comadreja ni del cara rajada ni de la sangresu...

- Shhhht, ella es el punto débil, la única que con el tiempo confiará en ti.

- ¡Pero yo...!- protestó el joven airado.

- ¡Basta, hijo! Si no sigues el plan...

- Os traicioné una vez, ¿qué te hace pensar que no lo volveré a hacer?

- Creo que no dejarás que tu madre muera... ni tu hermanita.

Draco se levantó furioso y pego un golpe de puño a la pared. Se quedó así, temblando hasta que murmuró entre dientes:

- ¿Qué debo hacer?

- Házte su amigo, actúa como Snape, sal con ella, cásate... después se encargarán de matarla y podrás hacer de "viudo" ofendido que luchará con Potter para vengar a su amada muerta a manos de los nuevos mortífagos. Si fallas matarán a tu madre, a mi, a ti y a Sophie.

Draco, cerró los ojos... Sophie, tan pequña, tan dulce. Con apenas dos meses... su madre se había quedado embarazada pocos días antes de que pusieran a Lucius en prisión. Y ahora estaba muy débil, después del nacimiento de la pequeña.

El rubio caminó arrastrando los pies hasta la puerta que cerró al salir, dejándose caer hasta el suelo de ésta, sin poder contener las lágrimas de rábia.

- Debería irse...- inquirió el segurata tendiéndole una mano una mano que Draco rechazó.

- Voy...- empezó a caminar decidido, solo se giró cuando dijo: "Dígale que lo haré"

- ¿Qué hará qué?- dijo el segurata que Draco reconoció: auror.

Puso su sonrisa más cínica.

- Cuidar de mi hermana.


Draco vovió en sí, separandose de Pansy.

- Para, mujer. Ya sabes qué este año... además yo no te...

- Ya lo sé, ya lo sé... tú no me quieres y tienes que protejer a Sophie liándote con... ÉSA. Me lo tomaba como una despedida.

- Está bien, ahora he de hacer la ronda de "ÉSA"- dijo imitando la voz de Pansy.

Draco salió de un poco mejor humor y fue paseando hasta el compatimiento dónde oyó la voz de Potter. Iba a abrir cuando Hermione abrió de golpe estrellándose contra él.

- ¡Ouch! ¿Qué quieres ahora?

- Segunda vez en un día, ¿pretendes que me acostumbre?- dijó levantándo una ceja aparentemente divertido.

Hermione le miró con cara de: ¿antes te has dado en la cabeza, verdad?

- ¿Y qué quiero?- siguió el rubio- pues muchas cosas, pero ahora solamente pretendo comunicarte que empiezo tu turno.

- Si... bueno... jajaja... buen chiste, pero yo si que tengo que empezar en serio.

- No, entra y quedate con tus... amigos- dijo sin poder evitar poner cara de asco.- McGonagall ha aceptado- mintió.

- Oh, ya, bueno, pero Ron...

- ¿Qué le pasa a la comadreja?- suspiró exasperado.

- ¡Malfoy! ¡No vuelvas a llamar así a...!

La puerta del compartimiento se abrió y Ron apareció, terminando de colarse la túnica.

- ¿Hemione pasa...?- entonces vió a Draco- ¿Te está molestando?

- Se defenderme solita, Ron. Pues quedamos así Malfoy, que vaya bien la ronda. ¿Entras, Ron?

Hermione se giró en un movimiento que permitió que su perfume llegara a Draco haciendo que el rubio no pudiera evitar cerrar los ojos cosa por la que se maldijo interiormente.

- A-ahora voy Hermione,- dijo Ron sin parar de mirar a Draco- Voy al baño.

La chica entró sin darle importancia al asunto y cerró. Los dos chicos quedaron sosteniéndose la mirada. Azul contra gris.

- No te acerques mucho a ella Malfoy.

- Eso va a ser complicado, Comadreja. Dormiremos en cuartos de lado. Ya sabes, somos premios anuales, eso que tú no eres.- explicó el rubio fríamente cómo si se tratara de un niño pequeño y haciendo que este enrojeciera.

- No te atreverás a tocarla, ¿me oyes?

- Sí, no soy sordo. Y alejáte un poco, no me vayas a pegar algo.

- Eres un idota, Malfoy.

- Y tú un estúpido iluso, y no me quejo tanto. Dudo que llegue a ser tuya, no creo que se rebaje a tanto a pesar de su condición de sangre.

Ron estalló y se avalanzó sobre Draco, haciendo que los dos cayeran al suelo. Empezaron a rodar por el vagón Ron propinando puñetazos que Draco paraba con destreza. En pocos segundos se abrieron todos los compartimientos y salieron todos. Harry corrió a separarles.

- ¡Basta! ¡terminad ya!- dijo cogiendo a Ron que intentaba escabullirse de sus brazos.- No te metas con nosotros, Malfoy, así quedamos: tú tu camino y nosotros el nuestro.- dijo entrando a Ron al compartimiento sin que este parara de protestar.

- No empecé fue él.- de defendió el rubio arreglándose la ropa.

- Sí, ya, claro...- saltó Hermione furiosa ironizando- tú eres completamente inocente.

- E-es verdad...- saltó una niña de primero que lo había visto todo.- fue el pelirojo quien empezó a pegarle.

- Mira, tengo una testigo... te daré diez puntos para tu casa cuando sepas cual es y reza para que sea Slytherin, ésa mola- dijo haciéndose el simpático con la niña- Además, si no me crees, fíjate en Ron, no tiene ni un rasguño porque me he limitado a defenderme.

Hermione se quedó sin qué decir.

- Bu-bueno, pero tú le provocaste, estoy segura, así que no vayas de niño bueno, que te conozco.

- Mentira. Mientes, Hermione... tú no me conoces.

Y sin decir nada más se fue, secándose un pequeño hilo de sangre que le salía del labio. Pues vaya con la comadreja, casi le daba un buen golpe.

Y hasta aquí el segundo capítulo =D

Si no les ha gustado les devolvemos el dinero jajaja

A ver si podéis mandarme algun review, porfis, que siempre animan y ayudan mucho, aunque sean críticas ^^

Un beso